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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2005

Fantasas de la realidad

Osvaldo Bayer
Pgina 12


Otra vez vamos a hablar de la increble fantasa de la realidad. Todo es posible. Pero esto que va a ocurrir en pocos das en Berln nadie, pero nadie, lo hubiera dado por cierto. Una calle de Berln se va a llamar Rudi Dutschke, s, el nombre del dirigente estudiantil del 68, de la revolucin estudiantil del 68, que cambi el espritu de la juventud del mundo. Despus de ese movimiento todo fue distinto. La juventud ya fue distinta. En Alemania hasta la poltica fue distinta. Se inici un movimiento antiviolencia, antiautoritario; la palabra Libertad adquiri una importancia inusitada. Los valores del anarquismo pasaron a ser fundamentales aun en los de formacin marxista.
Sin ninguna duda el gran dirigente y pensador de ese movimiento que conmovi a la civilizacin europea fue ese joven estudiante llamado Rudi Dutschke, el revolucionario sin armas blicas. Enemigo a fondo de la violencia, pero no siempre.
Un dibujo de la poca muestra a los dos revolucionarios de ms atraccin en el mundo de los jvenes: el Che Guevara como Jesucristo con una ametralladora, y al lado, sonrindose los dos, el estudiante alemn Rudi Dutschke, como Jesucristo, pero sin armas.
En sus inigualables disertaciones censuraba al capitalismo como la estructura fundamental del mal y defenda al socialismo en libertad. Defenda a la asamblea como organizacin fundamental de la revolucin y a la calle como medio de llegar al poder. A la violencia haba que enfrentarla, pero no con la violencia; en la calle haba que enfrentar a la polica pero sin armas. En las manifestaciones siempre estaba en primera fila y no retroceda ante el palo cobarde de los policas de siempre.
De todo ese movimiento estudiantil multitudinario surgi tambin la violencia, con el grupo Baader-Meinhoff. Dutschke no estuvo de acuerdo con ellos, pero no los censur pblicamente y habl en el entierro de los que cayeron. Cuando habl ante la tumba de Holger Meins, levant el puo izquierdo y dijo como despedida: Hasta la victoria siempre, Holger. Con esto quiso decir que si bien l estaba contra la violencia no poda sostener que la suya era la nica razn.
En sus campaas de lucha, donde ms haca hincapi Dutschke era en su lucha contra la sociedad de consumo y fue uno de los primeros ecologistas en la accin poltica. Los socilogos y politlogos de hoy sealan que si Dutschke viviera sera hoy el dirigente mximo del Partido Verde, pero lo que ponen en duda es que hubiera pertenecido hoy al gobierno como hacen Joschka Fischer y sus acompaantes del partido.
Pero la fantasa de la realidad actual no es slo que una calle de Berln va a llevar su nombre sino que su nombre va a ocupar la calle donde sigue estando su mximo enemigo, el Bild Zeitung, el diario de extrema derecha que durante toda su actuacin lo atac con la mxima dureza.
Ms todava: Rudi Dutschke sufri un atentado el 11 de abril de 1968. El sistema us la violencia contra l. Esa violencia que l tanto odiaba y negaba. Un neonazi lo embosc y le peg tres tiros en la cabeza. Se sospech siempre que ese neonazi haba sido enviado por el Bild Zeitung. Pero Dutschke no le daba ventajas a nadie. Y pese a lo peligroso de las heridas no muri. Qued con vida.
Pero tuvo que realizar esfuerzos increbles, como el de aprender de nuevo a hablar. Vivi diez aos todava pero, claro, disminuido. A pesar de ello despus de largas curaciones volvi a actuar en el medio poltico y a escribir. Hasta que, como consecuencia de las heridas, muri en 1979, a los 39 aos. Antes se suicid el neonazi que lo haba atacado.
Dutschke fue calificado como el hombre ms peligroso de la izquierda que tuvo Alemania Federal. Intelectuales lo llamaron un gran alemn, comparable con el obispo Mnzer y con el gran pensador Bchner, muerto tan joven. Mnzer fue quien a principios del siglo XVI acompa a las heroicas huelgas campesinas de Alemania, y Bchner, un genio literario y poltico que muri a los 23 aos.
