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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-04-2010

Iraq sigue frustrando a Estados Unidos

Abdel Bari Atwan
www.abdelbariatwan.com


Estados Unidos ha luchado por el cambio de rgimen en Iraq durante la mayor parte de las dos ltimas dcadas. En 1991 el ejrcito estadounidense desembarc en el Golfo para liberar Kuwait; en 2003 el lema se haba cambiado por el de liberar Iraq pero la intencin segua siendo la misma derrocar a Sadam y al partido Baas y establecer en su lugar un gobierno amigo que apoyase las propias ambiciones de Estados Unidos para la regin y diese cabida a Israel.

Cuando las armas de destruccin masiva quedaron desacreditadas como justificacin de la invasin de 2003, el Gobierno de Bush se apresur a izar las banderas de la democracia, la transparencia y los derechos humanos, comprometindose a hacer de Iraq un modelo regional estable.

Las elecciones del 7 de marzo controladas y supervisadas internacionalmente, han supuesto una mejora respecto a las de 2005, cuando muchos sunnes boicotearon el proceso en su totalidad. Esta vez, el 63% de la poblacin acudi a votar con algunos resultados inesperados y no deseados.

Aunque el candidato que apoyaba Estados Unidos, el chi laico Iyad Allawi, ha conducido a su partido de la coalicin Iraqiya a una apretada victoria con 91 escaos y un gran porcentaje de votos sunnes, el complicado sistema electoral establecido tras muchos debates establece que el prximo primer Ministro ha de elegirse por mayora de los 325 miembros del Consejo de Representantes.

El primer Ministro titular, Nuri al-Maliki, ha conseguido 89 escaos para su partido del Estado de Derecho creado para estas elecciones despus de haberse librado de la Alianza Unida Iraqu que, renombrada como Alianza Nacional Iraqu, ha obtenido 70 escaos. La Alianza Kurda ha quedado en cuarto lugar con cuarenta escaos.

Como Allawi y al-Maliki compiten por el poder, los otros dos grupos han pasado a ser, en efecto, muy influyentes. La Alianza Nacional, por supuesto, tiene vnculos muy estrechos con Irn, donde varias de sus principales figuras pasaron dcadas de exilio.

Mientras tanto Washington, tras haber gastado 900 mil millones de dlares, despus de haber perdido 4.386 soldados y habiendo causado la muerte de ms de un milln de civiles iraques y el desplazamiento de cinco millones ms, est obligado a retroceder en aras de la democracia mientras la batalla por el poder que es probable que dure varios meses contine en pleno vigor fuera de su control.

Utilizar la democracia como medio para garantizar un cambio de rgimen o para promover una agenda oculta es un negocio arriesgado como ya descubrieron antes las potencias occidentales la victoria electoral de Hamas en Gaza en 2006, por ejemplo, o el desembarco inesperado del fundamentalista Frente Islmico de Salvacin de Argelia en las primeras elecciones parlamentarias libres de este pas, en 1991.

El candidato seleccionado por Estados Unidos puede ser moralmente dudoso o incluso abiertamente corrupto viene al pensamiento el presidente de Afganistn Karzai pero lo nico que importa, segn parece, es que el acceso del candidato al poder se legitime a travs de las urnas.

Sin embargo, el fruto de las elecciones iraques del mes pasado sabe particularmente amargo a Estados Unidos al contemplar la mortificante perspectiva de su archienemigo Irn mediando para un acuerdo de poder compartido. Un acuerdo que casi seguro consolidar el control del pas que Estados Unidos ha estado tratando de liberar a los propios aliados prximos a Tehern.

Poco despus de las elecciones, Tehern recibi la visita de dirigentes de la Alianza Nacional, una delegacin de la alianza del Estado de Derecho, de al-Maliki, y de Yalal Talabani, de la Alianza del Kurdistn. De hecho, el nico actor importante no invitado a Irn fue Iyad Allawi.

En un intento de resolver el problema internamente, Muqtada al-Sadr, lder del principal partido de la Alianza Nacional, organiz un referndum informal. Votaron 1.4 millones y los resultados, anunciados el 7 de abril, no daban ni a Allawi ni a al-Maliki como opcin favorita para primer Ministro sino al ex primer Ministro interino, Ibrahim al-Yaafari una opcin que poco probablemente aprobar cualquiera de los otros partidos.

Nuri al-Maliki (cuya ex milicia integra una parte importante del ejrcito iraqu) ha amenazado con recurrir a la violencia en su intento por mantenerse en el poder, y la perspectiva de una guerra civil total vuelve, una vez ms, a levantar su horrible cabeza.

Las diferencias sectarias que conforman en la actualidad la poltica iraqu seguirn debilitando el tejido social del pas; la poblacin, ya agotada por siete aos de violencia, est soportando una nueva ola de atentados y ataques criminales. Al-Qaida, tambin, est resurgiendo en Iraq explotando la debilidad del aparato de seguridad producida por el vaco de poder actual. Solo durante la campaa electoral, murieron 228 personas.

Divisivas como sus resultados estn demostrando ser, estas elecciones reflejan, sin embargo, el deseo de la poblacin de alejarse de la poltica basada en la religin. La opcin de Iraqiya, de Iyad Allawi, que fue la que consigui ms votos, era firmemente laica y nacionalista.

Aunque dej el partido Ba'az hace muchos aos, cuando Allawi anunci que intentara convertirse en primer Ministro en agosto de 2007, recibi el refrendo de su direccin en el exilio. En declaraciones a la revista Time, un portavoz lo describi como "un patriota iraqu" que allanara el camino para que el Partido Ba'az volviese a la vida poltica de Iraq, de la que formamos parte por derecho.

Cuanto ms cambian las cosas...

Fuente: http://www.abdelbariatwan.com/



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