Portada :: Cultura :: Manuel Sacristn: 25 aos de su fallecimiento
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2010

La segunda arista de la concepcin marxista del mundo: la Dialctica (cuarta aproximacin)

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


En sus clases de Metodologa de ciencias sociales de 1984-1985 [1], su ltimo curso acadmico, Sacristn volvi, una vez ms, sobre un tema central en su trayectoria y en sus aportaciones filosficas a la tradicin marxista revolucionaria.

Habrn observado, coment a los asistentes, que no he mencionado el nombre de Marx al hablar de la escuela histrica. Sin embargo, ms de un rasgo de lo que haba apuntado sobre la escuela se pareca bastante a aspectos de la metodologa de Marx.

[] No lo he mencionado dentro de ella porque Marx es bastante un caso aparte, relativamente aislado en la poca. Pero, en cambio, ste es un buen momento para considerar a Marx porque sin duda, en mi opinin, hay un parentesco claro entre l y la escuela histrica. No en el sentido de que se pueda ver a Marx como descendiente de la escuela histrica. Eso es imposible por razones cronolgicas. Marx empez a escribir antes, pero bsicamente es un contemporneo de ellos, pero, adems, por otro lado, por el hecho de que Marx es muy obviamente heredero de los clsicos ingleses, mientras que la escuela histrica alemana es oposicin a esos clsicos. Marx no se puede imaginar sin Smith antes y sin Ricardo sobre todo.

 

Por consiguiente, no se poda colocar en el mismo tronco la economa de Marx y las aportaciones de la escuela histrica. Sin embargo, haba un parentesco claro de poca y de explicaciones:

[] Por ejemplo, la idea de totalidad, caracterstica de la escuela histrica, est igual en Marx. El conjunto de la obra de Marx no es economa pura en el sentido de que incorpora tambin, como la escuela histrica, factores polticos, culturales, institucionales, histricos. Ese parentesco es evidente.

 

Lo que ocurra, la diferencia esencial, era que Marx nunca haba negado la existencia de un ncleo de economa pura, al modo de Smith y Ricardo, mientras que la escuela histrica negaba validez a esos desarrollos.

La actitud metodolgica de Marx, por otra parte, haba evolucionado a lo largo de su vida. El joven Marx se pareca mucho ms a la escuela histrica que el Marx maduro.

[] Por Marx joven entiendo el Marx hasta 1856-57, en esos aos se produce el cambio de su actitud metodolgica en economa. El Marx joven est convencido de que la economa clsica inglesa, tal como se le presenta en el autor que conoce mejor, Ricardo, es una disciplina ficticia y, adems, incluso inmoral. Es una infamia porque trabaja con abstracciones, con cifras medias y con ellas ocultan la realidad econmico-social. Esto lo habra podido compartir cualquier miembro de la escuela histrica. Es en esa poca cuanto el mtodo de Marx es ms pariente del de la escuela histrica.

 

En 1843, el ao de la aparicin del curso de Wilhelm GF Roscher, haba sido tambin el ao de publicacin de los Manuscritos [2], aquellos en los que Marx sostena que la economa inglesa era una infamia. Eran, verdaderamente, productos intelectuales coetneos.

[] En cambio, el Marx maduro es un Marx, por as decirlo, muy ricardiano. Trabaja constantemente con conceptos medios: la tasa media, cifras medias, etc., algunos conceptos fundamentales del sistema de Marx estn fundados sobre el clculo de tasas medias. Ha habido, por tanto, una inversin clara, aunque no tal vez en la inspiracin. El Marx maduro sigue aspirando a un producto intelectual que sea lo que hoy llamaramos a la vez economa, historia, sociologa y poltica. Pero no lo hace por el procedimiento de disolver la economa pura sino ms bien por el procedimiento de integrarla en este otro conjunto totalizador que hoy consideraramos, desde el punto de vista de la divisin acadmica, propio de varias ciencias a la vez. De modo que no ha cambiado la inspiracin pero s el mtodo.

 

Cul era esa concepcin metodolgica totalizadora? Sacristn dio cuenta a continuacin del par de lugares clsicos para estudiar las concepciones metodolgicas marxianas a las que aqu ya se ha hecho referencia: la Introduccin de 1857 a la Contribucin de la crtica de la economa poltica, y el eplogo para la 2 edicin del libro I de El Capital, de 1873, que l mismo tradujo para la edicin del clsico de Marx en OME [3].

Sacristn insista en que el programa metodolgico de Marx haba cambiado mucho en el curso de su vida intelectual pero, adems de esa evolucin, estaba el hecho de que sus ideas metodolgicas haban sido siempre bastante confusas y oscuras con ello no estoy haciendo ningn juicio acerca de la calidad del trabajo, pero s acerca de la valoracin filosfica respecto de su mtodo

[] y esto se debe, en mi opinin, al hecho de que en la mentalidad cientfica de Marx estn operando tres conceptos distintos de mtodo y de ciencia: el concepto hegeliano de ciencia y mtodo; la nocin joven-hegeliana de ciencia y mtodo, y el concepto de ciencia y mtodo corriente de la poca (por ejemplo, el de Ricardo). El que haya estos tres conceptos de mtodo cientfico y de ciencia presentes en su trabajo es un afirmacin que podemos hacer hoy en da, a posteriori , pero es un hecho del que, en mi opinin, el propio Marx no ha tenido consciencia, de aqu la escasa claridad de sus desarrollos acerca del mtodo.

Como sola ocurrir en la vida intelectual, prosegua Sacristn, todo lo sealado no siempre haba provocado a Marx callejones sin salida. Muchas veces le haba procurado penetraciones agudas, interesantes, pero cuando se trata de estudiar sus concepciones metodolgicas s que determina una oscuridad bastante apreciable. La razn principal era la clara influencia de Hegel:

[] Es un gran metafsico, un escritor filosfico admirable y adems muy culto. Haba ledo muchos textos cientficos, pero, en mi opinin, sin adherirse a la idea moderna de ciencia. Para Hegel, ciencia sigue siendo un saber absoluto, como para los griegos, un saber indiscutible, seguro para siempre, mientras que realmente la idea moderna de ciencia, la ciencia real, no la formal, es decir, la que trata sobre el mundo, desde la fsica hasta la economa, se caracteriza por lo contrario. En un sentido moderno, la ciencia ms bien se caracteriza por ser un saber constantemente realizable, por definicin no seguro. En cambio, la idea hegeliana de ciencia es la idea del saber absoluto, cierto, seguro.

 

No es que Marx hubiera pretendido abiertamente en algn momento que la ciencia fuera un saber absoluto pero s que restos de esta concepcin se podan detectar en l. Qu restos? El siguiente por ejemplo:

[] En la Introduccin de 1857, Marx reproduce una idea de mtodo cientfico directamente hegeliana, la idea de que el mtodo cientfico es un mtodo que asciende de lo abstracto a lo concreto. En el uso corriente del lenguaje es obvio que ninguno de nosotros dice esto. Ms bien decimos que se asciende de lo concreto a lo abstracto. Es decir, nosotros consideramos que cuando se pasa de la percepcin de tal o cual perro a la idea de mamfero, se asciende, pensamos que se sube de generalidad; no diramos que se sube desde mamfero hasta Boby, sino al contrario, diramos que se baja. En cambio, para un hegeliano, se asciende de lo abstracto a lo concreto.

 

Esta idea hegeliana de que el mtodo cientfico de la economa tena que pasar de lo abstracto a lo concreto tena en Marx aire de familia con la escuela histrica. Ambas concepciones se parecan en la aspiracin a que el objeto del conocimiento fuera lo concreto-histrico o lo concreto-econmico, lo que era siempre una realidad histrica:

[] Un modelo puede ser atemporal pero una singularidad econmica no puede ser atemporal, tiene que ser una sociedad existente en un momento y en un lugar determinados. Por tanto, entre la idea hegeliana, al menos tal como Marx la reproduce, de que el mtodo en la economa poltica tiene que ascender de lo abstracto a lo concreto y la aspiracin de la escuela histrica de que el conocimiento sea de lo singular histrico, entendiendo por ello cualquier presencia histrica irrepetible, hay un aire de familia.

 

A Marx an le quedaba el problema de formular con coherencia, en un contexto no idealista, la idea hegeliana del conocimiento como paso de lo abstracto a lo concreto. Para ello, Marx introduce una distincin, que no est en Hegel, entre concreto-real y concreto de pensamiento.

[] El punto de partida del conocimiento es lo concreto-real, pero de ese concreto-real el pensamiento consigue un abstracto, y de ese abstracto, por acumulacin de conocimientos y anlisis, va consiguiendo un concreto de pensamiento. Para un filsofo idealista concreto-real y concreto de pensamiento seran lo mismo; Marx evita una ontologa idealista por el procedimiento de decir: lo concreto-real est al principio del conocer y lo que hay al final es un concreto, pero no lo concreto real sino lo concreto pensado, la versin intelectual de la concrecin histrica de la que se ha partido. Con lo cual, la idea deja su matriz idealista, se convierte en una idea de sentido comn y caracteriza muy bien la aspiracin de conocimiento de la economa de Marx. En el curso de su conocimiento, de su acumulacin de datos, de los anlisis de esos datos, va a tener una nocin ms concreta. Eso es el fondo de sentido comn que subyace a la idea cuando se la despoja de metafsica idealista.

 

Para quien no viniera de la metafsica de Hegel, como era el caso de Sacristn, la idea tena un punto dbil: identificaba concepto general con concepto vago. Pero

[] una cosa es que al empezar a estudiar uno sepa muy poco, tenga una idea muy vaga, y otra cosa son los conceptos generales, que pueden ser clarsimos, obtenidos sobre la base de cierto conocimiento. No es lo mismo que lo que uno sabe sea vago, impreciso, pobre, que el hecho que sea general; por ejemplo, la nocin muy general de mamfero no tiene por qu ser ms vaga, al contrario, es ms clara, que la nocin de Boby. Mamfero es un trmino tcnico bien definido.

 

Los pensadores de tradicin hegeliana tendan a identificar lo general con lo vago. En opinin de Sacristn, slo exista un caso en el que tal identificacin tena cierta justificacin, cuando se trataba de materias histricas.

[] Por ejemplo, si realmente uno, ante la idea del pndulo, lo que se propone realmente es conocer ntima, intuitiva, estticamente un determinado viejo pndulo que hay en casa de su abuela, sin duda no se va a satisfacer con las leyes del pndulo de la fsica, entre otras cosas porque las leyes del pndulo no sirven para todo pndulo y, adems, en concreto no representan a ningn pndulo, no hay ningn pndulo que tenga toda la masa concentrada en un punto. Entonces, si de verdad hay un inters esttico en determinado pndulo, claro que lo esencial para l no es la ley del pndulo aunque tambin tiene su importancia saber cmo funciona un pndulo.

Ocurra que, para toda la escuela histrica por un lado y para Marx en paralelo con ella, el objeto de conocimiento se pareca mucho al pndulo de la casa de la abuela: su verdadero inters resida en el conocimiento individualizado de determinados momentos histricos.

[] Con la diferencia en el caso de Marx, del Marx maduro, que l tiene asumido que incluso para conocer el pndulo de la abuela necesita la teora fsica del pndulo; dicho de otro modo, que tambin para su investigacin necesita la economa clsica y tambin las matemticas. A los cuarenta y tantos aos se puso a estudiar de nuevo matemticas y a los cincuenta produjo un ensayo sobre clculo infinitesimal, en una poca en que todava no haba teora de este clculo universalmente aceptada. Intent repetidamente, con sus amigos matemticos, que le matematizaran y le formalizaran su teora de las crisis. Le dijeron que por el momento era imposible. Pero l lo intent. Quiere decirse que, a diferencia de la escuela histrica, l tena asimilada la necesidad metodolgica del trabajo tambin terico puro, pero la finalidad se pareca mucho a la de la escuela histrica: era la comprensin de presentes o de pasados histricos concretos y definidos. En su caso, en el caso de su obra principal, de El Capital, la comprensin del capitalismo.

 

Sobre ese trasfondo, coment Sacristn, poda intentar presentar su la idea de dialctica marxiana, una concepcin que no coincida con ninguna de las dos principales interpretaciones de la dialctica marxista que estaban presentes en la metodologa de aquellos aos: ni con los que consideraban que la dialctica hegeliano-marxiana era un mtodo de conocimiento superior, ms completo, que los mtodos cientficos corrientes, tesis muy presente en la mayora de las ramas de la tradicin marxista, ni, en el otro extremo, con quienes consideraban que era pura palabrera sin ningn inters cientfico-filosfico, tesis usual en territorios analticos:

[] Yo opino que la idea de que exista un mtodo dialctico distinto de los mtodos corrientes de la ciencia, si por mtodo se entiende una sucesin de operaciones reguladas y repetibles, es falsa; si por mtodo se entiende puramente estilo intelectual, entonces es vlida. En mi opinin, la idea de mtodo dialctico o de dialctica es una de las ltimas grandes metforas metafsicas. Despus de la filosofa, abundan bastante en la teora del conocimiento sobre todo pero tambin en la mitologa, ideas que han recogido -en realidad, metafricamente- experiencia precientfica, de la vida cotidiana, contribuyendo as, sin ninguna duda, a estructurar la experiencia vital de la gente. No es que sean ideas intiles, pero en mi opinin no son ideas cientficas, no son ideas exactas.

 

Estas metforas filosficas la teora potencia-acto de Aristteles, por ejemplo- ordenaban experiencia vital, a veces con gracia potica y otras veces sin ninguna gracia. En su opinin, las ideas fundamentales de la dialctica -la idea de que la categora negacin de la negacin sirviera para explicar la realidad, por ejemplo- eran eso, metforas filosficas precientficas.

[] En Engels, por ejemplo, se puede leer que una planta de cebada, con su semilla, es la negacin de la negacin de un grano de cebada, lo cual quera decir lo siguiente: que el grano de cebada, una vez sembrado, es destruido, negado, pero luego, germinado, y que lo que germina de ese grano es la negacin de la muerte del grano, es la negacin de la negacin del grano. Esto, como el alma de la potencia aristotlica, puede tener su gracia como codificacin puramente intuitiva y metafrica de experiencia precientfica pero uno empieza a comprender qu pasa cuando hace qumica y no cuando dice que el tallo es la negacin de la negacin del grano.

 

Por tanto, como mtodo, como categora lgica, la dialctica estaba en el mismo plano que otras grandes metforas de la tradicin filosfica. Pero al mismo tiempo, matizaba Sacristn, bajo el nombre de dialctica haban circulado siempre, incluso desde antes de Hegel, con un precedente antiqusimo en Platn, la idea de un tipo de conocimiento que lo inclua todo, que todo lo interrelacionaba

[] que es lo que quiere decir entre otras cosas la palabra en griego, que discurre a travs de todo. Muy probablemente la etimologa de dialctica, aunque estas cosas son omitidas por los fillogos, quiere decir precisamente ir reunindolo todo a travs de todo. Esto, a lo que no se puede llamar mtodo ni lgica en un sentido estricto, ms bien habra que considerarlo como un programa intelectual. Es, por as decirlo, una versin logicista de la aspiracin de la escuela histrica tal como la habamos visto descrita por Schumpeter.

 

Los datos fundamentales de la escuela histrica -la aspiracin a globalidad, incluyendo puntos de vista econmicos en sentido estricto, sociolgicos, institucionales-, esos rasgos era tambin capitales en la tradicin dialctica, con la diferencia de que la escuela histrica tenda a concebir que esa aspiracin se deba enlazar intuitiva y empricamente mientras que en la dialctica marxista la aspiracin es realizar este programa por vas de anlisis lgico-cientfico, con los mtodos corrientes.

[] Este punto sera discutido por otros historiadores del mtodo. No hay que tomarlo como algo evidente, ni mucho menos. Todo marxista tradicional por un lado, y todo filsofo analtico por otro, discutiran esta interpretacin, estaran en desacuerdo. Pero como es lo que pienso me permito decirlo.

 

En el eplogo a la segunda edicin de El Capital haba una distincin que a Sacristn le pareca muy relevante: una cosa es investigar, para lo que no hay ms mtodos que los usuales, y otra cosa distinta es exponer, para lo cual se entiende vale la dialctica, para recomponer la vida del todo

[] Esto se relaciona mucho con el hecho de que Marx se negara a editar la primera edicin de El Capital , tal como hoy diramos, por fascculos, como le haba propuesto su editor. Porque la razn que da para no editarlo as es, literalmente, que su obra es un conjunto artstico. Y sta es una idea de mucho inters, que la emparienta otra vez con la escuela histrica, que tambin tena una nocin artstica del conocimiento, y creo que confirma un poco mi manera de leer el asunto, haciendo ver que el objeto dialctico es un objetivo de conocimiento muy parecido al esttico-histrico, es un programa que consiste en buscar como producto de conocimiento la reconstruccin.

 

La dialctica era., sin duda., una palabra muy cargada de pasiones ideolgicas y con la que era difcil aclararse. Sacristn resuma finalmente su posicin a la vista de la obra de Marx en conjunto y de su autoconsciencia metodolgica

[...] La pretensin de que la dialctica es una lgica es falsa en mi opinin. No hay ningn conjunto de reglas dialcticas de funcionamiento exacto. Dialctica es ms bien una cualidad de ciertos productos intelectuales, no un mtodo en el sentido riguroso de mtodo. Dialctico es un adjetivo aplicable a un tipo de producto intelectual caracterizable por varios rasgos, principalmente: su globalidad y su totalidad, el carcter muy interno, endgeno, de esa explicacin (un objeto est explicado dialcticamente cuando lo est con elementos y factores que son internos a l, que no son exgenos) y eso implica en mayor o menor medida un punto de vista histrico. No existen objetos sociales atemporales.

 

De este modo, una teora o unas determinadas concepciones seran ms o menos dialcticas en la medida en que fueran ms o menos englobantes, ms o menos autoexplicables y ms o menos histricas. No se poda defender, en cambio, que existiera una lgica alternativa, la dialctica, cuyas reglas no aparecan en parte alguna de una manera respetable y que cuando aparecen resultan ser, en el fondo, metforas referentes ms bien a la experiencia cotidiana.

 

Notas :

[1] Las clases fueron trascritas por X. Mart Badosa y J. Muoz Malo. Vase Manuel Sacristn, Sobre dialctica . El Viejo Topo, Barcelona, 2009, pp. 218-225 (prlogo de Miguel Candel, eplogo de Flix Ovejero, nota final de Manuel Monlen).

 

[2] En su Karl Marx ( Sobre Marx y marxismo , Icaria, Barcelona, 1983, pp. 288-289), sealaba Sacristn a propsito del concepto de alienacin en los Manuscritos :

[] El principal ejemplo de la paulatina sntesis de la crtica filosfica, la econmica y la poltica en el trabajo del joven Dr. Marx es quizs su aportacin ya aludida al concepto de alienacin. Al final de este perodo, en unos borradores hoy clebres bajo el nombre de Manuscritos econmico-filosficos de 1844, Marx ha construido su concepto de alienacin; sta es para l un hecho que corroe toda la vida de las gentes, desde la de los sentidos hasta la inteligencia, y cuya raz se encuentra en el carcter alienado, enajenado, que tiene el trabajo en las sociedades en que existe se divide no por la simple y cambiante razn de eficacia de cada caso, sino como resultado de la divisin fija de la sociedad en clases de individuos definidas por la peculiar relacin de cada una con los medios de produccin, esto es, con los bienes destinados a producir ms bienes (tierra, energa, utensilios, mquinas, etc). Esta alienacin bsica, la alienacin del trabajo, se generaliza y se agudiza en el capitalismo, la organizacin social que convierte en mercanca, en cosa ajena al trabajador, no slo el producto de su trabajo, sino incluso el trabajo mismo, o (como aos despus dir Marx, ms precisamente) la fuerza de trabajo de los hombres. La divisin de la sociedad en dos clases principales -la de los propietarios de medios de produccin, o capitalista, y la de los que slo poseen y pueden vender su fuerza de trabajo y la de su prole, los proletarios- es el correlato social de la completa mercantilizacin de la vida, de su alienacin extrema.

En las sociedades modernas -piensa el joven Dr. Marx- el dinero es smbolo concentrado e instrumento de esa desnaturalizacin del vivir. El dinero transforma el amor en odio, el odio en amor. Marx, que se ha casado en uno de los peores momentos de esta poca (el 10 de junio de 1843), precisamente al perder, por obra de la censura, su trabajo en la Gaceta Renana , ha compuesto su nocin del comunismo en los mismos meses en que rechaza la segunda oferta de compra por parte de los poderosos, el ofrecimiento del empleo y suelto de jefe de redaccin de la Gaceta Estatal Prusiana ...

 

Sacristn ( Ibidem , p. 292) consideraba este Marx de 1844 como temticamente completo:

[] Los aludidos Manuscritos de 1844 presentan un Marx que cuenta con unos objetivos polticos obtenidos mediante la crtica filosfica de la sociedad y con intentos de fundamentacin cientfica de la realizabilidad de esos objetivos, intentos realizados mediante una crtica de la economa. En esta crtica el joven Marx va de la mano de los economistas clsicos ingleses, principalmente de Adam Smith (1723-1790) y tambin de David Ricardo (1772-1823). Se puede decir que el Marx de 1844 es el primer Marx temticamente completo, el primer Marx ya interpretable segn la descripcin clebre de uno de sus principales seguidores, Vladimir Ilich Ulianov, Lenin (1870-1924): el marxismo temticamente completo cuenta con tres fuentes y partes: la filosofa clsica alemana (con la que critica la cultura capitalista y clasista en general), la economa poltica inglesa (bistur con el que reseca la anatoma de la sociedad) y la poltica revolucionaria francesa (impulso y tradicin cultural que da nombres -libertad, igualdad, comunidad, etc.- a los objetivos despejados y fundamentados por la crtica).

 

Desde luego: este marxismo era ya completo no en el sentido de que incluyera todas las proposiciones tericas que lo caracterizarn, sino en el de que presentaba todos los aspectos, todos los campos de temas en que se pueden repartir aquellas tesis.

Iguamente, en su excelenete artculo Karl Marx como socilogo de la ciencia, mientras tanto 16-17, p. 14 (ahora en M. Sacristn, Lecturas de filosofa moderna y contempornea , Trotta, Madrid, 2007, edicin de Albert Domingo Curto), sealaba Sacristn:

[] Un ao despus, en los Manuscritos de Pars , durante la primera poca de estudio intenso de cuestiones econmico-polticas por Marx, aquel pensamiento se ha concretado en la idea precisa de la ciencia como forma de produccin (al igual que las dems objetivaciones de la cultura): Religin, familia, estado, derecho, moral, ciencia, arte, etc. no son sino formas especiales de la produccin, hallndose sometidas a su ley general.

 

Referencia Prlogo:

El prlogo de Sacristn en la red: http://archivo.juventudes.org/node/114

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 



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