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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2010

En Venezuela sale gratis difamar a Chvez

Jos Justiniano Lijern
Rebelin


Desde que el Presidente Hugo Chvez, lleg en el ao 1999 a la presidencia de la Repblica, mediante elecciones limpias y democrticas. La derecha venezolana espero un tiempo prudencial creyendo que este nuevo presidente sera otro ms a las ordenes de sus intereses, pero una vez que el presidente asentado en el gobierno con un apoyo popular diferente a los anteriores enjuague eleccionarios de la IV Repblica, donde se reparta el gobierno a gusto y sabor de las clases dominantes y entreguista del pas. Esa burguesa retrograda venezolana, cuando vio que Chvez no era uno ms a quien se le poda utilizar en beneficio de sus intereses, inici la confrontacin.

Segn lo coment pblicamente en varias oportunidades el Presidente Chvez, hubo un tiempo de coqueteo de parte del imperio norteamericano y todos sus satlites del norte, luego comenzaron a adular al presidente aprovechndose de los infiltrados que al principio cercaban a Chvez y que para bien del proceso venezolano, se dieron cuenta que su trabajo sera intil para sus aviesas intenciones y se fueron, pues el nuevo destino de Venezuela estaba sellado con la posicin firme de Chvez de ir al proceso constituyente y al mismo tiempo insistir en el anhelo truncado del libertador Simn Bolvar, luchar decididamente junto a su pueblo por la nueva independencia de todo coloniaje extranjero.

Ese fue su delito de Chvez y de cualquier otro presidente u organizaciones o movimientos, que ose rebelarse contra el poder imperial y sus clases dominantes.

A partir de ah EE.UU. como amo de las burguesas nativas, comenz a desplegar todo su aparato de inteligencia y poder econmico, para desestabilizar al gobierno venezolano llegando al golpe fascista del ao 2002, luego el sabotaje econmico con el paro petrolero y la conjura internacional de todos sus medios de comunicacin con el objeto de criminalizar ante el mundo a Chvez y tratar de justificar su intervencionismo solapado y que lo sigue haciendo hasta el presente ante el rechazo firme y contundente de las mayoras del pueblo venezolano.

La burguesa venezolana incapaz y servil a intereses externos, como amplificador dcil del imperio, se dedica todo el tiempo a denigrar, insultar por todos y cada uno de sus medios de comunicacin, oral y escritos, inclusive mentndole a su seora madre del Presidente, y acusndolo sin prueba alguna, de nexos terroristas, de apoyar bases guerrilleras en su territorio y por si eso fuera poco es muy frecuente que lo acusen de mafioso, de dilapidar fondos pblicos, de dictador, de exportar uranio a Irn, etc., etc., etc. y no pasa nada, y cuando existe algn reclamo de parte de los agredidos, inmediatamente salta toda la sinfnica internacional gritando en coro general toda la derecha internacional, que en Venezuela no existe libertad de expresin y que Chvez es un tirano y que es un peligro en el continente y por supuesto para los EE.UU. y muchos incautos de creen ese cuento, incluido los pases del primer mundo.

Este modo de hacer poltica de la burguesa venezolana es similar al que usan las burguesas de otros pases donde se estn desarrollando procesos de recuperacin de la dignidad nacional, su arremetida nada tiene que ver con el sagrado derecho de opinin, sino que raya en el delito. Como sostenemos lneas arriba es toda una conjura internacional a la cabeza de los EE.UU. contra todo aquel que se atreva a no someterse a sus designios imperiales.

Se conoce que en estos das, la justicia venezolana por fin parece tomar cartas en el asunto como es de su competencia hacer respetar la ley, y ha convocado a los estrados judiciales a eternos difamadores a que prueben sus aseveraciones. En casi todas las leyes del mundo se sostiene, que: todo ciudadano es responsable de responder por sus actos, as de simple es la cosa. Quien acusa sin pruebas debe responder ante la justicia y no invocar su libertad de expresin, pues por encima de ese derecho de denigrar esta el derecho a la verdad.

Lo que reclaman los patrones de los medios de comunicacin de la SIP, sobre el derecho de la libre expresin y opinin, es pretender confundir estos sagrados principios con los delitos de la libre difamacin como prctica cotidiana de los dueos de medios de comunicacin mundial, es tiempo de acabar con la impunidad de quienes se creen dueos de la verdad.

Ojal que en Venezuela y en cualquier otro pas, todo aquel que difame a cualquier persona, empezando desde el Presidente hasta cualquier ciudadano comn, no le salga gratis denigrar, sino que le cueste todo el peso de las leyes.

* Jos Justiniano Lijern es ex Dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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