10 de december del 2002 |
Col.lectiu de Solidaritat amb la Rebel.lio Zapatista
1. Acepta Marcos el reto a debatir lanzado por Baltasar Garzón
2. Mensaje a ETA
3. Mensaje a todas las fuerzas políticas, sociales, culturales y religiosas del País Vasco
4. Mensaje a la sociedad civil española y vasca
5. Mensaje a las organizaciones políticas, sociales y culturales vascas de izquierda (abertzales)
6. Carta de Baltasar Garzón al sub Marcos
EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACION NACIONAL.
MEXICO.
7 de diciembre de 2002.
Al Sr. Fernando Baltasar Garzón Real, magistrado-juez del Juzgado Central de Instrucción No. 5 Audiencia Nacional c/. García Gutiérrez 1 28.004, Madrid España.
Señor Baltasar Garzón:
Leí la carta que me dirige, fechada el día 3 de diciembre del presente año y publicada el día 6 de los corrientes en el periódico mexicano El Universal. En ella, además de permitirse insultarme con toda clase de calificativos, me reta usted a un debate en lugar y fecha a mi elección.
Le comunico a usted que acepto el reto y (como mandan las leyes de la andante caballería), puesto que soy yo el caballero retado, me corresponde a mí fijar las condiciones del encuentro.
Estas son las condiciones:
PRIMERO. El debate se realizará en las Islas Canarias, más en concreto en la llamada Isla de Lanzarote, el día 3 al 10 de abril del año 2003.
SEGUNDO. El señor Fernando Baltasar Garzón Real deberá conseguir las garantías y salvoconductos necesarios y suficientes, tanto del gobierno español como del mexicano, para que el caballero retado y seis de sus escuderos puedan asistir al desafío y volver con bien a sus lares. Los gastos de traslado y hospedaje del Subcomandante Insurgente Marcos y su comitiva serán cubiertos por el EZLN, que para eso son los coyucos, las tostadas, los frijoles y el pozol; a más de que, para pernoctar, el andante (o navegante caballero) no necesitará más techo que el digno cielo canario.
TERCERO. En el mismo lugar del debate, en forma paralela pero no simultánea, se realizará un encuentro entre todos los actores políticos, sociales y culturales de la problemática vasca que así lo deseen. El tema del encuentro será ''El País Vasco: caminos''.
CUARTO. El señor Fernando Baltasar Garzón Real deberá asistir, a hablar y escuchar, a dicho encuentro. Además deberá esforzarse por convencer al gobierno español de que contribuya, con medidas de distensión, a crear un ambiente propicio para el acto, y exhortarlo a que envíe una delegación de nivel al encuentro, sin importar que no tenga capacidad de decisión, pues sólo se les pide que escuchen y hablen.
QUINTO. El caballero Subcomandante Insurgente Marcos deberá asistir a dicho encuentro pero sólo a escuchar, porque el tema es algo que compete sólo a la soberanía del pueblo vasco.
Además, el Subcomandante Insurgente Marcos deberá dirigirse a la organización vasca Euskadi Ta Askatasuna (más conocida por sus siglas: ETA) pidiéndole una tregua unilateral de 177 días, periodo en el cual ETA no deberá realizar ninguna acción militar ofensiva. La tregua de ETA deberá iniciar la madrugada del día 24 de diciembre de 2002.
De igual manera, el Subcomandante Insurgente Marcos deberá dirigirse a las organizaciones políticas y sociales vascas, y al pueblo vasco en general, invitándolos a organizar y realizar el encuentro antes mencionado.
El Subcomandante Insurgente Marcos se dirigirá también a la sociedad civil española y vasca pidiéndoles que se movilicen en la campaña ''Una oportunidad para la palabra'', cuyo objetivo es presionar al gobierno español y a ETA para que creen, en toda la península ibérica, las condiciones adecuadas para la realización del encuentro.
SEXTO. El ganador del debate será elegido por un jurado formado por siete personas, todas ellas del Estado español. El Subcomandante Insurgente Marcos le cede al señor Fernando Baltasar Garzón Real el privilegio de nombrar a cuatro de los miembros del jurado y a designar a quien habrá de presidirlo y, llegado el caso de un empate por abstención, decidir con voto de calidad quién es el vencedor en la justa. Los otros tres miembros del jurado serán invitados por el EZLN.
