Portada :: Chile :: Pueblo Mapuche: Cinco siglos de Resistencia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-03-2010

Entrevista a Asel Luzarraga, escritor vasco detenido en Chile por ser solidario con los mapuches
"Mi nico delito es ser escritor, vasco, anarquista y solidario con el pueblo mapuche"

Asel Luzarraga
Azkintuwe


Asel Luzarraga Zarrabeitia arrib al Pas Mapuche a comienzos de 2009. Lo hizo por Vanessa, universitaria de 19 aos a quien conoci chateando en un foro punk de internet. Destacado novelista y msico vasco, fue detenido el 31 de diciembre acusado de estar detrs de diversos atentados explosivos. Tras un mes en la crcel de Temuko, hoy pasa los das recluido en su propio domicilio, ubicado en la comuna de Padre las Casas. Desde all rememor para Azkintuwe las horas previas a su detencin, la forma en que se fueron derrumbando una tras otra las acusaciones de la fiscala, sus das de crcel y los sueos pendientes de cara a una libertad esquiva, pero que no duda llegar ms temprano que tarde.

- Qu nos puedes relatar del da de tu arresto?

Fue un da muy extrao, tuvo que pasar un tiempo para entender realmente lo que sucedi. Yo estaba en casa, haba estado a la maana trabajando en mi novela, que ahora no puedo continuar porque me dejaron sin mi notebook y mi disco duro, y estaba chateando cuando vi acercarse a dos carabineros a la puerta. Antes de que tocaran me levant a abrir y ah se me hel la sangre, al ver a un miembro del GOPE con su arma de asalto apostado en la ventana del living. Les abr la puerta asustado, me identificaron, me dijeron que deban registrar la casa, aunque no me mostraron orden; yo les dije que no haba problema, y ah ya me esposaron y me sentaron en un sof. Como vinieron cuando estaba solo, nadie ms pudo ser testigo del allanamiento, y a m no me permitieron moverme ms que cuando ellos mismos me cambiaron de posicin, a la mesa del propio living.

- Te informaron por qu irrumpan de esa forma en tu domicilio?

Yo les preguntaba por lo que buscaban, seguro de que era un error y el susto pasara pronto, pero me decan que era secreto, que la jueza les haba dado orden de buscar especies. En seguida sent que se iban a llevar mi notebook, as que les ped que lo trataran con cuidado, porque en l va mi pega y en julio ya me haban robado uno. Vea cmo me tomaban fotos a m y a la casa, sent cmo sacaban de la pared unos afiches que tena, sobre las represas y de solidaridad con la causa mapuche, me preguntaban por mis bototos, que tambin se llevaron, comenzaron a tomar todos mis libros, imagino que al ver que una buena parte eran de literatura anarquista, pero tambin se llevaron todos los que tena en euskera, incluso las novelas escritas por m dentro de la situacin era divertido ver cmo miraban mi foto en las solapas de los libros y comentaban en voz baja.

- Qu te decan los policas?

Me repetan que estuviera tranquilo, que me iban a entregar una lista completa con todo lo incautado para que la firmara, pero esa lista jams lleg, nunca me la mostraron, aunque vi hasta el momento en que un oficial deca al encargado de anotar todo aquello que tena que repetir la lista porque los libros haba que anotarlos uno a uno, con ttulo, autor y descripcin. No s que ser de aquella lista. En mi dormitorio sent que demoraban mucho, vi algunos llevar linternas, supuse que estaran abriendo la trampilla que da al hueco del tejado, que yo nunca he abierto, y les pregunt si poda ser testigo de lo que estaban haciendo, pero me dijeron que no, que era secreto. Finalmente lleg el fiscal, me llev a la otra pieza, y comenz a preguntarme por qu estaban ellos all. Yo le deca que eso esperaba que me explicaran, que no saba nada. l me presionaba, me deca que si haban llegado a mi casa era como resultado de una investigacin, que ellos no se equivocaban, as que, que le dijera por qu me estaban allanando. Yo le repet la verdad, que no tena ni idea y que pensaba que era un error.

De hecho le daba muchas vueltas, entre las palabras de un polica no uniformado que se sent conmigo antes y me dio a firmar algunos documentos, estaban preguntas por mi relacin con las comunidades mapuche, a lo que le dije que nunca haba estado en ninguna, si era anarquista, a lo que le dije que s, y por fin una frase que se me hizo mas reveladora despus con el tiempo: Demasiada actividad en Internet quiz?. El caso es que el fiscal no consigui las respuestas que quera, que yo ignoraba por completo cuales eran, y ya me pasaron al dormitorio principal. Estuve all sentado un rato con otro polica de civil hasta que entraron varios uniformados y el que pareca el oficial al mando me pregunt si me haban comunicado que estaba detenido. Le dije que no, de modo que me lo comunic. Al preguntarle por las acusaciones, dirigi los brazos al aire, sobre el closet que tena en frente, y dijo: Por lo que hemos encontrado aqu. Yo le mir tal cual, sin entender, y le pregunt a ver qu haban encontrado. All mencion por primera vez eso de armas y explosivos.

- Cul fue t reaccin?

Comenc a sentir que me deslizaba por el guin de la pelcula equivocada. Entonces tambin me mencion por primera vez un extintor, y a eso tambin le dije que en mi casa nunca he tenido extintores, pero an sin entender qu relacin poda tener un extintor con explosivos. Finalmente me llevaron al living, me tomaron muestras de las manos en busca de plvora que obviamente dieron negativo, y me llevaron a comisara. Luego, cuando por fin dejaron que Vane me visitara, supe que tambin allanaron la casa de sus padres, despus de la ma. An con la impotencia, segua tranquilo pensando que todo aquel error se aclarara y que pronto estara en la calle.

- Que sentas en cada audiencia donde se negaba tu libertad y se sealaba eras un peligro para la sociedad?

Rabia. Rabia por las acusaciones. Cuando me formalizaron y escuch hablar de lo que haban encontrado en mi casa no poda evitar pensar: De qu estn hablando?. An no tena ninguna noticia sobre esos objetos que al parecer fotografiaron sobre el closet de mi dormitorio, porque a m nunca me los mostraron, y slo ms adelante en la carpeta de investigacin pude ver en foto esos objetos que yo nunca tuve. Luego hablaban de que iban a demostrar que yo haba puesto mltiples bombas por distintos lugares de Chile, y alucinaba, porque ni siquiera he estado en muchos lugares an. No daba crdito, no entenda qu buscaban acusndome de esas cosas que ellos tenan que saber no eran ciertas. Yo he sido toda mi vida militante de la no violencia, una persona pacfica que enferma slo con ver una pelea cerca, y de pronto daban una imagen ma como si fuera un enemigo pblico! Pertenezco a una asociacin mundial de escritores y periodistas por los derechos humanos y en el ltimo Congreso Internacional al que acud, en Bogot, particip precisamente en la comisin de escritores por la paz. Y los medios de comunicacin repetan las palabras de la fiscala y algunos incluso iban ms all y me vinculaban ya directamente con ETA y las FARC. Es desmoralizador el papel de lacayos que cumplen muchos medios, comportndose como autnticos enemigos de la verdad a la que deberan servir. Pero ya nos vamos acostumbrando.

- Cmo se fueron derrumbando las acusaciones de la fiscala?

La primera falsedad cay por su propio peso en la segunda audiencia, cuando hablaron directamente de mi autora en dos de las 4 bombas que los medios airearon que se me imputaban. La primera, precisamente la que, por un juego de malabares absurdo les dio la coartada para allanarme, fue contra una farmacia Ahumada el 7 de diciembre, fecha en la que yo me encontraba en Euskal Herria con mi familia, participando en la Feria del Libro y del Disco Vasco de Durango. Eso constaba en el pasaporte y en los propios informes que manejaba la polica, pero parece que no les import mucho. En cualquier caso, el poder demostrar all mismo que esa imputacin era un imposible, sirvi para que se desestimar aplicarme la Ley Antiterrorista y finalmente la acusacin quedara en una infraccin a la ley de armas y explosivos por aquellos objetos encontrados en mi casa que ni yo ni ningn medio de comunicacin jams hemos tenido la ocasin de ver. Ni siquiera a mi abogado se los han mostrado an, a pesar de que lo ha solicitado formalmente en varias ocasiones.

- En qu momento puedes entregar tu versin de los hechos?

Pude hacerlo recin en la ltima audiencia a la que fui, all pude por fin declarar, hablar de quin soy realmente, dejar en evidencia las mentiras que ante la Corte de Apelaciones dijo mi primer abogado, y pudimos mostrar suficientes antecedentes para que la jueza entendiera que no estaba ante un peligro social, sino ante un escritor y traductor con un compromiso fuerte con la sociedad, con unas ideas anarquistas que no lo convierten en un terrorista, como a algunos les encanta hacer pensar a la gente, sino en una persona solidaria con los ms desfavorecidos y anhelante de un mundo basado en otro tipo de relaciones justas, libres e igualitarias. As lo expresamos y as lo vio todo el que asistiera a aquella audiencia, incluido el tribunal.

- Dices que tu primer abogado minti ante la Corte de Apelaciones. Es por eso que decidiste cambiar de abogado?

As es. Durante la primera apelacin mi primer abogado afirm que yo le haba contado que tena perdigones para cazar y plvora para hacer fuegos artificiales. l no se reuni conmigo para preparar esa audiencia y yo jams le dije nada as, sino todo lo contrario, siempre le afirm que yo nunca tuve nada de eso y, de hecho, en la primera audiencia que me defendi le recrimin que no expresara all mismo que yo nunca tuve armas ni explosivos. Me dijo que era parte de la estrategia, que primero se iba a centrar en otros hechos y que ms adelante hablaramos de que yo nunca haba tenido esas cosas. Confi en que saba lo que haca, as que cuando Vane, que estuvo presente en aquella audiencia, porque en las apelaciones yo como imputado no estaba presente y asisti ella, me cont que haba dicho aquellas barbaridades, tanto ella, mi familia como yo nos preocupamos y enfadamos muchsimo con l. Nunca nos explic realmente qu haba declarado ante la corte ni por qu lo haba hecho, fue algo realmente extrao y nos hizo perder totalmente la confianza en su trabajo y sus intenciones. Por eso actuamos lo ms rpido que pudimos para contactar con un abogado con experiencia en estos casos y, desde que Jaime Madariaga se hizo con el caso, las cosas cambiaron rpidamente y pudimos dar vuelta al enorme perjuicio que aquellas declaraciones me haban hecho.

- Cmo fueron las semanas en prisin? cul era tu rutina diaria?

Los primeros das fueron emocionalmente duros, pero la gente, compaeros de dormitorio e incluso gendarmes, me trataron muy bien, me cuidaron y lo hicieron mucho ms fcil. Hablar con mi hermana los primeros das y saber por Vane todo el movimiento de solidaridad que se estaba desatando me dejaron ms tranquilo. Lo ms importante cuando ests adentro es saber que la gente que te ama afuera est fuerte, bien, tiene apoyo, recibe cario y solidaridad... Por lo dems, los das eran todos muy parecidos, con unas horas para pasear en el patio, y casi todo el da en el dormitorio, donde compartamos siempre en torno a 60 compaeros. Veamos la tele, yo lea mucho, tanto las cartas que reciba como los libros que Vane me iba llevando, nos repartamos las tareas de limpieza, cocina... Con la gente con la que ms me relacion compart mucho compaerismo, bromas, cario... En cuanto pueda salir a la calle espero poder visitarlos, ver quines siguen all, llevarles encomiendas... Porque adentro slo se vive esperando los das de visita, que luego pasan volando.

- Pudiste compartir con presos polticos mapuches?

S. De primeras coincidimos por la celebracin de Ao Nuevo, porque mi dormitorio prepar un asado en el patio y los peis estaban invitados. Ellos haban estado en ese mismo dormitorio hasta poco antes de que yo llegara, pero les haban habilitado un dormitorio slo para ellos, as que ya no coincidamos ms que durante las visitas, en el gimnasio. Cada da de visita lo primero que haca era ir a abrazarlos y charlaba con ellos largo. Me recibieron como a un hermano y en esos breves encuentros compartimos mucho, nos contamos muchas cosas y pude aprender bastante sobre su situacin. A ellos tambin les contaba cmo el movimiento que haba surgido en Euskal Herria tambin los tena a ellos muy presentes, que se haba desatado un inters por conocer lo que pasa con el pueblo mapuche que no exista antes. Era bonito compartir esas alegras.

- Tal como sealas, en diversos lugares de Euskal Herria se desarrollaron acciones de solidaridad con tu persona. Qu sientes al respecto?

Es algo que me tom por sorpresa. Entre Vane y mi hermana Lourdes me iban informando de todo lo que pasaba, y yo no poda dar crdito. Me hablaban de protestas, concentraciones, conciertos, se escriban artculos de apoyo, se conseguan cartas de solidaridad de personalidades e instituciones muy significadas en los derechos humanos, como Adolfo Prez Esquivel, premio Nobel de la Paz, el PEN Internacional, la organizacin internacional de escritores y periodistas a la que pertenezco, que es rgano consultivo de la UNESCO y la ONU, el conocido escritor Ariel Dorfman, el premio nacional de literatura Unai Elorriaga... Adems, vea que se estaban uniendo gente de todos los sectores e ideologas. Todo eso me hizo verter muchas lgrimas. La gente, no solo desde Euskal Herria, sino desde Chile mismo, Argentina, Uruguay... me ha regalado unos de los das ms emocionantes de mi vida, de verdad. Y an siguen hacindolo, porque saben que la pelea no ha terminado, y no se detendrn hasta verme absuelto, libre y con mi derecho a permanecer en esta tierra reconocido.

