Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-04-2010

La ilegalizacin legal de la izquierda

Pascual Serrano
Rebelin


Se sigue delimitando la frontera entre dictadura y democracia por una lnea perfectamente definida, pero se trata de un gran error. El lmite entre democracia y dictadura puede ser ms nebuloso de lo que se piensa. Por ejemplo, todos coincidiremos en que si se ilegalizara a los partidos que existen en Espaa ms a la izquierda del PSOE sera un clara muestra de rgimen dictatorial. esa era una de las caractersticas que posea el franquismo. Pero los tiempos cambian y las tcnicas se perfeccionan. Hoy existen modos de ilegalizar mucho ms sutiles, imperceptibles. Pensemos para qu quieren unos ciudadanos un partido poltico. Pues, por ejemplo, para presentarse a unas elecciones y lograr representantes en consonancia ideolgica con los principios de ese partido.

El sistema moderno adjudica unos fondos pblicos desproporcionados y desiguales para cada partido. En marzo se hizo pblico el informe del Tribunal de Cuentas referido a la fiscalizacin de los partidos polticos durante 2006. Se supo que entre todos recibieron ese ao 193,1 millones de euros en ayudas pblicas. Pero casi todo se lo quedaron los dos mayoritarios: PSOE (junto con PSC) que recibi 74'7 millones, y PP con 64,8. Y por si fuera poco los bancos les condonan las deudas, el informe tambin seala que al PSOE y PSC varias entidades financieras le condonaron 40 millones.

Pero hay ms vas para que los grandes consigan dinero. Ah est la trama de financiacin ilegal del Partido Popular, donde el auto del juez que investiga el caso afirma que el tesorero de ese partido recibi 1.353.000 euros de la trama de corrupcin. El PP se defiende recordando el caso Filesa de financiacin ilegal del PSOE, pero la verdad es que, terminen como terminen estos juicios, nunca se plantea que si los dos grandes partidos utilizan financiacin ilegal para sus campaas electorales, no puede ser legal el resultado de esa elecciones.

Para asegurar mejor el funcionamiento del sistema tambin est la legislacin electoral. Segn ella, en las elecciones municipales de 2007, IU con 1.216.443 votos consigui 2.033 concejales; pero PSOE con 7.758.093 consigue 24.026 y PP con 7.914.084 consigue 23.347 concejales. Es decir, con seis veces ms votos los partidos mayoritarios consiguen doce veces ms concejales.

Al ao siguiente, en las elecciones generales, Izquierda Unida necesit medio milln de votos para cada diputado, mientras otros partidos con esos votos alcanzaban diez diputados. A los dos partidos mayoritarios les bastaban 67.000 votantes para cada diputado. En realidad tampoco es que IU necesitara medio milln de votos por diputado, fue mucho peor, los diputados los consigui, uno con 163.633 votos en Madrid y otro con 154.300. El resto, 745.008 votos, no sirvieron para nada segn establece la legislacin electoral gracias a la circunscripcin provincial.

Tras dos aos de discusin de posibles modificaciones de la ley electoral para terminar con esa injusticia, los partidos mayoritarios -PSOE y PP- deciden el pasado mes de marzo en la subcomisin del Congreso no corregir esa desproporcionalidad, incluso en contra del criterio del Consejo de Estado. Todo queda igual.

Pero un partido no slo existe para lograr cargos pblicos, tambin puede servir para hacer llegar a la sociedad determinadas ideas, propuestas, valores o movilizaciones. Para ello parece lgico que los medios de comunicacin, en especial los pblicos, cumplan con su responsabilidad de pluralidad. En el pasado mes de marzo, ni un solo representante de Izquierda Unida, ni un solo segundo, apareci en los informativos de TVE de Madrid. Y ello a pesar de que la coalicin gener ms de cincuenta notas en las que recoga sus valoraciones polticas, las denuncias constantes sobre el estado de los distritos y los barrios de la capital o sus propuestas alternativas.

Podra, por ltimo, quedarnos el consuelo de que al menos la democracia sirva para poder hacer justicia con la represin que sufri la izquierda durante la dictadura. Pero ah tenemos al juez que lo ha intentado sentado en el banquillo.

En conclusin, que no hace falta ilegalizar a nadie, el modelo funciona con la precisin de un reloj para garantizar la ilegalizacin mediante la legalidad. Ni Tejero lo hubiera hecho mejor.

Www.pascualserrano.net

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter