Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-03-2010

La descentralizacin socialista no debilita el Estado nacional, lo fortalece

Marta Harnecker
Aporrea


1. No hay protagonismo popular sin descentralizacin

El protagonismo popular se transforma en una mera consigna si la gente no tiene la posibilidad de pronunciarse y tomar decisiones en los espacios donde participa (espacios territoriales, centros de trabajo, centro de estudio, grupos de inters). Si el Estado central es el que lo decide todo, no hay cabida para las iniciativas locales y ese Estado termina por ser un freno, es decir como dice Marx, entorpece el libre movimiento de la sociedad. [1]

Es interesante observar que Itsvn Mszros considera que fue un exceso de centralizacin en el Estado sovitico lo que determin que tanto los gobiernos como los consejos de de fbrica quedaran desprovistos de todo poder efectivo [...] [2] .

No es extrao entonces que el autor hngaro se plantee como uno de los objetivos a alcanzar en el periodo de transicin el lograr una autonoma y descentralizacin genuina de los poderes de toma de decisiones, al contrario de lo que ocurre actualmente donde la concentracin y centralizacin necesariamente produce burocracia [3]

La relacin entre descentralizacin y protagonismo popular es un punto central del socialismo del siglo XXI que debemos tener muy presente. Pero tambin hay otros aspectos que aqu quisiramos abordar como es la relacin entre centralizacin y burocratismo.

2. La descentralizacin: antdoto contra el burocratismo

Claramente este no era el planteamiento de Lenin quien relacion siempre el fenmeno burocrtico con el Estado heredado. El dirigente bolchevique muri preocupado por la lcera burocrtica que afectaba [4] al aparato estatal sovitico. En uno de sus ltimos textos sostiene que ste es en mximo grado una supervivencia del pasado [y que ha] sufrido en mnimo grado transformaciones sustanciales. [5] Das antes lo haba descrito como una mezcolanza burguesa y zarista. [6]

En enero de 1922, en su ltimo texto acerca del papel de los sindicatos, llega a plantear que no se puede renunciar de ningn modo a la lucha huelgustica siempre que sta est dirigida contra las desviaciones burocrticas del Estado proletario, aclarando, sin embargo, que esta lucha era muy distinta a la que se realizaba bajo el rgimen capitalista. En ese caso se luchaba por destruir el Estado burgus, y en este caso se luchara por fortalecer el poder proletario al luchar contra las deformaciones burocrticas de este Estado, contra sus enormes debilidades, contra todo gnero de resabios del viejo rgimen capitalista y sus instituciones, etctera. [7]

Como podemos ver, Lenin consideraba que las deformaciones burocrticas que caracterizaban al Estado sovitico eran una herencia del pasado. Yo pienso que ese diagnstico era errado y que, al serlo, impeda aplicar una correcta terapia a esa enfermedad. A mi entender, la causa ms profunda del burocratismo y mucho ms trascendental que las herencias del pasado radicaba en la excesiva centralizacin del Estado sovitico. Conocemos perfectamente lo que ocurre cuando no slo las decisiones estratgicas sino que la mayor parte de las decisiones es adoptada centralmente: el papeleo hacia arriba; el interminable peloteo; la lentitud con que se adoptan las decisiones; la falta de control...

3. No se puede administrar todo centralmente . Slo el control social puede evitar la corrupcin

Una de las grandes lecciones que se obtuvo al no lograrse la meta propuesta por Fidel para la zafra azucarera de 1970 en Cuba fue justamente el comprender que era imposible que el Estado socialista pudiera administrar todo centralmente y mucho menos en un pas subdesarrollado como Cuba y que para lograr un funcionamiento ms efectivo del Estado era necesario crear espacios para que el pueblo pudiese controlar dicho funcionamiento. [8] As lo reconoci el dirigente de la revolucin en su discurso el 26 de julio de 1970.

El propio proceso revolucionario ha ido demostrando afirm dos meses ms tardelos inconvenientes de los mtodos burocrticos y a la vez tambin de los mtodos administrativistas. [9]

Despus de sealar los errores que se haban cometido al identificar al Partido con la administracin del Estado, y al permitir el debilitamiento de las organizaciones de masas, insisti en el papel que deba desempear el pueblo en la toma de decisiones y en las soluciones de los problemas.

Imagnense dijo entonces una panadera en una cuadra, que es la que sirve pan a todos los vecinos, y un aparato administrativo que la controle desde arriba. Cmo la controla? Cmo puede desinteresarse el pueblo de cmo funciona aquella panadera? Cmo puede desinteresarse de si un administrador es malo o no? Cmo puede desinteresarse de si hay all un privilegio o no, negligencia o no, insensibilidad o no? Cmo puede desinteresarse de cmo brinda los servicios? Cmo puede desinteresarse de los problemas de higiene de aquel sitio? Y cmo puede desinteresarse de los problemas de la produccin, del ausentismo, de la cantidad y de la calidad del producto? De ninguna forma!

Puede suponerse acaso que pueda haber ningn medio ms efectivo para controlar esa actividad que las propias masas? Acaso puede haber otro mtodo de inspeccin? No! Se puede echar a perder aquel hombre que dirige aquella microunidad productiva, se puede echar a perder el que inspeccione, se puede echar a perder todo el mundo. Los nicos que no se van a echar a perder son los afectados, los afectados!

Estas ideas fueron incorporadas en la nueva Constitucin de la Repblica de Cuba en 1976.

El nuevo modelo poltico se propuso descentralizar hasta el nivel municipal la mayor cantidad posible de funciones estatales. Aunque estas instancias deban estar subordinadas a las superiores, podan actuar con autonoma dentro de los marcos legales y normativos establecidos y no deban estar sometidas al tutelaje constante y limitante de las instancias superiores.

Este mecanismo, adems de hacer ms giles, operativas y acordes con las exigencias del momento y del lugar las decisiones a tomar segn Ral Castro, libera a las instancias superiores, y sobre todo a los organismos nacionales, de una pesada y voluminosa carga de tareas administrativas y corrientes que en la prctica no pueden cumplir debidamente [...] y que, por otro lado, les impiden desarrollar las tareas de responsabilidad de su verdadera competencia en lo relativo a normacin, control e inspeccin de las actividades que atienden. [10]

Con el transcurrir de los aos la experiencia fue demostrando que era necesario descentralizar an ms la gestin y para ello se crea en 1990 en Ciudad de la Habana la figura del Consejo Popular, un rgano de gobierno menor al municipal que buscaba mejorar el control y la fiscalizacin sobre todas las entidades administrativas y encontrar frmulas que permitiesen incorporar a todos los elementos de la comunidad a la solucin de sus propios problemas. La idea, como dice Jess Garca, era tener una figura de gobierno fuerte, a nivel de barrio que pudiera organizar las fuerzas de la comunidad para la solucin de los problemas de la base. [11]

Infelizmente las grandes dificultades econmicas que ha sufrido Cuba en las ltimas dos dcadas redujeron enormemente los recursos disponibles para atender las aspiraciones de la gente, los cuadros del Poder Popular comenzaron a desgastarse y cansarse, la gente perdi confianza y participacin popular comenz a debilitarse transformndose muchas veces en algo muy formal, y eso junto a otras razones que aqu no podemos analizar condujo a que el Poder Popular, que haba comenzado con mucho bro y creatividad, empezara a desacreditarse.

4. Marx plantea que hay que descentralizar todo lo que se pueda descentralizar

Las experiencias histricas me han convencido cada vez ms que la descentralizacin es la mejor arma para luchar contra el burocratismo, ya que aproxima la gestin de gobierno al pueblo y permite ejercer un control social sobre el aparato de Estado. Por ello comparto el criterio de Marx de que es necesario descentralizar todo lo que se pueda descentralizar, guardando como competencias del Estado central slo aquellas tareas que no puedan ser realizadas a nivel local 19. En su libro La guerra civil en Francia Marx sostena: Una vez establecido el rgime comunal, el antiguo gobierno centralizado tendra que dejar paso tambin en las provincias a la auto administracin de los productores. [...] [12]

5. El estado central no se debilita, se fortalece

Las pocas, pero importantes funciones que an quedaran para un gobierno central, no se suprimiran, como se ha dicho, falseando intencionadamente la verdad, [...] No se trataba de destruir la unidad de la nacin, sino por el contrario, de organizarla mediante un rgimen comunal, convirtindola en una realidad al destruir el Poder del Estado, que pretenda ser la encarnacin de aquella unidad, independiente y situado por encima de la nacin misma, de la cual no era ms que una excrescencia parasitaria. [13]

Por supuesto que no se trata de una descentralizacin anrquica. Debe existir un plan estratgico nacional articulador de los planes locales y c ada uno de los espacios descentralizados debe sentirse parte del todo nacional y estar dispuesto a colaborar con recursos propios para fortalecer el desarrollo de los espacios con mayores carencias. Se trata de una descentralizacin que debe estar impregnada de espritu solidario. Uno de los papeles importantes del Estado central es, justamente, realizar este proceso de redistribucin de los recursos a nivel nacional para proteger a los ms dbiles y ayudarlos a desarrollarse.

Luego de lo expuesto debe quedar claro que aqu no estoy hablando de la descentralizacin impulsada por el neoliberalismo. Comparto plenamente con el Presidente Chvez que se trata de una estrategia mundial para debilitar la unidad nacional y el Estado nacional. Lo que aqu defiendo es otra concepcin de descentralizacin : una concepcin socialista de la descentralizacin aquella que est plasmada en numerosos artculos de la Constitucin Bolivariana [14] , que, por el contrario, al fortalecer a las comunidades, a las comunas, que son los cimientos del Estado nacional, contribuye de hecho a la profundizacin de la democracia y al fortalecimiento del Estado central, instrumento fundamental para defender nuestra soberana y conducir el pas hacia la nueva sociedad que queremos construir. [15] ◄

[1] . Marx, La guerra civil en Francia.

[2] . Istvn Meszros, Ms all del capital, Vadell hnos, Caracas, 1995, p.1046. Original en ingls: Beyond Capital, Monthly Review Press, New York, 1995, Segn Istvn Meszros, las referencias positivas que Lenin hizo en El Estado y la Revolucin a la Comuna de Pars (como la participacin directa de todos los sectores empobrecidos y explotados de la poblacin en el ejercicio del poder) desaparecieron de sus discursos y sus escritos y se puso el acento sobre la necesidad de una autoridad central [...] [2] Y agrega ms adelante: El ideal de la accin autnoma de la clase trabajadora haba sido reemplazado por la defensa de la mayor centralizacin posible. p.1044.

[3] . Op.cit p.809. ingls p.703. Yo empleara la palabra burocratismo en lugar de burocracia. Textualmente dice al contrario de su concentracin y centralizacin existente cuyo funcionamiento sin burocracia. resulta imposible..

[4] . Lenin, X Congreso del PC (b) R (16 de marzo de 1921), en Obras completas, t. 35, p.35.

[5] . Lenin, Qu debemos hacer con la inspeccin obrera y campesina? (9 de enero de 1923), Obras completas, t.36, pp.510‑511.

[6] . Lenin, El problema de las nacionalidades de la autonomizacin (30 de diciembre de 1922), Obras completas, t.36, p.485.

[7] . Lenin, Sobre el papel y las funciones de los sindicatos (30 de diciembre de 1921-4 de enero de 1921), Obras completas, t, 36, pp. 109-110.

[8] . Lo que a continuacin se expone sobre el tema ha sido extrado en gran medida de la introduccin de Marta Harnecker a su libro: Cuba Dictadura o Democracia, Siglo XXI, Mxico, 8ava Ed. ampliada en 1979.

[9] . Discurso del 28 de septiembre, en el X Aniversario de la fundacin de los Comits de Defensa de la Revolucin.

[10] . Seminario que se da a los delegados al Poder Popular de Matanzas el 22 de agosto de 1974

[11] . Jess Garca, Cinco tesis sobre los consejos populares, Revista Cubana de Ciencias Sociales, La Habana, ao 2000.

[12] . Marx , La guerra civil en Francia .

[13] . Marx, Op.cit.

[14] . Artculos 16, 157, 158, 185, 269.

[15] . Sobre este tema ver: Marta Harnecker (coordinadora), La descentralizacin fortalece o debilita el estado nacional?, libro que recoge las intervenciones de los participantes en el taller del 23 y 24 septiembre 2008, organizado en el Centro Internacional Miranda. Publicado en www.rebelion.org .

Fuente:http://aporrea.org/ideologia/a97062.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter