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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-03-2010

La Iglesia y el genocidio ruands

Nicole Thibon
Pblico


Hay que tener una buena dosis de inconsciencia para zambullirse en la historia del genocidio perpetrado en 1994 en Ruanda por la mayora hutu contra la minora tutsi. Pero es de actualidad : segn un informe de la ONU de noviembre de 2009, las milicias del Frente Democrtico de Liberacin de Ruanda (FDLR) habran recibido regularmente apoyo poltico, logstico y financiero de gente vinculada a las fundaciones catlicas El Olivar e Inshuti y fondos provenientes directamente e indirectamente del Gobierno de las islas Baleares. Hoy dirige el pas el presidente tutsi Paul Kagam; pero las milicias hutus acusadas de saqueos, asesinatos, violaciones y raptos de nios en el Kivu congols se empean en retomar el poder. Lo que realmente asombra es la implicacin de sectores de la Iglesia catlica en la poltica de ese pas africano.

Desde la colonizacin y evangelizacin de Ruanda, el pas de las mil colinas, hacia el ao 1900 (poblado por un 80% de hutus y un 10% de tutsis) la Iglesia jug un papel no slo religioso sino poltico. En su trabajo, los misioneros catlicos se toparon con la resistencia de los tutsis y gozaron en cambio de una gran benevolencia hutu. Si bien no se puede acusar a la Iglesia de haber creado las categoras o razas hutu y tutsi, han contribuido a arraigar y justificar la divisin de dos grupos que jams se haban enfrentado a lo largo de siglos sino en trifulcas de intereses entre agricultores tutsis y pastores hutus. En nombre de las etnias, etnlogos y misioneros pensaron haber hallado en frica un terreno en el que aplicar las teoras raciales propias del siglo XIX.

En 1931, la Iglesia obtuvo la destitucin del rey tutsi Muyinga, contrario a la cristianizacin de su pueblo. Numerosos clrigos y miembros de la jerarqua se implicaron en la propagacin de esquemas racistas, por ejemplo en la obra del Padre Albert Pags o del obispo Lon Classe. Despus del Padre Loupias, el abate Alexis Kagam propag esquemas racistas en la lengua local. En 1933, los padres blancos fundaron el peridico catlico Kinyamateka que ms tarde propagara la ideologa Parmehutu en donde el tutsi es un no cristiano, anti-blanco, mentiroso, inteligente y artero; mientras que el hutu es trabajador, indgena dcil, amigo del blanco.

Con el monopolio absoluto de la enseanza, la Iglesia multiplic la formacin de abates y seminaristas hutus, con el fin de realizar en Ruanda un reino de Cristo y en 1946 el rey Mutara III escogido por la Iglesia, consagr oficialmente el pas a Cristo Rey. La conversin al catolicismo se volvi la puerta obligada para acceder a cualquier empleo colonial. El colonizador y la Iglesia haban logrado hacer de Ruanda un pas casi 100% catlico y un modelo para frica llamado la joya de frica.

Pero el viento de independencia que soplaba en los aos cincuenta reforz el nacionalismo comunista y ateo de los tutsis. En 1957, los hutus cercanos a la vicara ruandesa redactaron un manifiesto segn el cual los tutsis son intrusos llegados del Nilo, a donde han de regresar. El sermn sobre la Caridad de 1957 de monseor Perraudin y su carta pastoral racista de cuaresma del 11 de febrero indujeron directamente la matanza de Todos los Santos de 1959, durante la cual paisanos armados de machetes quemaron las haciendas de los tutsis, dejando decenas de miles de muertos y no menos refugiados. Cuando en 1963 los refugiados tutsis intentaron volver a Ruanda, ahora repblica independiente, decenas de miles fueron asesinados en la Navidad roja. A partir de la independencia, el dominio de la Iglesia se acentu, en particular el de su ala derecha, el Renouveau Charismatique y el departamento secreto del Opus Dei. En 1973 se puede hablar del rgimen hutu del presidente Habyarimana como de una dictadura catlica de un pas casi 100% catlico.

En las actas del 16 de mayo de 1997 de la comisin parlamentaria belga, numerosos testimonios acusan directamente a la Iglesia catlica y sus ramificaciones. Sacerdotes, obispos, arzobispos, abates, curas, misioneros, miembros del Opus fueron oficialmente acusados de complicidad, pasiva o activa, en el genocidio de 1994. Segn el investigador belga Pierre Galant, 816 machetes fueron comprados y distribuidos por Caritas-Ruanda en 1993. El padre blanco Johan Pristil, partidario ferviente del hutu-power, particip en la creacin de la Radio Mil colinas y tradujo Mein Kampf al Kinyaruanda, y vio a los tutsis como a los judos de frica. Se hallaron 30.000 cadveres en su parroquia en Nyumba. La radio Mil colinas o radio de la muerte predic la matanza da tras da. Monseor Misado fue arrestado en 1999 por su participacin en el genocidio y las hermanas Mukangango y Mikabutera por haber entregado a los tutsis refugiados en sus conventos. El abate Seromba fue condenado a cadena perpetua. Genocidas notorios se esconden y son protegidos en conventos, monasterios y parroquias. En Francia, el abate Munyeshyaka y otros estn protegidos por las autoridades civiles y catlica, as como Rekundo en Ginebra, exfiltrado por Caritas Catholica, Nahimana en Florencia y Bellomi en Brescia: unos 50 sacerdotes genocidas ruandeses lograron huir a Europa y Canad.

Pedir perdn la Iglesia catlica por su poltica africana y el genocidio de Ruanda?

Nicole Thibon es periodista

Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/1908/la-iglesia-y-el-genocidio-ruandes/ 



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