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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2010

Es tctica de regmenes con olor a podrido crear espacios sin derechos
Desgarro

Mikel Arizaleta
Rebelin


Me he imaginado el desgarro que en nuestros polticos, alcaldes y mandatarios tiene que producir la prctica de la tortura. Trabajan como guas y no pueden, no quieren saber la sangrante tortura, que se practica en sus aposentos y en su vida. Lo saben; saben perfectamente, pero tienen que hacer como que no lo saben.

A veces pens que vivan en la mentira. Hoy me he dado cuenta que la mentira es su instrumento, una especie de proteccin ante el desgarro que les produce saber que son verdugos. Les ocurre lo que a padres castos que no quieren saber que sus hijas toman la pldora, que no quieren saber que duermen con su novio cuando por telfono les dicen que se quedan a dormir con una amiga.

Por eso se pasan los das conmemorando actos en pro de las vctimas de otros, para tapar y olvidarse de sus propias vctimas. Para olvidar su sangre. Como exculpa y reparacin silenciosa de sus muertos, de su sangre en las manos, de sus guerras y destrozos. Para lavar sus infamias, sus asesinatos. De ah tambin sus acciones judiciales ante quienes denuncian sus felonas, sus arranques de carteles nocturnos con manchas y relatos de tortura. Denuncian los malos tratos de los otros para tapar los suyos propios. No han dejado de ser funcionarios de la Audiencia Nacional, directa heredera de las jurisdicciones de excepcin franquistas: del Tribunal de Represin de la Masonera y el Comunismo y su sucesor el Tribunal de Orden Pblica de an infausta memoria, ahora eran demcratas los que aceptaban el rgimen. Por eso el Partido Comunista pas de terrorista a demcrata. Y en este campo no nos llamemos a engao, nos advierte John Brown: no es que Espaa se haya hecho Europea sino que, en cierto modo, a travs de la normalizacin de la excepcin, Europa se ha hecho franquista.

Por tanto nada tiene de extrao que, como sostiene Joan Garcs, sea Espaa el nico pas de Europa en el que los crmenes contra la Humanidad cometidos en un rgimen de dictadura no han sido ni siquiera simblicamente investigados ni juzgados."

Saben ustedes?, es tctica de regmenes con olor a podrido llevarse a la gente de madrugada y aislarles, incomunicarles para arrojarles a la irracionalidad y forzar que surjan fantasas y miedos en la mente. Crear espacios sin derechos, encerrarles en la soledad y en el desamparo. Paralizar al disidente poltico y social mediante la tortura y el desprestigio. El euskera? Dialecto, bazofia y regreso. El pueblo vasco? Bandoleros, tribu caverncola y privilegio.

Despellejarles, desnudarles, violarles Ecce homo! As actan los llamados hijos de puta.

El hernaniarra Jos Camacho, arrestado el lunes por la Guardia Civil, se encuentra ingresado en el Hospital Clnico San Carlos de Madrid sin que haya trascendido dato alguno sobre su estado de salud. La versin oficial vincula la hospitalizacin a una patologa anterior al arresto, patologa que sus allegados desconocen. Slo se supo que el juez de la Audiencia Nacional espaola, Ismael Moreno, se traslad hasta el centro hospitalario para tomarle declaracin, a lo que se neg el detenido, acogindose as a su derecho a no declarar. El magistrado del tribunal especial dict el auto de prisin.

Un estado torturador es hermtico: con polticos, policas, forenses y jueces torturadores formando cerrojo sin poros, zulo plomizo. Y en el estado espaol hay larga experiencia. Al rey y a sus presidentes de gobierno les brota el cllese y los cortes de manga, son ttulos acreditativos universitarios. La mentira su enmascaramiento. Tenemos un estado que ha convertido al terror en su acto constitucional y en base de su unidad nacional.

Al Pas Vasco recalca John Brown- no se le perdona el que rechazara la constitucin, y menos que, durante el franquismo, estuviese a la vanguardia de la resistencia contra el rgimen, no slo mediante la accin armada sino, sobre todo, mediante la movilizacin popular efectiva. El estado espaol y sus instituciones siguen catalogando hoy a las gentes de Euskal Herria en legales e ilegales. Y terrorista es, como en la dictadura: quien rechaza su constitucin y quiere ser vasco.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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