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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-04-2010

No se dejen engaar, el presupuesto pblico no tiene nada que ver con el presupuesto familiar

Randall Wray
New Deal 2.0


Cuando un demagogo quiere atizar la histeria sobre los dficits del presupuesto federal, invariablemente comienza con una analoga con el presupuesto familiar. No hay hogar que pueda permitirse gastar siempre ms que lo que ingresa; tampoco puede hacerlo el gobierno federal. Aparentemente, resulta razonable; profundcese un poco en la afirmacin, y se ver que es un sinsentido total. Un gobierno soberano no guarda el menor parecido con un hogar. He aqu algunas diferencias notables:

1 El gobierno federal de los EEUU tiene 221 aos de existencia, si datamos su nacimiento con la adopcin de la Constitucin. Es la mejor fecha que podamos imaginar, pues con la Constitucin se instituy un mercado comn en los EEUU, se prohibi a los estados federados la interferencia en el comercio interestatal (por ejemplo, mediante gravmenes), se otorg al gobierno federal el poder de imponer y cobrar impuestos y se reserv al gobierno federal la capacidad para crear moneda, regular su valor y fijar los pesos y medidas de los que viene nuestra moneda de pago, el dlar. Yo no s de ningn cabeza de familia que tenga una longevidad, aparentemente indefinida, comparable. Esto podra parecer irrelevante, pero no lo es. Cuando ustedes mueran, sus deudas y sus activos tendrn que ser asumidos y liquidados. No hay un da del juicio final, un gobierno soberano no se enfrenta a una fecha final de vencimiento de pagos. Tampoco s de ningn hogar que tenga poder para fijar impuestos, para dar nombre a y emitir la moneda que usamos y menos an para exigir que los impuestos se paguen y que se paguen en la moneda por l emitida.

2 Con una breve excepcin, el gobierno federal de los EEUU ha estado ao tras ao, ininterrumpidamente, en situacin de deuda desde 1776. En enero de 1835, por primera y nica vez en la historia de los EEUU, se retir la deuda pblica y se mantuvo un excedente presupuestario durante los dos aos siguientes, a fin de acumular lo que el entonces secretario del Tesoro, Levi Woodbury, llam un fondo para afrontar futuros dficits. En 1837, la economa colaps en una honda depresin que gener un dficit presupuestario, y desde entonces, el gobierno federal no a hdejado de ser deudor. Desde 1776, ha habido exactamente siete perodos con substanciales excedentes presupuestarios y significativas reducciones del volumen de la deuda. Entre 1817 y 1821, el monto de la deuda nacional cay un 29%; entre 1823 y 1836 se elimin la deuda pblica (los esfuerzos del[ presidente Andrew] Jackson); entre 1852 y 1857 el volumen de la deuda cay un 59%; entre 1867 y 1873, un 27%; entre 1880 y 1893, ms de un 50%; y entre 1920 y 1930 se redujo en alrededor de un tercio. Se calla por sabido que la ltima vez que tuvimos un excedente presupuestario fue en los aos de Clinton. Yo no s de ningn hogar que haya sido nunca capaz de mantener dficits presupuestarios durante unos 190 de los ltimos 230 aos y acumular ininterrumpidamente deudas desde 1837.

3 Los EEUU tambin han experimentado seis perodos de depresin. Esas depresiones empezaron, respectivamente, en 1819, 1837, 1857, 1873 y 1929. (Adivinan ustedes la pauta? No? Pues repasen las fechas dadas ms arriba.) Con la excepcin de los excedentes presupuestarios de Clinton, toda reduccin significativa de la deuda ha venido seguida de una depresin, y toda depresin ha venido precedida de una significativa reduccin del volumen de deuda. Al excedente de Clinton sigui la recesin de Bush, luego una euforia especulativa, y finalmente, el colapso en que nos hallamos ahora. Y todava no est dicha la ltima palabra respecto de si podremos ahora arreglrnoslas para evitar caer en otra gran depresin. Aunque nunca se pueden descartar las coincidencias, siete excedentes presupuestarios seguidos de seis depresiones y media (sin descartar que esto termine con redondeo de la cifra hasta siete) deberan ser capaces de abrir algunos ojos. Y, dgase de pasada, nuestros bajones menos graves casi siempre han sido precedidos por reducciones del dficit presupuestario federal. Yo no s de ningn caso de depresin nacional causada por el excedente presupuestario de una familia.

4 El gobierno federal es el emisor de nuestra moneda. Sus pagars son siempre aceptados en los pagos. El gasto real del gobierno se hace acreditando depsitos bancarios (y acreditando las reservas de esos bancos); si ustedes no desean un depsito bancario, el gobierno les pagar en efectivo; si ustedes no quieren efectivo, les dar bonos del Tesoro. La gente trabaja, vende, mendiga, miente, roba y hasta mata para conseguir los dlares del gobierno. Ya quisiera yo que mis pagars constituyeran semejante objeto del deseo. Lo cierto es que no s de ningn hogar capaz de gastar acreditando depsitos y reservas bancarios o emitiendo moneda. Bueno, algunos falsificadores lo intentan; pero terminan en la crcel.

5 Algunos dicen que si el gobierno sigue incurriendo en dficits, un da de estos el valor del dlar caer a causa de la inflacin; o que su valor se depreciar en relacin con las monedas extranjeras. Pero slo un dbil mental se negara a aceptar dlares hoy por creer que en algn momento incierto en el hipottico y distante futuro su valor podra ser menor que el actual. Si ustedes tienen dlares que no quieren, hganme el favor y envenmelos. Y obsrvese que, aun en el caso de que diramos por buena la afirmacin de que los dficits presupuestarios pueden traer consigo la devaluacin de la moneda, todava habra aqu algo caractersticamente distintivo: pues el que yo gaste ms de lo que ingreso no trae consigo, comoquiera que se mida, la reduccin de la capacidad de compra del dlar.

Si le dan un poco de pensamiento a la cosa, seguro que ustedes mismos encuentran otras diferencias entre el gasto de las familias y el gasto pblico. Ya s que distinguir entre el gasto de un Estado soberano y el gasto familiar no elimina todos los miedos suscitados por el dficit. Mas, puesto que la analoga es trada con tanta frecuencia a colacin, yo espero que la prxima vez que ustedes la oigan en boca de alguien, exijan a su interlocutor que explique exactamente por qu un presupuesto pblico es como un presupuesto familiar. Si su interlocutor dice que los dficits del presupuesto pblico son insostenibles, que el Estado tiene que terminar devolviendo todas sus deudas, pregntenle cmo hemos conseguido arreglrnoslas desde 1837 para no dejar de acumular deudas. O es que 137 aos no constituyen un trecho temporal lo bastante dilatado como para configurar una pauta sostenible?

Randall Wray, profesor de teora econmica en la Universidad de Missouri en la ciudad de Kansas y consejero cientfico del Roosevelt Institute de prospectiva econmica, es uno de los analistas econmicos ms respetados de los EEUU. Colabora con el proyecto newdeal 2.0 y escribe regularmente en la revista New Economic Perspectives.

Traduccin para www.sinpermiso,info: Casiopea Altisench

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3227


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