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EL CUARTO REICH 

5 de abril del 2003

La propaganda durante los primeros días de la guerra de Irak

Paul de Rooij
Rebelión

Traducido para Rebelión por María Albornoz y Carlos J. Gil Bellosta

"Deberíais poner vuestro detector de gilipolleces a tope."
Michael Moore, 28 de marzo de 2003

En otros tiempos, los EE.UU. solían proferir mentiras -propaganda crasa- que perduraban por mucho tiempo. Los periodistas tenían que moverse con rapidez durante meses para poder desenmascararlas y, cuando por fin lo conseguían, ya habían perdido toda su importancia. Recuérdese, por ejemplo, el incidente de Tonkin, una mentira que sirvió para justificar la intensificación de la guerra de Vietnam. O la infame historia de los bebés arrojados de las incubadoras que sirvió para inclinar la opinión norteamericana a favor de la Guerra del Golfo en 1991. Durante los prolegómenos de la guerra entre EE. UU. e Irak, se ha evidenciado el acortamiento del periodo de vigencia de la propaganda [1]. Mientras que hace años se tendía a repetir una misma mentira con la suficiente frecuencia, ahora se prefiere crear un flujo constante de mentiras, o medias verdades, efímeras. Apenas queda expuesta una estratagema propagandística, los manipuladores de los medios de comunicación siguen con otra. Parecen contar con factores como la mala memoria de la gente, su apatía general o su credulidad. Hay, también, buenas razones para creer que la actual estrategia propagandística está perdiendo eficacia.

En los tiempos que corren se ha vuelto mucho más difícil crear corrientes de opinión favorable a las guerras y, además, los responsables de la propaganda son visiblemente ineptos. Basta mirar la CNN o la BBC para que, inmediatamente, salte a la vista la propaganda barata. Los militares "descubren" una fábrica de armas químicas camuflada, pero después la CNN y la BBC revelan la fuente: The Jerusalem Post, que la difundió a través del canal Fox News. Poco más bastaba para que la historia, que sólo pudo sostenerse durnte dos días, perdiera toda credibilidad; finalmente el montaje quedó totalmente expuesto en la edición del 25 de marzo del Financial Times. Pero en tanto, uno de los neoconservadores belicistas apareció en la CNN repitiendo la historia con detalles más elaborados y diciendo que ahora había pruebas de la existencia de armas de destrucción masiva. Al día siguiente, la CNN anunciaba el hallazgo de un misil Scud dentro de una fábrica -otra historia que sería desmentida en no más de un día. El 26 de marzo, se hablaba del hallazgo de tres mil trajes de protección contra químicos, como si este hecho fuera prueba de algo. Es como oler estiércol y alegar haber encontrado un caballo. Esta historia estaba destinada a la papelera, y no sólo porque Hans Blix, el ex inspector de armas de la ONU, reuniera un poco de coraje para constatar que eso, efectivamente, no probaba nada. Finalmente, los primeros misiles que arrojaron los iraquíes contra Kuwait eran, supuestamente, Scuds (ilegales según las resoluciones de la ONU), pero esto resultó ser falso también.

Hay que admitir que la labor de los periodistas "incrustados" no es sencilla. Acompañan a las tropas y tienen que hacer bocina de las declaraciones de los oficiales que las dirigen. Nunca se les plantean preguntas comprometedoras a los oficiales de alto rango cuando se los entrevista y no se reportan sino sinsentidos que nadie cuestiona. Al día siguiente, las "noticias" recién servidas han perdido su credibilidad, pero los periodistas y los oficiales ya las han olvidado. No importa: cada día ofrece una nueva oportunidad. "Encontradas armas químicas", "hallazgo de misil Scud", "rebelión en Basora", "una columna de mil vehículos avanza hacia el sur", "no fue nuestro misil", "Siria trafica con equipos de visión nocturna", "rendiciones en masa", "Basora ha caído", "un general ha sido capturado". ¿Cuántas veces pueden estos honestos periodistas regurgitar la bazofia con que se los alimenta? Mientras la CNN o la BBC ponen en entredicho los informes llegados desde Bagdag, supuestamente tendenciosos o censurados, ocurre lo contrario con los de los periodistas "incrustados", aun cuando su capacidad para informar esté, incluso, más limitada. Tal vez fuese necesaria una pequeña advertencia aparte del habitual "informe de un periodista "incrustado"".

