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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2010

EZLN: re-inventando el poder

Ral Romero
Rebelin


Es comn, entre los detractores del zapatismo, un desconocimiento (a veces mal intencionado) sobre cmo este movimiento se ha ido transformando hasta convertirse en lo que hoy es: redes de comunidades autnomas y en resistencia. Quienes lo juzgan, casi siempre insertos en las mafias polticas o acadmicas que gobiernan este pas, sealan que cometen un error al estar fuera de la vida poltica institucional, jurdicamente reconocida, as como su opcin por la va armada como medio para alcanzar sus demandas. Con este argumento pretenden limitar el ejercicio del poder poltico, circunscribindolo a la accin en el marco de las instituciones estatales las cuales, como sabemos, se encuentran en Mxico fuertemente corrompidas y enfrentando una aguda crisis de su legitimidad.

Existe tambin una confusin entre algunos simpatizantes del Ejercito Zapatista de Liberacin Nacional, sobre cmo este movimiento se posiciona frente al ejercicio y el concepto de poder. De hecho hay autores que han sugerido que los zapatistas se han embarcado en un esfuerzo por cambiar el mundo sin tomar el poder[3], por lo que se atreven a sealar que una de sus caractersticas bsicas es el antipoder. El trabajo que a continuacin presento, pretende describir cmo es que los Caracoles zapatistas son la realizacin de facto de la autonoma y una reinvencin de lo que tradicionalmente se entendi en cuanto al poder. Entremos al debate.

En el diccionario de la Real Academia Espaola una de las definiciones de poder que se presenta es la de tener expedita la facultad o potencia de hacer algo. A su vez, en el diccionario de Maria Moliner, se define poder cmo la capacidad o facultad para hacer cierta cosa. En un sentido general, entendemos entonces poder como la capacidad o potencia para producir un efecto en un ambiente determinado. Si se acepta esta definicin general, entonces el debate prosigue al intentar otras especificaciones del concepto; por ejemplo, cuando se habla de poder poltico.

Para la mayor parte de los tericos de la poltica y en casi todos los momentos de la historia de la humanidad, poder poltico ha estado directamente relacionado con el Estado y con las distinciones sociales que ste genera. As por ejemplo, Max Weber considerado como uno de los padres de la sociologa- seala que poder es la probabilidad de imponer la propia voluntad, dentro de una relacin social, aun contra toda resistencia y cualquiera que sea el fundamento de esa probabilidad"[4]. Ms adelante el mismo autor seala que el concepto de poder esta interrelacionado con el de dominacin, el cual define como la posibilidad de encontrar obediencia a un mandato determinado. Weber avanza en sus reflexiones y sugiere que el Estado es esa institucin que posee el monopolio de la dominacin a travs de la violencia legtima; un poder que implica dominacin y a la vez es facultad exclusiva del Estado.

Es precisamente aqu donde radica uno de los grandes aportes de los Caracoles zapatistas, ya que su ejercicio y entendimiento del poder no se construye bajo la lgica del Estado realmente existente; mucho menos de la dominacin. En lugar de concentrar el poder poltico en un slo hombre o en una institucin, las comunidades indgenas zapatistas realizan una forma de redistribucin equitativa del poder, donde cada miembro de la comunidad tiene la capacidad de incidir en las decisiones de la comunidad. Acompaados de una democracia participativa y un empoderamiento de la comunidad escribe Gonzlez Casanova-, los Caracoles zapatistas construyen pueblos-gobierno[5].

Recuperando lo positivo de experiencias y teoras pasadas, los zapatistas re-inventan con la prctica la idea de poder; un poder social revolucionario que no pretende el monopolio de la violencia legtima y que por el contrario se convierte en una forma de poder emancipatorio que los libera de la dominacin en la que haban vivido por cientos de aos. Con este empoderamiento, las comunidades zapatistas se dan a si mismas gobierno: el poder de la comunidad, del colectivo, se convierte en gobierno; un gobierno que al ser de todos gobierna para todos. Debido a que en las comunidades zapatistas pueblo y gobierno son lo mismo, el pueblo manda y el gobierno obedece. Pero esta historia no es reciente ni sencilla, sino todo lo contrario. Es el resultado de por lo menos cinco siglos de resistencia. Ahondemos un poco.

Durante la Conquista y tambin en la Colonia, los pueblos originarios de Amrica fueron avasallados, dominados y sometidos a las reglas que la corona espaola impona; pero tambin hubo pueblos que resistieron y lograron mantener vivas sus lenguas, costumbres, tradiciones y formas de organizacin social, an cuando esto fue posible al precio de un amplio proceso de hibridacin o sincretismo. Dicha resistencia fue acompaada o testimoniada por algunos espaoles que decidieron no guardar silencio ante el terrible genocidio que sus reyes encabezaban. Un caso ejemplar es el de Fray Bartolom de las Casas.

Luego, durante la Guerra de Independencia de 1810, los indgenas-campesinos que sobrevivieron al extermino tuvieron un papel importante en la guerra por la formacin de la nueva Nacin. Sin embargo, la historia oficial los dej fuera y la burguesa naciente ocup el lugar protagnico, en parte porque fueron ellos quienes salieron victoriosos de esta batalla. Es verdad que para aquello aos, los pueblos originarios carecan de un proyecto propio.

Un siglo despus, los indgenas-campesinos volvieron a ser pieza clave en los ejrcitos revolucionarios, principalmente los encabezados por Emiliano Zapata y Francisco Villa, (Ejercito Libertador del Sur y Divisin del Norte, respectivamente). En esta ocasin sus demandas tuvieron mayor impacto y la Reforma Agraria que no era la nica, pero s la ms importante- se convirti en parte central de la plataforma revolucionaria que convulsion y transform las instituciones polticas del Estado mexicano. Pero, parafraseando a Marx- la historia se repite, primero como tragedia y luego como comedia. Cierto es que al principio se conform un Estado con fuerte contenido social, que alcanz su plenitud en el sexenio del general Lzaro Crdenas del Ro. Sin embargo, de nueva cuenta la burguesa nacionalista se apropio del triunfo de la revolucin y unas dcadas despus se fueron sentando las bases para la desestructuracin de esta forma del Estado en Mxico.

As, los pueblos originarios con su organizacin social han sido un actor social protagnico en las luchas por hacer de Mxico una nacin libre, independiente y soberana, a pesar que la historia oficial pocas veces los incluya en sus libros; pero tambin este breve relato da cuenta de cmo los pueblos originarios han sido victimas de una doble dominacin: 1) la del colonialismo externo e interno y 2) la de clase. La opresin se hace ms grave si consideramos tambin la variable gnero, pues como expres una comandanta zapatista en el Evento poltico, deportivo, cultural y artstico Mam Corral: las mujeres zapatistas vivamos antes de la insurreccin- una triple opresin: por ser mujeres, por ser pobres y por ser indgenas. Es por estos motivos que me atrevo a sealar que la realizacin de la autonoma por parte de los Caracoles zapatistas es resultado de una cultura alternativa del poder que surge de 500 aos de resistencia de los pueblos indios de Amrica.

As mismo, al interior del zapatismo, la conquista de la autonoma tambin es resultado de un proceso de consulta, consenso y transformacin: consulta y consenso porque de por si todas las decisiones se toman as. Transformacin porque el zapatismo tiene esa capacidad de adecuarse a medida que el momento histrico lo exige, sin abandonar sus demandas originales. Sealo esto ltimo porque luego del cese al fuego, el EZLN -haciendo caso al sentir de sus bases de apoyo y de la sociedad- reconoci al Estado mexicano como un interlocutor con el cual negociar sus demandas[6]. Pero luego de incumplir los Acuerdos de San Andrs, intensificar la ofensiva contra los territorios zapatistas y perseguir a los simpatizantes civiles, los insurrectos optaron por continuar con su proyecto alternativo sin detenerse a contemplar a que llegara la buena voluntad de los polticos de arriba.

Vino un ltimo intento. En 2001 veintitrs comandantes y un subcomandante llegaron a la Ciudad de Mxico despus de recorrer 13 estados de la Repblica. El objetivo era llegar hasta el Congreso de la Unin y hacer escuchar una vez ms sus demandas, pero en esta ocasin en un recinto oficial. La respuesta, por parte de los senadores, fue la aprobacin de la Ley indgena, la cual bien describi Marcos como Reconocimiento Constitucional de los Derechos y la Cultura de Latifundistas y Racistas. Fue entonces cuando vino el silencio y en 2003 los zapatistas anunciaron el nacimiento de los Caracoles.

Los Caracoles zapatistas representan tambin una ruptura con esa visin de los movimientos revolucionarios del siglo XX que pretendan tomar el poder por la fuerza para luego cambiar el mundo. En lugar de esto los pueblos mayas rebeldes construyen el poder desde abajo (en lo micro) y de esta forma buscan hacer redes de resistencia con otras comunidades u otros movimientos, que con sus modos, construyan en Mxico o en cualquier lugar del planeta (en lo macro); un mundo donde quepan muchos mundos.


[1] Publicado por primera vez en Consideraciones, Revista del Sindicato de Trabajadores de la UNAM, no. Especial 1 (2009): 7-9.
[2] Pasante de sociologa. Tcnico Acadmico Asociado C en el Instituto de Investigaciones Sociales-UNAM y Periodista del medio Independiente The Narco News Bulletin
[3] Ver: Holloway, John. Cmo cambiar el mundo sin tomar el poder. Argentina: Herramienta, 2002. [4] Max Weber, Economa y Sociedad, V. 1, Fondo de Cultura Econmica, Mxico, 2005, p. 43.
[5] Gonzlez Casanova, Pablo. Los Caracoles zapatistas: redes de resistencia y autonoma en Los caminos de la izquierda, coordinado por Julio Moguel. Mxico: Casa Juan Pablos, 2004, p. 63.
[6] Para evitar confusiones, vale una aclaracin: me refiero a negociar no como traicionar, claudicar o ceder, sino al hecho de alcanzar las demandas por la va del dialogo, donde los argumentos y la razn priven por sobre todo.



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