| E L C U A R T O R E I C H |
28 de mayo del 2004 |
Iván Ríos
COMANDANTE
Santa Fé es la capital del Estado de Nuevo México en el sur de los Estados Unidos, que precisamente hace parte del inmenso territorio arrebatado por los gringos a México en los años 1840. Es un centro turístico y de investigaciones atómicas donde se reunió por primera vez un grupo de estrategas republicanos, especialistas en asuntos latinoamericanos, para hacer un documento de recomendaciones al Presidente Reagan (elegido en 1980 y 1984), al cual bautizaron "Santa Fe I".
Posteriormente se conoció el texto de Santa Fé II -hecho para Bush padre- y se habla de un Santa Fé III que no ha sido publicado. El asesinado Senador de la Unión Patriótica, Manuel Cepeda, escribió al respecto en 1989: "Si el análisis de Santa Fe I era profundamente pesimista sobre el porvenir que los Estados Unidos tienen en América latina, el examen de Santa Fe II lo es mas aún". Y cita a Santa Fé II: "EE.UU. y el sistema interamericano se enfrentan a serios problemas en América latina. La crisis en Centroamérica sigue sin resolverse y las corrientes turbulentas actuantes en América del Sur las ignoramos, a riesgo nuestro".
En el último recetario conocido, el Documento Santa Fe IV, con su contenido graciosamente subtitulado "las 9D" -defensa, drogas, demografía, deuda, desindustrialización, democracia populista, desestabilización, deforestación y declinación del poder estadounidense- se mantiene la línea pesimista de Santa Fe I y II, de tal manera que la última D, la gran preocupación por la Declinación del poder del imperio -la que más nos alegra-, aparece resumiendo todas las otras.
En la introducción se lamentan por el supuesto abandono que los gobiernos demócratas han hecho de la línea imperialista que trazaron los "Padres Fundadores" quienes tan "cariñosamente" empezaron a adueñarse de toda la América. En Santa Fe se duelen, se burlan y se preocupan del bolivarismo. Hablan de la necesidad de renovar la famosa "doctrina Monroe" ("América para los norteamericanos"), la misma que con gran acierto, el historiador colombiano Indalecio Liévano Aguirre nos mostró radicalmente enfrentada a la doctrina bolivariana.
Entre los autores de Santa Fé IV, está el tristemente célebre en Colombia y Centroamérica, el Señor Lewis Tambs. Es uno de los preocupados por las Drogas, el mismo que fue pillado traficando cocaína para financiar a los terroristas contra-revolucionarios en Centroamérica. El ex-Virrey es una muestra de la calidad moral de las cabezas grises que aconsejan al presidente petrolero. Su mejor aporte son dos términos acuñados cual caballos de batalla, muy útiles en esta etapa: "narco-guerrilla" y "narcoterrorismo".
Al tocar el problema de las Drogas, se lamentan de que exista una sensatez activa en un importante grupo de ciudadanos estadounidenses encabezados por el multimillonario George Soros, quienes defienden la necesidad de la legalización. No vale la pena comentar esta perorata. En esta materia los gringos son expertos al hacer negocios, guerra y propaganda para justificarse.
En el tema de defensa, ante la caída de los estados del bloque socialista, aparecen ahora renovados enemigos éstos no pueden faltar para justificar los negocios y agresiones imperiales, como las guerrillas colombianas, la penetración comercial china y hasta los comunistas e izquierdistas de los propios Estados Unidos. Se lamentan por el tratado Torrijos- Carter, que devolvió el canal a su legítimo dueño: Panamá. Plantean la vigencia del TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca) y conciben los recursos naturales de Nuestra América como si fueran de ellos, los cuales deben estar disponibles para responder a sus prioridades.
En lo que llaman Democracia populista se quejan por lo que ven como una peligrosa invasión de corrientes enemigas. Así hemos de ser mirados todos quienes nos oponemos al plan de anexión de América Latina y del Caribe por parte del imperio estadounidense. Atacan de nuevo a las FARC-EP, al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, al movimiento indígena y popular del Ecuador y de Bolivia, a los Sin Tierra del Brasil, a Cuba.
También les preocupa el fenómeno Demográfico consistente en el crecimiento de los inmigrantes dentro de los Estados Unidos y en el mayor número de población latinoamericana con respecto al de los Estados Unidos. Esta situación la perciben como desestabilizadora dentro de la sociedad gringa.
El Documento Santa Fe IV, tan agresivo, tan irresponsable, y si se quiere tan ordinario, tan parecido al Presidente de los Estados Unidos para quien fue escrito como una nueva versión del recetario intervencionista godo gringo, nos confirma que la lucha por la felicidad de Nuestra América y de Nuestra Colombia, no será fácil. Si no hubiese sido elaborado para un hombre tan poderoso, aunque paradójicamente tan burdo, valdría menos que un culo de botella.
Son pataleos de imperio, muy destructivos por cierto. Imperio que cuenta con aliados importantes en las oligarquías de nuestros países, que se someten para ampararse ante el temor de caer, y le siguen todas las instrucciones a la "canalla yanqui" en su propósito de ser dueña total de los mercados a través del ALCA.
Son sus "9D", las disculpas con que los poderosos y la extrema derecha gringas alientan su intervención. Nosotros en cambio tenemos tantos argumentos, que sin mayor esfuerzo encontramos en nuestro idioma un infinito número de palabras para denunciarlos y alentar la resistencia:
Doctrinas de dominio, decrépitas y demenciales de derecha delirante deparan, debacle, dolor, destrucción, despliegues, desembarcos, desastres, defoliación...
¡Al diablo su documento desconocido! ¡Al demonio sus dólares, su Dea y su deuda! Su D, es declinación; nuestra D, es dignidad.