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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2010

Ms de veinte pases africanos ceden tierras al extranjero para agricultura intensiva
Multimillonarios y megacorporaciones tras la inmensa apropiacin de tierra en frica

John Vidal
Mail & Guardian/ICH

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Awassa, Etiopa. Salimos de la ruta principal a Awassa, convencimos a los guardias de seguridad y viajamos una milla por terreno desocupado hasta que encontramos lo que pronto ser el mayor invernadero de Etiopa. Ubicada bajo un acantilado del valle del Rift, la construccin est lejos de terminarse, pero la estructura de plstico y acero ya se extiende sobre 20 hectreas* el tamao de 20 campos de ftbol-.

El gerente de la finca nos muestra millones de tomates, pimientos y otros vegetales cultivados en filas de 450 metros en condiciones controladas por ordenador. Ingenieros espaoles construyen la estructura de acero, tecnologa holandesa minimiza el uso de agua de dos perforaciones y 1.000 mujeres recogen y empacan 50 toneladas de alimentos por da.

Dentro de 24 horas se habrn transportado 320 kilmetros a Addis Abeba y se habrn llevado en avin 1.600 kilmetros a los negocios y restaurantes en Dubai, Jiddah y otros sitios de Oriente Prximo.

Etiopa es uno de los pases ms hambrientos del mundo en el que ms de 13 millones de personas necesitan ayuda alimentaria, pero paradjicamente el gobierno ofrece por lo menos 3 millones de hectreas de su tierra ms frtil a pases ricos y a algunos de los individuos ms adinerados del mundo para que exporten alimentos a sus propias poblaciones.

Las 1.000 hectreas que contienen los invernaderos de Awassa se han arrendado por 99 aos a un empresario multimillonario saud nacido en Etiopa, Mohammed al-Amoudi, uno de los 50 hombres ms ricos del mundo. Su compaa Saudi Star planea gastar hasta 2.000 millones de dlares comprando y cultivando 0,5 millones de hectreas de terreno en Etiopa en los prximos aos. Hasta ahora ha comprado cuatro fincas y ya est cultivando trigo, arroz, vegetales y flores para el mercado saud. Espera llegar a emplear a ms de 10.000 personas.

Pero Etiopa slo es uno de los 20 o ms pases africanos en los que tierras se estn comprando o arrendando para agricultura intensiva en una inmensa escala en lo que puede ser el mayor cambio en las relaciones de propiedad desde la era colonial.

Fiebre de la tierra

Una investigacin del Observer calcula que hasta 50 millones de hectreas de tierra un rea ms del doble del tamao del Reino Unido han sido adquiridas en los ltimos aos o estn en proceso de negociacin por gobiernos e inversionistas acaudalados que trabajan con subsidios estatales. Los datos utilizados fueron recopilados por Grain, el Instituto Internacional para el Medio Ambiente y Desarrollo, la Coalicin Internacional para el acceso a la tierra (ILC), ActionAid y otros grupos no gubernamentales.

La fiebre de la tierra, que todava se acelera, ha sido provocada por la escasez mundial de alimentos que sigui a los fuertes aumentos del precio del petrleo en 2008, la creciente escasez de agua y la insistencia de la Unin Europea en que 10% de todo el combustible para el transporte debe provenir de biocombustibles para el ao 2015.

En muchas reas los acuerdos han llevado a desahucios, malestar pblico y quejas de apropiacin de tierras.

La experiencia de Nyikaw Ochalla, un anuak indgena de la regin Gambella de Etiopa, que ahora vive en Gran Bretaa pero est en contacto regular con agricultores en su regin, es tpica. Dijo: Toda la tierra en la regin Gambella se uriliza. Cada comunidad posee y cuida su propio territorio y los ros y tierras de cultivo en su interior. Decir que existe tierra desperdiciada o tierra no utilizada en Gambella es un mito propagado por el gobierno y los inversionistas.

Las compaas extranjeras llegan en grandes cantidades y privan a la gente de tierra que ha utilizado durante siglos. No hay consultas con la poblacin indgena. Los tratos se cierran en secreto. Lo nico que ven las personas del lugar es gente que llega con numerosos tractores para invadir sus tierras.

Toda la tierra que rodea la aldea de mi familia, Illia, ha sido apropiada y est siendo despejada. Ahora la gente tiene que trabajar para una compaa india. Su tierra ha sido apropiada a la fuerza y no se les dado compensacin alguna. La gente no puede creer lo que est sucediendo. Miles de personas resultarn afectadas y van a pasar hambre.

No se sabe si las adquisiciones mejorarn o empeorarn la seguridad alimentaria en frica, o si estimularn conflictos separatistas, pero se espera que un importante informe del Banco Mundial que debe publicarse este mes advierta de los potenciales beneficios y los inmensos peligros que representan para la gente y la naturaleza.

Encabezan la fiebre los agronegocios internacionales, los bancos de inversin, los hedge funds, negociantes en materias primas, fondos de riqueza soberana as como fondos de pensiones, fundaciones e individuos britnicos atrados por parte de la tierra ms barata del mundo.

Juntos buscan por doquier en Sudn, Kenia, Nigeria, Tanzania, Malawi, Etiopa, Congo, Zambia, Uganda, Madagascar, Zimbabue, Mali, Sierra Leona, Ghana y otros sitios. Slo Etiopa ha aprobado 815 proyectos agrcolas financiados por el extranjero desde 2007. La tierra existente que los inversionistas no han podido comprar se est arrendando por 1 dlar la hectrea al ao, aproximadamente.

Se piensa que Arabia Saud, junto con otros Estados de emiratos de Oriente Prximo como Qatar, Kuwait y Abu Dabi, es el mayor comprador. En 2008 el gobierno saud, que fue uno de los mayores productores de trigo de Oriente Prximo, anunci que iba a reducir su produccin interior de cereal en un 12% al ao para conservar su agua. Asign 5.000 millones de dlares para suministrar prstamos a tasas preferenciales a compaas que queran invertir en pases con un fuerte potencial agrcola.

Mientras tanto la compaa de inversin saud Foras, respaldada por el Banco de Desarrollo Islmico y ricos inversionistas saudes, tiene intenciones de gastar 1.000 millones de dlares dentro de siete aos en la compra de tierras y en la produccin de siete millones de toneladas de arroz para el mercado saud. La compaa dice que est investigando la compra de tierras en Mali, Senegal, Sudn y Uganda. Al volverse hacia frica para producir sus cultivos bsicos, Arabia Saud no slo adquiere tierra africana sino que se asegura el equivalente de cientos de millones de galones de agua escasa por ao. El agua, dice la ONU, ser el recurso determinante de los prximos 100 aos.

Inmensos negocios

Desde 2008 inversionistas saudes han comprado considerablemente en Sudn, Egipto, Etiopa y Kenia. El ao pasado los primeros sacos de trigo producido en Etiopa para el mercado saud fueron presentados por al-Amoudi al rey Abdullah.

Algunos de los negocios africanos en cuestin son de dimensiones exorbitantes: China ha firmado un contrato con la Repblica Democrtica del Congo para el cultivo de 2,8 millones de hectreas de aceite de palma para biocombustibles. Antes que fracasara debido a los disturbios, un negocio propuesto de 1,2 millones de hectreas entre Madagascar y la compaa surcoreana Daewoo hubiera incluido casi la mitad de la tierra arable del pas.

Tambin existe demanda de tierras para producir cultivos para biocombustibles. Compaas europeas de biocombustible han adquirido o solicitado unos 4 millones de hectreas en frica. Esto ha llevado al desplazamiento de gente, ausencia de consultas y compensacin, promesas rotas sobre salarios y oportunidades laborales, dijo Tim Rice, autor de un informe de ActionAid que calcula que la UE tiene que producir cultivos en 17,4 millones de hectreas, bastante ms de mitad el tamao de Italia, si quiere cumplir con su objetivo de un 10% de biocombustible para 2015.

La apropiacin de tierra para biocombustible en frica ya est desplazando a agricultores y la produccin de alimentos. La cantidad de gente que pasa hambre aumentar, dijo. Firmas britnicas han obtenido tierras en Angola, Etiopa, Mozambique, Nigeria y Tanzania para cultivar flores y vegetales.

Compaas indias, respaldadas por prstamos gubernamentales, han comprado o arrendado cientos de miles de hectreas en Etiopa, Kenia, Madagascar, Senegal y Mozambique en las que estn cultivando arroz, caa de azcar, maz y lentejas para alimentar su mercado interior.

Ningn sitio se deja sin considerar. Sudn, que emerge de una guerra civil y ha estado en gran parte privado de desarrollo durante una generacin, es uno de los nuevos puntos de atraccin. Compaas surcoreanas compraron el ao pasado 0,7 millones de hectreas del norte de Sudn para cultivar trigo; los Emiratos rabes Unidos han adquirido 760 millones de hectreas y Arabia Saud cerr el mes pasado un acuerdo por 40.000 hectreas en la provincia Nilo.

El gobierno del sur de Sudn dice que muchas compaas tratan ahora de adquirir tierra. Hemos recibido muchas solicitudes de numerosos promotores. Hay negociaciones en curso, dijo Peter Chooli, director de recursos acuticos e irrigacin, en Juba la semana pasada. Un grupo dans est en negociaciones con el Estado y otro quiere utilizar tierras cerca del Nilo.

En uno de los negocios ms extraordinarios, la firma aventurera neoyorquina de inversiones Jarch Capital, dirigida por el ex comerciante en materias primas Philip Heilberg, ha arrendado 800.000 hectreas en el sur de Sudn, cerca de Darfur. Heilberg no slo ha prometido crear puestos de trabajo sino tambin que reinvertir un 10% o ms de sus ganancias en la comunidad local. Pero ha sido acusado por sudaneses de apropiarse de tierras comunales y de dirigir un intento estadounidense de fragmentar Sudn y explotar sus recursos.

Nuevo colonialismo

Devlin Kuyek, un investigador basado en Montreal que trabaja con Grain, dijo que las inversiones en frica se ven ahora por numerosos gobiernos como una nueva estrategia de suministros alimentarios. Los pases ricos miran hacia frica no slo para tener un buen rendimiento de capital, sino tambin como una pliza de seguro. Escasez de alimentos y disturbios en 28 pases en 2008, disminucin de los suministros de agua,cambio climtico y un inmenso aumento de la poblacin se han combinado para hacer que los terrenos sean atractivos. frica tiene ms tierras y, en comparacin con otros continentes, son baratas, dijo.

Tierras de cultivo en frica subsahariana permiten rendimientos de un 25% y la nueva tecnologa puede triplicar las cosechas en plazos muy breves, dijo Susan Payne, ejecutiva jefe de Emergent Asset Management, un fondo de inversin britnico que se propone invertir 50 millones de dlares en tierras africanas que, dijo, estn atrayendo a gobiernos, corporaciones, multinacionales y otros inversionistas. El desarrollo agrcola no es slo sostenible, es nuestro futuro. Si no ponemos mucho cuidado y atencin ahora para aumentar la produccin de alimentos en ms de un 50% antes de 2050, enfrentaremos serias escaseces de alimentos globalmente, dijo.

Pero muchos de los negocios son ampliamente condenados por grupos no gubernamentales occidentales y nacionales como nuevo colonialismo, que aleja a la gente del campo y sustrae recursos escasos de la gente.

Encontramos a Tegenu Morku, corredor de fincas, en un caf al borde de la ruta, mientras iba en camino a la regin de Oromia en Etiopa en busca de 500 hectreas de tierra para un grupo de inversionistas egipcios. Planificaban la cra de ganado, el cultivo de cereales y especias y la exportacin de la mayor cantidad posible a Egipto. Tena que haber agua y esperaba que el precio sea aproximadamente 15 birr (cerca de un dlar) por hectrea al ao menos de un cuarto del coste de terrenos en Egipto y una dcima parte del precio de terrenos en Asia.

La tierra y la mano de obra son baratos y el clima es bueno. Todos saudes, turcos, chinos, egipcios estn a la expectativa. A los agricultores no les gusta porque son desplazados, pero pueden encontrar tierras en otro sitio y, adems, reciben compensacin, equivalente a aproximadamente el valor de las cosechas de 10 aos, dijo.

Hambruna causada por el hombre

Oromia es uno de los centros de la fiebre de la tierra africana. Haile Hirpa, presidente de la asociacin de estudios de Oromia, dijo la semana pasada en una carta de protesta al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que India haba adquirido 1 milln de hectreas, Djibouti 1.000 hectreas, Arabia Saud 100.000 y que inversionistas egipcios, surcoreanos, chinos, nigerianos y otros rabes estaban todos activos en el Estado.

Esta es la nueva colonizacin del Siglo XXI. Los saudes se benefician con la cosecha de arroz mientras los oromos mueren por una hambruna causada por el hombre, mientras hablamos, dijo.

El gobierno etope desminti que los negocios estn causando hambre y dijo que los negocios con tierras atraen cientos de millones de dlares de inversiones extranjeras y crean decenas de miles de puestos de trabajo. Un portavoz dijo: Etiopa tiene [75 millones de hectreas] de tierras frtiles, de las cuales slo un 15% est actualmente en uso sobre todo por agricultores de subsistencia-. De la tierra restante, slo un pequeo porcentaje 3 a 4%- se ofrece a inversionistas extranjeros. A los inversionistas nunca se les da tierra que pertenece a agricultores etopes. El gobierno tambin anima a etopes en la dispora a invertir en su patria. Contribuyen con tecnologa muy necesaria, ofrecen puestos de trabajo y capacitacin a los etopes, operan en reas donde hay tierras adecuadas y acceso al agua.

La realidad en el terreno es diferente segn Michael Taylor, especialista en International Land Coalition. Si hay tierra en frica que no ha sido plantada, es probablemente por un motivo. Tal vez se utilice para apacentar ganado o se deja deliberadamente sin cultivar para impedir el agotamiento de nutrientes y la erosin. Cualquiera que ha visto esas reas identificadas como no utilizadas comprende que no hay tierras en Etiopa que no tengan propietarios y usuarios.

Los expertos en desarrollo estn divididos con respecto a los beneficios de los cultivos en gran escala, intensivos. La ecologista india Vandana Shiva dijo en Londres la semana pasada que la agricultura industrial en gran escala no slo separa a la gente de la tierra sino que tambin requiere productos qumicos, pesticidas, herbicidas, fertilizantes, uso intensivo del agua, y transporte, almacenamiento y distribucin a gran escala que en conjunto convierten los paisajes en enormes plantaciones de monocultivo.

Estamos viendo desposeimiento a una escala masiva. Significa que hay menos alimentos disponibles y que la gente del lugar tendr menos. Habr ms conflicto e inestabilidad poltica y las culturas se desarraigarn. Los pequeos agricultores de frica son la base de la seguridad alimentaria. La disponibilidad de alimento del planeta disminuir, dice. Pero Rodney Cook, directordel Fondo Internacional de Desarrollo Agrcola de la ONU ve potenciales beneficios. Evitara el trmino general apropiacin de la tierra. Si se hacen correctamente, esos negocios pueden representar beneficios para todas las partes y sern un instrumento para el desarrollo.

Lorenzo Cotula, investigador snior en el Instituto Internacional para el Entorno y el Desarrollo, quien fue coautor de un informe sobre los intercambios de tierras en frica con el fondo de la ONU el ao pasado, estableci que negocios bien estructurados pueden garantizar empleos, mejores infraestructuras y mejores rendimientos de los cultivos. Pero si se manejan mal podran causar mucho dao, especialmente si se excluye a la gente del lugar de las decisiones sobre la distribucin de la tierra y no se protegen sus derechos sobre la tierra.

El agua tambin plantea polmica. Funcionarios gubernamentales locales en Etiopa dijeron al Observer que compaas extranjeras que establecieron granjas de cultivo de flores y otras grandes granjas intensivas no pagan por el agua. Nos gustara cobrarles, pero los tratos los hace el gobierno central, dijo uno de ellos. En Awassa, la granja al-Ampuni usa tanta agua al ao como 100.000 etopes.

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article24965.htm



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