Portada :: Otro mundo es posible :: Feminismos
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-02-2010

Entrevista a Rita Segato, antroploga argentina, investigadora y docente en la Universidad de Brasilia
Las mujeres nunca han sufrido tanta violencia domstica como en la modernidad

Mariana Carbajal
Pgina/12


La investigadora argentina, residente en Brasil, seala que la sexualidad en estos tiempos ha sido privatizada, lo cual, segn su concepcin, es un error porque muchas veces lo sexual es poltico, es blico y no sexual. Las leyes contra el aborto puntualiza no son capaces de controlar a las personas que se lo practican.


Usted viaja mucho. Por dnde anduvo ltimamente antes de llegar a Buenos Aires?

Una vez por mes viajo a un pas distinto. En 2009 estuve en Chile, Per, Mxico, El Salvador, tres veces en la Argentina. Y recin vengo de Qatar.

Qatar? Qu la llev a hasta all?

Me invit la Fundacin Qatar, equivalente al Conicet argentino pero con fondos cuantiosos, para participar de una reunin cumbre sobre educacin. Invitaron a mil personas, entre ellas a los inventores de Facebook y Twitter, para discutir cmo se puede promover la educacin en un pas tan curioso en el que una persona que no trabaja, porque no quiere o no consigue empleo, tiene un seguro de desempleo de 3.000 dlares por mes. Todos los habitantes son ricos por vivir ah. Es un pedazo de tierra en el desierto, pero tiene el mayor ingreso per cpita del mundo porque nada en la abundancia del gas natural y del petrleo. Nunca vi ni de lejos en Europa ni en Estados Unidos la afluencia que vi en Qatar. Es muy impresionante, pero no necesariamente lleva al pas en el mejor camino.

Hablando de educacin: hace poco ms de una dcada usted impuls un proyecto para incorporar un cupo en las universidades pblicas para estudiantes negros. Cul fue el resultado?

Lo ms importante fue que en Brasil se tuvo que empezar a hablar de racismo. Hoy en da, ya son noventa las universidades pblicas, entre federales, estatales y municipales de todo el pas, que adoptaron medidas de discriminacin positiva. Queda siempre la presin por una legislacin federal, pero eso no es lo fundamental, lo importante es que cundi la idea. Tambin en las universidades privadas, ya que el gobierno cre una estructura de subsidios para becar a estudiantes pobres y no blancos. Y se ve por las calles, al caminar en las universidades, en las reas ms ricas de las ciudades, en mi ciudad, Brasilia, que es una de las reas ms elitizadas del pas, donde est el gobierno, cada vez hay ms personas negras en los aeropuertos, en los supermercados, en los espacios de la clase media. Brasil es un pas segregado de hecho, nunca lo fue de derecho.

Le cambio de tema. Por qu la Iglesia Catlica se opone con tanto fervor a la despenalizacin del aborto?

Por dos razones. Le en una nota que usted escribi que hay casi un aborto por cada parto en la Argentina. Ese dato me confirma lo que pienso. La discusin sobre la criminalizacin o despenalizacin del aborto poco tiene que ver con la prctica del aborto. Es evidente que el aborto est criminalizado en la ley desde hace unos 90 aos y eso no significa nada. Como muchas otras, esta ley no tiene, por s misma, capacidad de controlar lo que las personas de hecho hacen. Es un caso clsico de una ley que tiene otra finalidad. Sabemos que las mujeres abortan todos los das, y tal vez cada da ms. Catlicas, no catlicas, evanglicas, un da tienen una situacin muy complicada, consideran que Dios tendr que perdonar y hacen un aborto. Cundo una ley es eficaz? Cuando transforma la sensibilidad tica, es decir, las ideas de lo que est bien y lo que est mal. Una ley que repite y repite no matars es eficaz si consigue convencer a las personas de que no es bueno salir a la calle con un revlver y darle un tiro a alguien por una cuestin de una vendetta, que sa no es la mejor manera de resolver un conflicto. Una persona deja de matar cuando la sensibilidad tica se transforma, no porque est pensando que puede ir a la crcel. La ley no tiene un impacto de causa-efecto sobre el comportamiento, como se piensa de una forma simplista. La ley del aborto es un caso tpico de que su eficacia es de otro tipo porque no ha transformado y nada indica que transformar la sensibilidad tica de las personas al punto de pensar que abortar significa cometer un asesinato, porque no lo es. Lo que tenemos que entender es que la discusin es sobre dos temas: por un lado, quin controla a los legisladores, quin tiene el poder en la Nacin de inscribirse en la ley, de decir a unos seores que tienen la lapicera en la mano para escribir una ley, que escriban la ley que les interesa. La Iglesia entra en una competencia de autoridad con el feminismo, con las mujeres, y dice: Yo mando aqu todava y voy a escribir la ley de una forma en que mi perfil ideolgico est retratado, y voy a ganar. El relanzar hacia el futuro la criminalizacin del aborto significa mantener la influencia. Es una guerra de influencias.

El eje central de la posicin de la jerarqua catlica entonces no es la defensa de la vida?

Si le importara, la jerarqua catlica estara en otros frentes con la misma beligerancia, defendiendo la vida. Le interesa marcar en este momento la permanencia de su influencia en el Estado argentino.

Y cul es la segunda razn?

La tendencia mundial de todos los credos, de todas las Iglesias, al fundamentalismo. El territorio fue por mucho tiempo un pedazo de tierra, propiedad directa, pero hoy los pueblos se desplazan, hay gran movilidad, hay formas de autoridad paraestatal: la Iglesia es una autoridad paraestatal que atraviesa territorios, es un Estado trans-estatal. Qu quiere decir? Que su dominio territorial debe afirmarse en su dominio sobre cuerpos como territorios. Un tema permanente en mis trabajos es la gran afinidad que existe entre el cuerpo de la mujer y el territorio. Cuando marco con mis banderas, con mis insignias el cuerpo de la mujer, estoy marcando su anexin a mi capacidad de Estado transnacional. Y una de las formas de todas las religiones, y no slo de la catlica, es marcar los cuerpos siendo esta marca omnipresente. El Islam es el que ha sido ms visibilizado con estas polticas, donde hay mujeres que tienen que usar determinado tipo de vestimenta. Uno de los rasgos centrales del fundamentalismo es su ansiedad por marcar con insignias los cuerpos de las mujeres. Y uno de ellos es que las mujeres tengan muchos hijos, no practiquen determinados actos, se vistan de determinadas maneras, se adhieran a determinada normativa, no por una razn teolgica, ni doctrinal ni moral, sino por una razn territorial.

Cules son los puntos de encuentro entre el cuerpo femenino y el territorio?

Lo que da los puntos de encuentro son las prcticas. Muchos han dicho que en las visiones culturales, la mujer siempre est asociada a la Naturaleza, es el gran tero, la Madre Tierra, se la vincula con una cierta pasividad de la Naturaleza frente a la accin del Hombre. Yo no hablo de la tierra, me refiero al territorio en sentido poltico. Las prcticas guerreras muestran la manera hegemnica de entrar el cuerpo de la mujer en la ideologa, en la representacin colectiva: siempre tuvieron ese correlato de la conquista de un territorio, la anexin del cuerpo de las mujeres, la inseminacin por violaciones individuales o colectivas, su esclavizacin para servicios sexuales. Un ejemplo clsico es la guerra de Japn contra Corea y la anexin de las mujeres coreanas para servicios sexuales.

Lo mismo se puede observar en la llamada Conquista del Desierto.