Y ahora esto: Berln a 25 aos de su muerte le hace el homenaje a Dutschke con el nombre de una calle importante en el popular barrio de Kreuzberg. (El nico inconveniente es que las organizaciones feministas se oponen a que se d nombre de hombres a las calles hasta que el nmero de nombres de mujeres iguale al de los hombres. Si fuera as, Dutschke tendra que esperar hasta el ao 2840 para que le toque el turno. Pero, al parecer, con el nombre de Dutschke las feministas van a hacer una excepcin ya que l fue un decidido defensor de los derechos igualitarios de las mujeres.)
El hecho de que la sociedad alemana haga este homenaje a un luchador tan definido en pos de la igualdad y la eliminacin de los privilegios en una sociedad capitalista, es un ejemplo que hay que poner bien alto.
A m, en mi pas argentino me pas todo lo contrario. El primer hroe del movimiento obrero fue el marinero Juan Ocampo, de 18 aos, que cay en 1904 bajo las balas del general Roca, cuando participaba de la demostracin obrera en pos de las ocho horas de trabajo, que era un derecho indiscutible. Roca les meter bala como tambin har aprobar la Ley de Residencia, contra los obreros, que fue de una crueldad increble. Se expulsaba a sus pases de origen a los obreros acusados de anarquistas por la polica. Pero se dejaba aqu a la esposa y a los hijos, y en muchos casos quedaban separados de por vida.
Propuse a la Legislatura que se pusiera a una calle el nombre de Juan Ocampo, el primer mrtir obrero. Ni siquiera se me respondi, ni siquiera mi propuesta fue al archivo. Propuse que a Roca se le quitara el monumento en Buenos Aires, por sus antecedentes en el trato a los pueblos originarios del sur, por haber impuesto de nuevo la esclavitud al mandar a los prisioneros a trabajar a la isla Martn Garca y a las mujeres indias repartirlas como sirvientas en Buenos Aires y a los nios como mandaderos. Mientras l reciba una enorme extensin de la mejor tierra de nuestras pampas. Adems, el monumento haba sido erigido por un gobierno ilegal, el de la dcada infame del general Justo y de vice el hijo de Roca, elegidos en el llamado fraude patritico. Y fue la dictadura de la desaparicin de personas el gobierno que ms festejos le hizo a Roca y su expedicin antiindgena, en el centenario de la llamada conquista del desierto. Por todo ello, la asociacin que hemos formado y se llama Rebelde Amanecer, como el nombre de una pequea de origen mapuche, ha pedido a la Legislatura que quite ese monumento, como un resarcimiento moral a los pueblos originarios y a los primeros obreros que reclamaron las ocho horas de trabajo. Hasta ahora han reaccionado muy bien seis o siete legisladores con coraje civil. En cambio, publicaciones que en el 76 defendieron abiertamente a la dictadura de la desaparicin de personas han iniciado una campaa de defensa a Roca que no lleg democrticamente al poder.
Es la Argentina. El monumento ms grande que tienen los argentinos en el centro de Buenos Aires, y en numerosas ciudades del interior del pas, es la de ese uniformado.
Ese monumento nos habla de la moral de nuestros representantes y de los que los eligen. La quema pblica de adolescentes y jvenes en Croman nos habla de esa falta de moral. En el sistema heredado de la dictadura y el menemismo todos son aparatos partidarios. Cada cual por su cuenta, la coima como punto de partida, el lavarse las manos y el cada uno para s, la disputa permanente por candidaturas, una Justicia que slo mantiene presos a la gente de la protesta justa y a los trabajadores que quieren trabajar. Un clima formado por dictaduras militares y polticos con huidas patticas y sobres en los bolsillos.
Estoy en Alemania y viajar a Berln para llevarle rosas rojas al hroe del pueblo Rudi Dutschke, y pensar en ese momento en Juan Ocampo, el marinero que muri bajo las balas de la represin de Roca, por pedir lo que le corresponda.



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