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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2010

Cuba espaola y el autonomismo zombie

Eliades Acosta Matos
Cubadebate


No es un chiste, como parece a primera vista. Y el tema de seguro ser tomado por la inmensa mayora de los cubanos como motivo para el choteo que siempre aflora, ese con el que fustigamos a las peores tonteras y a los ms chocantes anacronismos. Lo cierto es que existe en Internet un blog llamado Cuba espaola, donde un fantasmagrico partidario de la anexin de la isla a la pennsula, un tal Jos Ramn Morales, clama por la entrega voluntaria de nuestra independencia y la disolucin de nuestra nacionalidad. Eso s, nos concede dese su alta sapiencia, que no desparezcamos del todo, sino que seamos una comunidad autnoma.

Y para que no quepan dudas de su honradez y la seriedad de sus propsitos, en la misma presentacin de su blog, nos endilga un Viva Espaa!, como si se tratase de un voluntario de 1871, atronando el espacio con su voz aguardentosa, tras disparar su carabina sobre los ocho estudiantes de Medicina.

Las razones que aporta Jos Ramn Morales son de campeonato, y si logramos no morir de risa antes de acabar su lectura, les aseguro que de algo sirven. Porque esta versin degradada e ignorante de anexionismo pareciera ser la versin para el teatro Alhambra de los autonomistas de 1895, aquellos enemigos enconados de Mart, que al menos eran cultsimos y excelentes publicistas y oradores, solo que sietemesinos, como bien los llam, a fuerza de no creer en el futuro independiente de su pueblo. Y si lo que pretende este seor y quienes lo alientan, es el regreso del autonomismo a Cuba, pues ya los veramos desfilar al bando yanqui, llegado el caso, como no dudaron en hacerlo aquellos Montoro, Giberga y comparsa, que juraron y firmaron ante Dios y la Reina Regente, al declararse en abril de 1898 las hostilidades con Estados Unidos, que primero se hundira la bveda celeste sobre sus cabezas antes que permitir que una nacin, de otra cultura, otra lengua y otra religin tomara las riendas de los destinos de Cuba espaola. La fiebre patritica y lingstica les dur casi nada, lo justo para tener la certeza de que Espaa estaba derrotada, asegurar sus intereses, y correr cobijarse bajo el pabelln forneo al que juraron impedir ondear sobre su suelo. Todos fueron jubilosos asalariados yanquis. Todos maniobraron para entregarnos atados a la voracidad imperialista. Desde siempre, todos fueron traidores.

Porque, en el fondo, las razones y la sensibilidad anexionistas son una y la misma, sean de derecha o de izquierda, con aviesas o buenas intenciones, da igual. Ante la Historia es lo mismo, y merece el mismo juicio irrevocable quien proponga diluir a Cuba dentro de Estados Unidos o Mxico, como ya ocurri, o ahora en Espaa. El anexionismo nacional siempre ha florecido all donde falla la confianza en el pueblo cubano, en su capacidad de autogobierno, en su vocacin cvica, en sus reservas morales, y en su devenir histrico. Solo egostas y ambiciosos, adocenados, ignorantes o intoxicados de lecturas de gabinete que ignoran el peso y las races profundas que tiene en las diversas generaciones de los nacidos en esta isla, el apego a su cultura y su indeclinable vocacin independiente, libertaria y soberana, puede proponer algo semejante. Y de no ser una ofensa, como lo es, movera a una amarga sonrisa, sera una extravagancia pueril. Pero no es inocente, como intenta parecer: a como d lugar quieren eliminar lo que Cuba revolucionaria e independiente representa para el mundo, no importa si para ello haya que borrar de un plumazo los ros de sangre y el sufrimiento de los que pelearon y murieron por lograr la independencia, y de los que la preservaron con su obra abnegada, antes y especialmente, despus de 1959.

Pero no nos apresuremos a juzgar a este inefable seor Morales, dmosle la palabra para que nos explique por qu debemos voluntariamente dejar de ser cubanos y convertirnos en ciudadanos espaoles. Permitmosle que juegue con el destino de la nacin y que afirme, como hace que le gustara ayudar a reconstruir a mi pueblo, como si de un rompe-cabeza se tratase. Estas son sus razones, las que de paso hacen ms aconsejable entregarnos a Espaa que a los Estados Unidos:

-En Espaa existe la posibilidad de efectuar el matrimonio gay.

- En Espaa se pueden realizar abortos legalmente, en casos muy justificados, como por ejemplo y especialmente, si una mujer es violada por una persona de una raza diferente a la que ella no le atrae.

-Porque Cuba est en peligro de ser devorada por la Repblica Bolivariana de Venezuela, un ejemplo de un pas rico que pudo salir del Tercer Mundo y repartir sus bienes entre la poblacin, pero que su gobierno bananero lo ha echado todo a perder. Por eso los cubanos tenemos que protegernos de ese germen trapero.

-Porque necesitamos un pas grande, y los espaoles han sido siempre la fuente de la que Cuba ha prosperado.

-Porque necesitamos pertenecer a la OTAN para sentirnos protegidos frente a los dictadores latinoamericanos.

-Porque conviene tener el euro como moneda oficial y el pasaporte de la Unin Europea

Increble, pero cierto. Estas son todas las justificadas razones. No hay ms, y es comprensible: no puede haber ms.

No hay que vivir en la isla, ni siquiera hay que ser revolucionario para amar a Cuba, aunque la manera ms recta de demostrarlo pasa por la defensa intransigente de un proyecto nacional propio que consagre como pilares innegociables la justicia social y la igualdad de oportunidades para todos los cubanos, que respete las diferencias y nos convoque en lo que sea esencial para el consenso y la unidad nacional, en primer lugar, el reconocimiento absoluto de su destino libre, independiente y soberano como nacin, y que, a la vez, garantice un nivel de vida prspero a todos, sin excepcin, sobre la base del trabajo honrado y no de la explotacin del hombre por el hombre.

A todo esto en el fondo, es a lo que se opone, tras su aparente torpeza y ridiculez, una campaa como esta.

En rigor, el seor Morales no existe y su exploracin de lo imposible solo sirve para tomar el pulso a un hipottico sentimiento de resquebrajamiento de los valores patriticos del pueblo cubano, prembulo seguro de alguna ocupacin humanitaria o de algn programa de asimilacin benvola. Y aqu salta la liebre oculta en la chistera de este esperpntico seor Morales, o lo que es lo mismo, como dira el Quijote: Cuidado, Sancho, que con la Iglesia hemos topado!.

Porque ni las ocupaciones humanitarias, ni las anexiones, ni la asimilaciones benvolas, forman parte de las estrategias ni los programas de la Unin Europea, mucho menos de Espaa, pero si estn consagrados en los del gobierno de Estados Unidos, en su doctrina militar y en sus manuales de contrainsurgencia.

No se habr equivocado de anexin este inefable seor Morales? Todo puede ocurrir cuando quien piensa es un muerto-vivo, un clon descerebrado y sin memoria histrica, la reencarnacin zombie de aquellos autonomistas del 95.

Para que regresen a su tumba, al basurero de la Historia donde moran, no hacen falta estacas clavadas en el corazn, ni espejos, ni ristras de ajo colgadas en los dinteles de las puertas. Basta lanzarles al rostro magullado por la muerte un estentreo grito de Viva Cuba libre!.

Ya los sabemos por experiencia: eso jams falla.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/03/18/cuba-espanola-autonomismo-zombie/



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