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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2010

Eurolandia se convierte en coto de caza

Michael R. Krtke
Sin Permiso


Autosatisfaccin de todas las partes. Grecia no va a la bancarrota, la eurozona se mantiene a salvo, el euro se sostiene vigoroso frente al dlar y otras monedas mundiales.

La liquidacin total de los emprstitos pblicos griegos, que iba a toda marcha, parece haberse detenido, por lo pronto. Los europases han prometido a los griegos hasta 30 mil millones de euros, en caso de extrema necesidad. Se haran efectivos en el momento en que los griegos no consiguieran colocar sus ttulos pblicos en condiciones soportables. La suma se corresponde casi exactamente con el monto de lo que Grecia necesita de aqu a fin de ao para refinanciar sus deudas.

Lo que no deja de jugar su papel en el hecho de que los griegos hayan reaccionado masivamente defendindose de la amenazante liquidacin total: perdida la confianza en sus propios bancos, ya han retirado de sus cuentas diez mil millones de euros. Los poderosos del FMI deberan estar satisfechos. Puesto que en los ltimos tiempos los crditos por ellos ofrecidos carecan ya de demanda, el Fondo dispone de unas buenas reservas rayanas en los 340 mil millones de euros: 15 o 20 mil millones para Grecia son el chocolate del loro. Y gracias a Angela Merkel, el FMI ha vuelto a poner pie en Europa. Que los alemanes pueden estar aqu con un mximo de 8,5 mil millones de euros lo que corresponde a su participacin en el BCE, es cosa de todo punto normal. A los populistas vergonzantes de este pas se les ha pasado por alto que es Merkel quien lo ha impuesto, no del todo, pero s en buena parte. Pues Atenas tendr que pagar un buen 5% de intereses por la ayuda solidaria de sus socios europeos. El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, en un arrebato de claridad, ha abogado por este servicio de la deuda, en tanto que Alemania y Holanda queran unas tasas de inters de al menos un 6,5% para Grecia, mientras los franceses defendan unos intereses de, a lo sumo, un 4,4%.

La poltica dobla la cerviz

Los griegos han logrado un respiro; no ms. Todava hay que pasar la prueba de los mercados. Si no, saltarn a la yugular de la poblacin griega los comisarios del ahorro de la eurozona y del FMI. La leccin ms amarga de todo este asunto reza como sigue: los mercados, cuyos actores principales fueron precisamente salvados de la enorme crisis causada por ellos mismos, tienen de nuevo vara alta. Los mercados actan, los especuladores y las agencias de calificacin a ellos sometidas sealan la direccin; y los gobiernos saltan. Y no aisladamente y cada quin por propia cuenta, lo que acaso sera disculpable en el caso de los pases ms pequeos, sino de consuno y en concierto. Los gobiernos de la regin econmicamente ms fuerte del mundo doblan la cerviz ante la especulacin internacional. La prensa econmica alemana repite con celo lo que sus analistas los harto interesados gurs de los mercados financieros pregonan. La clase poltica alemana se cuadra ante los caballeros de los mercados y es incapaz de salir del trilladsimo camino pavimentado con las eternas frmulas de la austeridad y la disciplina.

No hay nada en la crisis financiera que se deje realmente al pendiente, pues los mercados ya tienen en el punto de mira a sus prximos candidatos. La eurozona se convertir en coto de caza de los especuladores internacionales. Y no slo la eurozona. Si los britnicos no eligen a comienzos de mayo conforme a las preferencias de los mercados, comenzar de nuevo la danza con los emprstitos pblicos britnicos. Es verdad que tienen un plazo de vencimiento visiblemente mayor que el de los alemanes, pero se pueden ganar muchos miles de millones con los recargos por riesgos.

Don't waste a good crisis, "no desperdiciis una buena crisis", suelen decir los britnicos. Los bancos se lo han tomado a pecho. Han aprovechado la crisis griega para colocarse a s propios y a sus pares en posicin de guardianes de la virtud del mundo capitalista. No es que saquen jugosas ganancias a costa de los contribuyentes griegos y europeos, sino que cumplen la augusta misin de imponer a los despilfarradores griegos disciplina presupuestaria, austeridad y otras virtudes por el estilo. Precisamente los bancos quieren ahora predicarnos moral! Para poner coto a pretensin tan desapoderada, le faltan a nuestra clase poltica coraje e inteligencia bastantes.

Michael R. Krtke, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor de poltica econmica y derecho fiscal en la Universidad de msterdam, investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y catedrtico de economa poltica y director del Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Lancaster en el Reino Unido.

Traduccin parawww.sinpermiso.info: Amaranta Sss

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3260


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