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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2010

Es la "reforma" de los seguros sanitarios en EEUU mejor que nada?

Randall Wray
New Economic Perspectives


Muchos de los que apoyaban la reforma sanitaria en EEUU celebran la aprobacin de esta verdadera Ley de Rescate de las Aseguradoras de Servicios Sanitarios (LRASS) con el argumento de que algo no importa cun errado en lo fundamental es mejor que nada. Estupendo. As argumentan Michael Moore o Dennis Kucinich, los cuales son, desde luego, mucho ms astutos polticamente que yo. Cmo puedo criticar ese argumento?

Muchos de mis amigos no quieren ni or hablar de los yerros de esta ley. Piden una tregua, aunque sea de das, para poder refocilarse en la gloriosa victoria. Creen que mis crticas a la LRASS son perturbadoras. Una buena descripcin de mi trabajo.

Muy bien, celebrad la victoria. Pero no creis que alguien debera apuntar los errores para que luego pudiramos seguir avanzando? Aun si la ley representara una mejora marginal respecto de lo que tenemos, aun si permite a los demcratas apuntarse una victoria, nadie debera llamarse a engao y pensar que eso es una reforma sanitaria. Reforma de los seguros sanitarios? De acuerdo, tal vez un poco; pero de eso, luego.

Yo creo que cualquier legislacin que obliga a la gente, contra su voluntad, a realizar pagos al sector FIRE [finanzas, seguros y bienes races, por sus siglas en ingls; T.] es un error: no hay que darle mucho pensamiento para prever el tipo de problemas que eso ir generando. Obsrvese tambin que el gobierno empezar a introducir impuestos y a reducir la financiacin de Medicare antes de que nadie llegue a percibir los beneficios de la legislacin. Qu gran poltica, en medio de esta gran depresin! (Suena como el dj vu de 1937, cuando el gobierno empez a gravar fiscalmente los salarios antes de comenzar a efectuar los pagos de la Seguridad Social, devolviendo la economa a la Gran Depresin! Toma ya!)

Hay muy poco en la ley que exija a las aseguradoras sanitarias pagar realmente por el suministro de cualquier servicio adicional, y el grueso de las pequeas mejoras en este asunto no entrar en vigor hasta 2014 2018. Lase la letra pequea. Los actuales proveedores de seguros no estn obligados por las nuevas exigencias legales, slo los que aseguren a partir de ahora. Para las empresas aseguradoras que siguen con el legado significa seguir como siempre con los negocios mafiosos, y tiempo para luchar y blindarse contra las clusulas legales, a fin de que stas nunca lleguen a entrar en vigor.

Es verdad: hay ms gente que tendr seguro sanitario. Tendrn realmente ms asistencia cubierta? Se les embestir con deducciones, copagos, limitaciones anuales (por varios aos ms), exclusiones, expensas extraordinarias, dineros adelantables del propio bolsillo Con eso se conseguir que la asistencia sanitaria resulte demasiado cara como para que puedan llegar a beneficiarse de su nuevo seguro. Y mucha gente actualmente asegurada tendr que pagar ms impuestos. Las primas subirn. El gobierno descargar sobre vosotros una parte mayor del coste. Wall Street necesita vuestro dinero.

Habr revueltas de los no asegurados a los que les repatea la obligacin de asegurarse. Podramos llegar a necesitar ms policas antidisturbios y ms crceles. Ms costes, pues, para asegurar el flujo de las aseguradoras de Wall Street.

Cmo terminar todo esto, es cosa que no puede decirse hasta dentro de varios aos. Yo preveo que los abusos de las aseguradoras se incrementarn significativamente; entonces habr una reaccin regulatoria (como en Massachusetts). Trataremos de imponer regulaciones, restricciones, cuotas, multas, gravmenes o lo que sea a las aseguradoras para obligarlas a hacer lo que no quieren hacer. En realidad, buscaremos obligarlas a hacer lo que ninguna compaa aseguradora debera hacer. Por eso los seguros de salud se compadecen tan mal con la asistencia sanitaria. Siempre ha sido as y siempre ser as. Es una forma demencial de financiar la asistencia sanitaria.

As pues, en resolucin, el problema con la LRASS viene a reducirse a esto: es una locura tratar de hacer funcionar la asistencia sanitaria mediante seguros sanitarios suministrados por empresas privadas orientadas al beneficio; y es una locura aumentada tratar de aumentar la asistencia sanitaria mediante las aseguradoras. Se trata de una ley pro-Wall Street, en su misma concepcin. De aqu que la LRASS se centre sobre todo en el aspecto financiero-asegurador, y no realmente en los posibles beneficios sanitario-asistenciales (menores, y a lo sumo, laterales) que pueda traer consigo la ley. Y si realmente se trata de una ley de asistencia sanitaria, hay que decir que sera matemticamente imposible aprobar otra con menos prestaciones que la LRASS, una ley que, desde su misma concepcin, no ha sido sino un rescate para Wall Street.

Muchos de sus partidarios dicen que es la mejor ley posible en las actuales circunstancias, y que en los aos venideros podremos ir mejorndola. Es decir, que de lo que se tratara es de aceptar ahora los pequeos beneficios que trae consigo y trabajar poco a poco en pos del incremento de esos beneficios. Yo lo siento mucho, pero no puedo creerme esa defensa incrementalista de la LRASS.

Eso no es incrementalismo. Es una desapoderada disposicin, sin precedentes, para beneficiar a las aseguradoras privadas. Se obliga a 50 millones de personas a pagar a compaas privadas. Las protestas y los pleitos judiciales ya han comenzado. Los estados federados tratan de cambiar sus Constituciones. Si lo pretendido eran mejoras incrementales para la asistencia sanitaria, hay infinitas combinaciones de modestos cambios en las polticas pblicas que no pasan en absoluto por involucrar a las compaas aseguradoras. Y las celebraciones de su gran triunfo sobre Wall Street por parte de los Demcratas son ridculas. Creo que lleva razn Robert Prasch: es la mayor concesin que los Demcratas podan haber hecho al GOP [Great Old Party, el viejo gran partido, como tambin se conoce al Partido Republicano; T.]. (Pero atencin: ahora lo que estn preparando ya es la entrega de la Seguridad Social a Wall Street, slo que las discusiones se llevan soterradamente.)

Toda la historia de la reforma de la LRASS no consiste sino en esto (Prasch sugiere que fue, desde el principio, el plan del candidato Obama, y yo no tengo razones para dudarlo): las aseguradoras sanitarias estaban perdiendo primas porque los empresarios se desentendan cada vez ms de la cobertura (en parte porque no podan competir, pues ningn pas comparable a los EEUU se sirve de los seguros privados para proporcionar asistencia sanitaria); los individuos sanos se desentendan, porque ningn clculo razonable poda llevarles a la conclusin de que estar asegurado vala lo que las compaas pedan. Y no slo los jvenes sanos se desentendan de la cobertura. Si eres soltero y no eres un enfermo crnico, te saldr mucho ms a cuenta pagar de ti propio bolsillo (a menos que tu patrn pague el grueso de las primas en vez de ofrecerte ms salario). El 80% de los costes de asistencia sanitaria se deben al 20% de la poblacin con precaria salud o con mala suerte. Si puedes llegar a los 65 sin circunstancias crnicas (no fumas, no eres obeso, no tienes antecedentes genticos, etc.), lo racional es no contratar un seguro de asistencia sanitaria. Y si mucho se tuerce la suerte, no necesitas tener un seguro para conseguir algn tipo de asistencia sanitaria. Seguramente no ser tan buena, pero podra bastar. Tambin podra ser, claro est, que no tuvieses demasiada fe en los tratamientos mdicos tradicionales.

Ello es que las aseguradoras estaban aterrorizadas. Podan ver, bblicamente, la escritura en la pared: estaban perdiendo a sus clientes ms sanos, se vean obligados a incrementar sus cuotas, lo que, a su vez, contribua a la salida de ms gente sana; un crculo vicioso. As que se dirigieron a Hillary Clinton y luego a Obama para lograr una LRASS que obligara a los sanos a volver al redil y pagar las primas. S, las aseguradoras saban que habra que llegar a una componenda, porque tendran que admitir a alguna gente enferma. Pero darle a esa gente un seguro no es lo mismo pagar su asistencia. De manera que las aseguradoras aceptaron la admisin de gente con historiales previos de enfermedad, pero en ningn caso pagar realmente el tratamiento de esas enfermedades. Y no lo harn.

Espero que los que estn interesados en este asunto lean el texto que escrib con Marshall Auerback: all sostuvimos razonadamente que la asistencia sanitaria no es asegurable. Hay un conflicto bsico entre el suministro de asistencia sanitaria y la contratacin de seguros.

Comprese con el seguro de los automviles. Cuando yo era joven y pobre y tal vez un tanto alocado e irresponsable, conduca mi vehculo sin seguro (no era obligatorio entonces). Logre conducir cerca de dos dcadas con slo 2 accidentes, ambos causados por conductores borrachos que se me echaron encima. Su aseguradoras se sintieron ms que felices de pagarme para evitarse un pleito judicial. Porque en realidad no se trataba de accidentes (actos azarosos de dios); se trataba de infraccin penales. Los tipos perdieron su seguro y su permiso de conducir (y creo que uno fue a la crcel, porque ya haba perdido su permiso de conducir: conduca el automvil de su empresa, y fue la aseguradora de la empresa la que me pag). Luego empec a contratar seguros. El pasado otoo estaba volviendo a casa desde Oklahoma conduciendo a buena velocidad (aunque, me apresuro a aadir, dentro de los lmites permitidos), cuando me vi sorprendido por una acto de dios. De repente, me encontr con un enorme ciervo saltando ante mi coche. 10 mil dlares y 4 meses despus, mi automvil estaba casi reparado. Pagu mil dlares fiscalmente deducibles y mi compaa de seguros pag los otros 9 mil (gracias muchachos!).

