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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-03-2010

La democracia incompleta espaola

Vicen Navarro
Pblico


Una de las lecturas sesgadas que se hace de nuestra historia reciente y que ha dominado la sabidura convencional del pas, es que la transicin de la dictadura a la democracia en Espaa fue modlica, pues permiti pasar de un rgimen dictatorial a un sistema democrtico, homologable al de cualquier otro pas europeo, sin que ocurrieran mayores convulsiones en el pas. Tal visin de lo que fue la transicin es, sin embargo, errnea. No s si podra haber ocurrido otro tipo de transicin, pero lo que me parece evidente es que de modlica tuvo poco, pues la democracia existente en Espaa resultado de la transicin- es extraordinariamente limitada, lo cual explica muchas cosas, incluyendo el enorme retraso del estado del bienestar en Espaa. Todava hoy, Espaa es uno de los pases que tienen un gasto social pblico como porcentaje del PIB ms bajo de la UE-15, el grupo de pases de semejante nivel de desarrollo econmico al nuestro.

El hecho de que la democracia sea incompleta y el estado del bienestar sea tan insuficiente se debe al enorme dominio que las fuerzas conservadoras tuvieron en aquel proceso de transicin, y que continan teniendo en la vida econmica, poltica y meditica del pas. Tal dominio aparece, entre otros indicadores, en la continuidad de personas procedentes del rgimen dictatorial anterior en la cspide del aparato del estado, desde la Monarqua y el Ejrcito a la Judicatura. Una consecuencia de esta situacin es el hecho de que el Tribunal Supremo de Espaa, la mxima autoridad judicial de Espaa, no ha llevado a los tribunales a ninguna persona, perteneciente al rgimen anterior, responsable de las enormes atrocidades llevadas a cabo por aquel rgimen (incluyendo a los ms de 150.000 asesinados, cuyos cuerpos no han aparecido). En realidad, el nico que parece ser que va a ser penalizado, ha sido un juez, el juez Garzn, que intent llevar a los tribunales a los responsables de tales asesinatos, ayudando, adems, a los familiares de los desaparecidos a encontrar a sus muertos.

Y para mayor ofensa a cualquier persona con un mnimo de conciencia democrtica, a este hecho se le suma que el presidente del Tribunal fue un colaborador de aquel rgimen, que jur en su da lealtad al movimiento fascista (el Movimiento Nacional), y que la denuncia al juez Garzn ha sido protagonizada por la Falange, heredera de aquel rgimen. Esta situacin vergonzosa es impensable en la Europa democrtica. Lo que ocurre en Espaa es comparable a que, en Alemania, el Partido Nazi (prohibido en aquel pas) llevara a los tribunales al nico juez que hubiera intentado llevar al rgimen nazi a los tribunales por sus atrocidades, siendo juzgado por el Tribunal Supremo alemn, presidido por un juez que haba jurado lealtad al nazismo. El escndalo internacional sera enorme. Pues esto es lo que est pasando en Espaa.

Otro ejemplo del dominio conservador es el blindaje meditico del Monarca y de la Monarqua, que alcanza niveles extremos, no permitindose crticas a la institucin, y al que la dirige, en los medios de informacin y persuasin de mayor difusin del pas, que constantemente promueven al Monarca y a la Monarqua vetando voces republicanas. Las televisiones, tanto pblicas como privadas, han estado promocionando la figura del Rey en varios programas que silenciaron cualquier voz crtica del Monarca o de la Monarqua. Estos programas propagandsticos de la Monarqua son frecuentes en los medios televisivos, radiofnicos y escritos de mayor difusin del pas. Mientras, voces crticas con sensibilidad republicana son sistemticamente excluidas o encuentran grandes dificultades en expresarse en tales medios. La prensa en Catalua ha publicado la noticia de que un documental preparado para la Televisin Pblica catalana, que presenta voces republicanas junto con voces monrquicas en un debate sobre los mritos y demritos de tal institucin, est encontrando serias dificultades y retrasos en su presentacin, habindose cancelado su emisin, a pesar de haberse anunciado en su programacin.

Estos y otros hechos cuestionan la imagen de que la Monarqua es una Monarqua constitucional homologable a las Monarquas existentes en Europa (imagen tan promovida por los medios de mayor difusin). El blindaje a la crtica de la Monarqua se debe a que el establishment conservador tiene plena conciencia de que la Monarqua es el lazo que une el entramado conservador que domina el pas. Las crticas a la Monarqua por parte de la ultraderecha la benefician, pues le permiten presentarse como una Monarqua centrada (como algunas voces de la izquierda confusa tambin la presentan). Este blindaje se debe al temor de que el entramado pueda deshacerse. En realidad, si estuvieran seguros de la fortaleza de su dominio, permitiran una mayor diversidad ideolgica. El hecho de que no lo permitan es un indicador de su falta de fortaleza. Y de ah derivan las enormes limitaciones de la democracia.

Una ltima observacin. Cuando se produjo el golpe militar del General Pinochet en Chile, la BBC (la televisin pblica britnica) hizo y mostr una pelcula (A Very British Coup, BBC), que mostraba que si un gobierno laborista en Gran Bretaa hubiera querido hacer las reformas que hizo el Presidente Allende en Chile (al cual tuve el enorme privilegio de asesorar), habra habido un golpe de estado en Gran Bretaa, liderado por la Monarqua. Fue uno de los programas ms vistos en aquel pas. Comparen este comportamiento con el comportamiento de las televisiones pblicas y privadas en Espaa, que no permiten ninguna crtica a la Monarqua, o dificultan su expresin. Es esto democracia?

Vicen Navarro. Catedrtico de Polticas Pblicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

(www.vnavarro.org)

Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/1915/la-democracia-incompleta/



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