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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2010

El abstencionismo de la eleccin regional francesa

Leyde E. Rodrguez Hernndez
Rebelin


Lamentable; s, as resulta que el partido de los abstencionistas, con un 52 por ciento de ausencia a las urnas, haya campeado por su respeto, este domingo 14 de marzo, en la primera vuelta de las elecciones celebradas en las 26 regiones de Francia, cuatro de ellas ubicadas fuera de su territorio hexagonal.

La dbil asistencia a las urnas fue reconfirmada en horas de la noche, segn los anuncios oficiales, con un 47 por ciento de participacin que ratific los pronsticos de avezados observadores de la poltica gala, quienes haban pronosticado, con varias semanas de antelacin, el escenario de un probable retroceso en el entusiasmo electoral con respecto a los comicios electorales de 2004.

Habra que hurgar profundamente en las causas de la baja participacin popular en la primera vuelta de las elecciones regionales francesas. Por ahora, sin ir a la raz del problema, solo pretendo compartir algunos elementos que pudieran ser el origen de esta situacin, y que relaciono en los siguientes puntos:

El desinters y la desmotivacin generalizada de las clases populares con la poltica econmica puesta en prctica por el partido de la derecha en el poder que, en la coyuntura de una aguda crisis econmica internacional, ha atizado las contradicciones sociales con el manifiesto inters de persistir en las reformas salvadoras del capitalismo y sus bancos.

La falta de confianza de amplios sectores de la nacin en un sistema que no les ofrece perspectivas de futuro en la creacin de nuevos empleos, la construccin de viviendas accesibles a las personas con menores ingresos, la reduccin de la violencia y los actos delictivos cada vez ms frecuente en las grandes ciudades, el mejoramiento del trato a los inmigrantes, y en la incapacidad de poner freno a una estrategia dirigida a la disminucin del servicio pblico en beneficio de la privatizacin, lo cual solo favorece a las clases ms ricas de la sociedad.

La crisis de la cultura poltica local y la disminucin de la credibilidad de los partidos polticos tradicionales que conforman el bipartidismo actual centrado en la Unin por un Movimiento Popular (UMP) y el Partido Socialista.

Las maquinarias electorales del bipartidismo que monopolizan la vida poltica francesa exacerban, en ltima instancia, un dficit de democracia participativa y deliberativa de las masas populares, las cuales ya no esconden su falta de identificacin con el sistema, pues se han dado cuenta que no constituyen verdaderos actores del juego de la poltica en la sociedad moderna.

Sin embargo, reconozco que la apata que se ilustra no constituye en si misma un hecho positivo, por eso he dicho desde el comienzo de stas lneas -sin pretensiones conclusivas-, que se trata de un fenmeno lamentable y que en rigor no beneficia al fantasma denominado partido de los abstencionistas, sino a la clase poltica del bipartidismo que pudieran encontrar en la abstencin un factor clave para la perpetuacin del status quo de un sistema basado en diferentes partidos y que en realidad es la democracia de solamente los representantes de una clase poltica minoritaria que se agrupa en dos partidos con amplia experiencia en la alternancia del poder, como ocurre, salvando las diferencias y distancias, en el sistema electoral de los Estados Unidos.

Visto as, queda clara la indecisin y cautela de muchos en Francia a la hora de salir de sus casas para depositar un voto en las urnas. El electorado galo, en particular los jvenes y las clases populares, ha expresado su malestar hacia la UMP de Sarkozy, que ha resultado la fuerza poltica perdedora, pero tambin ha dudado, ms que antes, en depositar su voto a favor del Partido Socialista. El Partido Socialista, aunque con ventaja en el resultado final de este escrutinio, ha dejado de ser para muchos una alternativa real a la derecha, porque asumi como propias las doctrinas neoliberales, renunci a la Revolucin, como factor de progreso y cambio social, y ahora, como colofn, se encuentra atrapado en la grave crisis, tal vez definitiva, de las ideas polticas de la socialdemocracia.

Es evidente que las clases populares tampoco se sienten representadas en un Partido Socialista que, hurfano de ideas y sin un programa para sacar a Francia de la crisis econmica, desde el 2004, en 20 de las 22 regiones, no ejerci una poltica novedosa y opuesta a la dictada desde el Eliseo.

Muy contradictorio es el escenario de la poltica francesa, pero aunque los socialistas obtuvieron ventajas, lo real es que el campen de esta contienda fue el fantasmagrico partido de la abstencin. Las elecciones regionales francesas no han concluido; esperemos al domingo 21 de marzo para las ltimas palabras. Mientras, la abstencin es lamentable y tambin para algunos un hecho preocupante.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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