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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-04-2010

La campaa meditica contra Cuba: Lo que se dice, lo que se oculta

Alejandro Torres Rivera
Rebelin


Durante las pasadas semanas los medios de comunicacin en Puerto Rico se han hecho eco de los pronunciamientos de Estados Unidos y la Unin Europea respecto al fallecimiento en Cuba el 23 de febrero de 2010 tras una huelga de hambre de Orlando Zapata Tamayo. Se trata de la primera muerte de esta naturaleza desde 1972 cuando falleci por razones anlogas Luis Boitel. En su propsito los medios de prensa internacionales han colocado a Zapata Tamayo dentro del espectro de la oposicin poltica cubana ocultando importantes datos sobre su historial delictivo como ciudadano.

Cualquier muerte, ms aun si es de conciencia, es importante. Si bien reconocemos el derecho de toda persona a determinar la forma en que prefiere morir, de otro lado, reconocemos que existen situaciones en que consideracin de razones de Estado o consideraciones polticas pueden en un momento dado chocar con el ejercicio individual de tal derecho. La muerte de Zapata Tamayo, sin embargo, amerita ser examinada a la luz de otro tipo de aproximacin.

En cualquier caso, los elementos de solidaridad humana que podamos tener hacia la madre de Zapata Tamayo, hacia sus familiares y amigos como resultado de su fallecimiento, no debe obstruir nuestro anlisis objetivo del hecho cuando su muerte se utiliza como prtiga para el lanzamiento de una campaa injusta y falsa contra una Revolucin como ha sido la Revolucin Cubana. Por eso se impone la necesidad de asumir el debate en el plano de la bsqueda de los verdaderos elementos que estn presentes en el desenlace de los eventos que nos conducen a la muerte de Zapata.

En el historial delictivo de Zapata Tamayo dado a conocer por las autoridades cubanas se encuentra que ya desde 1990 haba sido procesado y condenado en varias ocasiones por delitos de alteracin del orden, daos y resistencia, estafa, exhibicionismo pblico, lesiones y tenencia de armas blancas. En el 2000 agredi con un manchete al ciudadano Leonardo Simn fracturndole el crneo. Su ltima condena en el 2004 se debi a actividades relacionadas con la alteracin del orden pblico, resistencia y desacato, de lo que se deduce, contrario a la campaa meditica, que Zapata no forma parte de los alegados prisioneros polticos cubanos juzgados en marzo de 2003.

Ninguno de estos datos ha sido desmentido por aquellos que levantan su voz contra Cuba en estos momentos. Por el contrario, en su propsito de atacar a Cuba, la prensa internacional tambin ha ocultado las declaraciones de las autoridades cubanas donde se ha informado que habiendo iniciado Zapata Tamayo su huelga de hambre el 18 de diciembre de 2009 y negndose a recibir asistencia mdica, an as, fue trasladado inicialmente al Puesto Mdico de la prisin en la cual se encontraba; posteriormente al Hospital Provincial de la ciudad de Camagey y ms tarde, al Hospital Nacional de Reclusos en La Habana. En estos lugares a Tamayo Zapata se le practic el debido cuidado mdico, tratamientos y medicamentos. Estos hechos fueron reconocidos por su propia madre en entrevistas documentadas con los mdicos que le atendieron y que Cuba ha hecho pblicas. El historial mdico establece que el da 3 de febrero de 2010 Zapata Tamayo confront una pulmona que le afect ambos pulmones la cual fue tratada con antibiticos no logrando superar su condicin pulmonar por lo cual falleci.

De acuerdo con la organizacin Amnista Internacional, en su declaracin de 24 de febrero de 2010 bajo el ttulo Death of Cuban Prisioner of Concience on Hunger Strike Must Herald Change, contrario al carcter poltico que pretende darse a su protesta, Zapata inici su huelga demandando se le facilitara en prisin un televisor, una cocina personal y un telfono celular para llamar a su familia, algo que incluso dentro de la realidad estadounidense como pas primermundista, no se le reconoce a los prisioneros, mucho menos a sus propios prisioneros polticos.

Como han indicado en un manifiesto suscrito por cientos de personalidades a travs del mundo en defensa de la Revolucin Cubana, lejos de dirigir un operativo meditico contra la Revolucin Cubana, de lo que se trata es que aquellos que dicen preocuparse de la situacin de los presos polticos, reclamen la liberacin incondicional de todos los presos polticos en todos los pases del mundo, incluidos los de la Unin Europea. En nuestro caso particular, como puertorriqueos, demandamos tambin no solo la liberacin de nuestros prisioneros polticos en crceles estadounidenses Carlos Alberto Torres, Oscar Lpez y Avelino Gonzlez Claudio, el primero ya prximo a cumplir en abril de 2010 treinta aos de prisin, sino tambin el procesamiento judicial de los responsables, planificadores y encubridores de los asesinatos polticos de Santiago Mari Pesquera, ngel Rodrguez Cristbal, Carlos Muiz Varela y Filiberto Ojeda Ros, por solo mencionar algunos. Ms an, si de sealar alegadas violaciones de derechos humanos se trata, reclamamos que con la misma fuerza que hoy la Unin Europea levanta su voz contra Cuba, la levante contra Estados Unidos con relacin a las violaciones de derechos humanos, torturas y muertes acaecidas en su prisin en Guantnamo, as como las violaciones de derechos humanos cometidas en innumerables prisiones secretas en el mundo a donde han trasladado alegados combatientes enemigos sin ningn tipo de respeto a su condicin humana.

Particular sealamiento tenemos que hacer sobre la campaa meditica seguida contra Cuba por el Estado espaol. Espaa no tiene ninguna fuerza moral para denunciar a Cuba por alegadas violaciones de derechos humanos, en tanto en cuanto no haga al menos una rectificacin histrica y pida excusas por la barbarie a la cual fue sometida el pueblo cubano durante la Reconcentracin de la poblacin campesina ordenada por Valeriano Weyler en 1896 mientras ocupaba el cargo de Gobernador y Capitn General de la Isla de Cuba. Para que no se nos olvide, recordemos que partir de ese ao y durante el siguiente, Weyler propuso reconcentrar las familias de los campos en poblaciones donde se encontraban acantonadas las tropas espaolas con el objeto de aislar a los luchadores independentistas cubano de la poblacin que les apoyaba. As desplazaron de sus hogares ms de 400 mil campesinos, lo que represent en aquel momento aproximadamente una cuarta parte de la poblacin. De estos, se estima, la mitad fallecieron en gran parte de hambre y enfermedades.

Estos campesinos fueron trasladados forzosamente a campamentos, almacenados como bestias en corrales y condenados a enormes privaciones alimentarias, higinicas y salubristas, por mencionar las ms crticas. Se trata del mismo concepto aldeas estratgicas que dcadas ms adelante desarrollara Estados Unidos en Viet-nam con la famosa teora de quitarle el agua al pez, en referencia a cmo restarle el apoyo material a la guerrilla del Ejrcito de Liberacin Nacional de Viet-nam del Sur por parte de la poblacin campesina.

Las manifestaciones que hoy proyectan los medios de comunicacin sobre las actividades de las llamadas Damas de Blanco en La Habana, no guardan proporcin con la cubierta dada por esos mismos medios a las protestas de las madres y abuelas argentinas de la Plaza de Mayo ante las muertes y desapariciones de ms de 30 mil vctimas de la Junta Militar promovida y sostenida por Estados Unidos; o a los reclamos de las madres de los asesinados, torturados y desparecidos en Chile y Uruguay durante la Dictadura Militar; ni a las denuncias de cientos y miles de madres cuyos familiares fueron torturados, asesinados y desaparecidos por gobiernos sostenidos en la fuerza militar y econmica de Estados Unidos en Amrica Latina y aquellas que incluso hoy, desde Honduras, denuncian los crmenes cometidos contra el pueblo como resultado del Golpe de Estado a Manuel Zelaya y la complicidad de Estados Unidos en el mismo.

Ms an, a las voces de las Damas de Blanco en Cuba reclamando libertad para aquellos que se levantan contra la Revolucin Cubana y las esperanzas de su pueblo, en nada compara con las voces que desde lo ms profundo del pueblo cubano retumban, cada vez con mayor eco en las calles de La Habana y todo el territorio nacional, en el reclamo de libertad para los Cinco Hroes Cubanos encarcelados en prisiones estadounidenses como resultado de su lucha anti terrorista que contra Cuba se organiza y financia desde el territorio nacional estadounidense.

Tiene razn Salim Lamari en su artculo Cuba, los medios occidentales y el suicidio de Orlando Zapata Tamayo, cuando indica lo siguiente:

El suicidio de Orlando Zapata Tamayo es una tragedia y el dolor de su madre debe respetarse. Pero hay gente que no tiene escrpulos. A los medios occidentales, Washington y la Unin Europea les importa poco la muerte de ste, como poco le importan los muertos hondureos y colombianos cotidianos. Zapata slo les es til en la guerra meditica que llevan contra el Gobierno de La Habana. Cuando la ideologa pasa por encima de la objetividad informativa, la verdad y la tica son las primeras vctimas.

Desde Cuba, Enrique Ubieta, distinguido investigador de temas martianos nos advierte con igual razn, lo siguiente: La absoluta carencia de mrtires que padece la contrarrevolucin cubana, es proporcional a su falta de escrpulos.



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