Jacques Ellul, en su libro "Propaganda", sostiene que para que la propaganda sea efectiva, ha de ser monopolizadora y exclusiva. Una de las razones por las que la propaganda fracasa hoy en día es por la abundancia de canales de información alternativos. La CNN ya no tiene el monopolio en absoluto; en una sala de espera del aeropuerto de Amsterdam, recientemente, los pasajeros se rebelaron y obligaron a los responsables a cambiar de canal. Internet se ha erigido también en un importantísimo canal de noticias alternativo. Las columnas de Robert Fisk en The Independent de Londres o sus informes en DemocracyNow hacen de un único hombre una máquina de demoler propaganda. Oír sus informes desde Bagdag permiten horadar la neblina y forjarse una idea más clara de lo que ocurre realmente. Párrafo tras párrafo, los comentarios de Fisk echan por tierra los sinsentidos de Ari Fleischer y su cuadrilla. Lo que antes era una ardua labor por justificar la guerra y promover su aceptación ha quedado convertido en una exuberancia de mentiras y medias verdades que florecen brevemente para quedar después, asi enseguida, olvidadas. Otras mentiras las reemplazan.

El 26 de marzo, un misil mató a muchos civiles en un mercado de Bagdag e hirió a muchos más. Casas y tiendas quedaron en ruinas. El flujo subsiguiente de propaganda es muy instructivo. Pasó del "hay que estudiar lo que ocurrió" a "es inevitable que ocurran daños colaterales" (que viene a ser lo mismo que "qué carajos se le va a hacer"), de ahí a "probablemente, la causa de la explosión fue un misil iraquí" para quedar finalmente, el 28 de marzo, como "fue un misil disparado por el enemigo"[2]. Otro bombardeo en un mercado ocurrido el día 29 de marzo y que mató a más de 62 civiles fue negado inmediatamente para hacer recaer la responsabilidad en los mismos iraquíes. La verdadera razón tras tales explosiones se hace evidente al considerar cierta perspectiva histórica. Durante el bombardeo de Serbia - a resultas del asunto de Kosovo-, tanto a los estadounidenses como a sus aliados les sorprendió el no obtener una rendición rápida. Al debilitarse el consenso en las filas de la entonces "coalición de los voluntariosos" [3], se hizo necesario incrementar la presión sobre los serbios para acelerar su capitulación. Para ello se bombardearon más objetivos militares y, luego, puentes, ferrocarriles, fábricas e, incluso, la sede de la televisión (alegando ciertas razones poco convincentes) [4]. Después de la guerra se pudo comprobar cómo la mayor parte de las fábricas serbias habían sido alcanzadas. Pero ni bajo semejantes bombardeos cedieron los serbios, de modo que los aviones comenzaron a atacar a la población civil, es decir, a realizar actos de terrorismo puro y duro. En el caso iraquí, es también bastante evidente que la resistencia del "régimen" es bastante más tenaz de lo esperado, pues hasta parece que los ideólogos estadounidenses habían creído en su propia propaganda, que auguraba un colapso instantáneo [5]. El bombardeo de zonas civiles parece ajustarse al esquema del aumento de la presión e indica cómo la afirmación del Pentágono previa a la guerra de que "no habrá sitio seguro en Bagdag" se está confirmando.

Donald Rumsfeld sostiene que se está teniendo un cuidado exquisito para evitar que las armas inteligentes impacten en zonas civiles y alega que se examinan por triplicado este tipo de cosas. Pero el hecho de que algunos misiles hayan caído en otros países, como Irán, Arabia Saudita y Turquía, pone en entredicho semejantes afirmaciones acerca de la protección de los civiles o la precisión de los misiles. El primero de los bombardeos de mercados de Bagdag tuvo lugar durante una tormenta de arena. ¿ Cómo cabe esperar precisión en tales circunstancias? O tales bombardeos son premeditados -y, por lo tanto, se está atacando a los civiles- o todo lo que se alega respecto a la precisión de las armas y el cuidado con que se trata de evitar la muerte de civiles es mentira. Tal vez la realidad participe de ambos extremos.

Durante los últimos días, tanto la BBC como la CNN han señalado con creciente insistencia que los combatientes de la resistencia se esconden tras ropas civiles y que los soldados iraquíes usan engañosamente la bandera blanca para atacar a los "marines". No habría que extrañar un incremento repentino e importante en el número de los civiles que asesinan. Quizás el encarcelamiento de los soldados iraquíes acabe convirtiéndose en una carga y a los estadounidenses les dé por revocar la Cuarta Convención de Ginebra. Basta una pizca del desprecio con que se mata a "meros árabes" para que esta guerra degenere rápidamente en una carnicería.

La ubicación de los bombarderos B52 y el lugar en que se repostan tienen que ver con la propaganda. Un escuadrón de ellos opera desde la base de Fairford en el Reino Unido. ¿Por qué desde, por ejemplo, Israel, que está un poco más cerca? Los israelíes y sus apologistas siempre justifican el apoyo económico y militar de los EE.UU. a Israel con la excusa de que se trata del "portaaviones de los EE.UU. en Oriente Medio". Israel también forma parte de la "coalición de los voluntariosos", aunque ejerza en ella una función muy peculiar: la de "jefa de las animadoras". La inmensa mayoría de los israelíes judíos apoyan la guerra y la alientan agitando pompones azules y rojos. ¿ Por qué no llevarse allí los B52?

La de dónde se repostan los B52 en vuelo también es otra cuestión a tener en cuenta. Estos aviones sobrevuelan España camino de Irak. Por alguna razón, es importante que se reposten allí [6] y el primer ministro Aznar se ha asegurado de que esto sea posible. La única razón aparente para explicar el asunto del emplazamiento de los B52 y el lugar sobre el que se repostan tiene que ver con la propaganda: se trata de dar a entender que tales países forman parte de la "coalición", uno de los términos propagandísticos más ridículos. En realidad, sólo los EE.UU., el Reino Unido y unos pocos soldados australianos toman parte verdaderamente activa en la guerra; e, incluso, puede que el contingente australiano sea llamado de vuelta a casa por su parlamento. Sería, por lo tanto, más adecuado hablar de tropas anglo- estadounidenses; pero para crear la apariencia del apoyo, los B52 tienen que estar basados en el Reino Unido. Así parece que no sólo los EE.UU. tienen las manos manchadas de sangre; de hecho, la comparten bien a gusto.

"Pero, seguramente, los EE.UU. ganarán" parece ser que lo único que los periodistas de la BBC se atreven a decir cuando se acercan a un alto cargo iraquí. El 27 de marzo, un reportero de la BBC entrevistó al ex embajador de Irak en París y lo único que hizo fue abundar sobre la cuestión, obteniendo la respuesta predecible por parte del iraquí. Tal vez los EE.UU y el Reino Unido deberían autorizar a los periodistas de la BBC y de CNN para que sean ellos quienes recojan una eventual rendición iraquí. A la BBC le encantaría llevarse el crédito por la capitulación final de los iraquíes. No hay más que recordar que ya puso en circulación aquella historia irrelevante según la cual la entrada de uno de sus periodistas, John Simpson, en Kabul habría coincidido con la rendición de los talibanes.

Cuando Saddam Hussein pronuncia algún discurso ni la CNN ni la BBC discuten lo que realmente dijo, limitándose a debatir alrededor de si se trata del auténtico Saddam. No falta sino que critiquen su ropa o su aspecto. Cualquier cosa sirve como pretexto para no llegar al fondo del asunto. Los pronunciamientos de otros funcionarios iraquíes son recibidos con el mismo menosprecio, por más que las constantes afirmaciones de haber derribado esto o aquello resten credibilidad a sus palabras.

La propaganda también implica censura. La mayoría de los estadounidenses recuerdan las imágenes de televisión en las que soldados muertos de EE.UU. fueron arrastrados por las calles de Mogadishu. En cuestión de una semana, la pasión por dicha intervención se extinguió. Los estadounidenses sólo toleran guerras limpias, las que parecen videojuegos. Hay que limpiar la sangre vertida, especialmente si de soldados propios, que no ha de aparecer en televisión. Las imágenes de los estadounidenses muertos que mostró Al Yazira desencadenaron la furia de los censores, que cerraron sus páginas de internet y obstaculizaron sus transmisiones en los EE.UU. El periodista de Al Yazira en Basora es, posiblemente, objetivo militar. Durante el ataque a Afganistán, las oficinas de Al Yazira en Kabul fueron bombardeadas cuando sus informes empezaron a resultar incómodos para quienes llevan la batuta en los medios de comunicación.

Los televidentes de EE.UU., a diferencia de los de Portugal o Italia, nunca presenciaron las imágenes de Bush ensayando su discurso del ultimátum. Quizás porque en dicha ocasión el caro e ignaro presidente no daba la impresión de ser un "estadista". Quienes llevan las riendas de los medios de comunicación prefieren qu eel presidente calle y se mantenga prudentemente alejado de la prensa. La tarde en que la guerra era ya asunto inminente, decidieron filmarlo desde la distancia en el jardín de la Casa Blanca. La seria preocupación por la destrucción y las muertes inevitables exigían del presidente una ligera distracción, como la jugar a la pelota con sus perros. Pero sus perros lo ignoraban y no perseguían las pelotas que les lanzaba. Quizás hubiese que reemplazarlos: Tony Blair podría proporcionarle un perro galés, la raza predilecta de la Reina.

El aspecto más importante de la propaganda y que merece alguna discusión es el de las razones para ir a la guerra y cómo éstas han evolucionado con el paso del tiempo. Meses antes, los partidarios de la guerra esgrimían la consigna del "cambio de régimen" para justificacarla. Por considerarse insuficiente, acabó dando paso a otra justificación pasajera, "Irak tiene vínculos con el terrorismo", y, finalmente a "hay que eliminar las de las armas de destrucción masiva de Irak". La ONU organizó un equipo de inspectores, pero desde el mismo comienzo se vio que su labor estaba condenada al fracaso [7]. Sin el visto bueno de la ONU y con muchos europeos exigiendo la continuación de las inspecciones, se hizo necesario buscar otra excusa. Entonces, sin mayor reflexión, se introdujo el "liberemos Irak" -un eufemismo de "cambio de régimen"-. Al poco de comenzar la guerra, la dura resistencia iraquí reveló lo absurdo de la nueva justificación. Si no se liberaba a los iraquíes ¿qué estaban haciendo entonces las tropas estadounidenses? La única manera de salvaguardar esta justificación mítica consistía en doblegar por hambre a la población de Basora, donde se cortó el suministro de agua, para que, cuando la situación se tornase insoportable, mostrar a los soldados repartiendo paquetes de comida frente a las cámaras de la CNN. Con algunas flores de plástico tiradas al viento se pagaron tales envíos. Los gritos más entusiastas recibían la compensación de un chicle.

La guerra de agresión tiene sus motivos pero las circunstancias en que comenzó y la profundidad intelectual con que se manejó el asunto salieron a la luz involuntariamente cuando Bush practicaba el discurso del ultimátum. Fue entonces cuando el presidente, tan aficionado a las sutilezas del lenguaje, pronunció su "que se joda Saddam: lo vamos a echar". Tras los elocuentes apotegmas sobre el "eje del mal" o "el bien contra el mal", cabría esperar otra justificación similar para esta guerra. Este comentario extemporáneo revela la vena mezquina del presidente y lo limitado de su comprensión de cuanto sucede. Habría sido interesante que los estadounidenses hubieran podido contemplar los ensayos de su presidente pero, desafortunadamente, no pudo ser así ni en EE.UU. ni en el Reino Unido gracias a la autocensura de la CNN y la BBC, los principales pilares de la propaganda de guerra.

El Dr. Josef Goebbel estableció como una de las condiciones principales para que la propaganda fuese efectiva el que las noticias deberían ser tan verídicas y verosímiles como fuese posible. La situación actual infringe tal norma mediante una sucesión rápida de mentiras, de modo que las noticias sobre la guerra en las principales cadenas de noticias ya no es en absoluto creíble. Sería urgente preguntarse por qué. Una teoría sugeriría que los propagandistas estadounidenses han caído en su propio engaño, incurriendo en de la misma arrogancia que los halcones de la guerra. La propaganda es algo que se fabrica para que el producto propio lo consuman los demás, no uno mismo. Por lo tanto, erraron al aceptar la premisa simplona del colapso inminente. Al no suceder así, la situación ha desatado el pánico entre los propagandistas, cuya única respuesta ha consistido en vivir al día: unas líneas hoy, otras mañana y esperar, esperar no más, obtener la rendición de Irak. De no ocurrir así, los EE.UU. corren el riesgo de que se resquebraje su edificio propagandístico. No teme que se rebelen los extranjeros, que ya no les creen, sino su propia población. Más historias increíbles y es posible que comiencen los cuestionamientos que de multiplicarse pueden echar abajo el edificio entero.

La propaganda de la guerra tiene que esconder a la población la realidad que ésta implica. La población estadounidense quiere contemplar la derrota del enemigo, no la muerte de sus propios soldados, y desea la más absoluta asepsia, como en un videojuego. La propaganda trata de dirigir la atención sobre los aspectos más vistosos de la guerra. Por encima de todo, trata de pasar por alto que se trata de una guerra de agresión, que produce víctimas propias y que es tremendamente sanguinaria. La propaganda ignora que ya no quedan apenas analgésicos en los hospitales iraquíes y que cientos o miles de iraquíes heridos serán operados sin anestesia. Los gritos de las víctimas iraquíes a las que se amputan miembros sin anestesia es lo que la propaganda trata de acallar por todos los medios. Los propagandistas deberían estar muy contentos de que haya sido posible destruir un país y hacer pagar a los iraquíes un precio elevadísimo sin que la opinión pública estadounidense se percate realmente.

Existe un único antídoto contra la propaganda: la perspectiva histórica y una memoria colectiva sólida. Al recordar sucesos históricos, lo sucedido incluso hace apenas unos días, la tarea de los propagandistas y sus superiores, los halcones de la guerra, se complica. Sólo si se cuestiona su mensaje se puede parar la guerra, poner coto a los exagerados presupuestos de defensa, mantener la ley internacional y colocar a los políticos mezquinos, corto entendimiento y manos manchadas de sangre frente a un tribunal internacional de crímenes de guerra.

Glosario de Eufemismos

Nota: RF se refiere al artículo de Robert Fisks "The war of misinformation has begun" en The Independent de Londres, el 16 de marzo del 2003.

Campaña aérea y bombardeo de ciudades. Los iraquíes no tienen aviones.

"Disparar a todo lo que se mueva" ¿A los civiles también?
--Orden dada por un oficial británico en las afueras de Basora, refiriéndose a todo lo que se moviese delante de ellos. BBC, 26 de marzo del 2003.

Si los EE.UU. van a acabar ganando ¿por qué no os rendís ahora mismo? La única pregunta que plantea la BBC a los oficiales enemigos.

Plaza -o ciudad- caída. Terminología medieval.

Civiles que huyen. Según la CNN, los civiles huyen de Basora para escapar del yugo de sus opresores. Hay que recordar a la CNN que la ciudad está siendo bombardeada, el suministro de agua ha sido cortado por las tropas británicas y que menudean los enfrentamientos y las explosiones.

Coalición anglo-estadounidense.

"Déjenme añadir que existen ciertas naciones que apoyan totalmente nuestros esfuerzos, algunas de las cuales se pronunciaron en el Consejo de Seguridad el otro día: España, el Reino Unido, Bulgaria, Italia, Portugal, las naciones recientemente independizadas de la Unión Soviética [...]. Y lo hacen a pesar de la oposición popular." General Colin Powell, entrevista concedida al programa Sunday With Tony Snow de la Fox News el 9 de marzo del 2003. www.state.gov/secretary/rm/2003/18470.htm . Las cursivas son nuestras.

Advertencia: No existe nada parecido una coalición de los "no voluntariosos". La tonta tautología de la "coalición de los voluntariosos" -"coalition of the willing" en inglés- resulta ofensiva tanto por su significado como por su intención. La tautología es tan reveladora de la mentira como el sudor en el rostro del que la pronuncia.

Control remoto. "¿Esperan Bush y Blair salvar a los iraquíes por "control remoto"?"
-- Comentario hecho por un iraquí a la BBC Radio desde Irak el 27 de Marzo del 2003.

Ataque de decapitación. No es necesario declarar la guerra: se ataca de surgir la ocasión propicia. Tampoco es preciso consultar con el congreso: basta enseñarle una cabeza servida en bandeja.

Munición con uranio empobrecido.

"Las fuerzas de la coalición usan munición con uranio empobrecido en su guerra contra Irak desobedeciendo deliberadamente una resolución de las Naciones Unidas que las clasifica como armas de destrucción masiva. El uranio empobrecido contamina la tierra y causa enfermedads y cánceres entre los soldados que lo manejan, los ejércitos contra los que se utiliza y los civiles en general, produciendo malformaciones congénitas.

El profesor Dough Rokke, exdirector del proyecto de uranio empobrecido del Pentágono -antiguo profesor de ciencias medioambientales en la universidad de Jacksonville y coronel retirado del ejército estadounidense que fue encargado por el Departamento de Defensa de las labores de limpieza del uranio empobrecido tras la primera guerra del golfo- dijo que su uso constituye un "crimen de guerra"".

-- Neil Mackay, "US Forces' Use of Depleted Uranium Weapons is 'Illegal' " en Sunday Herald, el 30 de marzo del 2003.

Periodistas "incrustados". Es la razón por la que del periodismo se dice que es la segunda profesión más antigua.

"Los periodistas no se limitan a acompañar a las tropas sino que se amanceban con el Pentágono. Y los de la CNN son los peores de todos."
--Jeffrey St. Clair, "Life During Wartime", en Counterpunch, el 25 de Marzo del 2003

Fedayines. Varios portavoces estadounidenses los definen como "aquellos que luchan y mueren por Saddam". Este tipo de desinformación es absolutamente estúpida, se la mire por donde se la mire.

Fuego amigo. El fuego amigo es la principal causa de bajas anglo- estadounidenses, pero también una excusa para evitar tener que reconocer que el enemigo causa bajas. Los iraquíes deben ser mostrados siempre como criminales o imbéciles y el que consigan causar una baja estadounidense les concede un minúsculo crédito. Los iraquíes atacaron una columna de abastecimiento con ráfagas de ametralladora y granadas retropropulsadas y, sin embargo, la causa que se alegó para justificar los camiones quemados y los soldados heridos fue "fuego amigo". ¿No alcanzaron los iraquíes ninguno de los camiones? Hummm...

Buenas intenciones.

"Queremos que se den cuenta que hemos venido acá con buenas intenciones."
--Comandante de un tanque inglés al ser entrevistado por un periodista-propagandista de los que acompañan a las tropas en la BBC el 31 de marzo del 2003. Poco importa que estas tropas acabasen de matar algunas personas en el pueblo que las tropas británicas acababan de conquistar.

Estas afirmaciones son análogas a las que servían para justificar la destrucción de pueblos vietnamitas: "los destruimos para redimirlos". Las buenas intenciones de los estadounidenses han causado verdaderas carnicerías por el mundo. Pero, parece, cualquier acto de destrucción o asesinato es perdonado instantáneamente simplemente por estar inspirado por una buena intención. Es una llamada a los cristianos de EE.UU. y el extranjero.

Asunto de las almas y corazones

"Los marines tendían a subrayar que el posar en las fotografías que les solicitaban los periodistas mientras repartían dulces entre los niños y regalaban el chocolate de sus raciones militares a perritos abandonados "tenía que ver con lo de las almas y corazones", afirmó el Coronel Ben Currie".
-- Andrew Buncombe en The Independent el 26 de marzo del 2003.

Escudos humanos
"Civiles cercanos a las fuerzas iraquíes que defienden las ciudades. ¿ Esperaban acaso que el ejército iraquí en pleno saliese de las ciudades a defender el desierto?"
-- Cliff Jackson en DoubleStandards.org el 28 de marzo del 03.

Ayuda humanitaria: es la excusa para reabrir el puerto inmediatamente. Desafortunadamente, se necesitan miles de camiones llenos de pertrechos para mantener a las fuerzas estadounidenses en acción. Cada división consume 3 millones de litros diarios de gasolina. ¿Bajo qué prioridades operará el puerto?

El primer buque de ayuda humanitaria, el "Sir Galahad", llegó el 28 de marzo y cientos de periodistas acudieron en autobús a recibirlo. Este envío formó parte de la campaña publicitaria y sólo aportó una minúscula fracción de lo necesario. El 30 de marzo se supo que la mayor parte de lo que transportaba eran municiones.

¿Es él realmente? Esto se preguntan reiteradamente los periodistas de la CNN y la BBC después de cada discurso de Saddam Hussein. Nunca se presta atención al contenido del discurso.

Caja de exterminio ("kill box"). Es pura terminología de videojuego bélico. Consiste en delimitar zonas alrededor de posiciones enemigas para aniquilar todo lo que encierran.

Liberación. Ocupación.

Expertos militares. Oficiales retirados que expresan el punto de vista del Pentágono en la televisión. Reciben instrucciones del Pentágono y tratan de presentar la guerra como si fuese un enfrentamiento deportivo, como al final de los partidos de fútbol americano.

"Los militares estadounidenses han ocupado los medios de comunicación. Querría pedir hoy que las tropas desalojen la CBS, NBC, ABC, Fox y CNN, todas ellas. Tropas estadounidenses, ¡Volved a casa!"
--extraído el que habría sido el discurso de Michael Moore en la gala de los Oscar, Iglesia de Riverside, el 27 de marzo del 2003.

Petróleo. Desesperada fuente de recursos para financiar la guerra. Su exportación comenzará antes de que ésta termine.

Línea roja. Momento en que los iraquíes comenzarán a usar armamento químico. La línea ha sido trazada por la CNN, no los iraquíes.

