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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2010

Hipocresa y racismo
El velo islmico y el velo occidental

Antonio Cuesta
Rebelin


En la polmica del velo -ahora reavivada en Francia tras la propuesta presidencial de mayor prohibicin- hay mucho de imperialismo cultural, poco de sensatez y nada de honestidad intelectual.

La decisin del presidente francs de prohibir el uso del burka y el niqab -extremadamente minoritario- en el Estado francs es el ltimo episodio de una serie de decisiones adoptadas en Europa contra los valores culturales de la poblacin musulmana, como la prohibicin de minaretes en Suiza o el debate sobre la identidad francesa impulsado por el propio Sarkozy, en el que se arremeti contra los inmigrantes. Los defensores de esta medida se justifican en la proteccin de los derechos de la mujer.

Creemos (nos hacen creer) que este debate es reciente, pero ya a finales del siglo XIX el administrador britnico en Egipto, Lord Cromer, se erigi en emancipador de las mujeres egipcias al afirmar que la sociedad y la religin islmica estaban atrasadas y eran claramente inferiores a la cultura europea. Como signo de esta inferioridad evoc el uso del velo y la situacin de las mujeres en Egipto. Aparentemente sin mayores contradicciones, mientras en su colonia se presentaba de ese modo como el defensor de los derechos de la mujer, en Londres destac activamente en su tarea como presidente de la Liga de los Hombres Contra el Sufragio Femenino [Nash, 265].

Fue Leila Ahmed, relevante feminista egipcia, quien denunciara un siglo despus la continua fijacin occidental contra el velo, como smbolo evocador del supuesto retraso cultural y de privacin de las mujeres rabo-musulmanas. Una mirada deformada que foment una nica lectura sobre el velo, negativa y de subalternidad. Una obsesin, adems, falsa que no provoca problemas ni en los pases de acogida ni en los de origen, salvo por el acicate que suponen las declaraciones xenfobas de la clase poltica y sus esfuerzos legislativos por generar tensiones all donde no existan. Porque lo que es evidente es que el uso del velo puede tener numerosos significados, pero se han preferido ignorar as como otras mltiples manifestaciones de la cultura y la dinmica social musulmana.

El caso de Turqua es paradigmtico de esta situacin. Hace unos das Mayte Ciriza, directora de la Fundacin Ibercaja en Logroo (y esposa del Consejero de Presidencia del Gobierno de La Rioja, para ms seas), afirmaba en un artculo (Bajo el burka) que en Turqua, donde estaba prohibido el velo en las universidades, al levantarse la prohibicin, ha habido una enorme presin sobre las chicas que no lo llevaban para que se lo pusieran. El problema no es la ignorancia de quien lo escribe, la cuestin es que ese tipo de discurso arraiga precisamente gracias a la mentira. Si bien en febrero de 2008 el Parlamento turco levant la prohibicin que pesaba sobre el velo en las universidades -una iniciativa por lo dems apoyada por muchos intelectuales liberales laicos, la mayora de la poblacin y asociaciones de derechos humanos internacionales-, cuatro meses despus el Tribunal Constitucional de aquel pas anul la disposicin. Fue precisamente durante el trmite parlamentario de aquella fallida ley cuando el ultracatlico presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE), el holands Ren van der Linden, asegur que Turqua podra ser expulsada del organismo paneuropeo si obligaba a sus ciudadanas a llevar el pauelo islmico, e invit a las mujeres turcas que se vieran obligadas a ponerse esta prenda a denunciar su caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Alguien debera explicarle que permitir no es sinnimo de obligar (otro ignorante?). Curiosamente van der Linden, que se define como un catlico devoto aunque sin permitir que la religin interfiera en la poltica, haba impedido meses antes que se debatiera en la institucin que presida un informe sobre los peligros de la enseanza del creacionismo, ya que l mismo defenda el respeto a esa creencia y, al igual que el Papa Benedicto XVI, consideraba que la teora de la evolucin no es ms que una hiptesis. En su pas, Dinamarca, el gobierno liberal-conservador tambin analiza la conveniencia de elaborar una ley que prohba el velo integral en la va pblica, las escuelas o los tribunales. Prohibir, prohibir y prohibir, parece ser la mxima del ultracatolicismo radical.

Pero volviendo a la propuesta francesa de incrementar la prohibicin (pues el velo islmico ya estaba prohibido en los colegios pblicos desde 2004), habra que recordar que tampoco estamos ante una iniciativa tan novedosa. Ya lo intentaron contra Argelia en la dcada de los 50 del pasado siglo XX, y el resultado fue que el pauelo pas a convertirse en bandera de la resistencia anticolonial como seal el pensador antiimperialista Franz Fanon. Entonces, la vestimenta femenina se convirti en una demostracin de cohesin identitaria y de lucha contra el imperialismo francs [Fanon, 65].

Alguien les pregunt a ellas?

Los bien pensantes varones blancos han decidido autoproclamarse defensores de la democracia, la libertad y los derechos femeninos (sin preguntar a las mujeres?) subyugados por el sndrome de Lord Cromer. Falseando el debate hacia las disyuntivas Islam-Democracia, imposicin del velo-libertad de la mujer.

Desde la perspectiva de las mujeres rabo-musulmanas el uso del velo puede ser tributario de decisiones muy diversas: resistencia, reafirmacin identitaria, estrategia de movilidad, y tambin de sumisin o como smbolo del islam poltico. En palabras de la feminista iran Valentine Moghadam:

El velamiento voluntario no es necesariamente expresin de filiacin con, o de apoyo a, un movimiento islmico poltico, sino ms bien de forma paradjica representa el rechazo de la autoridad parental o patriarcal entre mujeres jvenes rebeldes. ste puede ser de modo especial el caso de las jvenes de familias no tradicionales -por ejemplo, palestinas, argelinas o tunecinas- que al ponerse el hiyab aspiran a una autonoma personal y a una apariencia ms seria, sobre todo en colegios mixtos. [Moghadam, 149]

Existen miles de mujeres musulmanas que visten hiyab y que estudian, trabajan y militan en formaciones de izquierda. Es el caso de Ilham Moussad, estudiante de 22 aos que se presenta como candidata por el izquierdista NPA, que lidera Olivier Besancenot, en las elecciones regionales de marzo en Provenza-Alpes-Costa Azul. Se puede ser laica y feminista llevando el velo, reivindica.

Pero la propuesta de Nicolas Sarkozy supone ir ms all, y prohibir el velo integral en cualquier espacio pblico, incluida la calle. Sorprende tanta actividad y propaganda desplegada exista alarma social? problemas de convivencia? Segn el ministro de Interior, Brice Hortefeux, de los ms de cinco millones de musulmanes que viven en el Estado francs slo 1.900 mujeres llevan velo integral. Cundo dejarn de pensar y legislar por ellas?

Antonio Cuesta es corresponsal de Prensa Latina en Turqua

http://estambul.wordpress.com/

Referencias bibliogrficas:

- Mary Nash, Mujeres en el mundo. Historia, retos y movimientos. Alianza editorial, Madrid 2004.

- Frantz Fanon, A dying colonialism. Grove Press, Nueva York 1967.

- Valentine Moghadam, Modernizing women. Gender and social change in the Middle East. Lynne Rienner Publishers, Londres 1993.

Rebelin ha publicado este artculo con permiso del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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