SEPTIMO. Si el señor Fernando Baltasar Garzón Real derrota en buena lid al Subcomandante Insurgente Marcos, tiene derecho a desencapucharlo una vez delante de quien le venga en gana. Además, el Subcomandante Insurgente Marcos le pedirá disculpas públicamente y se someterá a la acción de la justicia española para que lo torturen (justo como torturan a los vascos cuando son detenidos) y responda a las acusaciones en las que abunda la carta del señor Garzón Real, fechada el 3 de abril de 2003.
Si, por el contrario, el señor Fernando Baltasar Garzón Real es el derrotado en buena lid, se compromete a asesorar jurídicamente al EZLN en las demandas que, acaso como último recurso pacífico zapatista y ante las instancias jurídicas internacionales, se presentarán para exigir el reconocimiento de los derechos y la cultura indígena, los cuales, violando las leyes internacionales y del sentido común, fueron desconocidos por los tres podres del gobierno mexicano.
Además, si le es posible y le viene en gana, representará legalmente al EZLN frente a dichas instancias internacionales SOLO en lo que se refiere a la demanda de reconocimiento jurídico de nuestros derechos y cultura.
Esto será así pues también se presentarán demandas por delitos de lesa humanidad en contra del señor Ernesto Zedillo Ponce de León, responsable de la matanza de Acteal (perpetrada en las montañas del sureste mexicano en diciembre de 1997) donde fueron ejecutados hasta 45 niños, mujeres, hombres y ancianos indígenas. Como se recordará, el señor Zedillo fue recientemente premiado por el señor José María Aznar, jefe del gobierno español, por su participación en la matanza.
De la misma forma se presentarán demandas en contra de los jefes de gobierno español que, durante el mandato del señor Zedillo en México, fueron cómplices de él en ésta y otras agresiones a los pueblos indios mexicanos.
Estas condiciones no son negociables, el señor Fernando Baltasar Garzón Real deberá responder, en un plazo razonable, si las acepta o no. En cambio, los detalles del debate podrán ser acordados por los equipos padrinos del desafiante y desafiado.
Señor Fernando Baltasar Garzón Real: como podrá ver en las copias de las cartas que le adjunto, he iniciado ya la tarea de cumplir con la parte que me toca.
De gachupín a gachupín, pues un cuarto de sangre hispana me corre por las venas, espero que ahora entienda y se mantenga en la disposición de llevar adelante el debate al que me reta.
Tiene usted la oportunidad de elegir: o pone sus conocimientos y habilidades al servicio de una causa justa y noble (y de paso demuestra que la justicia internacional no sirve sólo para avalar guerras y solapar criminales), o sigue donde está, recibiendo las caricias de quienes arriba son porque son sobre la sangre y el dolor de los de abajo.
Vale. Salud y que todo esto sirva para darle una oportunidad a la palabra.
Desde las montañas del Sureste Mexicano. Subcomandante Insurgente Marcos.Diciembre de 2002.
PD. Sepa, su señoría, que todos los insultos que me prodiga en su carta me dejan prácticamente i-n-a-m-o-v-i-b-l-e. Lo que sí me dolió, harto, es lo de la ''ridícula pipa''. Por eso ya me estoy labrando una nueva que, ya se verá, causará furor cuando la estrene en la Gran Vía y en las Ramblas. Por cierto, ¿se puede fumar frente a la Cibeles?
OTRA PD. Lo de ''barco a la deriva'' sí me tiene preocupado. ¿Quiere decir que las costas que ahora avizoro no son las de la isla El Hierro (considerada el fin del mundo hasta el descubrimiento de América), sino las de la isla de Java? Ya decía yo, cuando pasamos a un lado de Krakatoa, que, para variar y hacer honor a lo de ''zapatistas'', habíamos elegido el camino más largo. Suspiro.
Ejército Zapatista de Liberación Nacional
7 de diciembre de 2002.
A la organización político-militar vasca Euskadi Ta Askatasuna (ETA). País Vasco.
De: Subcomandante Insurgente Marcos. México.
Señoras y señores:
Les escribo a nombre de los niños, ancianos, mujeres y hombres del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, de México.
Como ustedes tal vez sepan, en fechas pasadas y en una misiva leída en territorio español nos referimos a la lucha del pueblo vasco por su soberanía. A pesar de que claramente el texto hacía referencia a la lucha política vasca y no a la militar, las palabras fueron propositivamente ambiguas en lo que se refiere al actuar de su organización ETA.
