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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-04-2010

Un pintor anarquista en un desfile de alta costura

Higinio Polo
El viejo topo


Como si estuviera en la obra del Pontormo, Van Dongen se nos aparece en un solo plano, en pocas distintas, en episodios alejados unos de otros que, sin embargo, forman una narracin continua que va desde su apasionada juventud anarquista en la pobreza de Montmartre hasta su pose de pintor acomodado que frecuenta en Pars los crculos del parasitismo burgus, de la moda y las pasarelas, de los ambientes mundanos, pasando por su despreciable aceptacin de las invitaciones nazis en el Pars de la ocupacin. Es el mismo en todas las escenas, aunque cada vez ms viejo, como todos, desarrollando una trayectoria artstica que bebe de la innovacin y la pobreza de principios de siglo, deslumbrando en algunas telas fauves, y que termina en el bienestar burgus, en la banalidad y en la copia de s mismo, convertido al fin en compaero del lujo mezquino y vulgar, en ornato de las fiestas satinadas, y, tras la Segunda Guerra Mundial, en recuerdo pintoresco de una poca perdida.

El pintor holands haba nacido en 1877, en Delfshaven, en el ro Maas, cerca de Rotterdam. A los dieciocho aos se instala en la ciudad de Erasmo, para dedicarse al arte. Tiene claras simpatas anarquistas desde su primera juventud, hasta el punto de que, con diecinueve aos, ilustra la portada del libro de Kropotkin, La anarqua. Filosofa e ideal. El mundo y el futuro son escenarios abiertos para l, y vibra con la digna ambicin de cambiar la vida, aunque su pas, la provinciana Holanda de principios del siglo XX, limitaba su horizonte personal. Conoca tambin a Ferdinand Domela Nieuwenhuis, un socialista que fue el primer parlamentario de izquierda en Holanda y que haba evolucionado despus hacia el anarquismo, fundando un peridico de esa ideologa (que ostentaba la hermosa cabecera de El socialista libre) en 1898, publicacin que tuvo gran influencia en el movimiento obrerista holands. Van Dongen estaba entonces muy interesado en Rembrandt, que, como l, era de la Holanda meridional, y en Hals, adems de otros pintores hoy casi olvidados, como Jozef Israls (un retratista y cronista de la vida campesina, de la escuela de La Haya) y George Hendrik Breitner, el padre del impresionismo holands.

Sus primeras obras como Autorretrato en azul, de 1895, pintada cuando apenas tena dieciocho aos; o el conocido y llamativo Caballo manchado, que pint durante varios aos (entre 1895 y 1907!), y que es anterior a Marc; y Zelandesa, de 1896, un retrato de mujer influido por Rembrandt dan muestra de su gran habilidad para la pintura y para captar los matices del mundo. Hace entonces dibujos simbolistas, tributo obligado a la poca; en un estudio que alquila en Rotterdam, trabaja siguiendo al pintor suizo Thophile Alexandre Steinlen (partcipe tambin en los medios anarquistas y socialistas, y retratista de la vida de los pobres), y pinta tambin en el taller que tena en la fbrica de malta familiar, donde haba trabajado como operario. Observa la vida popular, dibuja a prostitutas y pobres del Zandstraat, un barrio portuario abierto a todos los excesos, donde las putas se ofrecan desde las ventanas, anunciando ya el repugnante mercado que se creara en Amsterdam tantas dcadas despus. Pero Rotterdam se haba quedado pequeo para l, y el mundo estaba en Pars.

Cuando termina el siglo, en 1899, Van Dongen se instala en la capital francesa: haba estado antes unos meses, a caballo entre 1897 y 1898, pero, segn confes despus, en esta segunda ocasin llor de emocin al llegar. Vive con Augusta Preitinger, Guus (con quien se casar en 1901), en un minsculo apartamento de la calle Ordener, detrs de Montmartre, y, despus en la rue Girardon, al lado del Moulin de la Galette, que tantas escenas proporcionara al arte. A inicio del nuevo siglo, pinta y dibuja escenas de calle, de los cafs, refleja la vida de las prostitutas, cuyos rasgos tienen en su pintura el aire de poca que recuerda a muchos de los dibujos de Picasso, y, tambin, a Toulouse-Lautrec. Son los aos de dificultades, de estrecheces, de pasin. Los seis meses de la Exposicin Universal de 1900 (que inaugur con gran pompa el mile Loubet que haba indultado a Dreyfus, y cuya celebracin sirvi para levantar el Grand y el Petit Palais y la estacin de Orsay) le permiten trabajar como gua y relacionarse en ese Pars que bulle de novedades.

En el Retrato del padre del artista, de 1901, que Van Dongen pinta extraamente parecido a Valle Incln (sin conocer su existencia) en una pequea tela donde se encuentra el eco de Rembrandt, y que podemos relacionar con el Retrato del padre del artista, de Picasso, de 1896, refleja el escepticismo de un hombre viejo, en una atmsfera que nada tiene que ver con la que captura en sus escenas callejeras hechas a lpiz o en las estampas de interior de las cocottes. Mientras vive en la miseria, pinta a los burgueses que entran en los teatros, como en La escalera de la pera, de 1901, y a las putas en ambientes ntimos. Del mismo ao es Pareja de juerguistas, donde parece adelantar la soledad que mostrara el norteamericano Hopper en su clebre bar nocturno. En Mujer en cuclillas, de 1903, donde vemos a la dona asendose en un barreo, casi abandonndose; en Hombre sentado, del mismo ao, donde la simplicidad de la forma reduce la escena casi a una mancha; o en Bebedora de absenta, de 1902, donde trata el tema de los borrachos tan comn en las dcadas anteriores, y donde vemos, en el suelo, a una mujer embriagada, mirando una calavera con sombrero de copa, en todas esas obras, Van Dongen anuncia una voluntad de abrir nuevos caminos, aunque no se sospeche an la llegada de las vanguardias artsticas. Su inquietud revolucionaria se expresa en una pequea obra, a tinta y acuarela, de 1903, que titula con la trada de la modernidad, Libertad, igualdad, fraternidad.

Se relaciona entonces, en ese 1903, con el crtico anarquista Flix Fnon, uno de los principales integrantes de La Revue blanche (revista en la que colaboraron desde Proust hasta Len Blum, pasando por Verlaine), y se mueve en los crculos que quieren dar al arte otra funcin distinta a la del simple ornamento para acompaar el lujo burgus. De ese ao es Paraguas o cuatro personas apresurndose bajo la lluvia, una interesante obra de trazos amplios y lenguaje tachista, donde trata el movimiento, que despus los futuristas desarrollaran. Su posicin poltica es clara, terminante. As, pinta al rey britnico, Eduardo VII, perdiendo su corona a manos de una mujer que representa a la anarqua, y se burla de la burguesa, a quien juzga mezquina y desdichada, pese a su riqueza. Haba hecho tambin dibujos sobre la guerra de los bers para una revista satrica holandesa, De Ware Jacob. En 1904, gracias a Fnon, expone en la galera de Ambroise Vollard, una de las ms importantes de Pars. Le gusta el circo, como a Picasso y Apollinaire, y visita con frecuencia el Circo Medrano, donde sus personajes, el ambiente, el escenario, le estimulan. De esa poca son Los artistas del circo, de 1905, o Saucisse i Ppino, del ao anterior, donde nos muestra a dos bufones del espectculo, adems de las diferentes amazonas acrbatas que pinta despus de verlas en ese Circo Medrano. Crea tambin obras sin inters, como El tiovivo de cerdos, de 1904-05, o Caballitos, Plaza Pigalle, de 1905. Este ao es importante para l: nace su hija Dolly, e irrumpe el fauvismo en el escenario artstico europeo, cambiando los trminos y el tiempo de la representacin, que, desde ese momento, se volver vertiginosa.

Van Dongen slo estuvo representado con dos cuadros en la clebre exposicin de los fauves: en la sala VII del Grand Palais, los independientes del Salon d'Automne, haba pinturas de Matisse, Derain, Vlaminck, Marquet, Manguin y Camoin que hicieron exclamar al siempre citado y ocurrente Louis Vauxcelles: Donatello, chez les fauves. Es en ese momento, cuando l pasa del neoimpresionismo al fauvismo. Curiosamente, su cercana al gigante del siglo XX, Picasso, no le influir demasiado, al margen de algunas afinidades en la eleccin de los temas: de hecho, Van Dongen ser de los pocos que podr seguir el proceso de creacin de Las seoritas de Aviny (cuadro que Picasso, antes de terminarlo, no mostraba a casi nadie), como vemos en la fotografa de Guus y Dolly en el Bateau-Lavoir posando ante el cuadro. Van Dongen escribe entonces: Barracas, domadores de perros, mendigos, tambin bandidos, quin sabe, todos camaradas!, en esa poca de su vida en que se siente tan atrado por el mundo de las prostitutas y bailarinas pobres, como Picasso. Entre 1896 y 1903 est ms preocupado por la pobreza que ve a su alrededor que por el arte. Hace amistades, pero tambin cosecha recelos: Apollinaire atac duramente al anarquista Van Dongen en 1908 y en 1910, probablemente por la actitud que el pintor mantuvo durante esos aos, y por la antipata que el poeta siempre le manifest.

Kees Van Dongen fue compaero de Picasso en el Bateau-Lavoir del Montmarte parisino desde finales de 1905 hasta 1907, y fue all donde trenzaron una gran amistad en los aos previos a la gran guerra, amistad que despus evolucionara. All, en ese inmueble desvencijado y catico, vivi el pintor holands con su mujer Guus y su hija Dolly, a caballo con una pequea vivienda en la rue Girardon. Dolly, que tanto agradaba a Picasso, puesto que su amante, Fernande Olivier, no poda tener hijos, alegraba la vida de ambos. Son esos aos, pobres y felices, en que Dolly, con dos aos, que llamaba Tablo a Picasso, llegaba con el orinal a visitarle; la misma nia a quien vemos fotografiada delante de Las tres mujeres, de Picasso. Esa inclinacin por la alegra de la infancia la vemos tambin cuando Fernande posa con una nia, en Horta de Sant Joan, en 1909, fotografiada por Picasso. En esos aos Van Dongen pinta su Fernande Olivier, donde la amante del pintor espaol se tapa parcialmente el pecho con una toalla, y otro del mismo ttulo, de 1907, donde vemos a Fernande con sombrero y la nariz verde, como la mujer de Matisse, a quien ste haba pintado as en La raya verde dos aos antes: Fernande pos muchas veces como modelo para Van Dongen. Sus telas tienen claras diferencias con las del resto de los pintores fauves, y se va abriendo camino: participa en el IV Salon dAutomne y expone en la galera Bernheim-Jeune.

Cuando Fnon se pone a dirigir la galera Bernhein-Jeune compra obras de Van Dongen, quien viaja de nuevo a su tierra en 1907, probablemente para encontrar motivos de estmulo e inspiracin (barcos, canales, molinos) y para buscar obras de Van Gogh por encargo del propio Fnen. Tambin, como Picasso, se fija en el mundo de los payasos y saltimbanquis, y trabaja en el Bateau-Lavoir, junto al pintor espaol, y al lado de Vlaminck y de Otto van Rees, tambin amigo suyo, aunque vive en Montmartre, mientras frecuenta a Derain, Max Jacob y Apollinaire. Picasso, que vivi con l los aos de pobreza, describi a Van Dongen como el Kropotkin inspirado del Bateau-Lavoir, lo que, en una de las posibles interpretaciones, nos llevara a pensar que el prncipe anarquista ruso no andaba demasiado inspirado, al menos en opinin del pintor espaol. Con Picasso, Van Dongen va con frecuencia al cabaret Au Lapin Agile, que es visitado tambin por Braque, Modigliani, Utrillo y Carco. Hacia 1904-05 haba empezado a disfrutar de un cierto xito, hasta el punto de que algn crtico entusiasta lo relaciona con Turner y Van Gogh, y comienza a merecer la atencin de la prensa, que le acompaar durante muchos aos; tambin se interesa por l la polica, que, en 1913, retira del Salon dAutomne su cuadro Tableau (un espectacular desnudo de Guus, que, treinta y seis aos despus!, escandaliza todava en Rotterdam, de donde tambin lo retiraran), y protagoniza polmicas, rasgo permanente de su biografa, como el escndalo producido aos despus, en 1921, por su retrato de Anatole France, que present en la Socit nationale des beaux-arts.

Se convierte en un retratista irreverente y practica un orientalismo pictrico que es contemporneo del de Matisse, aunque radicalmente distinto: apenas nada relaciona a Sada con las odaliscas del autor de La danza. En esa poca pinta El Moulin de la Galette, de 1905-06, como si fuera una rplica al Matisse de Lujo, calma y voluptuosidad. Van Dongen cort la pintura en seis trozos para facilitar su venta (tres de los cuales estaban en la muestra organizada por el Museu Picasso barcelons), en un momento en que tena problemas econmicos. En l utiliza el lenguaje tachista, hijo del neoimpresionismo. En los ojos de la mujer con sombrero que aparece en primer trmino, entre el estallido de colores, se anuncia ya el final de su perodo tachista y el inicio del fauvismo, y en l han querido verse referencias al Baudelaire de Le peintre de la vie moderne y a la propia vida del Bateau-Lavoir. Y El circo, de 1905, parece cercano a Renoir. El fauvismo como vanguardia perece, y, en 1907, llega el momento de los cubistas y, sobre todo, de Picasso. Sin embargo, Van Dongen contina cultivando el fauvismo: Autorretrato fauvista, de 1908-09; el Retrato de Daniel-Henry Kahnweiler, de 1907; y Retrato de una cantante de cabaret, de 1908, son notables ejemplos de ello. Despus, consigue en 1909 un contrato con la Bernheim-Jeune, y sigue interesado en el mundo de las prostitutas, tomndolas como motivo de sus pinturas en papel, o en leos como Liverpool Light House, Rotterdam, de 1907, donde vemos la escena de la puta y el tipo que requiere sus servicios. La peculiar utilizacin que hace del color y una mezcla de ingenuidad y dureza influirn en algunos trazos de Die Brucke: Pechstein le pide, incluso, que colabore con ellos.

En esos aos, Van Dongen utiliza en su pintura rasgos de la escultura javanesa, en algn caso de copias que tena en su poder, que haba conseguido en las exposiciones de Pars y que expondr en lugares destacados de su casa, cuando se instale en Villa Sad; pinta Las luchadoras de Tabarin, de 1907-08, unas mujeres de mirada dura que observan desafiantes al espectador, y que guardan un lejana relacin con el Picasso de Las seoritas de Aviny. La sala Tabarin, en el 58 de Pigalle, era una mezcla de cabaret y lupanar que Van Dongen frecuentaba con entusiasmo y de donde tom las modelos para ese cuadro. Siempre le haban gustado los barrios de putas, en Rotterdam, en Amberes, Amsterdam, Pars: incluso lleg a alquilar una habitacin en un burdel para pintar a la luz del quinqu. De esa poca es Modjesko, cantante soprano, un gitano travestido a quien Van Dongen plasma en un retrato magistral, con la piel amarilla y el perfil y el fondo rojizos; y Anita, desnudo recostado, de 1908-09, donde retrata a su amante gitana, creando un perturbador desnudo con el sexo de la mujer en primer trmino, como si recordara a Courbet. Consigue el xito, y expone en Pars, Mosc, Berln, y participa en la muestra de Die Brcke en Dresden, en 1908: comienza su reconocimiento internacional, y su pintura se llena de rasgos violentos. En 1909 tiene dinero, y deja la pobreza de Montmartre, donde viva en la rue Lamarck, para instalarse en la calle Saulnier (al lado del Folies Bergre, donde se dedica tambin a perseguir bailarinas, segn nos cuenta Matisse, y donde conoce a otra de sus amantes, Nini). A esas alturas su matrimonio con Guus es una pura convencin. De esos aos son la Mujer rubia desnuda, de 1910, que muestra el cuerpo femenino blanco, rotundo, con el sexo abierto, tirado en el suelo, con el suelo y las cortinas rojas; y La bailarina india, de 1909-10, con la figura mal resuelta, aunque Van Dongen quisiera capturar el movimiento sensual de brazos y piernas.

All, en la calle Saulnier, lo vemos captado por la cmara, con una larga barba negra y un albornoz blanco, recostado en un canap. Puede, incluso, viajar: as, entre 1910 y 1911, visita Espaa y el norte de frica, cuya luz y color influyen en su paleta, encuentra la tradicin rabe, y descubre nuevos estmulos: segn l mismo afirm, le gustaba la mirada de las mujeres andaluzas. A consecuencia de su viaje a Espaa, pinta la Sirena espaola, de 1912, con la cabellera negra azulada, la piel marfilea, interesado en pintar mujeres andaluzas, gitanas, bailaoras de flamenco; y El chal espaol, de 1913, donde retrata a su mujer Guus, con el rostro velado y el rotundo desnudo enmarcado en un chal de flores. En 1913, va a Egipto, viaje que supone un giro en su obra, y a donde volver otra vez en 1928. All lo encontramos, antes de la guerra, sentado en la base de una de las columnas de sala hipstila de Tebas, observado por un egipcio con turbante.

En Exhibicin de boxeo con Charley, de 1912, donde vemos a dos boxeadores en accin, Van Dongen pinta al delirante Arthur Cravan, amigo suyo, que tambin boxeaba. Hacia 1913, Van Dongen trabaja en un garaje en Denfert-Rocherau (cerca del cementerio de Montparnasse y de las oprimentes catacumbas llenas de esqueletos del subsuelo de Pars), donde vive en una casa de dos plantas a la que acceden los burgueses ociosos y los noctmbulos con posibles para asistir a las fiestas locas del pintor. Es el ltimo fauvista, pero se ha convertido en compaero de la original y mundana Luisa Casati, una afectada marquesa musa de algunos futuristas y amante de DAnnunzio, que le introduce en el gran mundo. Con ella, el pintor va a Venezia, entra en los salones de la riqueza. Casati est representada, de espaldas, en el cuadro Pila con flores, de 1917. Con el estallido de la gran guerra, las cosas cambian: incluso Kropotkin se declarar partidario de la Entente, frente a las posiciones de otros dirigentes obreros que denuncian la guerra imperialista. Inicia entonces, separado de su familia, una relacin que durar muchos aos con Jasmy Jacob, gerente de una casa de alta costura, mujer extravagante y sofisticada, que, como la Casati, merodea por los crculos de la riqueza parisina y convierte a Van Dongen, que colabora en ello con entusiasmo, en un habitual de ese mundo ridculo donde se pavonean todos los parsitos de la ciudad. Las dos, Casati y Jacob, apartan a Van Dongen del universo de los pobres, y lo introducen en la alta sociedad parisina.

En 1919, Van Dongen ha cambiado. El joven rebelde se ha transformado definitivamente en un burgus; su relacin con Jasmy Jacob (a quien retrat en un cuadro espantoso), que haba iniciado en 1916, se prolonga hasta 1927, y, con ella, durante la guerra, se instala en un palacete, en Villa Sad, junto al Bois de Boulogne. Su mujer y su hija vuelven a Pars, pero Van Dongen ni se molesta en verlas. Tras la gran guerra, Van Dongen se convierte en centro de todas las miradas: preside concursos de belleza, participa en presentaciones de automviles y jolgorios de alta costura, y, en su casa de la calle Juliette-Lamber (que compra en 1922) se suceden las fiestas, con duques, burgueses de la alta sociedad parisina, nobles exiliados de la Rusia revolucionaria, putas, bailarinas, acrbatas, cantantes: todo sirve para vivir los aos de locura. Tambin, frecuenta Deauville, el casino y los baos de mar, que utiliza como motivos y que expondr en su propia casa, en la mansin de Villa Sad. Le gustaba, ay, viajar a lugares como los balnearios de Deauville, Cannes, Montecarlo.

Utiliza durante esos aos el color rojo de manera sistemtica, creando imgenes sorprendentes, como en el Autorretrato, un cuadro rojo, rotundo, sin concesiones; y en el rostro de Sada, de 1913, o en Quietud, de 1918. Trabaja sobre todo el retrato, gracias a los encargos que recibe, de financieros, burgueses, ricos desocupados y parsitos que pueblan las noches de Pars. An se relaciona, espordicamente, con algunos de los compaeros de juventud, aunque se va alejando de ellos, incluso de Picasso. Sin embargo, guarda algn recuerdo de su juventud rebelde (pinta, por ejemplo, el retrato de Charles Rappoport, un miembro del Partido Comunista Francs que haba conocido a travs de Anatole France), pero ahora es un pintor rico y famoso, y, aunque no es consciente de ello, la fuerza de su pintura se ha ido agotando. Se ha convertido en un dandy, un asiduo de la noche parisina que pasea su cola de pavo real entre los burgueses. Ha triunfado, y, a l, un holands, Francia le concede la Legin de Honor. Es ya un hombre maduro, vanidoso al fin, que, a los cincuenta aos, escribe sus memorias, a las que pondr un ttulo largo y ridculo: Van Dongen cuenta aqu la vida de Rembrandt y habla, al respecto, de Holanda, las mujeres y el arte.

En 1932, se ve obligado a abandonar el piso de Juliette-Lamber (su amante Jasmy, que ya no est con l, se ha casado con un general) y se muda a una casa con jardn del 23 bis de la avenida la Celle-Saint-Cloud de Garches, ms all del Bois de Boulogne, en las afueras de Pars, y mantiene el enorme estudio en la calle Courcelles, al lado del Parc de Monceau, donde lo vemos sentado en un gran sof, en una fotografa de 1954: es un estudio ordenado, sin alma: un decorado. Viaja a Estados Unidos, en 1935, con la idea de hacer nuevos clientes, pero la crisis desatada con el crack de Wall Street ha afectado tambin al mundo del arte: en los primeros aos treinta vende poco, aunque a partir de 1936 vuelve a recibir encargos importantes, desde el Aga Khan hasta el rey Leopoldo de Blgica, el monarca que mantendr una equvoca relacin con Hitler.

En 1940, nace su segundo hijo, de su relacin con Marie-Claire Huguen. La invasin nazi lo encuentra en el norte de Francia. Vuelve entonces de la Bretaa a Pars, donde permanece, a diferencia de muchos otros intelectuales y artistas. Como si persiguiese la infamia, en octubre de 1941 se presta a realizar un viaje a la Alemania nazi, invitado oficialmente por Arno Breker y por el embajador nazi en Pars, Otto Abetz. Adems de Van Dongen, viajan a Berln Vlaminck, Derain, el escultor Paul Belmondo y otros. Ha descendido hasta el infierno del colaboracionismo, aunque despus intentar disfrazar la gravedad del hecho. A todos esos viajeros al universo nazi, los vemos en la siniestra instantnea captada en la Gare de lEst de Pars: Van Dongen, entre Derain y Dunoyer de Segonzac, posa ante el equipaje, todos acompaados de oficiales nazis.

La guerra termina. Tras la liberacin, a pesar de que su postura durante el conflicto es muy criticada, slo se le prohbe exponer temporalmente en el Salon dAutomne, y consigue recuperar de nuevo la clientela burguesa. Su equvoca postura es olvidada pronto y, de nuevo, se celebra su pintura: es un perfecto burgus, tal y como aparece en la fotografa de 1950, en su casa de Mnaco (llena de bibelots y otros objetos intiles), que haba bautizado como Le Bateau-Lavoir, en una clara referencia a los pobres y felices aos de su juventud. Su pintura ha dejado de tener inters, aunque intenta mantener su nombre: a finales de los cincuenta, llega a pintar el Retrato de Brigitte Bardot, una joven actriz que haba conseguido un xito espectacular con Et Dieu... cra la femme. Diez aos despus, convertido ya en un venerable anciano de noventa aos, el Muse nationale dArt moderne de Pars le organiza una gran exposicin donde muestra un centenar y medio de obras. En mayo de 1968, mientras Pars late con las muchedumbres en las calles, muere.

Conquist el xito: Charles Morice, relevante crtico del Mercure de France, lo aclam ya a inicios del siglo XX, y, aunque Van Dongen intent borrar el recuerdo de sus aos anarquistas, mantuvo siempre con orgullo la memoria de su amistad con Picasso, aunque ambos pocas cosas tenan ya en comn. Si el pintor espaol haba mantenido su pasin por la bsqueda artstica, el holands se haba repetido, copindose a s mismo, construyendo una caricatura de pintor burgus que nada tena que ver con aquel joven pintor anarquista que lleg a Pars para comerse el mundo. Contrasta de forma llamativa su pose de artista burgus, respetado, de orden, con el papel de Picasso en la posguerra, activo participante en la lucha poltica, miembro del Partido Comunista Francs, y una de las figuras ms relevantes del arte mundial. Se conserva una fotografa de Van Dongen, en 1949, ya viejo, con la ropa de trabajo y una pipa apagada en la boca, mostrando con satisfaccin el retrato a lpiz que le hizo Picasso en 1906, en los aos del Bateau-Lavoir. En otra escena, tomada al ao siguiente, lo vemos en su casa de Montecarlo, en una triste habitacin burguesa, posando en un panten, bajo las paredes en las que cuelgan marcos para cuadros, sin contenido, como si la pasin de su juventud plasmada en los colores rabiosos de los aos fauves hubiese dejado paso al vaco. Cuando era un joven rebelde haba proclamado que el Louvre es un guardamuebles, y lleg a afirmar que se haba peleado con Cristo y que jugaba al ajedrez con Mahoma: pero era un pintor anarquista condenado a perecer en un desfile de alta costura. En su vejez, proclama: La pintura est abocada a la desaparicin, como la humanidad. No saba hasta qu punto se estaba describiendo a s mismo. Desapareci en Montecarlo, en mayo de 1968, mientras la juventud anarquista y comunista llenaba las calles de Pars, sin que nadie se acordase de l.



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