Claro, tambin los araucanos, antes de la propia conquista, tenan varias concubinas. La visin patriarcal, que es la atmsfera en la cual todava vivimos, percibe que anexar un territorio es acceder al cuerpo de sus mujeres como parte de su territorio, por eso hablo de esa afinidad. Esto fue siempre as hasta ahora. Es importante prestar atencin que hubo un cambio, y ha sido para peor, porque en muchos territorios del mundo hoy no se trata de anexar el cuerpo de las mujeres sino de destruirlo. Este es un fenmeno muy nuevo. Claro que era destructiva y espantosa la violacin del cuerpo de las mujeres, en una atmsfera patriarcal en la cual se entiende que cuando yo violo a la mujer del enemigo, yo reduzco a mi enemigo moralmente, por eso es tan potente el crimen sexual, y se entiende en una agresin al otro. Pero es una agresin a la mujer como persona y sin embargo, no se ve as. Tanto no se ve as que en diversas partes del mundo, en Colombia paradigmticamente, y ahora tambin en la Argentina y en Per, se est comenzando a descubrir que en todas las agresiones a las mujeres por parte de grupos paraestatales o durante los gobiernos dictatoriales, el tratamiento dado a las mujeres ha sido silenciado. Los protocolos de la investigacin de la Medicina Legal para el anlisis de lo ocurrido en esos cuerpos no incluyen preguntas sobre la especificidad de lo que les pas a las mujeres. En Colombia estn exhumando fosas comunes, de las varias guerras que atravesaron su territorio en dcadas; aunque la crueldad ejercida sobre el cuerpo de las mujeres tuvo especificidades sexuales no est registrado. Y esto es lo importante. Porque se considera equivocadamente que eso que aconteci ah entre el verdugo y su vctima fue de orden sexual y yo afirmo, y creo que es fundamental que nosotras lo afirmemos fuertemente, que eso no es de orden sexual, es de orden blico, slo que la forma de agresin se da a travs de la sexualidad, se da en los genitales y con genitales. Lo dejan afuera, no lo cuentan, porque lo consideran del mbito de lo ntimo.

De lo privado...

Exacto. Ese es todo el tema de la modernidad, que se privatiza completamente lo sexual. Las mujeres nunca han sufrido tanta violencia domstica como en la modernidad porque se ha privatizado completamente lo sexual, que es un error, porque ah lo sexual es poltico y es blico, no es sexual. Si el patriarcado no fuera la red de significados y sentidos en la que estamos presos, la sexualidad no tendra ninguno de los significados que tiene entre nosotros. Por ejemplo, no tendra el sentido de la desmoralizacin del otro. Lo que las mujeres debemos defender es que la sexualidad ejercida de esa forma lastima, duele fsicamente. Pero la lastimadura moral resulta del orden de la atmsfera del aire patriarcal que respiramos y coloca en la intimidad esa agresin que duele y que es simplemente una agresin como si me dieran una cuchillada, como si me dieran un balazo. Se pierde toda la dimensin del dolor, que es la ms importante de todas. Y se lo privatiza y se coloca esa agresin en el orden de la moralidad. Entonces, no se habla. Las mujeres indgenas peruanas y guatemaltecas, por ejemplo, que han sufrido agresiones sexuales feroces, que han derivado en muchos casos en embarazos, no pueden hablar de esto porque estn aprisionadas en el orden moral sexual. Uno de los grandes esfuerzos es retirar la sexualidad de la moralidad, separarla. Eso sera un tiro de gracia al poder patriarcal. Cuando se agrede sexualmente a sus mujeres, se las desflora por violencia, el corazn del enemigo se reduce, porque el enemigo tambin es hombre, y es un defensor de la regla patriarcal. Hay una autora hind que se llama Veena Das, que escribi un artculo sobre la crueldad en las guerras de la separacin de India de Pakistn. Infelizmente no lo analiza desde una perspectiva de crtica al patriarcado, pero muestra cmo la destruccin de esa guerra tambin fue una destruccin en el cuerpo de las mujeres. Si hasta el presente fue la anexin del territorio, anexin del cuerpo de las mujeres, inseminacin colectiva, esclavizacin sexual de las mujeres como el mximo trofeo de la victoria, como un cazador pone los ciervos en la pared, hoy hay todava una vuelta de tornillo para peor en ese proceso que consiste en la destruccin y eliminacin por tortura del cuerpo de las mujeres hasta la muerte en muchos escenarios del mundo, en Congo, Guatemala, Mxico, El Salvador. Esa destruccin es una novedad.

La saa aument?

Antes el abuso era la saa. Hoy es saa que lleva a la muerte por destruccin del cuerpo.

Y se da slo en contextos de guerra o en otros tambin?

Para que la definicin de crmenes de guerra sea eficaz para defender a las mujeres, la nocin de guerra tiene que ser modificada.

En qu trminos?

