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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2010

El alcalde de Jerusaln arrasa 200 hogares palestinos

Jonathan Cook
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


El alcalde de Jerusaln amenaz la pasada semana con demoler 200 casas de las barriadas palestinas de la ciudad en una medida que incluso l admiti que probablemente hara que se desbordaran las ya largas y agitadas tensiones que rodean el problema de la vivienda en Jerusaln Este.

Su postura representa la ltima etapa de una prolongada batalla legal sobre un nico edificio que domina el revoltijo de modestas casas de Silwan, una atestada y depauperada comunidad palestina que se encuentra justo fuera de las muros de la Ciudad Vieja, a la sombra de la plateada cpula de la mezquita de Al-Aqsa.

A Beit Yehonatan, o la Casa de Jonathan, se la distingue no slo por su altura siete plantas, al menos tres plantas ms que las de sus vecinos- sino tambin por la bandera israel que ondea en lo alto del tejado que da a la calle.

La avanzada del asentamiento, llamado as en honor de Jonathan Pollard, que cumpli una sentencia de cadena perpetua en EEUU por espiar para Israel en la dcada de 1980, ha sido el hogar de ocho familias judas desde 2004, cuando una organizacin de colonos extremistas, conocida como Ateret Cohanim, la construy sin licencia.

Beit Yehonatan es una de las docenas de casas ocupadas por colonos que fueron apareciendo en las zonas palestinas de Jerusaln Este, tras apoderarse en su mayora de los hogares palestinos.

Los crticas dicen que el objetivo de estos puestos de avanzada, junto con los grandes asentamientos de Jerusaln Este construidos por el estado y que albergan a casi 200.000 judos, es frustrar cualquier acuerdo de paz que pudiera un da ofrecer a los palestinos un estado viable con Jerusaln como capital.

Pero como algo excepcional en el caso de los colonos, que reciben una mezcla de ayuda abierta o encubierta de las autoridades, los habitantes de Beit Yahonatan corren el riesgo de ser desalojados de sus casas, dos aos despus de que el Tribunal Supremo israel emitiera una orden de urgente aplicacin.

La pasada semana, Nir Barkat, el alcalde de Jerusaln, acord finalmente bajo protestas sellar Beit Yehonatan en medio de cada vez mayores presiones por parte de un conjunto de funcionarios legales. El Sr. Barkat haba estado luchando enrgicamente contra el cumplimiento de la orden del tribunal, ayudado por los altos miembros del parlamento, la polica e incluso Benjamn Netanyahu, el primer ministro israel, que se opona al consejo de su propio fiscal general declarando que el futuro de Beit Yehonatan era un asunto puramente municipal.

Pero el alcalde no ha capitulado tan de prisa. Advirti que Beit Yehonatan se evacuara slo a condicin de que, al mismo tiempo, se ordenara la demolicin de ms de 200 hogares palestinos, la mayora de ellos en Silwan. Defendi que tena que evitar dar la impresin de que la ley se cumpla de forma discriminatoria contra los judos.

Jeff Harper, director del Comit Israel contra las Demoliciones de Casas, dijo que la idea de la justicia del Sr. Barkat era ridcula.

En los ltimos quince aos, se han demolido ms de mil casas palestinas en Jerusaln Este frente a absolutamente ninguna casa de ningn colono, dijo. De hecho, ningn colono ha perdido nunca su casa en Jerusaln Este.

Cuando hizo su anuncio, el Sr. Barkat admiti que las 200 demoliciones provocaran muchas posibilidades de conflicto. Los palestinos en Jerusaln Este llevan ya dcadas de agitacin ante las restricciones de planificacin que han obligado a muchos de ellos a construir o ampliar ilegalmente sus casas porque es de todo punto imposible conseguir permisos de las autoridades israeles.

El Sr. Harper dijo que el ayuntamiento haba clasificado como ilegales 22.000 casas palestinas de Jerusaln Este, a pesar de saber que en la ciudad hay una escasez de 25.000 hogares para la poblacin palestina, que alcanza la cifra de 250.000 habitantes.

Los hogares objeto de demolicin incluyen las casas palestinas de alrededor de Beit Yehonatan que violan las restricciones de planificacin que permiten que las familias construyan slo dos plantas; a pesar de la restriccin, muchas casas tienen cuatro y sus propietarios pagan multas.

Adems, el ayuntamiento quiere demoler 88 casas de una pequea zona llamada Bustan porque afirma que est levantada en una zona con riesgo de inundaciones.

Zeinab Jaber vive junto a Beit Yehonatan, en la casa en que naci hace 61 aos. El edificio fue declarado ilegal hace veinte aos, despus de que se ampliara a cuatro plantas para poder acoger a su creciente familia. Hoy ella y sus seis hijos pagan mensualmente multas de ms de 1.000 dlares, con la esperanza de evitar su destruccin.

Su hijo Amjad, de 32 aos, casado y con dos nios pequeos, dijo que no se atreve a no pagar. Es as de sencillo: si no pagas, acabars en la crcel.

Qu pasa aqu con los colonos?, pregunt la Sra. Jaber. Slo estn aqu porque quieren quitarnos nuestro sitio. No van a sentirse felices hasta que consigan que nos vayamos.

En la ladera contraria a Beit Yehonatan, al otro lado del valle, Mohammed Jalajil, de 48 aos, deca que no le caba duda alguna que el ayuntamiento demolera las 200 casas. l, su mujer y sus cinco nios, se han tenido que meter en una habitacin en un apartamento de un familiar despus de que demolieran su propia casa hace siete aos.

El Sr. Jalalil dijo: Tan slo meses despus de que nos quitaran nuestra casa v a los colonos construyendo las suyas al lado. Mi abogado me dice que, aunque ya no tenga casa, no acabar de pagar las multas hasta dentro de diez aos.

Si el Sr. Barkat sigue adelante con su amenaza, las demoliciones provocarn una reprimenda de la comunidad internacional. El pasado mes, Francia y Estados Unidos se unieron en Naciones Unidas para denunciar ms de 100 demoliciones en Jerusaln Este en los ltimos tres meses.

La decisin del alcalde, advirti Meir Margalit, un concejal de la ciudad de Jerusaln, puede compararse con la poltica de represalia de los colonos en Cisjordania, que han atacado pueblos palestinos en venganza contra los intentos oficiales por desmantelar unos cuantos de los puestos de avanzada de los asentamientos que salpican el territorio palestino.

Pero la diferencia aqu es que el precio no lo imponen los mismos colonos sino el ayuntamiento y el gobierno en nombre suyo, dijo.

Ayer, el ayuntamiento deba emitir un aviso de evacuacin en siete das a los habitantes de Beit Yehonatan, pero la operacin se cancel en el ltimo momento cuando la polica se neg a cooperar.

Los enfrentamientos han ido aumentando en Silwan a lo largo de varios aos a causa de las actividades de otra organizacin de colonos, Elad, que con apoyo oficial ha estado construyendo un parque arqueolgico llamado la Ciudad de David en medio de la barriada palestina. Al expulsar a los palestinos, al menos 80 familias judas se trasladaron a casas cercanas.

Mientras Elad se afianza en Silwan, parece que Beit Yehonatan no est tan seguro. Habitualmente, los colonos presentan una fachada de legalidad en lo que hacen, dijo Mr. Harper. El problema aqu es que construyen de una forma abiertamente ilegal, sin permiso y saltndose las restricciones a la altura de los edificios.

La resistencia del Sr. Barkat a desalojar a los habitantes de Beit Yehonatan se vi muy clara el pasado mes cuando trat de evitar las presiones legales proponiendo una nueva poltica de planificacin para legalizar los edificios sin licencia en Silwan. El alcalde propuso que se revisaran las normas que limitaban las plantas de las casas a dos y se ampliaran a cuatro.

La reforma se habra aplicado primero a Beit Yehonatan, sellando sus tres ltimas plantas pero permitiendo que las familias judas vivieran en el resto del edificio.

Aunque el Sr. Barkat prometi que se salvaran tambin los edificios palestinos ilegales, Ir Amim, un grupo israel por los derechos humanos, rechaz la afirmacin del alcalde.

La abrumadora mayora de los hogares palestinos no pueden cumplir las normas porque los documentos del registro de las tierras se han perdido y es imposible cumplir con toda una serie de requerimientos relativos a aparcamientos para coches, carreteras de acceso y conexiones al alcantarillado, escribi la portavoz Orly Noy, en el peridico Haaretz el pasado mes.

Aadi que las zonas palestinas de Jerusaln Este carecan de 70 kilmetros de alcantarillado y que ni una sola carretera se haba pavimentado en sus barriadas desde la ocupacin israel de 1967.

El pasado mes se public un mapa con los planes para Jerusaln Este preparado recientemente por el ayuntamiento de Jerusaln, cuando el Sr. Barkat estaba prometiendo legalizar edificios, que mostraba que ms de 300 hogares palestinos la mayora de ellos en Silwan- se enfrentaban a una inminente demolicin.

Jonathan Cook es escritor y periodista. Vive en Nazaret, Israel. Sus libros ms recientes son: Israel and the Clash of Civilizations: Iraq, Iran and the Plan to Remake the Middle East (Pluto Press) y Disappearing Palestine: Israels Experiments in Human Despair (Zed Books). El presente artculo se public por primera vez en el peridico de Abu Dhabi The National www.thenational.ae-.

Fuente:

http://www.counterpunch.org/cook02092010.html


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