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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2005

Debate sobre las elecciones iraques
Respuesta a Alex Callinicos

Gilbert Achcar
Znet

Traducido para Rebelin por Felisa Sastre


Querido Alex;

Muchas gracias por tu carta ( http://www.rebelion.org/noticia.php?id=10338 ). Estoy encantado con esta nueva oportunidad de tener un intercambio de ideas contigo, y ms an porque admiro tu admirable capacidad de compaginar una actividad intelectual exigente y una carrera acadmica simultneamente con un muy militante compromiso en la poltica activa.

Los dos estamos profundamente comprometido en la puesta en marcha de un movimiento contra la guerra y el imperialismo, tal como lo hemos venido haciendo desde hace muchos aos. Esa es la verdadera razn por la que nuestros diferentes puntos de vista tienen validez en su reflexin sobre las diversas posturas de la izquierda militante y no simplemente como una discusin retrica de saln. Ms an, somos capaces de mantener discrepancias que ofrecen un buen ejemplo de intercambio de opiniones, de forma amistosa entre camaradas que exponen argumentos reales, en lugar de lanzarse calificativos mutuamente y distorsionar el punto de vista del otro.

Pero vamos a comentar el contenido de tu carta. Dices que has ledo mi artculo Sobre las prximas elecciones en Irak ( http://www.rebelion.org/noticia.php?id=10336 ) en ZNet con creciente sensacin de consternacin. Estoy seguro de que no te va a sorprender si te digo que a m no me ha cogido de sorpresa. La realidad es que escrib mi artculo con el propsito de advertir a algunos sectores del movimiento occidental anti-imperialista sobre el peligro de equivocarse en el anlisis de la situacin en Irak, lo que podra ocasionar funestas consecuencias polticas- en particular en los esfuerzos que se estn llevando a cabo para recuperar el grado de movilizacin alcanzado por el movimiento pacifista antes de la invasin de Irak. Entre esos sectores quera advertir al movimiento contra la guerra en EE.UU. y Gran Bretaa- los dos pases cuyas fuerzas armadas desarrollan el papel fundamental en la ocupacin de Irak- que ocupan un lugar primordial en mi mente. Yo tambin he experimentado un creciente sentimiento de consternacin en relacin con algunas de las posturas adoptadas por ciertos crculos de izquierda sobre este asunto.

Desde este punto de vista, debo decir que tras leer con detenimiento tu carta me he sentido al mismo tiempo complacido y desconcertado. Me ha encantado el hecho de que mis argumentos hayan tenido, aparentemente, un impacto en tus planteamientos- quizs como un caso extremo de la amable confianza en mis opiniones como fuente de orientacin a la que aludes al principio de tu carta. Y me sentido desconcertado por las incoherencias que se expresan en ella, y que son el resultado de aceptar a medias mis puntos de vista y, a partir de ah, caer en contradicciones inusuales en una inteligencia tan aguda como la tuya.

Esas contradicciones giran alrededor de los tres puntos clave planteados en mi artculo: las prximas elecciones, la resistencia iraqu y los planes de EE.UU.

  1. Las prximas elecciones:

Me alegra el que coincidas conmigo en el razonamiento de que no es relevante, en s mismo, el que las elecciones se celebren bajo ocupacin extranjera (aunque muchos de quienes denuncian su celebracin recurren a ese engaoso argumento). T conoces tambin los hechos indiscutibles: que las masivas protestas que convoc el Gran Ayatol chi, Ali al Sistani, hace justo un ao, obligaron a Bush y Bremer a aceptar las elecciones. Para recordarte la atmsfera que se viva entonces, djame citar a la prensa de tu propio partido. En el Socialist Worker (Londres) del 31 de enero de 2004, un artculo titulado Deeper into the Quagmire (Ms hundidos en el cenagal) informaba as:

En el sur, donde predominan los musulmanes chies, se produjeron manifestaciones de decenas de miles de personas que pedan con insistencia elecciones directas inmediatas. Sin embargo, EE.UU. tiene previsto traspasar el poder a un Consejo tapadera mientras mantiene sus actuales niveles de poder. El Consejo no sera elegido sino respaldado por una reunin de notables. Esos notables seran invitados a las reuniones por los mismo miembros del Consejo a los que deberan elegir. El Plan ha enfurecido a la mayora del pueblo iraqu.