RF.-- "Presunto": carnicería responsabilidad de las tropas invasoras.

RF.-- "Por fin, la maldita evidencia": lo que dicen los reporteros al entrar en antiguas salas de tortura.

RF.-- "Venganza inevitable": ejecuciones de responsables del partido de Saddam, el Baas, que nadie sabe por qué han de ser inevitables.

RF.-- "La vida sigue": fotos de iraquíes pobres tomando té.

RF.-- "Recién liberados": territorios y ciudades recién cupados por ls tropas inglesas o estadounidenses.

RF.-- "Los oficiales no nos permiten el acceso": indicación de que los periodistas de Bagdag están encerrados en sus hoteles.

RF.-- "Remanentes": presuntos restos belicosos de las tropas iraquíes que todavía disparan a los estadounidenses, pero que son el primer indicio de un movimiento de resistencia para la liberar a Irak de sus nuevos conquistadores occidentales.

RF.-- "Empecinados o suicidas": se usa cuando los soldados iraquíes luchan en lugar de rendirse.

RF.-- "¿Dónde está el error?": al pie de las fotos en que se ilustra la creciente anarquía iraquí como si no hubiese sido prevista de antemano.

Saddam, pobre hombre al que no se respeta en absoluto. A Hitler se lo menciona usando su apellido. Una de las pruebas de que a Saddam se lo ha demonizado absolutamente es que se lo llama por su nombre "de pila".

La culpa es de Saddam. Siempre, la culpa, de la víctima. Si las bombas caen en zonas civiles, la culpa es de Saddam por colocar allí sus tropas.

Disparar sobre su propio pueblo: el 28 de marzo una bomba mató a más de 62 civiles en Bagdag. El portavoz de la "coalición" negó toda responsabilidad. Y ahora resulta que los iraquíes están "disparando a su propia gente" para colocar las ciudades bajo "control de Saddam". Incluso para los propagandistas, a veces, la mejor defensa es un buen ataque.

La investigación prosigue. No queremos admitir ahora nuestra responsabilidad.

"La pieza metálica mide sólo 30 cms, pero contiene la clave para entender la última de las atrocidades en Bagdag. Al menos, 62 civiles murieron ayer por la tarde y el código grabado en ese pedazo de metal señala al culpable. Los británicos y los estadounidenses están tratando de dar a entender que fue un misil antiaéreo iraquí el responsable de la muerte de esas docenas de personas y afirman estar investigando la carnicería todavía. Pero la inscripción es occidental, no árabe. Y muchos de los supervivientes oyeron el avión."
-- Robert Fisk, The Independent, el 30 de Marzo del 2003.

Advertencia: la carga de los misiles antiaéreos es bastante pequeña. El que la bomba fuese grande sólo puede indicar una cosa.

Apoya nuestras tropas. No es preciso que apoyes la guerra, basta con que apoyes nuestro lado.

"Los medios de comunicación han usado los términos "apoyo a las tropas" y "apoyo a la guerra" como sinónimos, con lo que se ha distorsionado el mensaje de los manifestantes opuestos a la guerra y a la marginalización informativo del movimiento pacifista."
-- FAIR, el 26 de marzo del 2003

Terrorismo -o apariencias de terrorismo-. No habría que olvidar que ésta es una guerra contra el terrorismo. En una conferencia de prensa, el día 27 de marzo, Bush calificó de terrorista la estrategia de lucha guerrillera usada contra las tropas estadounidenses. Uno de los principales generales estadounidenses se hizo eco de esta afirmación al día siguiente.

Ninguna acción hostil contra la fuerza agresora estadounidense puede calificarse de terrorista, provenga de tropas regulares o irregulares. Es importante tener en cuenta que los iraquíes están atacando a los soldados. Los estadounidenses no tienen ningún derecho a definir qué es lo que se debe entender por resistencia legítima ni a especificar los escenarios donde ésta deba desarrollarse. Finalmente, la violencia iraquí de ahora, al igual que la de la década pasada, no ha tenido que ver con ningún ataque contra los EE.UU. y, específicamente, los del 11 de septiembre del 2001.

Los Oscar. Acá se habla del entretenimiento. A callarse tocan.

"Existe un clima de miedo", que también puede reexpresarse de la forma "el Baas todavía opera en la ciudad". Es la razón por la que los residentes no salen a las calles a hacen llover flores sobre los invasores. Al parecer, la policía secreta, los miembros del Baas y los militares todavía inspiran miedo a la población y por eso temen recibir con besos a los invasores estadounidenses. Sólo nos amarán cuando aplastemos al régimen.

El tifón de la democracia. La democracia se expandirá por Oriente Medio una vez que florezca en Irak. Las flores todavía tienen que asomarse por entre las ruinas, antes de eso.

Rebelión en Basora. Puro deseo de los militares, que esperan una manifestación de apoyo a sus bombardeos. Una grabación de Al Yazira dio al traste con el engaño.

Violaciones de la Convención de Ginebra
"Es irónico cómo, mientras más de 6000 prisioneros políticos palestinos se pudren en prisiones israelíes, como viene ocurriendo durante los últimos 36 años, el hecho de que cuatro prisioneros de guerra estadounidenses sean entrevistados en la televisión pueda hacer que el gobierno estadounidense se acuerde de las palabras "Convención de Ginebra."
-- Sam Bahour desde Ramala, Territorios Palestinos Ocupados, el 26 de marzo del 2003

Juegos de guerra. ¡Vaya, ésta no es la guerra para la que nos preparábamos!
"El enemigo al que nos enfrentamos es distinto de con el que ensayábamos."
-- Teniente General William Wallace, V Cuerpo del Ejército de EE.UU., el 28 de marzo del 2003.



Notas

[1] Este es un ejemplo no más del desenmascaramiento de la propaganda por parte de Seymour Hersh. Antes del comienzo de la guerra, los EE.UU. esgrimieron algunos documentos sobre la venta de "pasta amarilla", usada en el proceso de enriquecimiento del uranio, de Níger a Irak. El general Powell sugirió que ciertos tubos de aluminio, elaborados con una altísima precisión, tenían idéntico fin. Una vez más, estos retazos de propaganda crasa y simplona fueron rebatidos en cosa de días gracias a la perspicacia de Seymour Hersh, que desmontó tales patrañas baratas.

[2] No hay más que leer a Cahal Milmo en "US blames Iraqis in war of words over slaughter at market" en The Independent el 28 de marzo del 2003 para seguir la pista de las declaraciones estadounidenses. Se aprecia la hipocresía: por un sitio alegan que, como el mercado no era un objetivo militar, el misil no podía ser suyo; por el otro, reconocen que algunos misiles yerran. Esta nueva mentira será puesta en evidencia al cabo de unos días. Una comparación con el caso del bombardeo del refugio antiaéreo de Amariya, en 1991, muestra el paralelismo del flujo actual de mentiras con las que sucedieron a aquel caso. Finalmente, el enorme agujero que abrió la bomba en el hormigón echó por tierra las excusas de la propaganda, aunque los EE.UU. siempre sustuvieron que el refugio antiaéreo era un objetivo militar.

[3] Otra guerra sin la aprobación de los EE.UU.

[4] Para detener la retransmisión basta destruir los repetidores y no es necesario acabar con los estudios. O habría sido así de querer el Pentágono acabar con la transmisión sin causar víctimas civiles. Sin embargo, tales acciones subrayan cómo su supuesto respeto por los civiles es falaz.

[5] A los soldados se les dijo que no se esperaba resistencia. Uno de los soldados estadounidenses heridos dijo en una conferencia de prensa desde el hospital alemán en que se recuperaba que sus oficiales le habían dicho que no habría resistencia.

[6] Respostar entraña sus riesgos, por lo que sería recomendable hacerlo sobre el Mediterráneo.

[7] La resolución 1441 de la ONU que autoriza el programa de inspecciones fue diseñado de manera que garantizase un resultado negativo. Los EE.UU., además, ya estaban bombardeando Irak meses antes de la guerra, mientras los inspectores desarrollaban su labor. La composición del equipo de inspectores también fue cuestionado y, por ejemplo, un inspector ucraniano ofreció sus servicios a los estadounidenses después de comenzada la guerra, mientras que uno de los inspectores estadounidenses resultó ser el cabecilla de una secta sadomasoquista. Habría que investigar la carrera de Hans Blix para ver si tuvo un papel cuestionable en esta representación inútil y, finalmente, mortífera. ¿No fue nominado acaso por los EE.UU.?

[8] Véase la definición de "asunto de almas y corazones" en el glosario de eufemismos.

* Paul de Rooij es un economista residente en Londres que no se pasa el día entero pegado a la televisión -perniciosísimo para la salud mental de cualquiera- y que agradece los comentarios que le han hecho llegar desde diversas fuentes. Se le puede contactar a través de proox@hotmail.com

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