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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-02-2010

El instinto asesino de Wall Street decreta sentencia de muerte para el empleo

Pam Martens
CounterPunch


Creo que es hora de tomarse a Wall Street al pie de la letra. Ha dejado sobradamente claro su ansia insaciable por finiquitar tantas cosas: el mercado de la vivienda, el sistema financiero, la economa, la legislacin reformista, el futuro de la prxima generacin.

Wall Street est tan macerada en la destruccin que los smbolos de muerte se encuentran por doquier. Wall Street denomina a los grandes anuncios de prensa que publica para lanzar sus ofertas de mercado lpidas (para entender lo apropiado que resulta, considrense los miles de millones en ofertas de bonos y acciones que recauda para las grandes tabacaleras). Y cmo llama Wall Street a la terminacin de una orden de compra o venta? Una "ejecucin" (pensemos en cuantas operaciones de derivados "ejecutaron" para pacientes hoy tullidos y en reanimacin como Fannie Mae, Freddie Mac y AIG; o los vehculos aparte de los balances que crearon para Enron, WorldCom y docenas de empresas hoy en bancarrota).

Wall Street denomina a las rdenes para completar una operacin sin ninguna reduccin en la cantidad fill or kill (o lo completas o lo matas). Podra denominarse razonablemente orden fill or cancel (completa o anula) pero para la manada tonante es mucho ms divertido correr por el parqu chillando mtalo, mtalo!

Qu partido le saca Wall Street a andar matando cosas o dejar en casi nada el precio de las acciones de algunas empresas? Cara, ganan ellos; cruz, pierdes t. Wall Street puede conseguir y consigue enormes beneficios apostando a que bajarn los precios de las acciones ("shorting"), a que desaparecern empresas ("credit default swaps", CDS o seguro de impagos), a que la economa har un agujero ("interest rate swaps" o permutas de tasas de inters). Y hay un lema en Wall Street: "the trend is your friend" ("la tendencia es amiga tuya"). Cuando ya est claro que el toro [1] yace en medio del ruedo (pensemos en la muerte de Lehman y la boda a punta de pistola de Merrill Lynch el 15 de septiembre de 2008), Wall Street mueve sus apuestas a la baja.

Nadie pone su jerga tan en paralelo con su agenda como los corredores de Citigroup. Cuando se dispusieron a infligir dolor al mercado europeo de bonos en 2004, denominaron la operacin Doctor Maligno. Citi tambin cre un vehculo financiero estructurado que engrasara los patinazos que llevaron al derrumbe del gigante lcteo italiano Parmalat, y al que se apod "Bucconero", que en italiano significa agujero negro.

Hasta que no llegue un presidente con verdadera voluntad de lidiar con la naturaleza autnticamente rapaz de Wall Street, continuarn activas estas fuerzas destructivas.

El ltimo plan de reforma de Wall Street del Presidente Obama para prohibir que la banca de inversin posea fondos de capital riesgo o fondos de cobertura ("hedge funds") y evitar que operen con la negociacin por cuenta propia ("proprietary trading") en beneficio de sus propias empresas constituye la reforma necesaria para deshacer el fraude en los mercados. Pero la propuesta descuida la amenaza ms seria de Wall Street a la economa. La propiedad de la banca comercial en manos de la banca de inversin y las firmas de corredura de bolsa es lo que est acabando con la innovacin y el crecimiento del empleo en Norteamrica. Cuanto ms esperemos a enfrentarnos a esta cuestin, ms se hinchar la deuda nacional, conforme el gobierno se vea obligado a aadir indefinidamente dinero para el estmulo del empleo y fondos para sustentar al creciente nmero de parados.

Tal como est actualmente estructurada, la banca de inversin de Wall Street no tiene incentivos para poner empresas viables en el mercado. Wall Street ingresa enormes sumas lo mismo por ponerle lpiz de labios a un cerdo y echrselo al pblico que por lanzar empresas slidas con verdadero potencial de crecimiento de empleos. A lo largo de la ltima dcada, miles de millones de dlares de ahorros de toda una vida de los inversores han acabado mal colocados en falaces modelos de negocio. Hoy esas empresas no valen nada u operan en cntimos con Pink Sheets, [2] cementerio de las ideas fallidas de la banca de inversin.

Las Pink Sheets proporcionan cotizaciones a estas acciones para los corredores de bolsa. No son responsables de la legitimidad de las empresas y, de hecho, advierten a los inversores en su pgina de la red de que "se trata de pequeas empresas con un historial reducido de operaciones o econmicamente en apuros (...) Los inversores deberan evitar el mercado OTC ["over the counter", mercado no oficial, bajo cuerda] a menos que puedan afrontar la prdida total de su inversin. En muchos casos, es bastante ms de lo que revelaron a sus clientes los corredores autorizados de venerables empresas cuando las compaas salieron a bolsa por vez primera con acciones a precios abultados.

