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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2010

El rechazo de la inmigracin es consecuencia del miedo de los polticos a afrontar el cambio social
La xenofobia que viene

Xavier Rius Sant
El Peridico


El resultado de la encuesta publicada por EL PERIDICO, segn la cual uno de cada cuatro catalanes podra votar una candidatura xenfoba o la consideracin por parte del 48% de los sondeados de que la inmigracin es negativa para el pas, nos muestra, una vez ms, las consecuencias del miedo y los electoralismos con los que la clase poltica ha afrontado el cambio social irreversible que ha significado la inmigracin. Transformacin que se consideraba a todas luces un xito dado que Espaa haba pasado en pocos aos de un 3% de poblacin extranjera o de origen extranjero al 15% actual sin conflictos sociales importantes. Una inmigracin que haba llegado sbitamente por dos motivos: para paliar la cada de la natalidad que a inicios de los 90 se convirti en la ms baja de Europa, con un ndice de fecundidad de solo 1,2 hijos por mujer, y por la demanda de mano de obra, acrecentada por un impulso econmico superior al 3%. El periodo de mayor aumento de la inmigracin tuvo lugar durante el Gobierno de Jos Mara Aznar, pese a que este no se cans de agitar los miedos a este fenmeno.

Hace tres semanas, el ministro Celestino Corbacho present el informe del Observatorio Espaol del Racismo y la Xenofobia, organismo dependiente del Ministerio de Trabajo, y que basa sus conclusiones en encuestas del Centro de Investigaciones Sociolgicas. Pues bien, segn dicho informe, en 1996, cuando Aznar llega a la Moncloa y en Espaa hay solo 600.000 extranjeros, el 28% de los ciudadanos creen que hay demasiados inmigrantes. En el 2005, cuando el crecimiento econmico demandaba ms empleo, y el ministro Jess Caldera crea mecanismos para la contratacin en origen, son ya un 60% los que opinan que son demasiados. Ahora, segn este informe, el 77% opinan que hay demasiados inmigrantes, dato que coincidira con lo expresado por el sondeo de EL PERIDICO.

Resulta significativo que en el 2005, cuando ni hay ni se aventura una crisis econmica, ya el 60% cree que hay demasiados inmigrantes pese a que la economa crece y las familias demandan ms. Todo el mundo trabaja con inmigrantes o tiene inmigrantes cuidando a sus hijos o abuelos, pero, en cambio, siente que hay demasiados. La baja natalidad, que sigue siendo la menor de Europa, no preocupa. En cambio, s que preocupa que haya tantos inmigrantes, pese a no asomar todava la crisis. No hay racismo social, todos necesitamos inmigrantes, pero de alguna manera se asume el espritu de aquella frase por la que se hizo famoso el alcalde de El Ejido, Juan Enciso: A las ocho de la maana todos los inmigrantes son bienvenidos para trabajar, pero a las ocho de la tarde sobran todos. Es decir, lo que molesta a la poblacin no es tener inmigrantes trabajando en casa, en la empresa o consumiendo, sino su visibilidad. Evidentemente, la no asuncin por los gobiernos del PSOE y del PP de la magnitud del fenmeno, sin incrementar los servicios pblicos, sera otra de las causas de esta percepcin. Los discursos alarmistas de ciertos polticos sobre el impacto negativo de la inmigracin con el aqu no cabemos todos!, pronunciados cuando la economa demandaba ms inmigrantes, aumentaban dicha opinin. Pero, pese a que no guste ver a tantos inmigrantes, de alguna manera se los asume como necesarios y no surgen ni en Catalunya ni en Espaa movimientos racistas. Es loable y un sntoma de madurez que, pese a afrontar ahora un desempleo mayor que nuestros vecinos europeos, no hayan surgido movimientos sindicales o de parados xenfobos.

La xenofobia ha surgido en barrios en los que, al no haber planificado las administraciones esta fuerte llegada, se han creado guetos. Aqu, la poblacin autctona se siente en minora y afronta los problemas de convivencia derivados de esta llegada de personas con otras costumbres. Y ha sido precisamente en una de estas poblaciones, en Vic, donde Josep Anglada, haciendo un eficaz puerta a puerta, obtuvo 3.000 votos y cuatro concejales. La equvoca actuacin del alcalde, Josep Vila dAbadal, asumiendo parte de sus argumentos, catapult a Anglada a los medios de comunicacin. En cambio en Salt, donde el ndice de inmigrantes y de parados es mayor, la alcaldesa Iolanda Pineda ha sabido crear consensos en lugar de legitimar conflictos.

Es posible que Plataforma per Catalunya (PxC) obtenga representacin en el Parlament. Afortunadamente, el pasado fascista de Anglada o la escisin de algunos de sus militantes, con el concejal de Cervera Mateu Figuerola a la cabeza, que ha creado el Partit per Catalunya imitando el logotipo de PxC y se presentar a las elecciones con el fascista Movimiento Social Republicano, le restarn votos. Pero lo grave no ser que Plataforma entre en el Parlament, dado que la gran mayora de pases europeos ya tienen grupos racistas en sus parlamentos. Lo realmente preocupante sera que, como parece que van a hacer PP y CiU de aqu a las autonmicas, se asuman sus argumentos. Al hacerlo, no solamente legitiman el miedo y rompen la cohesin social, sino que, al dar la razn a los xenfobos, dan motivos a la ciudadana para que los vote.

Fuente: http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=699472&idseccio_PK=1006


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