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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2010

Doctrina del shock amenaza a la economa

Paul Walder
Punto Final


El financiamiento del plan de reconstruccin que deber disear el gobierno de Sebastin Piera ya comienza a instalarse en el debate pblico. No slo se expresa en el Parlamento sino al interior del propio gobierno y sus partidos aliados. El financiamiento de un plan -que por lo bajo costar al Fisco unos diez mil millones de dlares, y al pas unos treinta mil millones- ya ha alineado a las tradicionales y poderosas fuerzas oficiantes del libre mercado, que observan las consecuencias de la catstrofe como una nueva oportunidad para entregarle las soluciones al mercado. Otras voces, procedentes de la Concertacin, han levantado ms por oportunismo que por verdadera conviccin propuestas propias de un Estado de bienestar keynesiano, aquel que se hace cargo activa y directamente de las decisiones econmicas y del curso que ha de seguir la economa.

Una tercera voz parece radicadar un poco aislada en el ministro de Hacienda, el economista de Harvard Felipe Larran. A travs de numerosas declaraciones mantiene una posicin levemente alejada de la ortodoxia neoliberal. A pocos das de asumir su cargo, y tras una reunin con los representantes de los principales grupos econmicos del pas, los Matte, Luksic, Said, y algunos otros, Larran dijo que la reconstruccin podra -y enfatiz esta idea-, financiarse en parte con un alza tributaria. A las pocas horas precis ms sus palabras, para descartar que el aumento tributario tocara a las personas o a las pymes. La mayor carga impositiva, esboz, podra aportarla la venturosa e intocable gran minera.

Con los das se ha aadido un nuevo y ms amplio argumento para este debate. Lo puso en la agenda el ex presidente Lagos, a travs de un documento pblico que concit a las pocas horas numerosas entrevistas de prensa. En ellas precis y ahond su planteamiento. Si bien es necesario, dijo, hacer todos los esfuerzos por reconstruir el pas, es tambin importante darle un sentido a este proyecto. En suma, Lagos se preguntaba qu tipo de pas se desea reconstruir, y cit planes histricos tras grandes terremotos, como la Corfo, en 1939, o el DFL-2 para las viviendas, tras la catstrofe de 1960, iniciativas con enormes proyecciones en el desarrollo futuro del pas. Lo que Lagos ha puesto en el debate es la aprensin frente a las frmulas que pondr en marcha el gobierno de Piera para reconstruir el pas, las que recaeran en gran parte en el sector privado. El Chile que surgira sera un pas doblemente dependiente de las fuerzas del libre mercado.

Propaganda neoliberal

En un pas cuya prensa escrita est controlada por los grandes capitales y aquellos sectores afines al fundamentalismo del mercado, la propuesta del ministro Larran ha sido interpretada y difundida como un sacrilegio. Los propios aliados del gobierno -la gran empresa y representantes de la UDI-, han levantado una campaa pblica para hacer desistir a Hacienda de sus intenciones de impulsar un alza directa de impuestos o un royalty a la minera y a las grandes corporaciones. Argumentos como un freno al crecimiento econmico derivado de la mayor carga tributaria, una huda de la inversin extranjera, falta a los compromisos ya contrados con las empresas e, incluso, un dao a la imagen del pas, han sido levantados como una campaa del terror en un pas an en estado de shock.

El gobierno de Piera cifr los daos del terremoto y el maremoto en 29.662 millones de dlares. En la presentacin que los ministerios de Hacienda e Interior hicieron ante el Senado, se segment esta cifra entre daos que corresponden al sector pblico -infraestructura vial, de riego, pesquera, salud y educacin, principalmente, que ascienden a unos diez mil millones de dlares-, y los privados, que es el resto del total calculado. Un dato adicional es el impacto en la economa, que como efecto de la menor produccin derivada de los daos dejar de producir 7.600 millones de dlares.

Esta suma, sin embargo, ha sido puesta en duda por el sector privado y sus representantes polticos, que buscan disminuir en lo posible la intervencin del Estado en la economa. En una entrevista concedida a El Mercurio por el senador UDI Jovino Novoa, queda expresada con claridad la postura de este partido, que ha sido tambin reforzada por la senadora Evelyn Matthei. Novoa estima que las prdidas a cargo del Fisco, que suman adems de la infraestructura las medidas de emergencia, viviendas y subsidios de cesanta, se elevarn a unos doce mil millones de dlares; sin embargo, sugiere que parte de este monto lo puede financiar el sector privado por la va de la concesin de carreteras, construccin de hospitales, crceles, escuelas, etc.. La catstrofe, para este conspicuo representante de la UDI, puede convertirse en una gran oportunidad de negocios para el sector privado, frmula que, por cierto, gusta bastante en Hacienda.

Novoa es claro en expresar la ms clsica visin neoliberal: El alza de impuestos producir mucho ms problemas que los que originar usar los ahorros de doce mil millones, o endeudarse. Tenemos los recursos, y un excelente equipo econmico que tiene que resolver cmo hacer el gasto afectando lo menos posible a la economa. Y si no quiere gastarlos, dice, que se endeude, entonces. Tiene capacidad por 20 30 mil millones de dlares. Tambin puede vender activos. Si frente a un terremoto no podemos hablar de venderle un 20 por ciento de Codelco a las AFP, significa que no podemos hablar de nada.

El rechazo a un alza tributaria para financiar la reconstruccin es simplemente un problema de intereses polticos ligados con las grandes mineras. En rigor, aumentarles los impuestos a las mineras -que ganarn este ao, con un precio estimado del cobre de 3,4 dlares, unos 25 mil millones de dlares! segn clculos del economista Manuel Riesco- no slo es puro pragmatismo econmico, como el que plantea cada vez con menos conviccin Felipe Larran, sino una manera de cambiar un poco la tremenda desigualdad en la distribucin de la riqueza. Una catstrofe de esta magnitud, que nos ha revelado las verdaderas condiciones de nuestros habitantes, sera una buena forma de hacer verdadera poltica. Pero el horno parece no estar, ni en esta emergencia, para bollos.

Chile vender este ao unos 42.000 millones de dlares en cobre. De ellos, unos 30 mil correspondern, segn Riesco, a la minera privada. Un monto que es prcticamente igual a sus ganancias. Porque, segn explica, sus costos son cero. El costo de extraer, procesar y transportar cobre en Chile es... cero pesos. Lo que ocurre es que adems del cobre, el proceso arroja, sin costo adicional, subproductos muy valiosos, como oro, plata y molibdeno, entre otros.

Hace un par de semanas el Comit de Defensa y Recuperacin del Cobre, que dirige Julin Alcayaga, dej una carta en La Moneda dirigida a Piera. En ella plantea dos frmulas para financiar la reconstruccin: una, un impuesto del diez por ciento a las ventas mineras por un perodo de cinco aos y un alza permanente del Impuesto Adicional a la Renta de 35 a 40 por ciento. Este incremento, a diferencia de los argumentos de la UDI en cuanto a un cambio de los compromisos adquiridos con estas empresas, no estara afecto a la invariabilidad tributaria que beneficia a estas corporaciones.

Nueva temporada de privatizaciones

Las citadas declaraciones de Novoa reflejan con claridad lo que la escritora canadiense Naomi Klein ha denominado la doctrina del shock: aquellas polticas neoliberales que incorporan privatizaciones y transferencia de las actividades tradicionalmente pblicas al sector privado tras una catstrofe, que puede ser poltica, social o natural. Lo que Novoa expone y propone, como la concesin de ms carreteras, la construccin -y por qu no la administracin- de hospitales y escuelas por los privados o la privatizacin del 20 por ciento de Codelco, se enmarca en la tesis de Klein.

Es posible que Larran haya dejado deslizar la posibilidad de un alza de impuestos o un royalty por una necesidad macroeconmica. Numerosos economistas han alertado que la transferencia de los doce mil millones de dlares ahorrados en el exterior generaran un fuerte impacto en el tipo de cambio, afectando la paridad con el dlar y la competitividad de los exportadores. Contar con pesos generados por la economa nacional, y no dlares, no tiene este impacto en la economa.

Con el curso de los das surgen seales que han comenzado a restar peso a la propuesta tributaria de Larran. Un informe que el gobierno encarg al Ministerio de Minera evalu negativamente el royalty a la gran minera transnacional. Argumentando los contratos de invariabilidad tributaria suscritos entre el Estado y las mineras -contrados durante los gobiernos de la Concertacin, cabe recordar- el informe concluye que lo que se podra recaudar por este concepto sera nfimo, comparado con el dao a la imagen pas.

A esta informacin se le ha sumado otra mucho ms contundente y reveladora sobre el curso que podra tomar el financiamiento de la reconstruccin. Nada ms simple y ms coherente con la ortodoxia neoliberal que privatizar lo que an le queda al Estado en las empresas sanitarias. El Estado chileno podra obtener casi 2.200 millones de dlares con la venta de su participacin en Esval, Aguas Andinas y Essbo. Y como su privatizacin inicial fue realizada durante el gobierno de Eduardo Frei, la Concertacin no tiene muchos argumentos para rechazar esta iniciativa. Aun cuando Larran ha dicho que no tocara ni Codelco, BancoEstado, Correos y algunas otras empresas pblicas, las que pueden generar mucho ruido en la oposicin, ante las sanitarias gobierno y oposicin son dos caras de la misma moneda.

En esta misma direccin corren las franquicias tributarias a las empresas que ayudan con recursos a los damnificados. La ley de donaciones, que Hacienda quiere mejorar y estimular es, finalmente, un subsidio que recibe la gran empresa. Porque las donaciones no son en este caso una accin de beneficencia o solidaridad, sino que se convierten en un buen negocio. Las donaciones finalmente significan importantes recortes tributarios. La propuesta estara inspirada en la forma de hacer negocios del propio presidente de la Repblica: el sector privado, para crecer, debe usar todos los medios disponibles para pagar los menos impuestos posibles.

Capitalismo para

los amigos

Donaciones, nuevas concesiones al sector privado. Si la reconstruccin toma esta muy probable va, muchas de las aprensiones de las organizaciones ciudadanas y de la prensa independiente en relacin a los vnculos del presidente con empresas inmobiliarias, podran convertirse en una realidad. La catstrofe y la posterior reconstruccin del pas pasaran a ser un gran negocio para las inmobiliarias cercanas al gobierno. O, algunas de ellas, al interior del gobierno. Un reportaje de Ciperchile elaborado por Francisca Skoknic y Juan Pablo Figueroa revel estos vnculos, que conforman una larga lista que encabeza el recin nombrado intendente metropolitano Fernando Echeverra. Tambin aparecen vinculados de distintas formas a las constructoras e inmobiliarias involucradas, el intendente del Maule, Rodrigo Galilea; el ministro de Economa, Juan Andrs Fontaine; y sus amigos Carlos Alberto Dlano, Andrs Navarro, Ricardo Bachelet y Jos Cox.

Pero en la lista aparece el propio Piera, que ha tenido negocios ligados a este sector. Y aun cuando se haya desprendido de ellos, las relaciones, los vnculos, la amistad con sus antiguos socios, permanece. Es lo que algn da el economista Joseph Stiglitz denomin capitalismo de los compadres. As como George W. Bush favoreci durante su gobierno a sus antiguos socios petroleros y a la poderosa banca, con los fatales resultados para la economa estadounidense y para el mundo, por qu no en Chile el presidente, que es un lder de la Bolsa y de todo tipo de inversiones, no favorecera tambin a sus entraables amigos? La doctrina del shock parece avanzar a plena marcha.


(Publicado en Punto Final, edicin N 706, 2 de abril, 2010)

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