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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2005

lvaro Uribe: un peligro pblico para Amrica Latina

Heinz Dieterich
Rebelin


1. El comunicado del gobierno colombiano (14.1.) sobre el secuestro de Rodrigo Granda en Caracas demuestra, que el Presidente lvaro Uribe se ha convertido en la principal amenaza para la paz y convivencia pacfica en Amrica Latina.

2. En forma arrogante y falta de verdad, Uribe no solo niega que haya violado la ley internacional y la soberana de Venezuela, sino que invoca demaggicamente la autoridad de las Naciones Unidas para justificar la operacin de terrorismo de Estado, financiada, organizada y ejecutada desde su propia sede de gobierno, el Palacio de Nario.

3. Se arroga el derecho de secuestrar personas en cualquier parte del mundo, al amparo de un presunto mandato de las Naciones Unidas ---Las Naciones Unidas prohiben a los pases miembros albergar terroristas de manera activo o pasiva--- que slo existe en la torcida lgica de sus asesores y de sus padrinos mentales en la Casa Blanca.

4. El Tribunal de Nuremberg introdujo en el derecho internacional la figura jurdica de la responsabilidad criminal de los autores intelectuales de polticas de terrorismo de Estado. Bajo esa legislacin, Uribe es responsable legalmente no slo de los secuestros de Rodrigo Granda en Caracas, y de Simn Trinidad en Quito, sino de mltiples crmenes de lesa humanidad cometidas bajo su gobierno dentro de la Repblica de Colombia.

5. Al actuar fuera de la ley, como actu, y al tratar de establecer su conducta delincuencial como norma del derecho internacional, Uribe realiza el tenebroso intento de sustituir el Estado de Derecho en Amrica Latina por el Estado de Excepcin del totalitarismo burgus, es decir, del Estado gangsteril oligrquico-imperial.

6. La respuesta del gobierno de Hugo Chvez ha sido apegada a derecho, a diferencia de la actuacin del gobierno de Lucio Gutirrez en el Ecuador, que actu en contubernio material e intelectual con Uribe en el secuestro de Simn Trinidad.

7. El intento de Uribe, secundado por Gutirrez, de destruir el sistema del Estado de Derecho latinoamericano y sustituirlo por un sistema de Estados gangsteriles ---tal como sucedi durante los sesenta y setenta en el Cono Sur, y en los ochenta en Centroamrica--- convierte el crimen de Uribe de un problema binacional en un asunto de inters pblico hemisfrico, dado que pone en peligro la seguridad, el bienestar y la paz de los Estados y de los pueblos de la regin.

8. Por lo mismo, es de vital importancia, que los dems Estados latinoamericanos condenen inequvocamente la poltica injerencista extraterritorial de Uribe, trazando una clara lnea entre los Estados de Derecho de la Patria Grande y los Estados terroristas, y aislando a los ltimos.

9. De la misma manera, es imperativo que el Foro Social Mundial de Porto Alegre (FSM) condene sin ambajes y en forma concreta, a las principales amenazas para la paz y la convivencia pacfica en la regin latinoamericana, que son el gobierno de Uribe y sus padrinos monroeistas en Washington.

10. Los ltimos artculos del Washington Post y del Washington Times han dejado claro que el secuestro de Granda marca el inici de una nueva ofensiva de destruccin de Bush contra la Revolucin Venezolana. Hugo Chvez y la Revolucin Bolivariana son el centro de gravedad de la integracin latinoamericana que inevitablemente pondr fin a la Doctrina Monroe. Destruir a Chvez es, por tanto, precondicin para salvar al Monroeismo y su patio trasero, que se ha vuelto vital para el imperialismo estadounidense en su competencia a muerte con el imperialismo europeo (Unin Europea) y con China.

A tal fin, las fuerzas de Bush se han reagrupado, despus de las derrotas del referendo, de las elecciones provinciales, de la VI Conferencia de Ministros de Defensa de Quito y de los vertiginosos avances en la integracin poltica-econmica de la Patria Grande durante el ltimo ao, para iniciar, lo que en su planificacin, sera una prolongada ofensiva terminal de desgaste contra la Revolucin Venezolana.

11. Un artculo del Washington Times del 14 de enero, 2005, escrito por Nicholas Kralev, revela los detalles de la agresin planeada. Un grupo de tarea de diversos sectores del Estado (interagency task force) ha diseado un programa de manipulacin meditica y presin poltica en los pases latinoamericanos y europeos, a fin de aislar internacionalmente a Hugo Chvez.

Los temas de la campaa de mentiras son: falta de libertad de prensa; expropiacin de propiedades privadas; mayoriteo de la Corte Suprema con Chavistas; apoyo a grupos radicales como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC); subversin de gobiernos democrticamente electos; falta de apoyo al combate al terrorismo y al narcotrfico; militarizacin de la sociedad venezolana y la compra de 100.000 fusiles AK-47 a Rusia, a la cual el Departamento de Estado est presionando, para que se anule la venta.

Segn el Washington Times, la operacin se concentra en medios polticos y comunicativos, no en sanciones econmicas. Falta, sin embargo, mencionar la tercera dimensin del proyecto subversivo: la paramilitar que, sin lugar a duda, arreciar en la Repblica Venezolana, no solo por razones polticas, sino tambin econmicas.

Las ltimas medidas del gobierno bolivariano han tocado algunos intereses econmicos de los paramilitares, por ejemplo, en la confiscacin del da de ayer de un milln de litros de gasolina y gasoil en la frontera con Colombia. El contrabando de esos energticos ha estado desde hace tiempo en manos de los paramilitares, por ejemplo en el norte de Zulia, que han disfrutado sus enormes ganancias con una amplia red de corrupcin y proteccin de las corporaciones de seguridad venezolanas en la frontera.

12. La nueva agresin de Washington, iniciada por su pen Uribe, puede ser derrotada, porque el proceso bolivariano es, hoy da, mucho ms fuerte que en cualquier momento anterior desde el ao 2000.

La clave para vencer est en la unidad entre Estados progresistas, movimientos populares e intelectuales crticos. Si logramos esta unidad, la derrota de Monroe ser rpida e inevitable. No desperdiciemos esta oportunidad histrica.



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