Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-03-2010

A propsito del auto del juez instructor Eloy Velasco
Auto de procesamiento de un ex director general de Justicia y anlisis del diario Pblico

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Resumo la magnfica crnica de Carlos Martnez que public rebelin el pasado 2 de marzo [1]. Eloy Velasco, juez instructor de la Audiencia Nacional, ocho aos al servicio del Partido Popular de la Generalitat Valenciana como Director General de Justicia, nico juez que secund la ilegal huelga de Magistrados en la Audiencia, dict el pasado 1 de marzo de 2010 un auto de procesamiento contra seis presuntos miembros de ETA y siete de las FARC por supuesta colaboracin con banda armada e intento de asesinato. Los supuestos vnculos entre el Gobierno de Venezuela y las FARC y ETA se basan en que el procesado Arturo Cubillas Fontn es funcionario del Ministerio de Justicia; en que est casado con una ciudadana venezolana que ostenta un cargo pblico en la repblica bolivariana, y en que, segn el magistrado, un vehculo militar venezolano escolt a algunos procesados en un desplazamiento terrestre por Venezuela, hechos que narra sin ningn sustento probatorio.

El sinsentido no slo es jurdico, sino tambin procesal, seala Martnez. No slo est el hecho de que en un auto de procesamiento en el que se atribuyen presuntos delitos a los procesado el magistrado da esos hechos por probados y, basndose en suposiciones, se inmiscuye en las relaciones diplomticas entre diferentes Estados, sino que lo ms grave es

[...] que estamos hablando de un sumario que por ley es secreto, como hasta los legos en derecho saben. Sin embargo, nada ms dictarse se entregaron copias a los periodistas para que lo difundieran de inmediato.

Todo esto hace pensar, conjetura razonablemente Martnez, que ms que ante una resolucin judicial estamos frente a un documento pensado, bsicamente, por y para la prensa.

No le ha faltado razn. La misma prensa, al da siguiente, ha corroborado su razonable hiptesis.

En la primera pgina de casi los diarios de pago o gratuitos de Catalunya aparecen noticias y titulares sobre el auto del juez Velasco. Doy cuenta de la informacin de Pblico [2]. En la portada, cuatro breves noticias en la columna derecha, y debajo de la informacin sobre el pacto anticrisis del gobierno y una gran foto de Elena Salgado, informacin sobre el auto: titulares llamativos (y dos pginas de informacin en el interior).

En titulares: con letra grande TERRORISMO. Con letra no menor: El juez Velasco acusa al Gobierno de Chvez de cooperar con ETA. El letra ms pequea, como subttulo, Zapatero exige explicaciones al presidente venezolano y Caracas responde que la imputacin es tendenciosa e inaceptable, ambas palabras entrecomilladas, pareciendo indicar no tanto que se cita literalmente un texto, sino ms bien que nadie sensato puede creer en su veracidad.

Debajo de los titulares anteriores, y con letra roja, otro titular destacado: Belfast acuerda extraditar a Espaa al etarra Iaki de Juana.

Al lado de todo ello una fotografa del presidente venezolano, entrando en un acto celebrado en Montevideo. Se le ve saludando, sonriendo, como si se mofara de la noticia y le importara un pimiento la informacin y el escndalo.

En pginas interiores, 18 y 19, tres artculos. Uno de Iigo Senz de Ugarte en torno a una orden de un juez de Belfast sobre De Juana. Un segundo, de Pedro gueda, sobre la nula colaboracin del gobierno venezolano segn los agentes antiterroristas espaoles, fuente principal de la informacin dada, artculo en el que el periodista escribe, por ejemplo: El motivado desinters del Servicio Bolivariano de Inteligencia, rebautizado as por Chvez, La inexistente cooperacin por parte de Caracas est en consonancia con la simpata que despierta en el Movimiento Bolivariano la lucha de la organizacin terrorista ETA contra el Estado opresor espaol, El suceso ilustra el grado de cooperacin policial en Venezuela en materia antiterrorista. Nulo segn fuentes de todos los Servicios de Informacin espaoles", o, finalmente, A pesar de que el grupo de etarras en Venezuela es el segundo ms numerosos del continente [3] y el que cuenta con un mayor nmero de terroristas susceptibles de reengancharse. El lector puede poner las cursivas que mejor estime.

El artculo central de estas pginas interiores est firmado por ngeles Vzquez: El juez Velasco acusa al gobierno de Chvez de cooperar con ETA, idntico enunciado que el titular de portada. Abre con el fragmento del auto del juez de la Audiencia Nacional: Obran diligencias en este procedimiento que ponen de manifiesto la cooperacin gubernamental venezolana en la ilcita [4] colaboracin entre las FARC y ETA. El juez seala que a lo largo de la historia ETA y las FARC han mantenido relaciones relaciones coordinadas de los miembros entre s, de modo y manera que se han ayudado mutuamente [5] a la hora de lograr, se afirma, sus ilcitos objetivos [6].

El juez ha pedido al Ministerio de Asuntos Exteriores espaol y al de Interior que realicen gestiones para conseguir la extradicin a Espaa de los procesados, seis miembros de ETA y siete militantes, sin presuncin alguna esta vez, afirmando categricamente, de lo que tambin ngeles Vzquez considera grupo terrorista colombiano. La nica encausada que reside en Espaa, Remedios Garca Albert, ha sido citada en la Audiencia Nacional el prximo 24 de marzo.

Carlos Martnez recordaba en su nota algo tan elemental y esencial como lo siguiente:

[] Mencin aparte requiere el procesamiento en este mismo auto de la ciudadana espaola Remedios Garca Albert, que tampoco encuentra ninguna justificacin probatoria en la resolucin judicial que as lo acuerda. De hecho, como recuerda su defensa, Remedios Garca Albert nunca ha tenido nada que ver con ETA y siempre ha condenado a dicha organizacin. Ni siquiera la polica espaola la ha interrogado a este respecto ni la ha acusado nunca de tener ningn vnculo con esta organizacin. S hubiera tenido el papel de la que el Juez la acusa, la polica espaola la hubiera acusado, sin duda, de un delito de colaboracin con banda armada.

El abogado defensor ha apuntado por su parte que Remedios Garca Albert nunca ha tenido nada que ver con ETA y que la polica espaola nunca la ha interrogado a este respecto ni la ha acusado nunca de tener ningn vnculo con esta organizacin; que Garca Albert no ha asistido nunca a ningn curso de armamento ni ha recibido entrenamiento militar, ni en Venezuela ni en ningn sitio; que de hecho, en la fecha en que segn el auto se encontraba en Venezuela "coordinando y organizando" el citado curso de armamento agosto 2007- RGA se encontraba de vacaciones en una localidad costera espaola; que adems en el pasaporte de RGA, depositado en el J.C. I n 5 de la AN desde julio de 2008, se constata que ni en esa fecha ni en ninguna otra cercana RGA sali de Espaa y que, finalmente, las nicas referencias para acusar a Remedios Garca Albert de presuntos vnculos con las FARC son las declaraciones de dos supuestos "ex guerrilleros" de las FARC acogidos a un programa de reinsercin en Colombia, y que fueron aportados a la Audiencia Nacional por el Ministerio de Defensa de Colombia. Por tanto, concluye el abogado defensor:

[] Remedios Garca Albert: ni es miembro de las FARC, ni tiene vnculos con ETA, ni pidi ayuda a ninguna organizacin para atentar contra la vida de nadie, como se afirma gratuitamente en la nota difundida.

Recuerda por otra parte el abogado de RGA que todos los imputados ante la justicia colombiana por su presunta aparicin en los archivos del ordenador de Ral Reyes han visto archivadas sus causas por la justicia colombiana. La causa de Remedios Garca Albert, por el contrario, es la nica impulsada por el gobierno colombiano ante tribunales de un tercer pas, la nica que sigue en la actualidad an viva y bajo secreto de sumario, por lo que la defensa de Remedios Garca Albert sigue sin conocer los hechos que se le imputan.

La primera reaccin de Venezuela ante la peticin de explicaciones del gobierno espaol, seala ngeles Vzquez, se hizo esperar. Podra ser de otro modo?. A juicio del gobierno de Chvez (El Ejecutivo, con mayscula, segn Vzquez) la acusacin es inaceptable y tendenciosa, ambas palabras de nuevo entrecomillas.

El comunicado del gobierno de la Repblica Bolivariana de Venezuela [7] sostiene que el gobierno venezolano tuvo conocimiento, por va de prensa, no por va diplomtica, del auto de procesamiento emitido por el juez espaol, en el cual se hacen sealamientos inaceptables, de naturaleza y motivacin poltica, sobre el gobierno venezolano.

As, recuerda el comunicado, en el auto se hace referencia a un ciudadano que reside en Venezuela desde el mes de mayo de 1989, como producto de los acuerdos entonces alcanzados por Carlos Andrs Prez y Felipe Gonzlez. Sorprende [8] que en ningn momento se menciona el nombre de los autores de este acuerdo

[] mientras que el juez se toma la molestia de referirse reiteradamente y de manera irrespetuosa al Presidente de los venezolanos, Hugo Chvez, haciendo sealamientos tan tendenciosos como infundados acerca del gobierno bolivariano.

Incluso Uribe -s, lvaro Uribe!, el presidente colombiano!-, aunque haya hablado de cara a la galera, ha reaccionado con cautela: Creo que tenemos que tener una reaccin prudente y mirar qu es lo que est pasando a travs de los canales diplomticos.

A travs de qu nexo establece el juez la conexin entre el gobierno venezolano y las FSRC y ETA? A travs de Arturo Cubillas Fontn. Qu cargo ocupa o ha ocupado? Tomen nota: director adscrito a la Oficina de Administracin y Servicios del Ministerio de Agricultura y Tierra de Venezuela. Este es el supuesto nudo de contacto del que cuelga la colaboracin del gobierno venezolano.

ngeles Vzquez recuerda que en la investigacin ha sido determinante el ordenador intervenido tras la muerte de Ral Reyes, ella no usa el trmino asesinato, por el ejrcito colombiano. El auto del juez cita sus correos electrnicos. La fuente no le merece ningn comentario a ngeles Vzquez. La altamente probable manipulacin de los archivos del ordenador de Reyes por parte de los servicios de inteligencia del Ejrcito colombiano tampoco.

Me olvidaba. El da 25 de febrero de 2010, unos cien mil hondureos marcharon por Tegucigalpa manifestando su justificado rechazo a la represin desatada por el gobierno de continuidad golpista dirigido por Porfirio Lobo. Leyeron algn titular en primera plana de algn diario espaol haciendo referencia a esta importante y arriesgada movilizacin ciudadana? Acaso en las pginas interiores encontraron informacin sobre esta valiente manifestacin de la oposicin democrtica hondurea?

Me olvidaba tambin. En Francia, entre el 1 de enero de 2010 y el 24 de febrero de 2010, 22 reclusos se suicidaron en prisin (entre ellos, un adolescente de 16 aos). En 2009 hubieron 122 suicidios en las crceles francesas; 115 en 2008. Las familias de las vctimas no tuvieron derecho ni a una declaracin oficial pblica del gobierno francs [9]. Recuerdan alguna informacin sobre estos suicidios? Repararon en algn titular sobre el tema? Alguna primera pgina los tom como asunto central?

Notas:

[1] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=101416

[2] Pblico, 2 de marzo de 2010, primera pgina y pginas 18 y 19.

[3] El primer pas es Mxico.

[4] Se me escapa el sentido de ilcita en este contexto.

[5] La redaccin, desde luego no tiene desperdicio.

[6] Ilcitos objetivos esta vez? Pero no habamos quedado en que el problema eran los procedimientos y no las finalidades, todas ellas defendibles, segn se dice repetidamente, en el sistema parlamentario espaol?

[7] http://www.ciudadccs.org.ve/?p=41710

[8] Sorpresa o no, claro est, depende cmo se mire.

[9] Tomo la informacin de Salim Lamrani, Cuba, los medios occidentales y el suicidio de Orlando Zapata Tamayo. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=101426

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter