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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2010

Me llaman calle

Mikel Arizaleta
Rebelin


Me llaman calle
me llaman calle
calle sufrida
calle tristeza de tanto amar
Me llaman calle
calle ms calle.

Ahora que el ayuntamiento de Bilbao se apresta a perseguir a las prostitutas callejeras, bien se merecen estas mujeres, en su mayora emigrantes africanas que malviven en nuestro querido Botxo, la bella cancin, que Manu Chao les dedica y canta. l la cancin, nosotros el apoyo y el cario solidario. Con frecuencia, y sobre todo en este caso, la prostitucin callejera tiene nombre de pobreza, de miseria e indignidad. Y contra ella el Ayuntamiento de Bilbao no saca ordenanzas ni el alcalde pecho. La calle es la habitacin de la mujer pobre. Me llaman calle... Para el humano solidario la calle es compaera.

Y las mujeres ediles de Bilbao en este caso juzgan como los hombres. Son el amn de los hombres cuando hablan de la prostitucin de mujeres callejeras. Ni siquiera se preguntan por qu no hay hombres callejeros en la prostitucin de nuestra villa? Si no tendr algo que ver la violencia de gnero, tambin en sus decisiones municipales?

Y qu ocurre cuando son los funcionarios los prostitutos? Que entonces no hay ordenanzas, ni alcaldes que se pronuncian, ni castigos.

He observado un silencio oficial clamoroso ante las confesiones, vertidas en una mesa redonda en Oiartzun (Gipuzkoa). Entre otras, Ixiar Galardi. Rememoraba el momento de su arresto por funcionarios estatales: No pude evitar pensar que estaba en sus manos No les entra en la cabeza el compromiso poltico que puede tener una mujer Ms all del lenguaje sexista y las presiones en la incomunicacin de las comisaras estatales la polica le agarr de sus pechos, se me hizo insoportable, me apretaban cada vez con ms fuerza con sus asquerosas manos. Otra mujer, que estuvo presa, Kristina Gete, recordaba que fue obligada a parir rodeada de policas. Los relatos son numerosos, abundantes: Comienzan a meterse con mi cuerpo, que si no estaba mal, que era una chica bonita Uno de ellos comienza a decirme que estaba deseando quedarse a solas conmigo mientras me golpeaba con la mano el pecho. Me pone el brazo en el cuello levantndome la camiseta y tocndome el pecho de nuevo. Las amenazas eran constantes, que me iban a meter un palo, que me iban a violar, que me iban a torturar ms... Comenzaron a quitarme la ropa. Ya sabes cuales son las torturas: bolsa, electrodos y la pistola por la vagina.

Los informes sobre La tortura en Euskal Herria contienen abundantes relatos de este tono. El silencio de instituciones oficiales y jueces, el silencio oficial es clamoroso, delator, de mafia institucional.

Rodrguez Zapatero, que este fin de semana ha denunciado la violencia de gnero, sin embargo calla y consiente cuando son sus propios funcionarios quienes ejercen la prostitucin y el abuso en interrogatorios y comisaras o cuando mujeres denuncian su trato ante jueces de la Audiencia Nacional.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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