Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-03-2010

Ral Reyes, Ivn Ros y Manuel Marulanda Vivos en la memoria y lucha de los pueblos!

Dax Toscano Segovia
Rebelin


El mes de marzo de 2008 tiene una significacin muy grande por el profundo dolor que para la insurgencia fariana y las fuerzas revolucionarias en Latinoamrica y el mundo entero tuvieron las muertes de los Comandantes Ral Reyes, Ivn Ros y Manuel Marulanda Vlez.

Ral fue asesinado el 1 de marzo tras producirse un bombardeo a su campamento guerrillero ubicado en Angostura, en la zona del Putumayo, lo cual adems provoc la muerte de otras veinte y cuatro personas, entre ellas cinco estudiantes de nacionalidad mexicana que se hallaban en dicho lugar. Luca Morett fue la nica sobreviviente de ese grupo de estudiantes. Actualmente ella es perseguida por parte del gobierno narcoparamilitar colombiano y por representantes de la justicia ecuatoriana, que han procedido a criminalizarla por el hecho de haber estado en el campamento guerrillero de Ral.

El desarrollo y ejecucin de la Operacin Fnix estuvo a cargo de las fuerzas de seguridad colombianas, las mismas que contaron con el respaldo de efectivos militares y de espionaje estadounidenses e israelitas. Miembros de los servicios de inteligencia del ejrcito y polica ecuatorianos tambin contribuyeron para infiltrar y posteriormente establecer la localizacin precisa del campamento del Comandante de las FARC-EP. El mayor de polica Manuel Silva y el coronel del ejrcito Mario Pazmio fueron figuras claves en sta tarea al trabajar directamente con la servicios de investigacin policial colombianos, a espaldas del gobierno ecuatoriano. La sevicia fue lo que caracteriz a sta accin, resaltada positivamente por la industria meditica colombiana que, al mismo tiempo, se deleitaba con la exposicin morbosa de las fotografas del abatido Ral Reyes. Juan Manuel Santos, ex ministro de Defensa de Colombia, exhiba una sonrisa macabra al dar a conocer la noticia, presentando el cadver de Ral como un trofeo de guerra.

Sin todava restablecerse del dolor, la insurgencia fariana se enteraba del asesinato del Comandante Ivn Ros, miembro tambin del Secretariado de las FARC-EP, el 3 de marzo de 2008. Ivn fue victimado por Pedro Pablo Montoya, alas Rojas, un cobarde sujeto que obnubilado por el dinero y los beneficios que la poltica de seguridad democrtica del uribismo ofrece a los sapos, a los traidores y asesinos del pueblo colombiano, le dispar en la cabeza as como a su compaera cuando estaban dormidos en su campamento, para luego cortarle una de sus manos y llevrsela como prueba al ejrcito colombiano con el propsito de cobrar la recompensa de 5 mil millones de pesos que inicialmente se le haba ofrecido. Una vez ms Uribe, Santos y Padilla no podan esconder su cara de satisfaccin frente a este nuevo golpe asestado a las FARC-EP. Las declaraciones de estos mafiosos a travs de sus piraas informativas se sucedan unas tras otras, sealando con euforia desmedida que la derrota de las FARC era cuestin de poco tiempo.

La embriaguez del rgimen narcoparamilitar de lvaro Uribe Vlez lleg a su clmax cuando en el mes de mayo las FARC-EP confirmaron la muerte de su Comandante en Jefe, Manuel Marulanda Vlez, a la edad de 78 aos, el 26 de marzo de 2008, producto de un paro cardiaco. Excitado por dicha informacin, el criminal Juan Manuel Santos daba la orden al ejrcito colombiano de ir en busca del cadver de Marulanda, para lo cual ofreca una millonaria suma de dinero a quien entregue datos sobre su localizacin.

Esos das fueron muy difciles y muy tristes para la guerrillerada de las FARC-EP. Pero, pese a la campaa meditica desatada por la propaganda del uribismo que pona nfasis en sealar que la insurgencia estaba desorganizada y desmoralizada, las y los combatientes farianos no perdieron el rumbo trazado desde su origen para combatir por la construccin de la Nueva Colombia, a la vez que tomaban las medidas necesarias para recomponerse frente a los reveses y dificultades sufridas y surgidas como resultado lgico de la guerra en la que se halla inmerso el pueblo colombiano, producto de la poltica criminal de la oligarqua de ese pas y del imperialismo yanqui. El Comandante Alfonso Cano fue designado como el nuevo lder de las FARC-EP.

Lo sucedido en ese aciago mes de marzo del ao 2008 para la insurgencia fariana y para todas y todos los revolucionarios, no puede ser recordado con melancola y en base a sentimentalismos que no conducen a la accin transformadora del sistema imperante y del orden vigente, porque eso es precisamente lo que pretenden lograr quienes detentan el poder a travs de un sinnmero de mecanismos de alienacin y enajenacin, entre los cuales est el sometimiento por medio del miedo a la muerte y a lo sucedido en situaciones pasadas que han sido negativas para las organizaciones revolucionarias y las de sus integrantes.

El revolucionario vasco Iaki Gil de San Vicente dice que un pueblo vive en la medida que hace que sigan vivas las personas que han muerto porque ese pueblo viva. No basta entonces con recordar a nuestras heronas y nuestros hroes cada aniversario de su muerte o tan slo hacer actos en su homenaje en las fechas en las cuales ellas y ellos murieron. Eso solamente provocara la momificacin o petrificacin de sus acciones, de sus pensamientos. Las recordaciones estriles son tambin auspiciadas por quienes detentan el poder para aprovecharse de esos momentos con el objetivo de vaciar de contenido la vitalidad de las y los combatientes revolucionarios muertos o para continuar denigrndoles o manchando su imagen rebelde. As lo han hecho con el Che durante 43 aos.

Un pueblo vive en la medida que esa memoria sea presente, sea accin, sea prctica y no un mero recuerdo podrido entre los libros, expresa Iaki. Y aade que un pueblo slo puede vivir en la medida que sea capaz de mantener en la calle, en las acciones, en las movilizaciones las aportaciones de las personas que lucharon y que murieron y no dudaron en enfrentarse a los mayores riesgos por mantener unas reivindicaciones para ellos y las generaciones futuras, porque la memoria no es una cosa solamente del pasado, sino un arma cargada de futuro, un instrumento de liberacin, de accin.

Marx seal en las tesis sobre Feurbach la necesidad no slo de contemplar la realidad, sino de transformarla. Para ello es imprescindible que no solamente (aunque tampoco sin dejar de hacerlo) se repitan consignas o se usen gorras o camisetas con las imgenes de las y los revolucionarios o se coloquen psteres de las y los combatientes insurgentes en las puertas o paredes de una habitacin u oficina.

La praxis revolucionaria implica nutrirse de un cuerpo terico adecuado para comprender la realidad, no slo para explicarla o profundizar en su conocimiento, sino para buscar constantemente cambiarla, modificarla, mucho ms si esa realidad es de miseria y explotacin para la mayora de la poblacin.

Pero no se trata de la accin individual, de una persona sola, aislada de los colectivos sociales. Por el contrario, son los pueblos y sus diversas organizaciones las que deben llevar adelante la tarea poltica revolucionaria de luchar contra los enemigos del gnero humano: el imperialismo, el sionismo, la burguesa mundial y las oligarquas, para as lograr la construccin de una sociedad distinta a la capitalista.

En ese proceso los pueblos no deben olvidar, ni perdonar a quienes les han infringido dolor y sufrimiento. Las acciones criminales cometidas por personajes como Uribe, Santos, Padilla, Bush y sus aparatos militares y paramilitares, no pueden ser relegadas al pasado, sino estar presentes en la memoria de los colectivos sociales con el propsito de dar impulso a la lucha revolucionaria para acabar precisamente con la poltica criminal y guerrerista de la oligarqua y del imperialismo. De igual manera hay que mantener vivos cada uno de los hechos cometidos por los criminales al servicio de quienes detentan el poder en la sociedad capitalista, para que ms temprano que tarde rindan cuentas ante los tribunales revolucionarios.

A lo largo de estos ltimos cincuenta aos las FARC-EP han demostrado con su praxis y la de sus combatientes como Ral, Ivn y sobre todo la del viejo querido, el Comandante Manuel, ser consecuentes con los principios que ellos establecieron para defender al pueblo, practicando a su vez, con firmeza y decisin, el antiimperialismo y el internacionalismo revolucionario, ahora con mayores bros al haber recuperado la espada de combate del Libertador Simn Bolvar.

Al cumplirse dos aos del asesinato de Ral Reyes e Ivn Ros y de la muerte natural del Comandante en Jefe, Manuel Marulanda Vlez, las y los revolucionarios deben practicar la solidaridad militante, activa y frontal con las FARC-EP. El temor, la claudicacin, no pueden caber en la mente de quienes luchan por la construccin de un mundo distinto al impuesto por el sistema capitalista.

La oligarqua santanderista y el imperialismo pretenden que los pueblos del mundo internalicen y hagan suyas las mentiras que ellos repiten constantemente sobre la insurgencia colombiana.

Es triste escuchar a muchos personajes supuestamente progresistas, as como a organizaciones polticas aparentemente de izquierda, repetir los argumentos esgrimidos por la propaganda negra de la oligarqua colombiana y el imperialismo yanqui sobre las FARC-EP. Esa gente y esos movimientos que jams han estado donde las papas queman, a decir del Che, no merecen ninguna consideracin por parte de los pueblos que luchan contra sus enemigos, sus explotadores.

No cabe duda que la propaganda fascista ha tenido un efecto poderoso tambin en gran parte de la poblacin, que diariamente es intoxicada con mentiras respecto al movimiento guerrillero colombiano.

Por ello es vital ir desmontando ese discurso y hacer conocer a las personas, en diversos espacios, lo que realmente es la insurgencia fariana. Ganar la hegemona a los mentirosos oligarcas e imperialistas, es tarea fundamental de las y los revolucionarios. La derecha tiene muy claro ello. Por eso Uribe y el monigote Gabriel Silva, actual ministro de Defensa de Colombia, impartieron rdenes a sus embajadas para lanzar una campaa agresiva con el objetivo de denigrar a las FARC-EP, luego de que se diera a conocer en Argentina el documental FARC-EP, la insurgencia del siglo XXI, donde se presenta a la guerrilla colombiana en su verdadera dimensin, es decir como una fuerza popular, poltico-militar, al servicio de los pobres.

Guardar silencio, permanecer escondidos o sentados cmodamente al frente de un computador en una oficina de trabajo, no es digno de quienes dicen luchar por un mundo mejor. La solidaridad, el respaldo a la insurgencia colombiana, no obstante conocer los riesgos que ello implica, producto de la persecucin desatada por el rgimen narcoparamilitar dirigido por Uribe, tiene que ser a viva voz, como se hizo con los revolucionarios vietnamitas y argelinos y como se hace con el pueblo palestino vctima de los ms bestiales crmenes por parte del Estado sionista de Israel.

Esa solidaridad tambin debe expresarse con quienes hoy son criminalizados por denunciar los violaciones a los derechos humanos cometidos por el rgimen fascistoide colombiano y por defender a la insurgencia revolucionaria, como es el caso de los periodistas Jorge Enrique Botero y Dick Emanuelsson, entre otras y otros consecuentes comunicadores y pensadores sociales.

Ese es el mejor tributo para Manuel, Ral, Ivn, Martn Caballero, Efran Guzmn, pero tambin para las y los revolucionarios que han sido capturados y confinados a las crceles colombianas o estadounidenses por el delito de luchar por la construccin de la Nueva Colombia como Sonia, Simn Trinidad o Ivn Vargas.

Bolvar Vive! La Lucha sigue! Hemos Jurado vencer, venceremos!

1 de marzo de 2010

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter