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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2005

La fuerza de la naturaleza y el trgico fracaso de un sistema anticuado
El maremoto

Juan Prez
Obrero Revolucionario


Al amanecer del 26 de diciembre, la tierra tembl en la costa oriental del ocano ndico. En la zona de contacto de dos enormes placas tectnicas se acumularon grandes presiones y finalmente se cre una fractura de ms de mil kilmetros. El fondo marino se desliz por debajo de la placa de Birmania con un movimiento brusco. Fue el deslizamiento de mayor violencia registrado en 300 aos. Toda la isla volcnica de Sumatra se desplaz 35 metros hacia el sur.
 

Fue uno de los terremotos ms fuertes que han registrado los seres humanos, seguido por una docena de sismos secundarios pero tambin violentos. Liber una energa equivalente a la explosin de 32 mil millones de toneladas de dinamita: 30% ms energa de la que se usa en Estados Unidos en todo un ao (o lo suficiente para hervir 2,600 galones de agua por cada persona del planeta). Un huracn tendra que durar dos meses para producir la energa que liber el terremoto en unos pocos segundos.

 

El choque de las dos placas desplaz centenares de kilmetros cbicos de agua, lo que gener enormes maremotos (tsunamis) que cruzaron el ocano en ambas direcciones, con la rapidez de un jet, hacia las costas densamente pobladas de una docena de pases.

 

Quince minutos despus, el primer maremoto arroj sobre la playa de Sumatra un muro de agua de ms de 12 metros de altura e inund aldeas
pesqueras a lo largo de centenares de kilmetros. Nada ms en la provincia de Aceh murieron por lo menos 100,000 personas. El agua barri todo lo que encontr: seres humanos, casas y vehculos, y despus los arrastr al mar.

 

Encontraron barcos pesqueros 5 kilmetros tierra adentro. Arras totalmente la ciudad de Meulaboh, donde muri por lo menos la mitad de los 40,000 habitantes. Devast la capital provincial, Banda Aceh, de 400,000 personas.

 

Los enormes maremotos cruzaron el ocano ndico y chocaron contra las costas de otros pases: Tailandia, Sri Lanka, India, Myanmar y Bangladesh.

 

Inundaron las ms de 200 islas bajas de las islas Maldivas y se estrellaron con la costa de Somalia, Tanzania y Kenia, en frica oriental;
murieron docenas de miles ms. En Sri Lanka el agua arrastr al mar camiones de transporte y todo un tren con mil pasajeros. En Tailandia,
murieron miles de turistas extranjeros que disfrutaban de la playa.

 

En Mogadiscio, Somalia, al otro extremo del ocano, las olas alcanzaron dos veces la altura de un adulto.

 

Nunca se sabr con precisin cunta gente muri: un sinnmero de cadveres se encuentran en fosas comunes o al fondo del mar.

 

Al anochecer de ese terrible da, la gente de todo el mundo llor por las vctimas y buscaba la manera de ayudar.

 

*****

 

Inicialmente, este terremoto nos hizo recordar a todos el tremendo dinamismo de nuestro planeta, sus cambios constantes y su
imprevisibilidad. Pero casi inmediatamente, este suceso natural mostr otra verdad muy clara: que el actual orden mundial capitalista es un obstculo a la resolucin de los problemas ms bsicos que atormentan la humanidad.

 

La sociedad humana ha tenido mucho progreso. De hecho, existe la posibilidad de prevenir que mueran grandes cantidades de personas en un
desastre natural y de ayudar rpidamente a los damnificados. Los cientficos entienden bastante bien los terremotos y los tsunamis.

 

Detectaron el terremoto de Sumatra a los pocos minutos y en menos de una hora se dieron cuenta del gran peligro para los habitantes de las costas.

 

Nuestra sociedad tiene la tecnologa para comunicarse instantneamente con todo rincn del planeta por medio de satlites, radioondas, la internet y redes de telfonos celulares. La fuerza de trabajo humana ha producido enormes recursos que se podran dedicar al rescate y a la reconstruccin: aplanadoras, barcos, helicpteros, hospitales flotantes. Adems, miles y miles queran ofrecerse como voluntarios.

 

Durante la mayor parte de la historia humana, los grandes desastres naturales han ocurrido aparentemente de la nada, inundado comunidades
aisladas y desprevenidas, y dejado a los sobrevivientes sin la posibilidad de ayuda e incluso sin que nadie lo supiera.

 

Nada de eso es necesario hoy

 

Pero... los conocimientos, la riqueza, las herramientas y los esfuerzos colectivos de la humanidad no se pudieron aplicar a este desastre con la
velocidad necesaria para prevenir muertes y ayudar a los damnificados. Lo impidi el orden social "moderno" que mantiene al mundo dividido en ricos y pobres, en pases opresores y pases oprimidos, que pone en primer plano la sed de ganancias y de supremaca militar, que est gobernado por estados nacionales corruptos y opresores al servicio de los privilegiados, y que mantiene la ciencia en manos de un puado de especialistas.

 

Una y otra vez el orden social capitalista lo obstaculiz y demostr que es cien por cien anticuado y criminal. El sufrimiento que ocurri a raz del terremoto y el tsunami se hubiera podido evitar... y la segunda ola de sufrimiento que hoy aflige a los sobrevivientes de la regin tambin se podra evitar.

 

La respuesta de los gobiernos del planeta, con lgrimas de cocodrilo y declaraciones de compasin, demuestra que no estn dedicados a los intereses de la humanidad sino a su propio beneficio y al control de los seres humanos.

 

La ciencia con las manos atadas

 

"La increble tragedia del ocano ndico no es simplemente un intolerable desastre humano ni tampoco es una cuestin del destino. Es una
consecuencia de la falta de inversiones adecuadas durante aos en la infraestructura cientfica y tcnica necesaria para contrarrestar la
vulnerabilidad de los pases en desarrollo a las calamidades naturales y ambientales".

 

-Robert Chen (gegrafo) y Arthur Lerner-Lam y Leonardo Seeber (sismlogos), Los Angeles Times, 30 de diciembre

 

La verdad que ms sobresale y enfurece es que los habitantes de la regin no recibieron ninguna advertencia. Se calcula que nueve de cada diez cientficos en toda la historia de la humanidad viven hoy. El planeta est bajo observacin constante por instrumentos ssmicos y desde satlites. Hay institutos y miles de investigadores dedicados a estudiar los terremotos, identificar posibles tsunamis, y predecir cmo se desplazarn las olas y dnde chocarn. A pesar de todo esto, sus esfuerzos fueron en vano: sus advertencias no pudieron llegar a los habitantes de la regin.

 

Hay un lugar en el ocano ndico que s recibi a tiempo una alerta del Centro de Advertencia de Tsunamis del Pacfico en Hawai: la base naval
estadounidense e inglesa de la isla de Diego Garca (donde se preparan las invasiones de toda la regin).Irnicamente, las olas no dieron con mucha fuerza en Diego Garca, pero la advertencia que recibi demuestra que hubiera sido posible alertar y evacuar, y salvar, a docenas de miles de personas en Sri Lanka y otros pases.

 

Por qu no las alertaron?

 

Sin duda alguna, una razn es que el ocano ndico es una regin pobre y semicolonial dominada por las "grandes potencias" de Estados Unidos y
Europa. A esas potencias no les preocupa el bienestar de la poblacin. Nike y la industria informtica s pueden construir fbricas de miseria en
Indonesia, pero no pueden dedicar unos pocos millones de dlares a la construccin de un sistema de alerta. No hay boyas para detectar tsunamis
en el ocano ndico, a pesar de que un puado (que solo cuestan $250,000 cada una) hubiera podido recolectar los datos necesarios.

 

En un mundo donde es comn y barato estudiar una variedad de fenmenos con computadoras, ni siquiera hay modelos para predecir cmo se desplazara un tsunami en el ocano ndico. A varios cientficos les toc correr a crear esos modelos cuando las olas ya inundaban a Sri Lanka y otros pases. Ya existen sistemas de alerta en la costa de Japn y California, pero no en Indonesia, Sri Lanka, Somalia ni Bangladesh (donde docenas de miles de personas viven en tierras que se inundan frecuentemente).

 

Las autoridades clamaron que los tsunamis son "poco comunes" en el ocano ndico, as que no se consideraba necesario construir un sistema de
alerta. Pero la verdad es que en el siglo pasado hubo varios maremotos en la regin y se sabe que toda la costa oriental del ocano ndico es una
zona voltil de choque de placas tectnicas, o sea, parte del fenmeno que produce la gran mayora de los tsunamis. De hecho, despus del tsunami se supo que varios cientficos llevan tiempo dando la alarma acerca de la costa de Sumatra, pero que no les hicieron caso.

 

A la gente comn y corriente no se le permite adquirir el conocimiento cientfico necesario para analizar el medio ambiente y salvarse a s misma. Antes del maremoto, el mar se retir de las playas... en algunos casos hasta 3 kilmetros. Esto es un fenmeno poco usual y una seal inconfundible de un tsunami. Miles de personas observaron ese fenmenopero no saban lo que significaba. En algunos lugares los nios corrieron hacia el mar a agarrar peces. No se dieron cuenta del peligro!

 

Estas aldeas viven del mar, pero se les neg el conocimiento cientfico que hubiera podido salvarlas.En el capitalismo, la ciencia es propiedad de un puado de personas, y a la gran mayora le alimentan ideas religiosas y supersticiones.

 

Gobiernos armados

 

En medio de la destruccin y la muerte, del desplazamiento de millones y de la prdida de campos por el agua salada, los gobiernos locales
demostraron que son una bola de guaruras corruptos y opresores. En todas las zonas devastadas por el tsunami los gobiernos estn metidos
en guerras para suprimir las aspiraciones de la poblacin. En el norte de Sumatra, el ejrcito indonesio lleva una dcada atacando salvajemente a la poblacin de la provincia de Aceh. En Sri Lanka, el gobierno anunci que iba a bloquear la llegada de comida y suministros a una gran parte de la costa devastada porque est bajo el control de los Tigres, un grupo rebelde. El gobierno de India lleva aos reprimiendo muchas formas de
resistencia popular y de fuerzas comunistas revolucionarias. En el sur de Tailandia, el gobierno reprime brutalmente a la poblacin; nada ms en
2004 mat a 500 personas (a 78 manifestantes los asfixi la polica).

 

Los informes sobre el tsunami han destacado el atraso de las regiones afectadas, la pobreza y la falta de transporte. Pero los gobiernos gastan
muchos millones de dlares para reprimir a la poblacin, mantenerla en la pobreza y permitir la explotacin de la mano de obra y los recursos
naturales.

 

En la provincia de Aceh, por ejemplo, se calcula que Exxon Mobil ha sacado 40 mil millones de dlares de ganancias de la produccin de gas natural. Los habitantes de Aceh casi no han recibido nada de esa riqueza, ni tampoco se ha usado para construir la infraestructura de carreteras,
aeropuertos, ferroviarios, puertos, almacenes y hospitales que ahora se podra dedicar al rescate y la reconstruccin.

 

En vez se ha destinado al asesino ejrcito indonesio. El Fondo Internacional de Derechos Laborales ha escrito: "Desde hace varios aos se
han recibido informes confiables de que la corporacin Exxon Mobil, junto con Mobil Oil y Mobil Oil Indonesia (sus predecesores), contrat a
unidades del ejrcito nacional indonesio para ofrecer 'seguridad' al proyecto de extraccin y licuefaccin de gas en Aceh, Indonesia. Esas
unidades cometen graves y frecuentes violaciones de los derechos humanos de los aldeanos, como asesinato, violacin, tortura, destruccin de
propiedad y otras formas de terror". (Village Voice, 30 de diciembre)

 

Cuando un grupo de derechos humanos demand a Exxon Mobil, el Departamento de Estado le pidi al juez que anulara la demanda porque "podra tener un impacto negativo en intereses de Estados Unidos relacionados con la lucha contra el terrorismo internacional".

 

Tras el desastre, el ejrcito indonesio trat a toda la poblacin como el enemigo. En vez de dedicarse a rescatar a los afectados, se prepar para
defenderse de ataques armados. A los periodistas les impidi entrar a la provincia y mir con recelo a cualquier extranjero que saliera de los
centros tursticos costeros. Inicialmente no permiti el aterrizaje de aviones con suministros de emergencia.

 

En pocas palabras, es una zona explotada. El gobierno de Indonesia, uno de los mayores pases del mundo, envi 50,000 soldados a Aceh para atemorizar a la poblacin pero no tom medidas para el rescate. Las corporaciones yanquis han financiado a esos asesinos, pero han gastado poco en carreteras o sistemas de comunicacin. Cuando ocurri el desastre, el aparato estatal estaba listo para la guerra, no para ayudar a la
poblacin.

 

La crueldad del emperador y las presiones de la rivalidad

 

"Somos un pas generoso y de buen corazn".

 

-George Bush cuando ofreci $35 millones de ayuda cuatro das despus del desastreHay tanto poder y riqueza concentrados en Estados Unidos que el mundo se fij en Washington, D.C., para ver cmo respondera. Durante varios das la Casa Blanca no dijo nada. Luego prometi $15 millones. El mundo grit de asombro. Un vocero de la ONU lo llam "msero" y desat una crisis.Cuando Bush por fin hizo un anuncio pblico, amenaz: "Bueno, creo que la persona que dijo eso est equivocada y mal informada". Ofreci $35 millones. Los voceros del gobierno corrieron a proclamar que no hay pas "ms generoso" que Estados Unidos. Parece que este es un mito generalizado: segn varias encuestas, la mayora de la poblacin cree que el gobierno dedica del 15% al 20% del presupuesto a "ayuda al extranjero". En realidad es menos de un cuarto de 1%, y gran parte es para apuntalar gobiernos pro Estados Unidos y ayudar a las corporaciones a sacar ganancias. (Por ejemplo, gran parte de la ayuda para casos de emergencia se ha destinado a Afganistn e Irak, donde el bombardeo yanqui ha creado las emergencias).

 

La presin aument. Las dems potencias grandes (Europa y Japn) aprovecharon la situacin para eclipsar a Estados Unidos y prometieron
cantidades de ayuda mucho mayores. Los crticos de Bush se quejaron de que haba perdido una gran oportunidad de extender la influencia de Estados Unidos y mejorar la imagen pblica, sobre todo en Indonesia, el mayor pas musulmn del mundo. (Una revista liberal pidi que sus lectores "llamaran al gobierno a desempear un papel director ms agresivo". Es eso lo que se necesita... ms agresividad de la Casa Blanca?)

 

En respuesta a las presiones, el secretario de Estado, Colin Powell, anunci que Estados Unidos dedicara mucho ms dinero, pero se quej de
que la campaa de ayuda "pareca una subasta en que cada da hay que ofrecer ms". Dos das ms tarde ofrecieron $350 millones. Es decir, cuando las dems potencias imperialistas, sus rivales, se metieron en el ocano ndico, Estados Unidos se vio obligado a responder para que no le quitaran la batuta.

 

Es otro ejemplo ms de la naturaleza del sistema mundial.

 

Desequilibrio criminal

 

Los comentaristas sealaron que las fuerzas armadas yanquis son las nicas capaces de movilizar suficientes barcos y aviones para llevar suministros a las zonas devastadas. En el mundo de hoy, por qu hay tantos recursos invertidos en las fuerzas armadas de la principal superpotencia? Por qu tiene tanta capacidad de llevar armas a cualquier rincn del planeta? Por qu hay docenas de miles de personas dedicadas a "proyectar fuerza" en el ocano ndico, pero no se ha dedicado ni un centavo a un sistema de alerta para las costas ms densamente pobladas del mundo?

 

Es otro ejemplo ms del extremo desequilibrio del orden mundial: por un lado enormes riquezas y por el otro gran pobreza. En la regin del ocano ndico se encuentran varios de los pases ms pobres del planeta. Cuando sus barcos pesqueros quedan destruidos, cuando el agua dulce y los campos de las zonas costeras quedan inundados de agua salada y cuando desaparecen las pocas carreteras y vas ferroviarias... la gente no tiene nada. Milenios de feudalismo seguidos por siglos de colonialismo "moderno" y dcadas de estados "independientes" corruptos y despiadados (financiados por Washington u otras "grandes potencias") han llevado a una situacin donde ms de mil millones de seres humanos viven al borde de la inanicin, a pesar de que existe la posibilidad de acabar con el hambre de una vez para siempre!

 

La riqueza del planeta se dedica a sacar ms ganancias para el puado de ricos; esa es la ley que rige el capitalismo, el "mercado libre"
supuestamente tan "eficiente". Lo que ha hecho en lugares como Indonesia es permitir que las grandes corporaciones imperialistas exploten la mano de obra y los recursos naturales. O que generaciones de jvenes se conviertan en esclavas sexuales en ciudades como Bangkok o lugares
tursticos como Phuket (en la costa devastada por el tsunami).

 

Es verdad que los tsunamis son poco comunes, pero las inundaciones no lo son. La costa de Bangladesh y de otros pases de la regin experimentan inundaciones y monzones que ponen en peligro la vida de millones de personas. Por qu no hay fuerzas de reaccin rpida regionales que podran responder a crisis como la de Sumatra? Por qu no hay buques cisternas de agua dulce, bases donde se almacenen suministros y equipo de emergencia y aviones listos para operaciones de rescate y ayuda?

 

Porque satisfacer las necesidades de las regiones pobres del mundo no es una prioridad para los ricos y poderosos. Estados Unidos ha movilizado
increbles recursos para invadir, ocupar y reprimir el golfo Prsico, y para amenazar a todos los pases del planeta al servicio de los intereses estratgicos (lase: imperialistas) de su clase dominante. Pero no ha hecho (ni considerado) nada parecido en respuesta a las amenazas de hambruna, desastres naturales o el calentamiento global (que inundar lentamente grandes extensiones del mundo).

 

Ocurre un desastre en la placa tectnica de Birmania, pero debido a las estructuras del imperialismo el nico plan de ayuda "prctico" es que una
superpotencia militar del otro lado del planeta despache unos pocos barcos y aviones. Qu clase de sistema es este? Qu va a pasar ahora donde el futuro de la poblacin est a merced de estos imperialistas, sus fuerzas armadas y sus "obras de beneficencia"? Dnde Colin Powell y Jeb Bush llegan como enviados del emperador a visitar las provincias y dirigir las operaciones? Para los imperialistas un desastre natural es una oportunidad para meterse ms, hacer ms aceptable la dominacin y ayudar a corporaciones ygobiernos favorecidos.

 

Eso se vio casi desde el comienzo.

 

Un estadounidense en Aceh dijo: "Normalmente la peor pesadilla para Indonesia sera tener marines yanquis en el aeropuerto de Banda Aceh. Pero hoy estamos en medio de esta operacin y aqu estn los marines".Un "alto diplomtico estadounidense en Asia" se quej de que Estados
Unidos tuvo que abandonar la base naval de Subic Bay en Filipinas y que ahora el mundo "est pagando el precio". Segn esta lgica imperialista,
el mundo solo puede protegerse de las olas si los marines tienen la capacidad de invadir cualquier lugar rpida y fcilmente.

 

Qu se necesitar?

 

"Es como el 11 de septiembre, pero diferente. No hay nadie a quien echarle
la culpa".

 

-Senador Bill Frist, lder republicano

 

"La fe nos da la capacidad de responder a los desastres, pero no de explicarlos".

 

-Profesora Diana Eck, Escuela de Divinidad de Harvard, Chicago Tribune, 31 de diciembre

 

"Es un suceso natural y no podemos prevenirlo. Tenemos que aferrarnos al seor. Nos dar la fuerza para soportar lo que hay que soportar".

 

-Krishna Rajan, Templo Hind de Chicago, Chicago Tribune, 31 de diciembre

 

"Cuando las olas inundaron las aldeas costeras de India el domingo, miles de peregrinos en un santuario mariano murieron en medio de una misa. Los cadveres quedaron tirados y enterrados en la arena, y el santuario se convirti en una morgue. Kristin Bloomer, una estudiante de divinidad de la Universidad de Chicago, que fue a India para estudiar la devocin a Mara, dijo que oy a un seor gritar: 'No hay nada! No hay nada! Dnde est Dios? Qu es Dios?'".

 

-Chicago Tribune, 31 de diciembre

 

La tierra tembl y sacudi muy profundamente la sociedad humana. Cuesta mucho trabajo captar la magnitud del sufrimiento, tanto la muerte
inmediata como el desplazamiento y la destruccin de largo plazo.

 

Qu se necesitara para que el resultado fuera distinto? Gente de buen corazn hace listas de los cambios necesarios: un sistema de
boyas en el ocano ndico, un plan para dar la alarma en Sri Lanka por correo electrnico, ms dinero, nuevas instituciones internacionales...
etc. Pero ninguno de estos cambios llevar a un resultado distinto a menos que un cambio radical y fundamental acabe con el imperialismo y las profundas divisiones de la sociedad de clases.A la gente le dicen de mil y una maneras que es mala suerte, una tragedia inexplicable o la accin misteriosa de un dios omnisciente.

 

Un imn musulmn de Aceh dijo: "Tengan paciencia. Dense a dios. Esto tambin podra ser una experiencia valiosa. La fe es lo nico que
tenemos". Todd Strandberg (fundador del website fundamentalista cristiano Raptureready.com) dijo que el tsunami es una seal de la segunda venida de Jess a un mundo pecador, y el cumplimiento de una profeca de Lucas 21:25-26 de que en los ltimos das de la tierra "habr seales en el sol, la luna y las estrellas, y por toda la tierra se angustiarn los pueblos, asustados por el ruido del mar y de las olas. Los hombres morirn de espanto, con solo pensar en lo que le espera al mundo, porque las fuerzas del universo sern conmovidas".

 

Se podra decir que eso es demencia retrgrada, pero en este momento las fuerzas fundamentalistas cristianas tienen mucho poder e iniciativa en los ms altos niveles del imperio. Tambin hay que ver la cantidad de metafsica religiosa que soltaron los medios de comunicacin en losinformes sobre el desastre (que se "necesitaba rezar" o que no se puede explicar la fuente de tanto sufrimiento).

 

Qu se requiere para que los seres humanos se preparen consciente y colectivamente para los grandes desastres? Una sociedad que dedique la riqueza creada por los seres humanos a satisfacer sus necesidades... donde el conocimiento cientfico sea propiedad de todos y donde la gente
entienda cmo funciona el mundo y cmo organizarse para cambiarlo... donde se hayan eliminado las enormes y agobiantes divisiones entre naciones y regiones... donde una comunidad humana global trabaje unida para identificar los problemas y preparar soluciones.

 

Un mundo donde se hayan acabado las crueles leyes del capitalismo y donde no impere la acumulacin de ganancias... donde se haya superado
conscientemente el criminal desequilibrio global, un legado del colonialismo y el imperialismo... donde los medios de ganarse la vida estn al alcance de todos... donde las poderosas herramientas que han creado los seres humanos no se dediquen a la guerra o a reforzar un poder injusto, sino a la proteccin y bienestar de la poblacin.

 

Por un lado, un mundo as, un mundo comunista (de cooperacin y abundancia, que supera las divisiones de clase y de nacionalidad), parece muy lejos hoy, como un sueo utpico. Pero de una manera muy prctica, las condiciones para forjar tal mundo estn presentes hoy. Por primera vez en la historia humana, existen los medios para abolir la esclavitud de un ser humano por otro y la impotencia ante la naturaleza.

 

Ninguna fuerza hubiera podido impedir el terremoto del 26 de diciembre ni otros grandes sucesos naturales. Pero un terremoto en el ocano ndico no tiene que dejar costas de cadveres y sufrimiento.

 

Vivimos en un tiempo que presenta un sinnmero de razones para hacer la revolucin y luchar por un mundo comunista. El terremoto demostr que el sufrimiento humano de hoy es una consecuencia del sistema capitalista, que es criminal y anticuado, que impidi dar la alarma y bloque el rescate.

 

Este sistema desperdicia el trabajo y la dedicacin de los cientficos. Deja a millones de personas sin recursos, infraestructura y sistemas de
comunicacin. No les permite conocer hechos cientficos bsicos sobre el mar y la tierra, y en vez promueve la religin, el fatalismo y la supersticin. Crea una sociedad donde la gente se encuentra aislada y desorganizada, incluso cuando millones de personas por todo el mundo
buscan la manera de ayudar. Y pone el proceso de rescate y recuperacin en manos de los imperialistas ms salvajes de la historia del mundo, que lo ven como un medio de ganar influencia y sacar provecho.

Sobran las razones para hacer la revolucin. Los horrores del ocano ndico nos han dado unas cuantas ms.


Este artculo se puede encontrar en espaol e ingls en La Neta del Obrero revolucionario en:
http://rwor.org

Cartas: Box 3486, Merchandise Mart, Chicago, IL 60654

Telfono: 773-227-4066 Fax: 773-227-4497


 



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