- Hubieron sectores mapuches que, sin tener directa relacin contigo, se pronunciaron a favor de tu liberacin. Qu piensas de ello?

Dicen que la solidaridad es la ternura entre los pueblos, y as lo siento yo. En la pgina que se abri para firmar por mi liberacin me he encontrado con muchas personas que se solidarizaban conmigo y me enviaban su apoyo slo por saberme solidario con el pueblo mapuche. Es algo que me llena de orgullo, me emociona mucho, aunque pienso que realmente es poco lo que he aportado, slo algunos artculos en mi blog donde apoyaba sus derechos. Les estoy muy agradecido, de corazn.

- Qu te parece la medida de "prisin domiciliaria" que te han impuesto?

Es la medida de libertad limitada que me dio la jueza en la ltima audiencia a la que acud y que ms tarde, ante la apelacin de la fiscala, confirm la Corte de Apelaciones. Sigue siendo dura, porque es total y no puedo salir ni a la tienda de la esquina, me hace totalmente dependiente y tengo a la pobre Vane de recadista, yendo de un lado para otro. Menos mal que ella lo hace con total entrega y amor y siempre est a mi lado. Pero al menos estoy en casa, puedo comunicarme a diario con mi familia, mis amigos, dormir cada noche sintiendo a Vane a mi lado, cocinar mis platos favoritos, ducharme con agua caliente... Y tengo la suerte de contar con un patio en la casa con csped que al menos me permite salir a tomar el aire. He visto cuntos deberes tena esperando adems (risas). Cuntos mails que escribir, cunta gente a la que agradecer... Ha sido bonito poder restablecer el contacto directo con toda la gente, sentir que uno vuelve a cierta normalidad... Como digo a mis amigos, debo muchas cervezas para el da que vuelva por all!

- Pese al arresto parcial que te afecta, has podido retomar tus labores como traductor y escritor?

Las de traductor s, esta semana entregar la primera remesa de traducciones. La empresa en Bilbao se ha portado de cine en todo momento, ha sido tambin muy cariosa y solidaria conmigo. Como escritor, salvo algunos artculos en mi blog para expresar lo que el terremoto que nos sacudi a todos me ha hecho sentir, y un poema que escrib en la crcel en euskera y castellano, dedicado a mi experiencia en esta tierra, a esta tierra misma e inspirado tambin en la imagen de mi compaera, an no he podido volver porque, como te digo, la polica se incaut de mi notebook y mi disco duro y, hasta que algo de ese material me sea devuelto, la novela que estaba escribiendo est all secuestrada. Sin embargo, estoy pensando, en vista de que eso se puede alargar, comenzar otra novela cuyos primeros apuntes los tom en la crcel. Era una idea que ya tena en mente antes, que quera tomarme con tiempo para el trabajo de documentacin, pero esta experiencia ha acelerado el proceso, me ha dado mucho material, y quiz la comience esta misma semana.

- Sabemos que exista una orden de expulsin del pas lista para ser ejecutada. Cmo te enteraste de ello y qu te pareci la medida?

Efectivamente, la orden se firm el 7 de enero, una semana despus de mi detencin. Me enter a los pocos das de volver a casa, cuando la PDI de extranjera me la trajo para firmarla. Me dej estupefacto, pensaba que exista un derecho internacionalmente reconocido por la ONU llamado presuncin de inocencia y que, si una persona no ha cometido ningn delito, no puede ser expulsada del pas arbitrariamente. Yo no he sido declarado culpable de nada y dudo que lo vaya a ser, de modo que no entiendo que la orden se de antes de ser juzgado. Eso choca con la actitud de la Secretaria de la presidenta Bachelet, que en una carta respondiendo a un amigo mo de Bilbao que le escriba abogando por mi pronta liberacin, le aseguraba a mi amigo que el poder poltico no poda interferir con el judicial y que ellos desde el Gobierno tenan que respetar lo que la justicia decidiera. Parece algo contradictorio que la Presidencia no pueda interferir en una decisin judicial y que sin embargo el Ministerio de Interior pueda adelantarse a ese fallo judicial dictaminando la expulsin de un ciudadano que est en este pas legalmente y que an no ha infringido ley alguna. Da qu pensar.

- Qu esperas al final de este proceso penal en tu contra?

Espero que salga a la luz toda la verdad y que los responsables de todo este dao moral causado a m pero, sobre todo, a mi familia, mi compaera, mis amigos, a mi imagen como escritor comprometido con los derechos humanos, tengan la decencia de pedir disculpas por este atropello. No me cabe duda de que quedar libre, porque realmente no tengo nada que ver con nada de lo que me imputan. Mi nico delito es ser escritor, vasco, anarquista y solidario con el pueblo mapuche, y son mis ideas y mis escritos, no mis actos, los que estn siendo perseguidos. De modo que, si en este pas no existen delitos de conciencia y la ley ampara la libertad de expresin, como se supone, debern dejarme libre y con todos mis derechos civiles restituidos.

- Tienes intenciones de seguir en Wallmapu o regresars definitivamente a Euskal Herria?

Mi intencin es seguir aqu, es lo que ms deseo, por Vane, por los amigos y amigas que he hecho aqu, por esta tierra, por su gente, porque hay mucho que hacer en este pas y quisiera aportar en proyectos sociales, como el que tena pensado para organizar un taller gratuito de aprendizaje mutuo a travs de la biblioteca libertaria Amanecer.

- Sabemos que quieres conocer ms de la cultura e historia mapuche. No temes volver a ser perseguido por la justicia?

Por mi propia experiencia y las que he escuchado de otros extranjeros, aqu nunca se sabe. No entiendo que persigan la palabra, las ideas, ni que tengan miedo a que la gente conozca de cerca la cultura mapuche. A mi me gustara mucho, como escritor y fillogo, profundizar en las creencias, la cosmovisin, la medicina, la relacin con la naturaleza, la organizacin social y econmica... y tantas cosas que an podemos aprender de este pueblo originario. Me interesan mucho las culturas indgenas, y para el congreso del PEN que se celebrar este ao en Tokio tena precisamente la misin de elaborar una ponencia sobre el uso de la cosmovisin y las lenguas originarias en las distintas literaturas del mundo, una responsabilidad que creo que todos los escritores tenemos de recoger aquello que an es oral, aquello ms unido a la tierra, ms alejado del nimo mercantilista de la sociedad occidental europea, en nuestros textos.

- Ves algn paralelismo entre la lucha mapuche en Chile-Argentina y la de tu pueblo vasco en Espaa-Francia?

S, veo muchos, aunque tambin diferencias. El pueblo mapuche aqu est en una situacin bastante peor, porque la economa, la tierra, la organizacin social, estn en otras manos. En Euskal Herria seguimos un modelo neoliberal que obviamente hemos importado de otras culturas, pero a quienes debemos echar la culpa es a los propios vascos que as lo vienen decidiendo, porque es la propia burguesa vasca la que controla el pas. De modo que all est por un lado la lucha nacional, por salvaguardar nuestra cultura y nuestras decisiones independientemente tomadas de las imposiciones francesa y espaola, y por otro la lucha social por cambiar el modelo socio-econmico que las propias clases dominantes vascas han impuesto. En ese sentido, all para la parte nacional de la lucha hay una posicin relativamente mejor, mientras que en el caso mapuche, el pueblo originario de estas tierras no tiene control sobre nada, es al mismo tiempo el pueblo subordinado econmica, social y culturalmente.

- Algn mensaje que quieras enviar a los lectores de Azkintuwe?

Pienso que es imprescindible la existencia de medios de comunicacin que estn en manos del propio pueblo. Yo tengo mucho ms para aprender que para ensear, pero mi experiencia como vasco s me ha creado una conciencia sobre la importancia de la lengua, tambin en los medios escritos, como elemento de cohesin social de un pueblo y, como anarquista, me ha enseado que la construccin de una comunidad horizontalmente, sin estructuras estatales, basada en la ayuda mutua y la solidaridad, forja un pueblo ms fuerte, con lazos ms fraternales y duraderos, ms difcil de someter a otras voluntades que no sean las que la propia organizacin voluntaria de cada uno de sus miembros desee. Un saludo a todos los lectores y lectoras, en especial a las mujeres, que son la verdadera esperanza de cualquier cambio social slido y humanitario, y muchas gracias por permitirme aprender de su pueblo y estar entre ustedes.


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