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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-02-2010

Ha sido editado por la Casa de las Amricas y presentado en la Feria del Libro Cuba 2010
Palabras de la investigadora cubana Graciela Chailloux en la presentacin del libro Los jacobinos negros

Graciela Chailloux Laffita
La Ventana


La aspiracin de convertir al Caribe en un espacio cultural comn es un viejo anhelo. Se ha visto restringida porque adems del aislamiento que nos imponen las corrientes del mar que nos acoge, hablamos lenguas diferentes. Nuestros pensamientos y sentimientos los expresamos en las lenguas que nos impusieron colonizadores y conquistadores; o en las lenguas de los que fueron trados en condicin de esclavizados y semiesclavizados desde todos los confines del mundo; o, tambin, nos expresamos en las lenguas que resultaron de las mezclas de todas esas lenguas.

A pesar de todo es imposible no sentir que la cultura del Caribe es nica y diversa. Pero falta mucho por hacer para que podamos disfrutar de la tradicin intelectual que hemos creado en medio de una feroz resistencia frente a los patrones culturales hegemnicos.

No obstante, para nuestra dicha hoy estamos dando un paso ms en el camino hacia el disfrute y aprovechamiento de lo mejor de la produccin intelectual escrita en ingls en nuestra regin, para de este modo rendir tributo a uno de los ms grandes intelectuales revolucionarios y al hecho histrico que marc el comienzo del ciclo independentista en el Caribe.

Claro, cuando hace muchos aos se acariciaba la idea de la publicacin del libro que hoy presentamos, no podamos imaginar que nuestra alegra pudiera verse empaada por la tragedia natural del 12 de enero en Hait. Por eso, este acto tiene la cualidad de ser un homenaje desde Cuba y Trinidad al heroico pueblo haitiano en medio de una nueva tragedia.

Con la publicacin de Los jacobinos negros negros. Toussaint LOuvertoure y la revolucin de Saint- Domingue, de Cyril Lionel Robert James, el Fondo Editorial de la Casa de las Amricas confirma su capacidad para hacer realidad esa probada y excelente combinacin que lo distingue: ser manifestacin de una tenaz voluntad para difundir lo mejor de la creacin artstica de la Amrica Latina y el Caribe y de la excelencia en la produccin de libros. Y este caso no lo es menos.

La traductora de la obra, Rosa Lpez Oceguera, no slo es una muy conocedora del ingls y del espaol sino, adems, una cientfica social. Ello ha garantizado una traduccin con fidelidad conceptual y estilstica.

La edicin y correccin fue encargada al novel, pero ya muy calificado, Reinier Hernndez-Prez y a la experimentada Clara Hernndez.

Ricardo Rafael Villares ha reiterado en este libro su magnfica sensibilidad y pericia artsticas para retomar el diseo de la coleccin Nuestros Pases.

Por esas razones los lectores de esta primera edicin cubana de Los jacobinos negros negros. Toussaint LOuvertoure y la revolucin de Saint-Domingue tendrn asegurado el total disfrute de una de las obras ms extraordinarias escritas en el siglo XX caribeo.

Para esta edicin cubana John Bracey redact una excelente y atinada introduccin en la que nos regala un enjundioso estudio que revela la trayectoria vital del hombre, del maestro, del intelectual y del revolucionario inclaudicable que fue C.R.L. James.

Puedo asegurarles que el disfrute que espera al lector de este libro es mltiple y peculiar. Ser un placer comprobar la existencia de personalidades como la de C.R.L. James, un autntico genio que logr quebrar los lmites estrechos del rgido y elitista sistema educacional impuesto a las colonias britnicas en el Caribe. James fue crtico literario y periodista deportivo (sus dos grandes pasiones), escritor, activista socialista y antiimperialista, revolucionario, terico y luchador marxista, agitador poltico, y, tambin, maestro y mentor de varias generaciones de caribeos, entre ellos del renombrado Eric Williams.

Esa diversidad de facultades le permiti a James expresar una visin nica del mundo y de la sociedad humana, desde la ptica de un hombre del Caribe. Por eso no es casual la enormidad de elogios que han merecido su obra y su vida.

Podrn comprobar Uds. en la lectura de la introduccin de este libro como la vida de James estuvo vinculada a las ms grandes figuras de su poca, desde Trosky hasta Stockely Carmaickel; a las ms importantes organizaciones polticas por la lucha de la autodeterminacin de los pueblos, desde la Cuarta Internacional hasta el Bur Internacional de Servicio Africano, para trabajar por la independencia del continente africano; transit por diferentes pases, desde Inglaterra, pasando por una influyente etapa en la lucha de los negros y de los explotados en los Estados Unidos, hasta su colaboracin con el gobierno de Eric Williams en su natal Trinidad.

Pero todo ese ciclo vital de aliento universal estuvo sustentado en la ideologa y teora marxistas. Sus juicios sobre la Historia y las personalidades histricas son ejemplares en su lucidez para hacer vlidos los preceptos del marxismo-leninismo a las peculiares condiciones de las sociedades colonizadas y neocolonizadas.

James public Los jacobinos negros en 1938, cuando tena treinta y seis y llevaba cinco en Londres. Pero el ao anterior haba publicado nada ms y nada menos que una extensa historia de la internacional comunista que titul La revolucin mundial, 1917-1936.

Por eso, cuando el Caribe sea un espacio cultural en el que podamos compartir el legado intelectual acumulado, de seguro erigiremos un monumento a James en honor, entre otros muchos mritos, a su contribucin al marxismo-leninismo.

Y Uds. concordarn conmigo cuando lean Los jacobinos negros. Por eso, solo me detendr en apuntar, al vuelo, los rasgos ms sobresalientes de esta obra dedicada al examen de la Revolucin Haitiana y de su lder. En ella se estudia el impacto de las fuerzas econmicas sobre la sociedad y la poltica, la interconexin entre los movimientos de masas en la metrpoli y la colonia y la relacin entre la personalidad y las fuerzas histricas objetivas. Es, adems, el resultado de un estudio riguroso de la bibliografa disponible, expuesto en un estilo novelado que lo hace asequible a cualquier lector.

Reitero, como segura estoy de que ustedes sern deslumbrados por las excelencias literarias y conceptuales de Los jacobinos negros, no hablar ms de la obra, pues quiero aprovechar esta ocasin para decir algo sobre el contexto en el que apareci este texto. Pues hay que explicar por qu un joven captado por el marxismo, proveniente del mundo colonial, radicado en Inglaterra, encuentra sentido a retomar un acontecimiento histrico ocurrido 138 aos antes. Tambin hay que esclarecer si su obra tuvo o no conexin con el movimiento intelectual y poltico del periodo entre las dos guerras mundiales en el Caribe.

Merece la pena conocer por qu en el Londres de 1938 se produjo la publicacin de dos obras que devendran cimiento de la tradicin intelectual nacionalista, autctona de la regin del Caribe; aunque sus autores ambos jvenes nacidos en las colonias, abrazaban credos polticos e ideolgicos diferentes, a pesar de lo cual contribuyeron a develar las esencias de la explotacin en las sociedades caribeas, en tiempos de la gran crisis global del capitalismo.

Como dijimos, James fue conquistado por el marxismo desde su llegada a la metrpoli. Arraigado en su militancia poltica, luch por la incorporacin a las concepciones marxistas, leninistas y troskistas de su poca, de la nocin de que la Historia de la revolucin no era slo la Historia de las revoluciones hechas por los europeos, que las figuras que haban influido e influan en el curso de la Historia no eran slo las europeas. Si no que, adems, el enfrentamiento al colonialismo y al racismo tambin eran formas de lucha vlidas en el camino hacia el socialismo, tanto como las luchas en el seno de la peculiar estructura de clases de los territorios dependientes.

Si adems de leer Los jacobinos negros, ustedes se disponen a leer una conferencia de James, publicada por la revista Casa nmero 70, de 1968, bajo el ttulo Poder negro, tendrn ocasin de comprobar cmo tres dcadas despus de la primera aparicin de Los jacobinos negros, C.R.L. James continuaba haciendo un creativo anlisis leninista sobre el papel de la personalidad en la Historia, igual que sobre el problema de la autodeterminacin de los pueblos sometidos al colonialismo.

Porque Los jacobinos negros es, tambin, una teora de la historia, especialmente de la de los pueblos subyugados. Desde su posicin de participante activo en los acontecimientos ms trascendentales de su poca, James refut la muy difundida nocin de que los individuos hacan la Historia. Toussaint no hizo la Revolucin. Fue la Revolucin quien hizo a Toussaint, afirm. Eso mismo sostuvo acerca del papel de Stockley Carmichael en la lucha de los negros estadounidenses en la dcada de 1960.

James demostr sobradamente dos asuntos capitales para una teora acertada de la Historia: la Revolucin es el fruto de una acumulacin de siglos y, del mismo modo, resultado de la convergencia de fuerzas econmicas, polticas y de la accin de los hombres ya sea como parte de la masa o como individuos. Por dems, era la primera vez que se revelada en sus ms ntimos aspectos el nexo inextricable entre las revoluciones francesa y haitiana.

En esa ocasin declar que haba estudiado cuidadosamente a Lenin para escribir Los jacobinos negros y demostrar la necesidad de ampliar la perspectiva marxista, leninista y trostkista sobre la revolucin social.

El otro autor al que nos referiremos para mostrar la conexin de Los jacobinos negros con el movimiento intelectual caribeo de la pocas, es William Arhtur Lewis, pionero de la teora del desarrollo econmico que le gan el ttulo de caballero britnico en 1963 y el premio Nbel de Economa en 1979. Este era un joven oriundo de la isla de Santa Luca que dio a conocer un memorando, dirigido a una comisin que investigaba las causas de la violenta insurreccin popular que sacudi las colonias britnicas en el Caribe, entre 1934 y 1938. Esa comisin fue hermanastra de la que los Estados Unidos enviaron a Cuba en 1934 y cuyo informe conocemos como Problemas de la nueva Cuba.

En su documento conocido como La Revolucin social de los aos 30 o como Trabajo en las Indias Occidentales: nacimiento del movimiento de los trabajadores Lewis, activo integrante del movimiento poltico fabiano una combinacin de socialismo y colonialismo, no slo calific la situacin de revolucin sino que proporcion un detallado examen de que eran la pobreza y el desempleo crnicos las causas de esa revolucin, as como que la ira de las masas populares haban conducido a la organizacin de sindicatos y partidos polticos, contra el deseo del imperio.

En Cuba, la Revolucin del 30, la que se fue a bolina, oblig a la derogacin de la enmienda Platt, la devolucin de la Isla de Pinos y propici la Constitucin de 1940 bajo cuyo articulado fue asaltado el Moncada y quebrada la dominacin neocolonial en Cuba a partir de 1959.

O sea, la ocurrencia de una revolucin social en el Caribe, aunque frustrada, marc la conciencia nacional del Caribe al igual que al curso de la sociedad en la regin.

Adems, es obligado mencionar, que Los jacobinos negros es la historia de una revolucin y de un lder revolucionario, escrita en tiempos de revolucin. Dice James, en el prefacio a la primera edicin, que para el ojo bien entrenado de un luchador poltico era mxima la posibilidad de aprender, calando en las esencias de revoluciones anteriores, as como que la edad de su libro era la marcada por el retumbar de la artillera pesada de Franco, el tableteo de los pelotones de fusilamiento de Stalin y el fiero y estridente tumulto del movimiento revolucionario luchando por claridad e influencia.

Por ltimo, quiero resaltar que Los jacobinos negros es, adems, parte consustancial de la revolucin cultural con la que se inici una autntica cultura caribea. El crecimiento y reafirmaron de la conciencia nacional en el Caribe no slo se aliment de batallas polticas.

Algn da haremos el recuento que nos permita comprobar, en todas sus significaciones, los vnculos raigales de una proyeccin cultural del Caribe que se afinc y gest en los turbulentos aos 30.

Slo a manera de apretadsima sntesis dir que:

Si James recurri a la revolucin de Hait para crear un instrumento de lucha contra el colonialismo, el racismo y el imperialismo, y para inducir una perspectiva marxista inclusiva del mundo colonial, pues Los jacobinos negros fueron una posicin frente a la confusin reinante entre las fuerzas marxistas del perodo entre las guerras mundiales del siglo XX, tanto en Europa como en los Estados Unidos, acerca del carcter revolucionario y de la contribucin a la lucha por el socialismo de los movimientos anticoloniales y antirracistas. Y nada ms elocuente que la revolucin haitiana para demostrarlo.

Si Alejo Carpentier, que haba estado preso durante las jornadas revolucionarias de los aos 30, cuando visit Hait en 1943, se determin a dedicar una triloga de novelas a la Revolucin de Hait y as naci El reino de este mundo y su teora de lo real maravilloso que habla de una cultura diferente de la europea en un mundo singular.

Si por su parte, Nicols Guilln, que en 1930 haba dado vida a una concepcin mestiza de lo cubano y, por extensin, de lo caribeo, cuatro aos despus, en su poemario West Indies Ltd. sent las bases definitivas de su cosmovisin caribea.

Si pintores como Carlos Enrquez y Wifredo Lam destilaron en sus cuadros el hlito de la energa creadora de Hait.

Si en 1934, un martiniqueo, Aim Cesaire, utiliz por vez primera la palabra negritud para, junto a intelectuales africanos, iniciar un intenso proceso de reivindicacin de lo negro en la sociedad y cultura universales, cuya expresin literaria cuaj en su clebre Cuaderno del retorno al pas natal, publicado en 1939.

Si otro trinitario, George Padmore realizaba a partir de convicciones marxistas desde la dcada de 1920 una intensa labor a favor del panafricanismo, que le gan el ttulo de padre de la emancipacin africana.

Si en 1940, Fernando Ortiz dio a conocer, su cardinal concepto de transculturacin en Contrapunteo cubano del tabaco y el azcar.

Es imposible dejar de considerar que las obras de esos intelectuales y otros muchos ms, todos nacidos con el siglo, eran el fruto de experiencias vitales compartidas, a pesar del mar que los separaba y las lenguas que les impedan estar al tanto del pensamiento de unos y otros. Reafirmacin del carcter real y maravilloso de nuestro mundo.

Haban transcurrido 167 aos de la celebracin de la ceremonia vud que oficiara el esclavo jamaicano Bouckman, en Bois-Caman, con la que se decret que la prspera y opulenta colonia francesa ardiera en las llamas de la libertad, cuando triunf otra Revolucin en el Caribe. Esta vez era Cuba y estaba llamada a marcar, con su titnica resistencia ante los enemigos, una nueva poca histrica en el Caribe.

Por eso, la publicacin de la segunda edicin de Los jacobinos negros, en 1963, no fue ajena a ese suceso. Esta vez C.R.L. James se sinti estimulado a trazar los rasgos ms sobresalientes del ciclo de la independencia caribea, del ciclo histrico que enlaza al Caribe en una lnea que va de Toussaint LOuverture a Fidel Castro. Es un recorrido a travs de los avatares de la Historia de la lucha por la independencia del Caribe. Es, como expres el propio James, una exploracin que rompa con la nocin tradicional de ver lo acaecido en el Caribe desde la aproximacin de lo acaecido a Gran Bretaa, Espaa, Francia y los Estados Unidos, o sea, en su eplogo haba trazado el curso de una historia en relacin con su propia historia.

El hombre de sesenta y dos aos, que haba vivido intensamente las luchas por la emancipacin de los pueblos, sentenci en esa recapitulacin histrica, que aparece completo ahora por primera vez en espaol, que

La Revolucin de Fidel Castro es tan del siglo XX como la de Toussaint lo fue del siglo XVIII. Pero a pesar de ms de siglo y medio de distancia, ambas son caribeas. Los pueblos que las hicieron, los problemas e intentos de resolverlos son peculiarmente caribeos; son el resultado de un origen y una historia singulares. La primera vez que los caribeos tomaron conciencia de s mismos como pueblo fue con la Revolucin Haitiana.

Sea cual fuere su destino final, la Revolucin cubana marca la ltima etapa de una bsqueda caribea de identidad nacional. En una serie dispersa de islas diferentes, el proceso consiste en una serie no coordinada de perodos en que sigui el curso de la corriente, marcados por brotes, sayitos y catstrofes. Pero el movimiento inherente es claro y fuerte.

La Habana, 20 de febrero de 2010

Fuente: http://laventana.casa.cult.cu/modules.php?name=News&file=article&sid=5366


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