El objetivo de la ambigüedad fue provocar lo que provocamos de por sí. No ignoramos que pusimos en riesgo el capital moral que los zapatistas hemos conquistado en todo el mundo, en particular en la península ibérica, pero fue necesario... entonces.
Ustedes y nosotros sabemos bien que el EZLN no sólo no ha realizado ni realizará acción militar alguna en contra de civiles. También saben que condenamos ese tipo de ataques, que suelen cobrar el mayor número de víctimas entre personas que ni siquiera saben de qué va el asunto.
No son pocas las víctimas civiles que sus acciones han provocado. Entre ellas se encuentran personas que simpatizaban con nuestra causa y que, como el resto de las víctimas civiles, murieron con la angustia de no saber por qué.
Consideramos justa y legítima la lucha del pueblo vasco por su soberanía, pero esa noble causa, ni ninguna, justifica que se sacrifique la vida de civiles. No sólo no produce ganancia política alguna, y aunque la produjera, el costo humano es impagable. Condenamos las acciones militares que dañan a civiles. Y las condenamos por igual, provengan de ETA o del Estado Español, de Al Qaeda o de George W. Bush, de israelíes o palestinos, o de cualquiera que, bajo nombres o siglas diferentes, aduciendo a no razones de Estado, ideológicas o religiosas, cobre sus víctimas entre niños, mujeres, ancianos y hombres que nada tienen qué ver en el asunto.
Sé también que en la cuenta de muertos y heridos que hace el gobierno español no están incluidos los miles de vascos que han sido ejecutados, torturados y desaparecidos por las fuerzas del Estado. Sin embargo, no les escribo para comparar cuentas de muertos. En eso nosotros superamos a unos y a otros, pues son millones los indígenas mexicanos que, desde la conquista española, han caído. Y a nuestros muertos no los ponemos a competir con nadie.
No, no es para hablar de lo que ha pasado antes que me dirijo a ustedes.
Hace unos días, el juez español Fernando Baltasar Garzón Real me retó a un debate. Yo le he respondido afirmativamente y he puesto como una condición, entre otras, que se realice un encuentro entre todas las fuerzas políticas, sociales y culturales implicadas o interesada en la problemática del País Vasco, para que hablen y escuchen sobre los caminos vascos.
Por lo mismo, a nombre de todos mis compañeros y compañeras, les pido que decreten una tregua unilateral por un período de 177 días, iniciando la madrugada del día 24 de diciembre de 2002. También les pido que públicamente se comprometan a no realizar ningún operativo militar ofensivo durante ese período y contribuyan así a crear un ambiente propicio para dicho encuentro, es decir, para darle una oportunidad a la palabra.
Sería bueno que Euskadi Ta Askatasuna enviara uno o varios delegados a hablar y a escuchar, no a negociar o a pactar nada, el encuentro El País Vasco: caminos. Sé que correrían riesgos, pero si están dispuestos a morir o a ser tomados presos en las acciones militares que realizan, no veo por qué no estarían dispuestos a sufrir lo mismo en una acción política.
Eso les pido, no que se rindan, no que abandonen las armas o sus convicciones. Sólo les pido que le den una oportunidad a la palabra y honren así el gran riesgo que los zapatistas hubimos y habremos de correr. En caso de que no acepten, me ofrezco personalmente como víctima propicia en su próximo ataque. Ustedes podrán acusarme de "colaboracionista" con el Estado español (lo que no dejará de ser paradójico, pues las autoridades españolas me acusan de ser "apologista del terrorismo"). El argumento será lo de menos. No habrá reproches ni represalias de parte nuestra, pues al menos yo sí sabré por qué muero. Espero su respuesta.
Vale. Salud y una oportunidad a la palabra.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, diciembre de 2002.
Ejército Zapatista de Liberación Nacional,
México
7 de diciembre de 2002
A todas las fuerzas políticas, sociales, culturales y religiosas del País Vasco, sin importar su ideología.
De Subcomandante Insurgente Marcos.
Damas, caballeros y niños:
Les escribo a nombre del Ejército Zapatista de Liberación Nacional para invitarlos a que se unan y hagan suya la movilización "UNA OPORTUNIDAD A LA PALABRA" que pretende conseguir de ETA y del gobierno español un ambiente propicio para la realización del encuentro "El País Vasco: Caminos".
Este encuentro pretende celebrarse en la Isla de Lanzarote, Islas Canarias, del 3 al 7 de abril de 2003 y no tiene más motivación que tratar de cambiar la lógica guerrerista que campea por el mundo.
Los invitamos también a que hagan suyo ese encuentro, que lo organicen y participen en él, en el tiempo y forma que ustedes consideren más adecuados.
Se supone que el encuentro es una de las condiciones que fijamos nosotros para la realización del debate al que nos retó el juez Baltasar Garzón, pero, si no se realizara o alguna desgracia o contratiempo impidiera la celebración de la justa, les pedimos respetuosamente que ustedes como quiera realicen ese encuentro en el lugar y fecha que más les convenga.
No abundo más para no repetir lo que ya viene en las cartas que les estoy anexando.
Estamos seguros de que esta iniciativa, de ser exitosa, se convertirá en un rayo de esperanza para todos los pueblos de la tierra.
Les reitero nuestro saludo, nuestro respeto y nuestra admiración.
Vale. Salud y ¿a poco no vale la pena darle una oportunidad a la palabra?
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, diciembre de 2002.
Ejército Zapatista de Liberación Nacional ,
México
7 de diciembre de 2002
A la Sociedad Civil Española y Vasca.
Península Ibérica, Planeta Tierra.
De Subcomandante Insurgente Marcos
México
Damas, caballeros y niños:
Les escribo a nombre de los ancianos, mujeres, niños y hombres del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, de México, para saludarlos.
En fechas pasadas una carta de nosotros, leída en el Aguascalientes madrileño, desató una polémica y una condena en contra nuestra, porque la misiva era ambigua en lo que se refiere a las acciones de la organización vasca ETA. A pesar de que al inicio de la epístola se advertía que "nada es accidental en los zapatistas" y que nos referíamos claramente a la lucha política, y no a la armada, del pueblo vasco, la falta de una condena explícita al terrorismo se quiso interpretar como un apoyo del EZLN a ETA y a sus acciones.
Debo decirles que la ambigüedad fue propositiva, así como el tono entero de la carta. Buscamos provocar el temperamento hispano de un hombre y echar a andar así una iniciativa noble y honesta que, en la parte que nos concierne, representa acaso la última oportunidad de lograr una solución pacífica digna a nuestras demandas que son, como todos los saben, el reconocimiento a los derechos y la cultura indígenas.
Ustedes saben bien que nosotros no practicamos el terrorismo, y que en repetidas ocasiones, en declaraciones escritas y habladas, hemos condenado el terror, venga de donde venga. Y si esta vez no lo hicimos explícito fue por razones que ya se alcanzan a ver con claridad.
Para los familiares de las víctimas de ETA y del Estado Español, entre las que se encuentran no pocos simpatizantes de nuestra causa, nuestras sinceras disculpas si con esa ambigüedad le faltamos el respeto a su dolor. Deseamos de todos corazón que nos entiendan y que algún día nos perdonen la parte que nos toca.
Lamentamos también que su sufrimiento haya sido manipulado por el gobierno español para distraer y ocultar así su criminal ineficacia en la catástrofe ecológica que se abate sobre el noble pueblo gallego, y el que ha demostrado que se puede organizar y resolver su problema mientras los gobernantes se pasean en las páginas de sociales de los periódicos madrileños.
Como ustedes saben, el juez Fernando Baltasar Garzón Real me ha retado a un debate público sobre diversos temas. Hemos decidido aceptar el debate y poner, como una de las condiciones, que se realice un encuentro entre los interesados y afectados por la problemática vasca, para que se hablen y se escuchen, sin bombas, balazos y órdenes de aprehensión. El tema del encuentro es El País Vasco: Caminos.
Para la realización del encuentro, me he dirigido ya, por medio de una carta, a la organización vasca ETA para pedirle que declare una tregua unilateral de 177 días (iniciando el día 24 de diciembre de este año) y se propicie así un ambiente adecuado para la realización del encuentro.
Nosotros pensamos que algo debe hacerse para cambiar la lógica criminal que se impone actualmente en todo el orbe. Que al terror se le puede combatir con terror, pero no se le puede vencer. Que los argumentos legales sirven para justificar torturas, desapariciones, asesinatos, pero no acaban con aquellos que que, con argumentos ideológicos o religiosos, justifican la muerte de otros.
En el mundo de hoy se nos presenta una opción terminante que, como todas las opciones terminantes, es una trampa. Se nos obliga a elegir entre un terror u otro, y criticar a uno supone apoyar al otro. En este caso, se nos obliga a escoger entre el terrorismo de ETA o el terrorismo del Estado español, y si nos deslindamos de uno es que somos cómplices del otro. Ustedes y nosotros sabemos que la alternativa no es una cosa o la otra, sino la que se construye como camino nuevo, como nuevo mundo.
Sería hermosamente justo y aleccionador que, en medio de un mundo polarizado donde la muerte y la destrucción sólo varían de argumentos y sinrazones (donde condenar las acciones punitivas de Bush equivale a apoyar la locura fundamentalista de Bin Laden), sea en la península ibérica donde se abra un espacio para darle una oportunidad a la palabra.
Sería maravilloso que sea la dignidad ibérica la que le diga al mundo entero que es posible, y necesario, darle una oportunidad a la palabra.
Por todo esto, los estamos convocando a que se movilicen en todo el suelo hispano para demandar, al gobierno español y a ETA, eso: una oportunidad a la palabra.
Vale. Salud y, ¿si no es ahora entonces cuándo?, hay que darle una oportunidad a la palabra.
Desde las montañas del Sureste Mexicano. Subcomandante Insurgente Marcos
México, diciembre del 2002.
Ejército Zapatista de Liberación Nacional
7 de diciembre de 2002.
A las organizaciones políticas, sociales y culturales vascas de izquierda (abertzales). País Vasco.
De Subcomandante Insurgente Marcos. México.
Hermanos y hermanas:
Les escribo a nombre de los niños, ancianos, mujeres y hombres del Ejército Zapatista de Liberación Nacional de México y los saludo a todos con respeto y admiración.
Creo no equivocarme al suponer que conocen bien la polémica que se ha desatado a raíz de la carta zapatista leída en el Aguascalientes madrileño a finales del mes de noviembre de este año.
Como verán en la carta que anexo, he aceptado el reto a debatir que me lanzó el juez Baltasar Garzón. Puesto que soy yo el retado y me corresponde a mí fijar las condiciones, le he respondido que una de ellas es que, de manera paralela al debate, se realice un encuentro entre todas las fuerzas políticas y culturales implicadas en la problemática del País Vasco y que estén dispuestas. También le he escrito a ETA pidiéndole que declare una tregua unilateral por 177 días a partir del 24 de diciembre de este año, con el fin de crear las condiciones adecuadas para la realización de dicho encuentro.
Bien, eso es una apretada síntesis. Ustedes podrán ver más detalles en las cartas mentadas. Pero yo les escribo especialmente a ustedes por varias razones.
Además de para invitarlos a que participen en el encuentro, les escribo para pedirles que se sumen a la petición que hago a ETA, pues ustedes tienen la autoridad moral y el prestigio del que yo carezco para ello.
También les pido que, con inclusión y tolerancia, sumen las mayores fuerzas posibles para organizar y realizar el acto. Se los pido a ustedes porque, históricamente, la izquierda siempre ha demostrado ser mejor organizadora que la derecha. Los temas, ritmos y demás del encuentro deben ser decisión de todas las fuerzas que quieran darle una oportunidad a la palabra.
Sé bien que, a diferencia de la izquierda parlamentaria mexicana, ustedes sí tienen un proyecto político alternativo no sólo para la lucha por la soberanía vasca, también para la construcción de un sistema más justo, más democrático y más libre, es decir, más humano. Por eso acudo a ustedes, a su experiencia, a su decisión de lucha, a su heroísmo y a la autoridad moral que, no me cabe duda, se han construido dentro del noble pueblo vasco. Que hay caminos aún inéditos para conquistar la soberanía vasca no me cabe duda.
Y tampoco me cabe duda que esos caminos están ahora cerrados por el terror que de uno y otro lado se alienta.
Por eso yo les pido que hablen y escuchen, que se hablen y se escuchen. No que renuncien a sus convicciones y proyectos, sino a que los den a conocer en un espacio por el que deben luchar, eso sí, junto a todos los hombres y mujeres honestos.
Les pido que luchen por hacer realidad este espacio, Nadie tiene nada que perder (salvo nosotros, los zapatistas, pero eso es nuestra especialidad) y sí mucho que ganar.
Les pido que dediquen su mejor esfuerzo a darle una oportunidad a la palabra.
