Portada :: Otro mundo es posible :: Cumbre de los Pueblos. Contra la Europa del capital y la guerra
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-04-2010

Madrid, 14 y 15 de mayo de 2010
La Unin Europea y las multinacionales ante el Tribunal Permanente de los Pueblos

Pedro Ramiro
OMAL


Los objetivos centrales con que se plantea la nueva sesin del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), que se llevar a cabo el 14 y 15 de mayo en Madrid, son:

-Denunciar pblicamente los crmenes cometidos por las empresas transnacionales y los impactos de sus actividades sobre los Derechos Econmicos, Sociales y Culturales.
-Hacer visible la corresponsabilidad de la UE al respecto, dado que sus instituciones y sus polticas favorecen el aumento del poder de las compaas multinacionales.

Por tercera vez se realiza un tribunal birregional encargado de juzgar a las multinacionales europeas presentes en Amrica Latina, fundamentalmente, como una forma de avanzar en las estrategias de resistencia y movilizacin frente al poder corporativo. Se trata de denunciar a las grandes empresas por las continuadas violaciones de los derechos humanos, poniendo el foco, a la vez, en la complicidad de la propia UE por las polticas (Tratado de Lisboa, PAC, Europa Global: Competir en el mundo), los instrumentos y mecanismos (libre comercio, deuda externa, ajuste estructural, seguros de crdito a la exportacin) e instituciones en las que participa (OMC, BM, etc.), que han favorecido la actuacin de las empresas. Para ello, decenas de organizaciones sociales y sindicales presentarn sus denuncias ante el tribunal, y numerosos testigos formularn sus acusaciones contra diversas multinacionales europeas, como Repsol-YPF, Unin Fenosa, BBVA, Thyssen Krupp, Syngenta, Botnia y Suez.

El tribunal de Madrid sigue la senda de las dos sesiones anteriores del TPP organizadas por la Red Birregional Europa, Amrica Latina y Caribe Enlazando Alternativas coincidiendo con las cumbres de Jefes de Estado de la UE, Amrica Latina y Caribe: en Viena (2006) y Lima (2008). En ambas fueron acusadas una veintena de compaas europeas por las consecuencias de sus operaciones en Amrica Latina. En los ltimos aos, el TPP ha juzgado numerosas denuncias por crmenes econmicos. Cabra destacar las audiencias del TPP que se celebraron en Colombia, donde entre 2006 y 2008 se juzg simblicamente a ms de dos docenas de empresas transnacionales -Repsol- YPF, Coca-Cola, BP, Drummond y Nestl-, y en Nicaragua, que alberg en 2007 una sesin dedicada ntegramente a Unin Fenosa.

As pues, el TPP sirve para documentar y sistematizar los impactos sociales, ambientales, econmicos y culturales de las que han resultado ser las principales beneficiarias del proceso de globalizacin neoliberal: las empresas transnacionales. Adems, son tiles para mostrar cmo los gobiernos de los pases del Sur se sometieron a las reformas neoliberales y tambin cmo los pases del Norte en los que tienen su sede estas compaas han impulsado la expansin global de estas empresas a travs de mecanismos que van desde los crditos pblicos hasta la presin diplomtica. Asimismo, estos tribunales populares sirven como instrumento de presin poltica y jurdica para el reconocimiento de los daos causados y para exigir la puesta en marcha de medidas efectivas para el control de las empresas en el extranjero. Porque, como se recoge en la sentencia final del TPP de Lima, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, las Constituciones y las normas de los pases deben prevalecer para evitar que las empresas transnacionales violen los derechos de la humanidad entera.

Por todo ello, los tribunales son una valiosa herramienta para amplificar el eco de muchas demandas sociales que habitualmente no son visibles y, en definitiva, contribuyen a fortalecer la construccin de una solidaridad de ida y vuelta entre las mujeres y hombres del Norte y del Sur. Presentar los estudios de casos, organizar las denuncias y trabajar en red constituyen una forma de globalizar las luchas contra las corporaciones. Por eso, esta prxima edicin del TPP puede convertirse en una muy buena oportunidad para exigir el resarcimiento de cada caso presentado desde 2006, para desenmascarar las polticas de la UE, as como para desarrollar instrumentos legales que permitan juzgar a los criminales econmicos ante tribunales formales. Y, en definitiva, impedir ms crmenes de lesa humanidad.

Un tribunal de justicia universal

El Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) es el heredero de los Tribunales Russell sobre la guerra de Vietnam y las dictaduras en Amrica Latina que se celebraron en los aos 60 y 70. El TPP se constituye como un tribunal internacional de opinin, cuyos miembros son designados por la Fundacin Lelio Basso (Italia). Su funcin es hacer visibles y calificar en trminos de derecho aquellas situaciones en que se denuncien crmenes contra la humanidad que no encuentran respuesta en las instancias jurdicas oficiales y quedan impunes. Desde que se cre en 1979 hasta hoy, el TPP se ha reunido en ms de 40 ocasiones para juzgar hechos acaecidos en muchos pases, que implican desde situaciones de genocidio y crmenes ecolgicos, hasta las que han tenido que ver con instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Una trayectoria til y ejemplar

Estado espaol: En el Estado espaol se han llevado a cabo tribunales de opinin sobre el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (Madrid, 1994), la deuda externa (Madrid, 2005), algunas multinacionales espaolas como Repsol (Madrid, 2007) y el BBVA (Bilbao, 2007), y los derechos humanos en Palestina (Barcelona, 2010).

Per: En Lima se presentaron denuncias, entre otras, contra las actividades de Bayer en Per; Repsol YPF en Argentina, Bolivia y Ecuador; Agbar en Mxico y Proactiva- Veolia (FCC) en Colombia; Unin Fenosa en Colombia, Guatemala, Mxico y Nicaragua; el Santander en Brasil; BBVA en Per; Telecom/Telefnica en Bolivia; Unilever en Chile...

Brasil: Tras el TPP de Lima, que conden a la empresa Thyssen Krupp por los impactos provocados al construir una macroplanta industrial en la baha de Ro de Janeiro, organizaciones brasileas utilizaron la sentencia para presionar al Banco Nacional de Desarrollo (BNDES), que financiaba el proyecto y que se vio forzado a cambiar su actitud.

Pedro Ramiro es investigador del Observatorio de Multinacionales en Amrica Latina - Paz con Dignidad



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