Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-03-2010

Los judos controlamos Amrica y los norteamericanos lo saben

Juanlu Gonzlez
bitsrojiverdes.org


Si estas palabras las hubiera pronunciado cualquier periodista, bloguero o analista poltico, hubiera sido tildado inmediatamente de antisemita, de conspiranoico o de creyente en gobiernos mundiales en la sombra en manos de judos avaros y vidos de poder. Pero no, la frase aunque obviamente fue desmentida la pronunci Sharon el 3 de octubre de 2001 en una radio israel en una conversacin con Shimon Peres y refleja con toda crudeza lo que viene sucediendo en Estados Unidos durante las ltimas dcadas con la poltica internacional y, sobre todo, con la relacin con el estado sionista y todo lo que le rodea. Pero ni si quiera ha sido la nica de su gnero, Olmert se jact en pblico de que EEUU votaba en la ONU lo que l mismo indicaba o exiga a Bush a tenor de la aprobacin de la resolucin 1860 del Consejo de Seguridad en la que se peda el fin de la guerra de Gaza.

En marzo de 2006, dos investigadores de la prestigiosa facultad John F. Kennedy de Gobierno perteneciente a la Universidad de Harvard publicaron un estudio titulado El Lobby Israel y la poltica exterior de los Estados Unidos que pona de manifiesto que el incondicional apoyo a Israel de EEUU estaba yendo en contra de los intereses de su pas en muchos frentes, pero sobre todo en la denominada lucha contra el terrorismo, su principal caballo de batalla en los tiempos que corrieron tras el 11S. Los autores no eran becarios o estudiantes recin licenciados, se trataba de John J. Mearsheimer (Director del Departamento de Ciencia Poltica de la Univeridad de Chicago) y Stephen M. Walt (Decano Administrativo de la John F Kennedy School of Government, Universidad de Harvard). Bsicamente, ambos profesores osaron decir que Estados Unidos enfrenta un problema de terrorismo porque es un estrecho aliado de Israel, no porque ambos pases estn unidos enfrentando una amenaza terrorista compartida, que es lo que suelen contarnos interesadamente los mass media.

Sin embargo, a raz de la publicacin del documento fueron machacados sin piedad. Poner encima de la mesa que el congreso norteamericano estaba literalmente tomado por el lobby sionista de la AIPAC era ms de lo que poda esperarse de una universidad, decir ya incluso que la AIPAC es un agente de un gobierno extranjero que est poniendo en peligro la seguridad de EEUU, iba contra todos los dogmas de fe que las relaciones pblicas del lobby (as se le conoce en Washington, a secas, sin eptetos) han ido construyendo a travs de su notable influencia en los medios de comunicacin, en las propias universidades y en los think tanks del imperio. A pesar de ser un best seller, el libro de Mearsheimer y Walt fue bsicamente ignorado por los medios de comunicacin, siguiendo al pie de la letra el modelo de propaganda descrito por Chomsky y Edwards en su estudio del funcionamiento de los medios de comunicacin de EEUU: Los guardianes de la libertad. Propaganda, desinformacin y consenso en los medios de comunicacin de masas.

Por eso en estos das conviene traer a colacin tanto las palabras de Sharon como las de Olmert y las de ambos investigadores. Cuando por fin se pone de manifiesto pblica y masivamente que Israel est en contra de toda negociacin y que nicamente quiere constituir su estado bblico, el Eretz Israel, desde el ro Jordn hasta el Mediterrneo en contra de toda la palabrera que contiene la propaganda oficial del sionismo desde hace casi cien aos, merece la pena recordarlos. Y es que las declaraciones oficiales de los portavoces de Israel nunca han tenido equivalencia sobre el terreno, particularmente desde el fin de la Guerra de los Seis Das, cuando comenz la apropiacin del terreno conquistado y el establecimiento de colonias permanentes dentro de suelo palestino, en el que hoy viven ms de 300.000 judos en su mayora fanticos ultraortodoxos armados hasta los dientes.

El reto de Obama en estos das, una vez que la reforma sanitaria ha logrado salir adelante (aunque recortada en cuestiones fundamentales) es obligar a retomar unas conversaciones de paz reales en las que se parta de los inalienables derechos del pueblo palestino reconocidos por la legalidad internacional y con un calendario cerrado de establecimiento de un estado viable. Eso es algo inaceptable para el sionismo, incluso para el ms moderado, que pretenda finalizar la limpieza tnica de Jerusaln, las obras del muro del apartheid y las carreteras slo para judos para unir los asentamientos, antes de sentarse a una mesa de negociacin. La solucin prevista ante las ms que esperables negativas palestinas a su doloroso ofrecimiento sera una desconexin al estilo de la practicada en Gaza. Y como un estado nunca sera viable en esas condiciones, sobre todo por la falta de continuidad, la esperanza israel se basaba en doblegar an ms a los palestinos para que aceptasen integrarse como poblaciones de derecho en Egipto y Jordania, dos estados absolutamente controlados por Estados Unidos y, por ende, por el lobby sionista a las rdenes de Israel.

La idea expresada por Shamir en la frase les har negociar veinte aos slo para superar el primer paso, ya no parece tener ms validez para el aliado norteamericano. Las tesis de Mearsheimer y Walt han sido asumidas en pblico hasta por el todopoderoso general Petraeus. El jefe del Comando Central de Estados Unidos declar recientemente que la intransigencia israel pone en peligro a las tropas norteamericanas que combaten en Irak, Afganistn y Pakistn. Pero an fue ms all en su comparecencia ante el Senado del 16 de marzo de este ao:

El conflicto fomenta sentimientos antinorteamericanos debido a la percepcin de un favoritismo de Estados Unidos hacia Israel. La ira de los rabes en torno a la cuestin Palestina limita la fuerza y profundidad de la cooperacin con los gobiernos y pueblos en la rea de responsabilidad y debilita la legitimidad de los regmenes moderados en el mundo rabe. Mientras tanto, para movilizar sus apoyos, Al Qaeda y otros grupos militantes explotan esa ira. Este conflicto (israelo-palestino) tambin permite que Irn ejerza una influencia en el mundo rabe a travs de sus clientes, el Hizbola libans y Hamas.

Eso equivale a decir que solucionando el problema palestino de manera satisfactoria el conflicto con Irn bajara muchos enteros y la repblica islmica perdera buena parte de su apoyo regional. Puede parecer algo obvio a este lado del Atlntico pero orlo en el Senado de EEUU en boca de un destacado guerrero seguro que hara agachar la cabeza a ms de una seora.

 

Podamos o no considerar crisis a lo que est sucediendo en estos das entre los sempiternos aliados estratgicos. El disenso EEUU-Israel ha alcanzado tal dimensin que, al menos a nivel de opinin pblica, la vuelta atrs es harto complicada. Otra cosa diferente ser que se logre enterrar el caso con algunas medidas concretas de suavizacin de la pauprrima vida de los palestinos bajo el yugo sionista (retirada del Tsahal a las posiciones del ao 2000 en Cisjordania, liberacin de presos, congelacin de asentamientos, etc.), pero hara falta algo muy muy grande para que el tema palestino saliese ahora de la agenda internacional. Quiz una nueva guerra regional, quiz un nuevo 11S

Obama tiene ante s el reto de demostrar que tiene las riendas de la poltica exterior norteamericana o que le gobierna un pequeo estado teocrtico, fundamentalista y belicoso. Tambin se enfrenta a una promesa electoral de las ms sonadas de su campaa: disminuir la influencia de los lobbys en la poltica de su pas. El objetivo que dicen se ha marcado es que al final de su mandato el conflicto rabe israel est solucionado o en puertas de solucin. En fin, no queda mucho para comprobarlo.

http://www.bitsrojiverdes.org/wordpress/?p=4031



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