Otra cosa (sí, ya sé que me estoy pasando de pedigüeño, pero vosotros sois nobles), les pido que, aunque todo vaya en contra y nada salga como lo hubiéramos querido, ustedes como quiera abran ese espacio y convoquen a todos y todas los que quieran, a que hablen y escuchen lo que todos y todas tienen que decir y escuchar.
Vale. Salud, y ya sé que parece consigna de movilización callejera, pero hay que darle una oportunidad a la palabra.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, diciembre del 2002.
Publicado en La Jornada.
Subcomandante insurgente Marcos: No le voy a discutir que me llame "payaso grotesco". Prefiero ver mi nombre abiertamente asociado a la democracia como un payaso que esconderlo tras la falsa rebeldía, la violencia, la mentira, el desconocimiento, la falta de ética y de escrúpulos, y demás rasgos que usted, cada vez con mayor claridad, representa.
¿Cómo se atreve a insultar impunemente al pueblo español, que en su conjunto viene sufriendo la lacra terrorista desde hace más de 30 años? ¿Nadie le ha dicho que 853 personas han sido asesinadas con coches-bomba, con pistolas, metralletas, lanzagranadas, etcétera, por la espalda, con alevosía, o con un disparo en la nuca? ¿Cómo puede usted ignorar a las decenas de niños asesinados, a las más de 4 mil personas mutiladas y heridas, a los ciudadanos y ciudadanas que perdieron sus bienes y su libertad? ¿Qué les dirá a los que hoy, día 3 de diciembre de 2002, han vuelto a sufrir el zarpazo de los terroristas en Santander?
¿Dónde están en su carta unas palabras tan sólo algunas palabras para esas víctimas del terrorismo? No están en ningún lado, porque usted (en su fundamentalismo represor, pleno de autoritarismo y de soberbia) destila odio hacia esas víctimas, y hacia todos los que no somos o pensamos como usted.
Con iniciativas como la sectaria carta que ha escrito lo único que pretende es que le oigan o le lean aquellos que ya están previamente convencidos y que se alimentan entre sí como lo hace usted de los virus de la violencia, el odio y la intolerancia. Así no se hace Estado, ni Democracia ni se forma un país, ni se conquista el corazón de los ciudadanos. Así lo único que se consigue es sembrar la maldad de un planteamiento político deformado y muerto desde su inicio, amén de traicionar a aquellos que dice defender, y, que merecen el máximo respeto. Con actitudes así, usted perderá incluso a quienes siguen el espejismo del futuro que usted les ha ofrecido. La causa indígena se ve gravemente amenazada por las actitudes de intolerancia extrema que usted ha adoptado.
¡Habla usted de rebeldía! Mire, la rebeldía que yo entiendo es la que se hace día a día luchando desde el Estado de Derecho, en la Democracia y por la democracia; aplicando el principio de igualdad ante la ley, el de presunción de inocencia y una justicia independiente. Esta es la rebeldía que practican muchas mujeres y hombres que buscan un mundo mejor y diferente. Entre todos tratamos de consolidar un sistema de garantías que nos cohesione como pueblo diverso y que nos vertebre como un Estado plurinacional.
Quizás usted no lo sepa (o no le hayan informado bien sus amigos, o no haya oído o leído todas las noticias o textos que debería) pero los verdaderos héroes que existen en el País Vasco y los verdaderos rebeldes no son los terroristas que usted defiende, sino sus víctimas, los hombres y mujeres que tratan de defender una opción democrática o consolidar las instituciones, o desarrollar una libre cátedra; o trabajar sin temor a sufrir extorsiones y persecuciones. Aquellos a los que usted eufemísticamente llama "rebeldes vascos", son seres sumisamente vinculados a la estrategia de la violencia más injusta y demencial que existe en Europa.
No señor Marcos, en España no se ilegalizan ideas, no se persigue a nadie por lo que piensa, cree o discrepa. Parece como si a usted y a otros como usted, que construyen su discurso sobre el franquismo trasnochado y repudiado, les fastidiara que esta etapa se haya superado en España, que exista libertad, control de poder y Estado de Derecho, y en España se persigue el terrorismo con arreglo a la ley, desde la ley, y con todas las garantías y controles que el ordenamiento jurídico establece. Y le aseguro que este ordenamiento es uno de los más rigurosos del mundo. Aquí hay un Tribunal Constitucional, y un Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y existe también la responsabilidad de los jueces y de todos los ciudadanos y ciudadanas. Aquí todos tienen cabida, incluso para separarse y no estar, pero, eso sí, desde la no violencia, desde la lucha política. Si usted no entiende esto, no tiene conciencia de lo que dice. Así que no hable de "rebeldía" de los que matan, secuestran o lesionan a los inocentes en forma selectiva o sistemática; o de los que masacran a sectores completos de población. A estos se les llama criminales contra la humanidad y así deben ser perseguidos, investigados y juzgados.