Un estudio realizado por Tyler Shumway y Vincent A. Warther para la Escuela de Negocios de la Universidad de Michigan y la Facultad de Empresariales de la Universidad de Chicago descubri que entre 1972 y 1995, Nasdaq, el ndice burstil que facilit el auge y cada de las punto.com y los nuevos valores tecnolgicos a finales de los 90, excluy de la cotizacin a 4.188 empresas. Despus de ser excluidas de la cotizacin, muchas acabaron en las Pink Sheets. En marzo de 2008, el ndice Nasdaq estaba en 5.048 puntos. Hoy, una dcada ms tarde, todava se encuentra un 58% por debajo de lo que fue su mxima cotizacin.

Es hora de que el Congreso abra los ojos a la realidad de que este enorme declive de Nasdaq nos revela que Wall Street no est poniendo en el mercado un nmero suficiente de buenas empresas. Y las fusiones ensambladas por Wall Street, con las que se ha operado de modo caracterstico en la Bolsa de Nueva York, han creado Frankenbancos y conglomerados cargados de deudas, demasiado hinchados como para entender su propio balance y no digamos ya para crear nuevos empleos. Dos vivos ejemplos nos vienen a la mente: AOL-TimeWarner y Citibank-Travelers-Smith Barney-Salomon, tambin conocido como Citigroup.

Los bancos de inversin que organizan estas ofertas de nuevas empresas o fusionan las que ya existen se ubican hoy en los bancos comerciales "demasiado grandes como para dejarlos caer" que operan pblicamente. Pero solan ser sociedades privadas y arriesgaban su propio dinero cuando sacaban una nueva compaa al mercado. Cuando era su dinero el que arriesgaban, haba una diligencia bastante mayor en activo para garantizar que la empresa fuera viable. Eso se termin. Es DOG: dinero de otra gente para lanzarlo sobre el tapete de la mesa del casino.

Para comprender plenamente la nueva estructura de Wall Street, ayuda reflexionar que en agosto de 1995 cuando la Food and Drug Administration [las autoridades de salud pblica norteamericanas] nos comunic que un cigarrillo era en realidad un sistema de transmisin de nicotina disfrazado y que las grandes tabaqueras manipulaban esa transmisin de nicotina en cada estadio de la produccin. La gente se enganchaba a algo sumamente daino para su bienestar mientras una industria que operaba en secreto menta y cabildeaba.

Los que trabajan dentro de Wall Street llaman a sus empresas de corredura al por menor, ahora peligrosamente fusionadas con los bancos comerciales, sistema de distribucin. La banca de inversin crea el producto txico, los corredores lo distribuyen al pblico envuelto en un sistema de palo y zanahoria que resulta prcticamente idntico en todas las empresas de importancia. Es decir, el departamento interno de investigacin emite una orden de compra. El gestor local del corredor convoca una reunin de ventas y mueve las ltimas ofertas de la empresa. El sistema de comisiones del corredor favorece los productos arriesgados que la empresa promueve, por encima de inversiones ms seguras.

No hay absolutamente ningn sistema por el que se recompense a un corredor de Bolsa por lo bien que rinde la cartera de su cliente. El que el corredor disponga de la ayuda de secretarias, el tamao de su despacho, el conseguir el ttulo de vicepresidente en la tarjeta de visita de su empresa, el incentivo anual, hasta el que le saque a cenar su jefe de divisin, dependen tan solo de las ganancias que consiga el corredor para la empresa.

Si quieres poner en tela de juicio el sistema por corrupto, tienes cerradas las puertas de los juzgados. Wall Street aplica su propio sistema de justicia, llamado arbitraje obligatorio. Al pblico no se le permite echar un vistazo, pues al fin y al cabo se trata de justicia privada, de modo que no puede arrojarse la desinfectante luz del sol sobre esa camarilla.

La nica manera de que un sistema como ste, plagado de conflictos de inters y de desprecio por los intereses de sus propios clientes, haya podido sobrevivir tanto tiempo ha sido aprovechando la base monetaria del depositante de los bancos comerciales y operando con ella hasta hacerla desaparecer. La ltima cabeza de turco en este gran atraco bancario es el contribuyente que est llenando de nuevo las arcas vacas.

Con cada nuevo programa de creacin de empleo de 100.000 millones de dlares, nos damos cuenta de que Wall Street no est creando empresas que creen empleo. De acuerdo con el Departamento de Trabajo, 9,3 millones de norteamericanos no podan encontrar trabajo en enero, y hay millones ms trabajando involuntariamente a tiempo parcial o demasiado desanimados para buscar empleo.

De modo que si Wall Street no asigna capital adecuadamente a empresas viables y no recompensa a sus accionistas o clientes, me pueden ustedes recordar de nuevo por qu estn pagando los contribuyentes billones para salvarlos?

El 15 de febrero de 1999, la portada de la revista Time dedicaba sus alabanzas al Presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, al Secretario del Tesoro, Robert Rubin y al Vicesecretario del Tesoro, Lawrence Summers como Comit para Salvar al Mundo. Ahora sabemos que se trataba del Comit para Esclavizar al Mundo [3]. Los desafos econmicos a los que se enfrenta hoy el mundo son responsabilidad de ellos; por supuesto, en combinacin con algunos compinches bien situados en Washington y Wall Street.

Greenspan es graduado, licenciado y doctor en Econmicas por la Universidad de Nueva York; Rubin es licenciado en Econmicas por Harvard y abogado por Yale. Summers es graduado del M.I.T. y doctor por Harvard. A despecho de estos siete ttulos otorgados por algunas de las mejores instituciones educativas del pas, nos piden que nos creamos que no haba un gramo de sentido comn como para que estos hombres pensaran que revocar la legislacin para la proteccin de los inversores de la poca de la Depresin conocida como Ley Glass-Steagall, que impeda la combinacin de la banca comercial con los bancos de inversin y empresas de corredura, acabara liquidando empleos, amn del sistema financiero y la economa (si no viramos a los hombres que tanto se han beneficiado de esa mala decisin, podramos ser menos escpticos).

Se han conjuntado la deshonestidad intelectual y el revisionismo histrico para sugerir que nadie poda haberlo previsto. No slo se lo vieron venir muchsimos sino que el 25 y 26 de junio de 1998 un flujo constante de ciudadanos cvicamente conscientes cruz las majestuosas puertas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York y testific que la revocacin de la Ley Glass-Steagall y el permiso concedido a los bancos comerciales para fusionarse con empresas de Wall Street era una idea absurdamente mala y conducira a la ruina. Por qu busca nuestro presidente consejo en Summers y Rubin, en lugar de buscarlo en la gente que acert?

El Presidente Obama ha ungido a Neal Wolin para que se sume al Nuevo Comit para Salvar al Mundo acompandole a l mismo y a Paul Volcker, antiguo presidente de la Reserva Federal. Y quin es Neal Wolin? Se le confirm como Vicesecretario del Tesoro el 19 de mayo de 2009.

En la administracin de Clinton, Wolin actu como consejero general de Lawrence Summers, defensor clave de la revocacin de la Ley Glass-Steagall. De acuerdo con el New York Times, Summers gan 5,2 millones de dlares en 2008 trabajando un da a la semana para el fondo de cobertura ("hedge fund") D.E. Shaw & Company, mientras asesoraba a la vez a Obama. Despus de abandonar el gobierno, Wolin trabaj para Hartford Financial Services Group Inc. durante ocho aos. De acuerdo con BusinessWeek, si se suma la compensacin en metlico de Wolin, la adjudicacin de acciones restringidas, opciones y otras compensaciones, gan 3,4 millones de dlares en su ltimo ao en Hartford en 2008.

Robert Scheer escribi lo siguiente sobre Wolin en el San Francisco Chronicle el 19 de noviembre de 2009:
Wolin, Geithner y Summers eran todos protegidos de Robert Rubin, quien, como Secretario del Tesoro de Clinton, fue el gran autor de la estrategia de liberar a las empresas de Wall Street de sus constricciones de la poca de la Depresin. Wolin fue quien, a instancias de Rubin, se convirti en la fuerza clave a la hora de redactar la Ley Gramm-Leach-Bliley Act, que suprimi la separacin entre la banca de inversin y la comercial y las compaas de seguros, permitiendo as que los nuevos mastodontes financieros se volvieran demasiado grandes como para derrumbarse. Dos ejemplos sensacionales de esos gigantes que hubo que rescatar con fondos pblicos son el banco Citigroup, al que se fue Rubin para ganar 120 millones de dlares despus de dejar la Casa Blanca de Clinton, y la Hartford Insurance Co., en donde aterriz Wolin tras abandonar el Tesoro.
Seor Presidente, ya es hora de deshacerse de los peces gordos y transmitir ese mensaje de esperanza y cambio.

Notas del T.


[1] Recurdese que el emblema de Merrill Lynch es un toro.
[2] Segn www.baquia.com las Pink Sheets son los bajos fondos de las bolsas estadounidenses, la tercera divisin de los mercados de valores, pero la nica salida para cientos de empresas de Internet expulsadas del Nasdaq al caer su cotizacin por debajo del dlar durante ms de 30 das. El mercado de las Pink Sheets no est regulado por la SEC, el riesgo es enorme, los analistas le dan de lado, no tiene liquidez y hasta hace unos aos era un semillero de fraudes. Hoy, cuando el Nasdaq ha cado el 65%, se dan cita en l empresas como eToys, Iridium, o Lernout & Hauspie. "Es como tener que mudarse de una casa de Beverly Hills a una en un polgono industrial", lo defina recientemente Marc Beauchamp, director de la Asociacin Norteamericana de Administradores de Mercados. "No quieres estar all, pero tampoco es el fin del mundo", aada.

[3] La diferencia entre "salvar" y "esclavizar" es en ingls de slo una letra: "save" o "slave".


Pam Martens trabaj en Wall Street durante 21 aos; no tiene intereses, ni a corto ni a largo plazo, en ninguna de las empresas mencionadas en este artculo, salvo los que el Tesoro norteamericano le ha impuesto sin su consentimiento, como al resto de sus compatriotas norteamericanos, con sus planes de rescate. Escribe regularmente sobre cuestiones de inters pblico desde New Hampshire.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Lucas Antn

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3120




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