Ahora bien, no sabemos por qu dios hizo eso. Quiz el animalito haba blasfemado, o dios odiaba mi auto, o tal vez slo trataba de que yo dejara de gruir por los miles de dlares que haba pagado durante aos a mi compaa de seguros; o acaso pretenda proporcionar un pequeo estmulo al mecnico del lugar. Sea como fuere, desconocemos su Plan, que siempre nos parecer azaroso. As que contratamos seguros contra los actos de dios. En promedio, ni que decir tiene, el seguro del automvil es muy mal negocio para nosotros. Pero para aquellos que somos vctimas de los actos de dios es un buen negocio; y lo cierto es que nadie sabe quin ser el prximo elegido. Adems, al basar las primas en el comportamiento individual y al cargar buenas sumas fiscalmente deducibles, incentivamos la buena conduccin. Yo evito los excesos de velocidad, no tanto por miedo a las multas, cuanto por las primas ms elevadas acumulables con los aos. Lo mismo vale para la conduccin prudente en los parkings (dado que decid lo que ahora es obligatorio contratar un seguro). Y hablando de seguros obligatorios, obviamente siempre puedes evitar el pago de primas abstenindote de conducir. Nadie est obligado a pagar a las aseguradoras de automviles.

Muy bien; volvamos al seguro de asistencia sanitaria. Por razones que Auerback y yo discutimos detalladamente en el texto antes mencionado, la salud no es asegurable. Cualquier nio tiene ya un historial previo. No puedes asegurar una casa ya incendiada. Luego de atropellar a un ciervo, no puedes contratar un seguro. Tampoco querras contratarlo! Porque la prima actualmente razonable valdra ms que el coste de reparar el coche. No se puede contratar un seguro frente a un dao preexistente, y slo lo harais, si pudierais ocultrselo a la aseguradora (lo cual, como es harto sabido, recibe el nombre de fraude). Dios ya actu. Te eligi a ti, y nadie pensara siquiera en la posibilidad de un seguro: t no quieres pagar por el seguro, la aseguradora no quiere suministrarlo y el grupo de potenciales pagadores de esa prima de seguros no te quiere como co-miembro.

Una aseguradora no puede vender un seguro contra diabetes a una persona que tiene diabetes; ni el diabtico querr contratar ese seguro; ni el grupo que paga primas de seguro lo querr como miembro.

As que lo que hacemos es juntar a la gente que tienes diabetes con gente que no la tiene y que muy probablemente no la tendr nunca, y entonces tenemos a los sanos que subsidian a los enfermos. Eso no es un seguro; es una manera particularmente cara de quitar dinero a los sanos para drselo a los enfermos. Podra objetarse que, desde el punto de vista de la sociedad en su conjunto, esos actos de dios son una especie de azar (no realmente, porque la obesidad resulta tanto del comportamiento individual como de las polticas pblicas), de forma que si agrupamos a todo el mundo, obtendremos riesgos asegurables. Vale, una especie de seguro. Pero para el conjunto agregado siempre es un mal negocio, porque tenemos que pagar los costes de contratar la aseguradora ms los beneficios de sta. Pero no hay modo de lograr eso mediante aseguradoras privadas que compiten entre s, porque cada una de ellas tiene incentivos para excluir a los casos ms caros, y lo mismo hacen todos los relativamente sanos que pagan primas. As que la nica forma de lograrlo es mediante seguros obligatorios que lo cubran todo y, o bien una sola aseguradora, o mltiples aseguradoras que operan con grupos idnticos y con idntica cobertura. Lo que no puede ocurrir. Y no hay incrementalismo que valga.

Y, ni que decir tiene, el grueso del asistencia sanitaria que recibe el grueso de nosotros no tiene nada que ver con los actos de dios. Necesitamos pediatra. Hay embarazadas. Hay viejos. Necesitamos limpieza dental. Queremos Botox y abdominoplastia. No hay nada azaroso en todo eso. Son riesgos no asegurables.

No necesitamos ms seguros sanitarios. Necesitamos menos. Necesitamos suministro de servicios sanitarios; y necesitamos salir de las garras de Wall Street.

Randall Wray es uno de los analistas econmicos ms respetados de los EEUU. Colabora con el proyecto newdeal 2.0 y escribe regularmente en la revista New Economic Perspectives.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Ramona Sedeo

Fuente:
http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3210


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