Usted ha ofendido a quienes han participado activamente en la construcción de la Democracia de España: el Rey de España y a los presidentes del gobierno Felipe González y José María Aznar, entre otros. Los calificativos viles que ha empleado usted no los tocan a ellos: lo degradan a usted. Todos tenemos defectos, pero no desprecie usted gratuitamente a quienes, en España, han participado o participan en el escenario histórico, respetando siempre a quienes difieren en pensamiento y acción; cualquiera de ellos o de los que, en mi país dan la cara, hacen más que usted por su "movimiento". Su cita del caso Pinochet es igualmente patética, y muestra un desprecio que raya en la vileza más absoluta hacia las víctimas. No hay duda: usted se ha colocado en el bando equivocado: no porque canten sus "hazañas", los terroristas y quienes como usted les apoyan tienen más razón que aquellos que los critican. Habla usted de dignidad y rebeldía pero creo que ha equivocado los términos si los aplica a los asesinos y responsables terroristas y, desde luego, se priva usted mismo de las que pudiera tener y que algunos, erróneamente, le concedíamos.
Le confieso que para mí, señor Marcos, usted representaba algo diferente: una especie de rayo de coherencia. Ahora advierto mi gravísimo error. Le había otorgado una categoría que no merece. Usted no es más que un barco a la deriva. Cuando al principio, al frente de su "Ejército", contaba con la simpatía de muchas personas (la mía incluida), tuvo usted ocasión de llevar la causa indígena a buen puerto, pero erró el rumbo y ahora ya sabemos por qué. No necesita usted quitarse la máscara para haberse desenmascarado: usted, sencillamente, no cree en los derechos esenciales del hombre ni en la democracia, ni siquiera en los derechos cívicos de su propio pueblo.
Yo no soy, como afirma usted, "fascista" ni "terrorista de Estado". Nunca he tomado un arma en mi vida (salvo para cazar alguna perdiz). Soy en esencia un pacifista. Procuro aplicar la ley y cumplirla a rajatabla, en un Estado Democrático Social, y de Derecho, lo que me corresponde como profesional del derecho y en ello está empeñada mi responsabilidad. Llevo 22 años prestando un servicio público y 14 de ellos procurando combatir con las armas que da la Ley, el narcotráfico, el crimen organizado, la corrupción, el terrorismo y los crímenes de Estado y de la humanidad. En esta larga batalla he podido cometer errores, pero a diferencia de usted he dado la cara y firmado con mi nombre, y he asumido mis equivocaciones. En cambio usted se parapeta cobardemente en una suerte de atalaya que le convierte en un ser extraño, exótico, un espectro detrás de una máscara y de una ridícula pipa.
No suelo dar consejos, pero aquí va uno: abandone usted el disfraz y su escondite, demuestre que es un líder, dé la cara, enfréntese a la sociedad mexicana, defienda sus ideas en igualdad de condiciones; dígale adiós a las armas, permita que sus hombres sean libres, no secuestre ni mancille a la Democracia. De "gachupín a gachupín" (porque no dudo que usted tiene sangre "gachupina" en las venas) y con el mayor respeto y admiración hacia México, país entrañable al que tanto debemos los españoles incluidos los vascos, le reto cuando usted quiera y donde usted quiera, a que sin máscaras ni disfraces, cara a cara, podamos hablar del terrorismo, de rebeldía, de dignidad, de lucha, de insurgencia, de política, de justicia, de todos aquellos valores que sirven para construir un país y una democracia y defender los derechos de los que menos tienen. "Hoy es siempre todavía", decía Antonio Machado. Albergo la tenue esperanza de que recobre usted la razón que parece haber extraviado y ese fondo democrático que, quizá alguna vez, tuvo.
Fdo. Baltasar Garzón Real .
Magistrado-juez
3 de diciembre del 2002