Estoy seguro de que habida cuenta de tu implicacin, en aquellos momentos, en la situacin de Irak , no hubieras dudado en expresar tu total apoyo a las masas de iraques que luchaban por imponer las elecciones a los ocupantes. Entonces, Cmo puedes justificar tu ultimo cambio de postura sobre las elecciones? Escribes:

Pero las cosas han cambiado desde entonces. Ahora, siempre que algn miembro del gobierno ttere da muestras de duda ante la insurreccin, son Bush, Blair y su marioneta, Iyad Allawi, quienes se muestran inflexibles y afirman que las elecciones no pueden posponerse, lo que revela que EE.UU. ha desarrollado una estrategia que busca servirse de las elecciones para legitimizar la ocupacin y presionar a la Unin Europea y a Naciones Unidas para que se involucren ms en Irak, etc..

El ncleo de tu razonamiento parece ser el siguiente: las masas iraques- o en ltimo extremo la Chia, a la que pertenecen los dos tercios de la poblacin iraqu, entre los que se encuentran los grupos ms oprimidos y pobres prcticamente privados del voto hasta ahora- han conseguido forzar una elecciones gracias a sus protestas frente los ocupantes. Podramos apoyarles en el caso de los ocupantes rechazaran sus exigencias. Pero dado que Bush y Blair han dado marcha atrs y aceptado a regaadientes sus demandas, e intentan ahora, como es lgico, aprovecharse al mximo de ellas (realmente, con bastante poco xito, tal como la prensa mundial no cesa de informar), deberamos oponernos a las aspiraciones de esas masas a celebrar las elecciones.

Crees honradamente que esa es una forma seria de plantear una posicin poltica? Es decir, afirmar lo contrario de lo que Bush y Blair estn diciendo, sin que importe lo que digan e incluso si se les ha obligado a ello? Cmo podras explicar el cambio de postura a la abrumadora mayora de la poblacin iraqu que insiste en celebrar esas elecciones y consideran que han conseguido el derecho de celebrarlas gracias a su lucha? Qu podras decirles a esos millones de personas que ven cualquier intento de posponerlas o deslegitimizarlas como una maniobra de los ocupantes o de las sectarias fuerzas que se mueven entre los sunnes, ninguna de las cuales puede aceptar la idea de que una mayora (chi) gobierne en Irak?

Incluso aunque no tuvieras que dirigirte al pueblo iraqu, cmo podras explicar a la opinin pblica occidental que unas elecciones, que Bush se ha visto obligado a celebrar, son ilegtimas slo porque Bush finalmente las respalda? Pero todava ms importante, cmo defenders el resultado de esas supuestas elecciones ilegtimas si la mayora de la asamblea elegida se enfrenta a la ocupacin (una situacin bastante probable, aunque no segura al depender, entre otras cosas, de la actitud de Washington)?

Aqu, precisamente, es dnde tu primera incoherencia aparece con claridad porque afirmas: Promovern las elecciones un rgimen democrtico legtimo? No, no en mayor medida que en Afganistn. La ocupacin seguir y el gobierno ttere continuar en el poder. (Pareces ignorar el hecho de que el mandato del gobierno ttere de Allawi termina el 30 de junio y que la nueva Asamblea se supone que va a elegir un nuevo gobierno). Pero continuas: Todo ello quiere decir que si se produjera un relativamente autntico voto popular en enero, el movimiento contra la guerra debera exigir que los estadounidenses y sus aliados se retiraran inmediatamente y se permitiera a la nueva Asamblea elegir un Gobierno que respondiera a la autntica voluntad del pueblo iraqu.

En resumen, si uno considera ilegtimas las elecciones, cmo va a defender sus resultados? En qu medida la nueva Asamblea puede representar la voluntad real del pueblo iraqu y al mismo tiempo ser ilegtima? Mi propsito era, precisamente, el de advertiros a ti, y la izquierda anti-imperialista en su conjunto, de que no cayerais en la trampa de considerar ilegtimas las prximas elecciones slo porque algunos grupos armados del crculo sunn y ciertos partidos reaccionarios sunnes intentan quitarles legitimidad con argumentos contradictorios.

Por favor, toma nota de que no estoy diciendo que el movimiento contra la guerra o la izquierda anti-imperialista debiera apoyar las elecciones- mientras Washington no intente de nuevo impedirlas- y mucho menos el que debiramos aceptar los resultados con independencia de las circunstancias que las rodeen (1). Lo que afirmo es que para el movimiento y para la izquierda es un error total condenar las elecciones antes de su celebracin, lo que nos situara, probablemente, en contra de la mayora del pueblo iraqu. Bien, la mayora que surgiera de las prximas elecciones estara en condiciones de negociar con Washington y arrancar de Estados Unidos algunas concesiones en Irak. Los comunistas de Vietnam (en 1954) y el Frente de Liberacin Nacional de Argelia (en 1962) coincidieron en obtener concesiones de los ocupantes franceses de sus respectivos pases; y ello no les ilegitim como representantes de la mayora de sus pueblos (2).

2. La resistencia iraqu.

Disculpa que cite mi artculo y subraye algunas frases:

La denominada resistencia iraqu est formada por un conglomerado heterogneo de fuerzas, muchas de ellas exclusivamente locales. En su mayor parte, se trata de gente que se rebela ante la dura ocupacin de su pas, y lucha contra los ocupantes y sus auxiliares iraques armados. Pero otro segmento de las fuerzas comprometidas en acciones violentas en Irak lo constituyen fanticos enormemente reaccionarios, principalmente fundamentalistas islmicos, que no distinguen entre civiles- incluidos los propios iraques- y personal armado, y recurren a acciones horrendas como la decapitacin de trabajadores emigrantes asiticos y al secuestro y / o asesinato de todo tipo de personas que en ningn caso son hostiles o perjudiciales para la causa nacional iraqu. Esas actuaciones las utiliza Washington para contrarrestar el efecto de los legtimos atentados contra las tropas estadounidenses: la tarea de presentar al enemigo como el mal se convierte as en ms fcil.

Incidentalmente, esto significa que cualquier apoyo incondicional a la resistencia iraqu en su totalidad en los pases occidentales, donde el movimiento contra la guerra lo necesita extremadamente, es gravemente contraproducente en tanto que est profundamente equivocado (si bien basado en buenas intenciones). Debera existir una clara distincin entre las acciones contra la ocupacin que son legtimas, y las de los denominados grupos de resistencia que deben ser rechazados. Un caso muy obvio es el de los atentados sectarios del grupo de Al-Zarqawi contra la Chia.

A ello, contestas explicando, en primer trmino, que la plataforma del movimiento contra la guerra no debera incluir el apoyo a la resistencia armada a la ocupacin- una declaracin con la que estoy totalmente de acuerdo, y un principio sobre el que recientemente he intentado convencer a algunos de tus propios camaradas franceses en una organizacin pacifista a la que pertenezco en Francia(3). Despus, de forma subrepticia, presentas un notable cambio de postura en tu partido- afirmas Desde luego que deberamos condenar el tipo de secuestros y decapitaciones perpetradas por grupos como el de Zarqawi.

Desde luego? Realmente era tan obvio? Entonces, por qu os habis abstenido de hacer una condena tan explcita hasta que algunos derechistas de los sindicatos han lanzado una lamentable campaa contra vuestro partido y la coalicin contra la guerra que con tanta eficacia habis puesto en pie en Gran Bretaa, tomando como pretexto las atroces torturas y asesinato del miembro del Partido Comunista y sindicalista Hadi Salih? (4). Pero en cualquier caso, No estamos ahora totalmente de acuerdo sobre este asunto? Sin embargo, en lugar de reconocer esta realidad, intentas minimizar tu cambio de postura al decir que me niego a equiparar la resistencia iraqu en su totalidad con las barbaridades llevadas a cabo por Zarqawi., para a continuacin suponer acertadamente (no ha quedado suficientemente claro con mis citas anteriores?) que considero legtimas muchas de las acciones armadas contra los ocupantes y sus auxiliares armados, y preguntarme: por qu nos adviertes con tanta intensidad contra el apoyo a Zarqawi, cuando slo los islamistas radicales y unos pocos fanticos e imbciles izquierdistas pensaran en hacerlo?.

La respuesta a tu pregunta es sencilla: t eres el nico que te has centrado especficamente en Zarqawi (5). Mi advertencia era mucho ms general y amplia, y slo mencionaba al grupo de Zarqawi como el que lleva a cabo, en nombre de la resistencia a la ocupacin, algunas de las actividades ms obviamente condenables.

2. Los planes de EE.UU.

Otro de los fines de mi artculo era el de recalcar el hecho de que Washington est llevando a cabo una estrategia de la tensin en Irak (tomando prestada la forma en que se acostumbra a describir en Italia el deliberado y manipulado aumento de la tensin que lleva a cabo el Estado o los aparatos paraestatales con el fin de agudizar una situacin de emergencia o su prctica equivalencia). He explicado que la forma en que los ocupantes estn manejando las relaciones entre kurdos y no kurdos en el norte, y entre chies y sunnes en el resto del pas, podra presagiar una peligrosa solucin final. Washington podra recurrir a la bien conocida receta imperialista de dividir y vencer, asumiendo el riesgo de llevar a Irak a una devastadora guerra civil. Describa la forma de manejar las elecciones por parte de los ocupantes como uno de los elementos de esa estrategia, y afirmaba que existen buenas razones para creer que el objetivo real (del violento ataque contra Faluya) era precisamente el de agravar la catica situacin en Irak, con el fin de restar legitimidad al resultado de las elecciones del 30 de enero.

A esta afirmacin ma t contestas La idea de que- como sugieres- las ofensivas militares contra Nayaf y Faluya fueron diseadas por Washington para provocar el caos y deslegitimar las elecciones me parece bastante rocambolesca. Pero, pocas lneas despus, escribes lo siguiente:

Sin embargo me resultan muy sospechosos algunos sucesos- por ejemplo el asesinato de chies en ciudades al sur de Bagdad, atribuidos a militantes salafistas. Al analizar este tipo de actuaciones lo nico racional es preguntarse Quis profuit (a quin beneficia?) y recordar, asimismo, la larga y sangrienta historia de la CIA, del SIS y del resto de trabajos sucios llevados a cabo por el imperio anglo-estadounidense. Este peligro se percibe intensamente: Ali Fahdi, un mdico iraqu que ayud a rodar un terrible documental- que se acaba de emitir aqu en Gran Bretaa en el Canal 4, en el que se muestra la devastacin de Faluya- afirma que el ejrcito estadounidense ha incrementado las posibilidades de desatar una guerra civil al utilizar en Faluya a su nueva guardia nacional chi para eliminar a los sunnes.

Rocambolesco cuando lo escribo yo, y realista cuando lo haces t?

Djame que termine esta carta, ya demasiado larga, con una ltima cita tuya. pero en las prximas semanas el movimiento en EE.UU. y Gran Bretaa, especialmente, se enfrentar a una enorme ofensiva ideolgica que trata de presentarnos como antidemocrticos partidarios del terrorismo para aadir a continuacin en este clima, bastante contrario a tus propias intenciones, tu artculo es, por decir lo mnimo, de poca utilidad ya que no ayuda.

He intentado demostrarte por qu, por el contrario, mi artculo puede ayudar mucho ms que la postura que has mantenido t hasta ahora, si nos referimos a los intentos efectivos de presentar al movimiento contra la guerra como anti-demcratas que apoyan el terrorismo. Mi artculo del 1 de enero aparentemente ya ha contribuido a algunos cambios en tu propia postura. Permteme que repita su final en el cual espero que coincidamos plenamente: ello significa que la tarea ms urgente desde fuera de Irak es complementar las elecciones del 30 de enero, y las legtimas actuaciones de resistencia contra la ocupacin de EE.UU. y sus aliados, con la organizacin, el 19 de marzo, de manifestaciones mundiales lo ms masivas posibles contra la guerra.

Con mis mejores saludos,

Gilbert Achcar

Notas.

(1) Ni trato de que el movimiento contra la guerra, como pareces creer, respalde la estrategia de Sistani como la ms provechosa para enfrentarse a la ocupacin. Esa es nicamente mi opinin personal; creo que las movilizaciones masivas que convoc (que es lo que quiero decir cuando hablo de la estrategia seguida por l, no cualquier otra postura que haya tomado) fueron claramente ms eficaces para obligar a Washington a dar marcha atrs que las acciones armadas. De la misma manera, creo que la primera Intifada palestina con sus manifestaciones de masas y lanzamiento de piedras result mucho ms efectiva que la segunda, con el recurso a las armas y los atentados suicidas; el uso de la violencia, siempre que no sea indiscriminada, no es una cuestin de principios sino de adecuacin de los medios a los fines, el equilibrio de fuerzas y otras circunstancias concretas). Lo que no quiere decir que las acciones armadas en Irak sean ineficaces; son mucho ms efectivas que en Palestina. He subrayado en muchas ocasiones la magnitud del atolladero iraqu y he hablado pblicamente de un nuevo Vietnam (en el sentido de una posible derrota poltica de EE.UU. frente al lodazal militar) desde los primeros meses tras la invasin.

(2) Por supuesto, ello no significa que debamos apoyar cualesquiera de las concesiones que una direccin nacionalista pueda hacer ( por ejemplo, sabes cul fue mi postura ante las concesiones de la OLP que culminaron en los Acuerdos de Oslo).

(3) Ya que mencionas a mis camaradas de otras pocas en Gran Bretaa ()- por cierto, algunos amigos britnicos e irlandeses me han dicho que has distorsionado la postura que adopt el IMG en los aos 70 en Irlanda- por qu no mencionas en su lugar a mis camaradas de otras pocas en el SWP estadounidense que desempearon un papel clave en la organizacin del movimiento contra la guerra de Vietnam en Estados Unidos, y que lideraron la unidad del movimiento, eligiendo con acierto la unificacin del movimiento bajo la nica exigencia de traer a los soldados a casa?

(4) Me refiero a las recientes cartas a The Independent (7 de enero) y The Observer (9 de enero) de lderes de la Coalicin Paremos la Guerra. La participacin de miembros del Partido Comunista iraqu en las instituciones creadas por los ocupantes responden a una vieja tradicin de oportunismo, que previamente haba llevado a varios partidos comunistas a colaborar con las autoridades coloniales en sus pases cuando las metrpolis colonialistas se aliaron con Mosc contra el eje fascista en los aos 30 y 40. Ni entonces haba razn ni tampoco hoy para convertirlos en objetivo de brutales asesinatos. (La forma en que Hadi Salih ha sido asesinado sugiere que los criminales pudieran ser elementos residuales de la terrible polica poltica de Saddam Hussein).

(5) Tu afirmacin de que alguno de mis razonamientos giran peligrosamente hacia los de Toni Blair o estn muy cercanos al discurso dominante en Washington y Londres son ejemplos extremos de excesos polmicos de un estilo que afortunadamente no tiene el resto de tu carta.

Fuente original de este debate:

Debate on the Iraqi Election

What should the attitude of the anti-war movement be toward the Iraqi election scheduled for the end of January? And what should the attitude of the anti-war movement be toward different political forces in Iraq, including the armed resistance?

Iraqi Elections
by Phyllis Bennis (posted on ZNet Dec. 20, 2004)

On the Forthcoming Election in Iraq
by Gilbert Achcar, Jan. 1, 2005 (posted on ZNet Jan. 3, 2005)

Letter to Gilbert Achcar
by Alex Callinicos, Jan. 12, 2005 (posted on ZNet Jan. 13, 2005)

Reply to Alex Callinicos
by Gilbert Achcar, Jan. 18, 2005 (posted on ZNet Jan. 19, 2005)



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