Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2010

Ramala y Gaza estn esperando

Amira Hass
Haaretz

Traducido del ingls por Carlos Sanchis y revisado por Caty R.


Satisfaccin es lo que irradian las caras israeles, al menos es lo que se observa en la gente que acaba de salir de Ramala o la Franja de Gaza y mira la atestada calle Ben-Yehuda de Jerusaln, el centro comercial Ramat Aviv o el Aeropuerto Internacional Ben-Gurion .

Para los israeles no existe nada ms all del momento. Es justo como la suficiencia mostrada por el primer ministro Benjamn Netanyahu ensu campo de deportes privado, la conferencia de la AIPAC. Han sido expulsados nuestros diplomticos? La administracin estadounidense est enfadada? Bajaremos las cabezas durante un momento, la tormenta pasar y nos aceptarn en el honorable club de la OCDE. La cuestin principal es que la poltica obstinada de Israel de separacin ha tenido xito y que se han creado dos entidades palestinas adversas.

Una construye su principado islmico en un enclave aislado, saltando sobre promesas de que el segundo paso hacia la liberacin de Jerusaln y Haifa ya se ha tomado. La otra recibe con orgullo a los representantes de naciones de donantes en sus enclaves pequeos y atestados e intenta convencer a cada uno de ellos de que ste es el modo de construir un Estado que incluye el rea C, la tierra sin hombre, Latrun , la Franja de Gaza, Al-Aqsa y los aproximadamente 70 kilmetros cuadrados que Israel se ha anexado y llama Jerusaln.

Pero nosotros los israeles sabemos que todo es igualmente imaginario. Somos los magos del statu quo. Lo establecemos como nos gusta, moviendo un acre aqu y una base militar all, hasta que el mundo diga que est de acuerdo. Cuando Dios quiera, tambin llamarn a Ramala una ciudad santa y la Franja de Gaza se ver coronada capital de distrito egipcio.

Este no es el modo en que se mira el futuro en las dos entidades separadas. Su retrica mutuamente contradictoria est basada en una asuncin similar: Tanto la Franja de Gaza como Ramala creen que el cambio finalmente vendr del exterior, y sa es tambin la expectativa.

El gobierno de Ramala espera que Estados Unidos, Europa y los Estados rabes pro occidentales se avendrn a su parecer y forzarn a Israel a hacer lo que ha evitado desde 1968: retirarse ("con leves ajustes de frontera ") y llevarse a los colonos a casa. El gobierno de Ramala espera que factores externos hagan que Israel entienda lo que no entiende solo. No hay nada jactancioso en esta postura; ms bien es decompasin por los israeles, que se han encajonado en una burbuja de suficiencia que no hace caso de los procesos histricos.

Hace ms de diez aos, durante una de las vanas rondas de conversaciones entre Israel y los palestinos, Saeb Erekat se permiti preguntarse: No estn los israeles pensando en sus nietos? Una pregunta similar se oye de los habitantes de Gaza cuyos hogares fueron destruidos y cuyos nios masacrados, as como de los campesinos palestinos de Cisjordania que han tenido su hartazgo de de hostigamiento de los colonos. Todos quieren saber: No entienden los israeles que no pueden depender siempre de su superioridad econmica y militar? Que ser imposible mantener siempre un rgimen agresivo basado en la extrema desigualdad y el privilegio para los judos?

En otras palabras, es es una peticin a Occidente: " Si Israel es tan importante para ustedes, gurdenselo."

Ese enfoque ve la comunidad juda israel como una parte aceptada de la regin, ya sea en un Estado, en dos o en una federacin de ellos. No importa. Esto propone plazos de tiempo previsibles para la puesta en prctica: dos aos, cinco aos, diez. Esta es una vision que todava conserva la fe en el sentido comn occidental .

El gobierno de Gaza, mientras tanto, est esperando que estalle una Intifada musulmana en pases cercanos y lejanos, que pondr del revs el equilibrio regional y global: Los pueblos se levantarn, los gobiernos pro occidentales caern, y los nuevos gobiernos no mostrarn la tolerancia por la ayuda occidental a Israel o por el elemento extranjero que Occidente ha plantado en Oriente. Ese escenario, tambin, ve a Israel como el responsable de todo lo que pasa y podra pasar, pero no tiene ninguna compasin por una entidad que ve a mil millones de sus vecinos como algo sin importancia. Su plazo de tiempo es mucho ms largo que el del escenario compasivo. Los que pacientemente esperan una extensa Intifada musulmana estn convencidos de que su escenario, y no el que esperaOccidente para tomar medidas, es el que suceder; despus de todo estn convencidosde que Occidente no cambiar sus posiciones.

Fuente: www.haaretz.com/hasen/spages/1159017.html



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