Las guerras no son ms convencionales. El mundo tiene una cantidad de escenarios guerreros impresionantes, que no son definidos de la forma clsica. Las guerras de maras, de gnsters, tribales, de los paraestados contra poblaciones disidentes, acciones paraestatales policiales permanentes y legitimadas para los no blancos, los marginales, los drogadictos, el peligro musulmn en Europa. Es necesario reformular este nuevo tipo de guerras que son no formalizadas por uniformes, por estandartes y sobre todo por formas marcadas y definidas de victoria o de derrota. En una guerra convencional adems de la uniformizacin de los dos ejrcitos hay convenciones muy claras de cmo se venci, cmo son los rituales de victoria, de derrota, de pacto final. Como las guerras hoy son difusas y no estn definidas, algunos las llaman de tercera o cuarta generacin, lo que est ocurriendo con las mujeres es una forma de documento donde se escribe un momento de victoria. Tambin lo que pasa es que la victoria en estas guerras no convencionales es efmera.

La antroploga mexicana y ex diputada federal Marcela Lagarde sostiene que las muertes y desapariciones de mujeres en Ciudad Jurez no son un fenmeno excepcional, sino que se repite en otros pases como Guatemala y Espaa, e incluso la Argentina, donde se repiten los asesinatos de mujeres por el hecho de ser mujeres. Comparte esta visin sobre los feminicidios?

Hay dos posiciones en relacin con los feminicidios. Es muy complicado porque no se han desarrollado todava los foros suficientes como para discutirlas. En realidad, son dos estrategias diferentes. Qu significa que una mujer muera por el solo hecho de ser mujer? La definicin que toma Marcela Lagarde es la de Diane Russell, que vive en Estados Unidos, pero es sudafricana, el lugar donde se cometen ms violaciones en el mundo. Russell muestra a las mujeres usadas en la pornografa y llevadas hasta la muerte en algn tipo de snuff movies, mujeres asesinadas por sus maridos, todas las mujeres que mueren en una frontera de gnero. Marcela sigue un poco este camino, es decir, el feminicidio engloba a todas las mujeres que mueren en una frontera de gnero. Como dice ella: Para el gnero no existen tiempos de paz. La produccin ms interesante en el feminismo est en la actualidad en redescubrir un camino no occidental para las mujeres. El Occidente moderno es el que peor trata a las mujeres, no importa cunta ley de derechos humanos o de legislacin pro mujer pueda un pas producir. Algo est pasando porque algo est fallando severamente en el camino occidental y moderno estatal. Entonces, hay una visin del feminicidio que engloba todas las muertes que ocurren en esta frontera de gnero, en incremento en el avance de la modernidad. Y hay otra visin que cierra, focaliza, en cierto tipo de agresiones que tiene que ver con la destruccin del cuerpo hasta la muerte, en un escenario blico nuevo. Yo trabajo en esta ltima lnea.

Por qu?

Es cierto que la mayor parte de los asesinatos de mujeres ocurren en el espacio domstico. El propio Estado moderno produce conyugalidad moderna. Tengo una estudiante que termin su doctorado ahora. Su tesis es sobre la invencin de la solterona. Se trata de cmo a medida que se moderniza el Estado brasileo esto ha sido un proceso mundial, hay estudios para el Islam tambin, se van creando mecanismos en que se fuerza a las familias a obedecer un patrn de conyugalidad moderno, privatizado, la familia conyugal cerrada, ntima, privada. Lo domstico se privatiza. Surgen las ideas sobre las solteronas que nos parecen que son naturales, de que estar solo y no casarse es patolgico, se genera un gran terror frente a ser solterona. Fue una poltica clara, a travs de las revistas de consejos, las novelas, la literatura, que impusieron una imagen de mujer soltera como anmala, portadora de una incapacidad o enfermedad psicolgica. Mi estudiante lo demuestra. Es muy interesante su tesis. En esa conyugalidad se van creando formas propias de violencia que son muy grandes, porque se rompen todas las formas de solidaridad entre las mujeres, que existan en un espacio domstico de otro tipo, no conyugal privado propio de la modernidad, que es el espacio indgena, islmico domstico, la familia compleja. Hoy la mujer vive su soledad en el espacio domstico y nadie lo sabe. El avance de la modernidad fue creando formas de vulnerabilidad de las mujeres y fue creando las leyes para esa forma de vulnerabilidad

Los asesinatos de mujeres que ocurren en lo domstico, ejecutados por su pareja o su ex pareja se deben definir como feminicidios?

El problema es que si a esos crmenes se los llama feminicidios ser dificilsimo hacer entrar esa categora en la legislacin internacional de derechos humanos. La lucha de llevar el feminicidio a la categora de un tipo de genocidio hacia la mujer tiene que pasar por algo que es la despersonalizacin de esos crmenes. Un violador de calle, desconocido, del tipo serial, tiene una motivacin de orden de gnero evidentemente: su gnero le impone un mandato de apoderamiento y posesin del cuerpo de la mujer, de ser capaz de mostrar que puede usurpar la sexualidad femenina. Eso es genrico. La mayor parte de los hombres controla el mandato genrico o lo ejecuta por vas que no son cuadrables en la ley como violacin. La extraccin del tributo femenino, como si fuera un impuesto de las mujeres, para construir su masculinidad, el violador la realiza de una forma particular, que atae a su biografa personal. El pater familias, el hombre que es dueo del mbito privatizado que es la esfera familiar, va a realizar su mandato de posesin de aquella esfera y de los cuerpos que en ella habitan de una manera personal, con su autoridad ejercida de la manera que la ley permite o, en unos casos, va a exceder la ley y va a ejercer su autoridad de una manera que la costumbre lo permite, que no es lo mismo. Pero en todos los casos tenemos la personalizacin de la manera en que se realiza el mandato de gnero. Es un mandato genrico realizado de acuerdo con las caractersticas de biografas personales. A un jurista que trabaja en el campo de los derechos humanos es difcil porque ya lo intent convencerlo de que esos crmenes constituyen un genocidio, porque hay una personalizacin de la forma en que se ejecuta un mandato que es genrico. Los otros asesinatos de mujeres, los que se producen en las guerras no convencionales, en las masacres en el cuerpo de las mujeres, en esos casos s ocurren solamente por el hecho de ser mujeres, porque son mujeres desconocidas. Pensemos en un ejemplo. Un hombre piensa: Voy a agarrar a una mujer del barrio tal porque est dominado por tal mara y al destruir su cuerpo mostrar que sus grandes cabecillas no tienen capacidad para defender a las mujeres que viven en su territorio. Punto. Es una relacin poltica y blica. Ah s hay feminicidios. Otro ejemplo: en las destrucciones vaginales que se observan en las guerras tribales del Congo, que son continuaciones de las guerras de Ruanda, podramos mostrar dos cosas: que se trata de muertes de mujeres sin relacin con biografas personales; y en muchos casos, como en Ciudad Jurez, estoy convencida de que los hombres que ejecutan esa destruccin no la haran si no fueran miembros de bandas que los presionan y los obligan a llevar adelante actos letales contra el cuerpo de las mujeres. Son presiones polticas del bando de gnero. Cuando marcamos una diferencia entre esos dos tipos de crmenes de gnero hacemos algo fundamental, porque obligamos a investigaciones detalladas. Lo que se ve en Ciudad Jurez clsicamente es que la polica dice: Ah!! Un crimen ms de gnero. S, estaba celoso el novio, entonces la acuchill, le sac los ojos, le arranc los senos. Cuando se ponen los crmenes de gnero sin detalle, en una misma bolsa, se permite a la polica, a los fiscales, a los jueces como pasa con las fosas comunes, como pas con la represin militar en la Argentina a no detallar qu pasa con el cuerpo de las mujeres. Todos son crmenes patriarcales, pero necesitamos tener categoras precisas para obligar a aplicar protocolos de investigacin precisos, que es lo que no est sucediendo. Una de las razones por las que la impunidad contina en Ciudad Jurez es porque no hay investigaciones precisas.

No considera que es importante nombrar los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas como feminicidios a modo de denuncia poltica y para evitar al mismo tiempo que se los califique en los medios como crmenes pasionales con todo lo que esa conceptualizacin conlleva? Puede haber ah una estrategia de visibilizacin, ms all de la cuestin estrictamente jurdica.

S, s, es importante mostrar la unidad de universo de estas agresiones. Pero hay un peligro de desgaste del trmino. Por eso la ley es importante no tanto en la produccin de sentencias sino para consagrar categoras, con la potencia con que la ley las sacraliza. Cuando sacraliza una categora la ley hace un trabajo de ir transformando la sensibilidad tica de la gente. Hoy es una palabra muy fuerte y maana puede pasar a tener el mismo significado que lo que antes llambamos violencia domstica.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/dialogos/21-139835-2010-02-08.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter