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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-01-2005

Carta de Navidad en el da de la toma de posesin de Bush

Adolfo Prez Esquivel


Sr. Presidente de los Estados Unidos de Norteamrica.

Don George Bush

No puedo desearle una Feliz Navidad, no porque no quiera; es Usted quien la hace imposible.

Ese es un da muy especial para los cristianos, celebramos la Navidad, el anuncio de la Buena Nueva; momentos para mirarnos hacia adentro, en la vida personal y meditar sobre los caminos de la Humanidad. Cuando invocamos en la oracin al Dios de la Vida no podemos dejar a un lado los acontecimientos, el dolor y la tragedia en muchas partes del mundo; tanto de los fenmenos naturales, como los provocados por el hombre y comprender lo lejos que estamos de alcanzar la Paz; y la necesidad de redoblar los esfuerzos para lograrla.

El mundo se ha vuelto mucho ms inseguro y turbulento Las desigualdades se han profundizado; el hambre y la pobreza aumentaron con la concentracin del poder en pocas manos y los conflictos se multiplicaron en distintas regiones del mundo

Creo que usted, Seor Presidente, necesita mirar su obra, evaluar lo actuado; su poltica de devastacin y muerte que ha generado hasta el momento en varias regiones del mundo.

Sent un sabor muy amargo y angustia, de ver como los grandes medios de comunicacin han difundido por el mundo las imgenes y mensajes de los soldados norteamericanos celebrando la Navidad, ese renovado acontecimiento de la Vida y la Paz.

Esos mismos soldados son que siembran la muerte y la destruccin en los pueblos de Irak y de Afganistn; los que torturan y violan a los prisioneros.

Son los responsables de la masacre de ms de 100 mil muertos, mujeres, nios, jvenes y ancianos en Irak; los que han destruido y arrasado Falluja, y no sabemos an a cuanto asciende la masacre en Afganistn; son datos que ocultan los grandes medios de comunicacin; que lamentablemente terminan siendo los grandes medios de la incomunicacin.

Y como si fueran una gran fiesta, viajan artistas y funcionarios de los gobiernos tanto de los EE.UU., como de la Gran Bretaa, para alentar y compartir la Navidad con las tropas y darles nimo para continuar su demoledora tarea de destruccin y muerte.

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Cabe preguntarnos. Qu fueron a celebrar ?- El profundo sentido de la Navidad estuvo ausente; la vaciaron de contenido y slo qued el hibrido..Jo,Jo,Jo, de la sociedad consumista; o tal vez festejaron cuantas bombas y muertos suman a sus conciencias.

La imaginacin del surrealismo mgico, termina siendo un plido reflejo de la crueldad que usted ha desatado en Irak y Afganistn.

Usted, Sr. Presidente, segn consta en sus rdenes impartidas a las tropas en el documento dado a conocer por el FBI, fechado en Irak el da 19 de mayo del ao 2004, autoriza el uso de ciertas tcnicas de interrogatorio, como la privacin del sueo, las amenazas con perros entrenados por los militares y el uso de capuchas. Pone en evidencia su crueldad y el desprecio que tiene del ser humano, y que no vacila en utilizar cualquier medio para alcanzar sus fines, violando sistemticamente los derechos humanos.

Sus particulares mtodos parecen no tener fin para los 4 aos venideros. Segn el Washington Post, su gobierno piensa en construir crceles para los acusados de terrorismo indefinidamente sin juicio alguno, violando la propia Constitucin de los EE.UU., ms all de todo derecho de las personas. El Departamento de Defensa, mantiene 500 prisioneros en la Baha de Guantnamo, en Cuba, y piensa pedir al Congreso 25 millones de dlares para construir una crcel para albergar a detenidos con pocas posibilidades de comparecer ante un tribunal militar por falta de pruebas.

El ataque terrorista a las torres gemelas no justifican bajo ningn concepto las atrocidades por usted cometidas, un mal no se resuelve con otro mal mayor, como le explicara en mi carta anterior con fecha 6 de enero del 2003.

Quisiera preguntarle Seor Presidente; Cmo celebr la Navidad, el nacimiento del Dios de la Vida?

Me pregunto a que Dios le dedica sus plegarias. Dudo que sea al Dios de la Vida, de la Paz y la Esperanza. Creo que Dios al escuchar sus plegarias se tapa los odos para no escuchar tantas mentiras y crueldades.

El da 20 de Enero asumir su segundo mandato como presidente de ese gran pas, Estados Unidos de Norteamrica, ya que los ciudadanos /as que lo votaron lo re-eligieron por otros 4 aos ms. Lo lamento por ese pueblo y por el mundo. Muchas cosas influyeron para lograr ese resultado. La incapacidad de su oponente que no logr presentar otra alternativa vlida para el pueblo.

Un dicho popular dice que mas vale mal conocido, que por conocer. El pueblo de EE.UU. est agobiado por los miedos, la inseguridad; el puritanismo de algunos sectores que dicen defender la vida. El individualismo no les permite comprender el sentido profundo de la solidaridad.

Pero lo ms trgico que uno puede ver en el pueblo de EE.UU., salvando algunos sectores con conciencia crtica y propia, es que quienes lo votaron, Sr. Presidente, son aquellos que por miedo han renunciado a la libertad y a sus derechos como ciudadanos. Son aquellos que estn sometidos a la suspensin de las conciencias, a mecanismos de accin psicolgica que condicionan los comportamientos colectivos. Mtodos que fueran utilizados por regmenes totalitarios como el nazismo, el fascismo, las dictaduras militares impuestas en Latinoamrica que generaron instrumentos para manipular y someter a los pueblos a travs del miedo y el terror.

El poder es la peor de las drogas, enceguece la mirada y el pensamiento y lo peor an, endurece el corazn y los sentimientos. El pensamiento sin sentimiento es la gran tragedia de la humanidad.

Los imperios ms poderosos han cado y EE.UU. no es una excepcin. Debe saber que el monopolio de la fuerza no garantiza la seguridad.

Ningn terrorismo, provenga de quien provenga, justifica el terrorismo de Estado que Ud. aplica sobre la poblacin civil, invadiendo pases como Irak y Afganistn, o el bloqueo a Cuba que ya lleva ms de 45 aos; la intervencin militar a Hait, violando todos los tratados internacionales y la soberana de los pueblos. Ignorando a las Naciones Unidas transformada en una caparazn sin contenidos.

Hasta cundo Sr. Presidente continuar su locura de destruccin y muerte?

Cuntos crmenes ms piensa cargar sobre su conciencia?. No debe olvidar que, lo que siembra recoge.

Segn informes , hasta el momentos, ms de 1000 soldados norteamericanos han muerte en el frente de guerra en Irak. Ignoramos cuantos ms en Afganistn.

Qu les dice a sus familiares, les entregar una medalla, una pensin y una bandera bien doblada para recordarles que ese ser querido ya no est?

Les continuar mintiendo y hablando de la libertad, que murieron por defender la democracia y la Patria, para justificar sus crmenes?.

Les ocultar la verdadera razn de su decisin de provocar las guerras, ya que stas convenan a sus intereses de apoderarse del petrleo de Irak y el control del Oriente Medio?

Seor Presidente, estos das he recordado a un veterano de guerra de Vietnam, que tuvo una profunda conversin frente a las atrocidades cometidas por las tropas norteamericanas en se pas y que arriesg su vida para salvar vidas, perdiendo sus dos piernas. Me refiero a Brian Wilson.

En plena guerra crea que estaba luchando por la libertad y la democracia, esa forma de ser americano, hasta que descubri la verdad y ah comprendi las atrocidades cometidas por las fuerzas norteamericanas, cuando vio en una aldea vietnamita a la que lo enviaron con una patrulla a inspeccionar, los efectos de las bombas racimos, (las mismas que estn utilizando en Afganistn y en Irak): mujeres, nios, animales, vegetacin, partidos en dos; nada ni nadie qued a salvo.

Muchas veces recuerdo a Brian. Nos encontramos durante la agresin de la CIA a Nicaragua. Lo acompa en un ayuno en las escalinatas del Capitolio, para poner fin a la agresin de EE.UU. contra Nicaragua y el Salvador, junto con otros veteranos de guerra de Vietnam.

Fue una accin de no-violencia activa, en defensa de la vida y el derecho de los pueblos a su autodeterminacin. Por las noches dormamos en la Iglesia Luterana y ah, Brain y los otros compaeros veteranos de guerra, contaban sus experiencias en Vietnam. Los horrores que an pueden ver y sentir, que los marcaron para toda la vida. Son los testigos de la tragedia humana.

Seor Presidente, escuche el clamor de los pueblos que dicen: BASTA A LA GUERRA!!.

Recuerde las palabras de Abraham Lincoln., hace ms de 100 aos: Si Estados Unidos no tiene capacidad para generar relaciones con otros pueblos, ser vctima de su propia autodestruccin. Lea el discurso de Kennedy, que toma las palabras de Lincoln, en las Naciones Unidas en 1960. Es bueno que las recuerde.

El 20 de Enero asumir por otros cuatro aos ms el gobierno de los EE.UU., situacin que puede desembocar en hechos imprevisibles si contina con el rumbo trazado hasta el momento. No olvide que los pueblos pueden cambiar el curso de la historia.

Slo me resta decirle que otras culturas, otras religiones, otros pueblos tienen los mismos derechos a la vida y a la dignidad. Para el Dios de la Vida, son nuestros hermanos y hermanas y por lo tanto le reclamamos BASTA DE MASACRES; Seor Presidente. El mundo no puede estar a merced de su voluntad.

La Justicia, aunque tarde, llegar y usted no ser una excepcin, ya que es responsable de crmenes de lesa humanidad.

Le saludo con Paz y Bien, espero que toque su mente y su corazn.

25 de Diciembre del ao 2004

6 de enero del 2005

Adolfo Prez Esquivel

Premio Nbel de la Paz.




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