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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2010

Patentes sobre los derechos de autor
Diplomacia comercial a puertas cerradas

Florent Latrive
Informe Dipl


El fortalecimiento de marcas y patentes, en detrimento de las libertades individuales y de las necesidades sanitarias de los pases pobres, refleja la tradicional lucha entre los pases del Norte y del Sur. Tras tres aos de negociaciones secretas, el ACTA, un proyecto de tratado antifalsificacin pretende consagrar un rgimen comercial tirnico.

Un negociador europeo que acept responder a las preguntas de Le Monde diplomatique slo a condicin de mantener su identidad en reserva; un lobbista estadounidense que se neg a darnos el borrador de un texto que se encuentra en discusin por haber firmado un acuerdo de no-divulgacin; el rechazo de la Comisin Europea a nuestros pedidos oficiales, pues eso pondra en peligro las relaciones econmicas internacionales de la Unin Europea: son todas muestras del secreto que rodea al muy reciente tratado internacional a favor de las multinacionales farmacuticas y de las industrias culturales.

El Acuerdo Comercial anti-falsificacin ms conocido por su nombre ingls: Anti-Counterfeiting Trade Agreement (ACTA), est siendo negociado desde hace ms de tres aos al margen de cualquier instancia multilateral oficial (1). Este instrumento jurdico se refiere a la libertad de expresin, la salud, la vigilancia de Internet y la organizacin del comercio mundial.

Oficialmente, apunta a reforzar la lucha contra los productos falsificados. Esto implica el refuerzo de los controles fronterizos o el endurecimiento de las sanciones, a riesgo de hacer difcil el trnsito internacional de medicamentos genricos econmicos hacia los pases en desarrollo, segn afirma Alexandra Heumber, de Mdicos Sin Fronteras (MSF). O de transformar a los intermediarios tcnicos de Internet proveedores de conexin y otros en centinelas del derecho de autor con capacidad para cerrar la conexin de los usuarios o filtrar los sitios por fuera de cualquier control judicial. Las reglas del ACTA y, ms generalmente, de la propiedad intelectual, tienen un enorme impacto sobre nuestra vida cotidiana. Cultura, educacin, salud y comunicacin: son pocos los mbitos que quedarn excluidos de las nuevas reglas, afirma el universitario canadiense Michael Geist, que presenta un resumen en su blog (2).

Quienes se oponen a ese tratado documento complejo y secreto pero asimismo esencial intentan darlo a conocer antes de que sea ratificado por los pases que lo negocian y luego imponerlo a los Parlamentos nacionales en nombre de los compromisos adquiridos. Lo que los impulsa al secreto es la intencin de evitar la opinin pblica, seala Jrmie Zimmerman, portavoz del grupo La Quadrature du Net. Para Alexandra Heumber resulta inaceptable que muchos pases no participen de la negociacin y que la sociedad civil, que podra verse afectada, no sea consultada. Pero hay algo aun ms preocupante: algunos borradores del texto fueron entregados a organizaciones que representan al cine y a la industria musical, o a las multinacionales farmacuticas, todos ellos militantes a favor de un endurecimiento del copyright y de las patentes.

Yo tuve acceso a ciertos documentos del texto del ACTA, confirm el abogado Steven Metalitz, que sigue el asunto para la International Intellectual Property Alliance (IIPA), un lobby que representa en Washington a los grandes del entretenimiento: Motion Picture Association of America (MPAA), por la industria del cine; Business Software Alliance (BSA), por los programas informticos; Recording Industry Association of America (RIAA), por la msica. Ese jurista, como todos los que estn bajo confidencialidad, firm un acuerdo muy estricto de no-divulgacin. Por su parte, un negociador europeo que, por supuesto, solicit el anonimato antes de hablar, se justific: No tenemos nada que ocultar, es la prctica habitual en las negociaciones comerciales internacionales. Nos reunimos regularmente con organizaciones no gubernamentales (ONG) representantes de la industria, algunos de los cuales se muestran preocupados, como las telecoms. No es exactamente un secreto. Varios diputados europeos pidieron consultar esos documentos, infructuosamente. Las negociaciones son confidenciales. Algunos actores de la sociedad civil y de los lobbies se mantienen en el anonimato, pero con qu criterios fueron elegidos? Es peligroso para la democracia, protesta la representante de Europe-Ecologie Sandrine Blier.

La condena del Sur

Tcnico en sus contenidos y poco preciso en sus lmites, el ACTA, sin embargo, encarna un proyecto poltico de gran claridad. El acuerdo anti-falsificacin es el ltimo avatar de la evolucin del derecho internacional a favor de una mayor proteccin de la propiedad intelectual y en detrimento de los grandes equilibrios histricos del derecho de autor y de las patentes, cuyo principio, recordemos, consiste en favorecer a los inventores y a los artistas, luchar contra el secreto industrial y asegurar la proteccin de los consumidores. Ms all de los discursos, el endurecimiento de esas reglas ratifica una divisin internacional del trabajo que condena a los pases del Sur a la agricultura y a la industria, mientras que los del Norte conservan el control sobre la creatividad y el valor agregado: accesorios de moda diseados en Pars y producidos en Tnez; computadoras concebidas en Silicon Valley y fabricadas en Asia. Y todo ello con estrictos controles fronterizos y en Internet, para impedir que los productos falsos inunden los mercados; a pesar de que esas medidas drsticas puedan bloquear las copias legtimas, los medicamentos genricos, o la posibilidad de intercambiar obras entre internautas de manera privada.

Para uno de los negociadores europeos del ACTA, es evidente que Europa no puede competir con los precios de otros pases, pero tiene la creatividad, la calidad, la cultura y la innovacin. Ahora bien, no hay nada ms fcil que copiar infinidad de veces una pelcula en DVD, reproducir un modelo de zapato o fabricar una copia idntica de un medicamento creado en un laboratorio de un pas desarrollado. Todas esas cosas estn protegidas por la propiedad intelectual y son fcilmente aprovechadas o robadas. La propiedad intelectual es un elemento de la competividad europea y debe ser protegida en los pases del tercer mundo, aadi el negociador.

Esa lgica impregna la Estrategia de Lisboa adoptada por la Unin Europea en 2000 y tambin las iniciativas estadounidenses. Para James Love, director de la ONG estadounidense Knowledge Ecology International (KEI), se trata de un imperialismo imperdonable. Los responsables polticos niegan la importancia del acceso al conocimiento y de la libertad de utilizarlo para el desarrollo, incluso en los pases ricos. Y olvidan de paso que la mayora de los pases hoy en da desarrollados aplicaron durante mucho tiempo polticas no restrictivas respecto de las patentes y los derechos de autor con el objetivo de apoyar su propio desarrollo; el cual se inspiraba, por cierto, en los conocimientos y la cultura de otros (3). Tal es el caso de Suiza, que copi la qumica alemana en el siglo XIX, para luego volverse una encarnizada defensora de sus propias patentes. O como Estados Unidos, que no reconoci el copyright sobre las obras inglesas, mayoritarias antes de 1891, ofreciendo as a los editores locales ganancias fciles gracias a la copia libre.

Esta estrategia, organizada en la dcada de 1980, fue adoptada progresivamente por todos los pases desarrollados, convencidos de que lo inmaterial el saber, el conocimiento, la cultura constituira la nueva frontera de la propiedad y el capitalismo. El derecho de autor (y el copyright) fue creciendo en detrimento del dominio pblico. Las patentes, destinadas a conceder al inventor un monopolio temporario sobre tcnicas fundamentalmente industriales para recompensar la innovacin, comenzaron a ser otorgadas de manera cada vez ms generosa a descubrimientos triviales, a programas informticos o a mecanismos biolgicos. Una vez que la propiedad intelectual se arraig en esos pases desarrollados, estos practicaron la exportacin legislativa, fundamentalmente a travs del Acuerdo de Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), negociado en 1994 en el marco de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC). Resultado: los medicamentos genricos, que en los pases del Sur permiten reducir notablemente el precio de los tratamientos anti-HIV, quedaron bloqueados por las patentes. Un pas como India, que haba basado su industria qumica y farmacutica en la reproduccin de substancias creadas en el exterior, se vio as ante un cambio total de modelo.

Tratado secreto sobre lo inmaterial

Con el ACTA se trata de elevar aun ms esos standards segn la expresin del negociador de la Unin Europea, para reforzar la competitividad de los pases del Norte. Pero, en opinin de los opositores, las barreras que introducen son demasiado estrictas, y el acuerdo en negociacin no har ms que aumentar los desequilibrios. As, MSF se inquieta por el poder de control fronterizo que sera concedido a travs del ACTA. En 2008 varios barcos provenientes de India con destino a pases pobres fueron bloqueados en las aduanas. Esas naves transportaban medicamentos genricos, copias totalmente legales en su pas de origen y en el de destino, pero no en Europa, por donde transitaban los barcos, y donde las normas de patentes son ms estrictas. Resultado: varias semanas de retraso y protestas oficiales de Nueva Delhi. El mismo problema se registr durante la carga de 49 kilos de molculas anti-HIV genricas, destinadas a Nigeria y financiadas por la Unitaid agencia de las Naciones Unidas (ONU) que administra las tasas sobre los pasajes de avin bloqueadas en el aeropuerto de Schipol (Holanda) en febrero de 2009. Existe el riesgo de caer en situaciones similares, en las que el trnsito de medicamentos genricos en el mundo podra verse frenado si existe la sospecha de falsificacin de patentes, seal Alexandra Heumber.

En lo que respecta a Internet, las inquietudes conciernen a la responsabilidad de los proveedores de conexin y de los intermediarios tcnicos. Tambin en ese tema Estados Unidos intenta obtener un endurecimiento de las reglas en vigor. La receta: hacer responsables a los proveedores de conexin de las infracciones cometidas por sus abonados. As se los incitara a filtrar, cortar y bloquear, sin pasar por la autoridad judicial, aunque ello implique no preocuparse demasiado en confirmar si la piratera que de esa forma se combatira es realmente tal. Se trata de una antigua exigencia de las industrias culturales de todo el mundo, que Francia haba tratado de satisfacer con la Ley Hadopi; norma que, segn los debates de 2009 en el Parlamento europeo, podra atentar contra el ejercicio de las libertades fundamentales de los ciudadanos (4).

La excesiva focalizacin en el refuerzo de los derechos de propiedad sobre lo inmaterial y el aumento del monto de los daos e intereses previstos en el marco del ACTA podran llegar a frenar la propia innovacin. Para James Love, el otorgamiento de patentes se hace con tanta generosidad que, actualmente, nadie puede concebir un programa informtico complejo, un telfono celular, un aparato mdico o un nuevo modelo de auto, sin violar alguna patente. Tornar esas infracciones ms costosas podra congelar la innovacin. Lo contrario de lo que se pretende.

Los Estados implicados en esas negociaciones secretas rechazan, por supuesto, cualquier idea de violacin de la opinin pblica. El ACTA no es una excepcin del proceso democrtico; el objetivo no es engaar al Parlamento europeo ni a los parlamentos nacionales, se defiende el negociador europeo, que considera extravagante creer que se pueden lograr esas cosas trabajando a escondidas. Sin embargo, no es la primera vez que esos mismos gobiernos eluden a la Organizacin Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), la institucin internacional tericamente encargada de ese tipo de asuntos. A fines de la dcada de 1990 se prefiri el marco del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, antecesor de la OMC) para lanzar las negociaciones sobre los derechos de propiedad intelectual. En ese momento, los pases desarrollados haban logrado la firma de los pases del Sur a cambio de una promesa de apertura de mercados agrcolas, un trueque que la OMPI no permita.

Desde hace algunos aos esas maniobras se han vuelto insuficientes. Varias tentativas de endurecer la propiedad intelectual fracasaron en la OMPI y tambin en la OMC. Bajo la presin de los pases del Sur y de algunas ONG, la OMPI acepta actualmente, de manera oficial, discutir otras formas de apoyo a la innovacin, y estudia un tratado sobre las excepciones y limitaciones al derecho de autor. Brasil, India y Argentina, e incluso China son reacios a endurecer textos que consideran hechos a medida para los pases del Norte. La simple inclusin en la agenda de la OMC de una discusin sobre la propiedad intelectual fue bloqueada por algunos de nuestros interlocutores, reconoci el negociador europeo.

Como todas las vas estaban cerradas, slo quedaba la de un tratado ad hoc negociado secretamente entre unas decenas de Estados (diez ms la Unin Europea). La estrategia es de una eficacia aterradora: una vez negociado el ACTA entre unos pocos y muy discretamente, alcanza con trasladarlo al derecho nacional de cada signatario. A continuacin, con el hecho ya consumado, se impone la firma a los pases en desarrollo a travs de acuerdos bilaterales, prometindoles concesiones sobre otros captulos. Un tratado de 1996 sobre el derecho de autor e Internet (5) negociado en el marco de la OMPI, sirve de ejemplo: transcripto en el derecho europeo en 2001, fue presentado al Parlamento francs en 2006. Los diputados haban protestado entonces, pero sin ningn margen de maniobra, ya que el gobierno argumentaba sistemticamente que los compromisos internacionales de Francia deban ser respetados. Un sistema imparable. Salvo si se discutieran ese tipo de acuerdos abiertamente, y cuando an se est a tiempo. En el caso del ACTA, es ahora.

1 Los participantes seran Australia, Canad, Estados Unidos, la Unin Europea, Japn, Corea, Mxico, Marruecos, Nueva Zelanda, Singapur y Suiza. El texto, que podra ser adoptado antes de fines de 2010, fue discutido en Mxico en enero, y debera ser nuevamente debatido en abril de este ao en Nueva Zelanda.

2 Con otros documentos sobre este proyecto, fugados, comentarios: www.michaelgeist.ca

3 Commission on Intellectual Property Rights , Integrating intellectual property rights and development policy, Londres, septiembre de 2002.

4 Sobre ese tema vase: Internet, rvolution culturelle, Manire de voir, N 109, Le Monde diplomatique, Pars, enero-febrero de 2010.

5 Se trata del doble tratado WIPO Copyright Treaty (WCT) y el Tratado sobre las Interpretacin o Ejecucin y Fonogramas (WPPT, por su sigla en ingls).

Traduccin: Carlos Alberto Zito

Fuente: http://www.eldiplo.org/index.php3?numero=129



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