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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2010

Rebeliones de los negros: primeros actos de emancipacin independentista

Antonio Barrios
ABN


Una de las primeras explotaciones que sufrieron los africanos de manos de los espaoles fue a propsito de la llamada pesca de perlas. Y cada vez que los negros descendan obligados en el agua salobre por el afn de lucro de Espaa, tambin se alimentaba su espritu rebelde.

Los negros sufrieron las tremendas penalidades de la pesca de perlas mientras sta fue una actividad floreciente. Los ms terribles esfuerzos se exigan a los buzos, quienes a veces 'reventaban' y los dueos simplemente los sustituan, expresa Miguel Acosta Saignes en su libro Vida de los esclavos negros en Venezuela.

Los echaban al mar, una y otra vez, para que se sumergieran en las profundidades a excavar entre la arena y extraer las codiciadas ostras perlferas. Venan de algn lugar de frica, y sus pulmones se agotaban cada vez que eran obligados a descender al fondo marino.

En 1603 se sublevan los negros en las rancheras de perlas en la Isla de Margarita que desde los comienzos de la conquista se transform en uno de los centros ms importantes de esclavizacin, en razn de la necesidad de mano de obra para la extraccin de perlas, expresa el historiador Federico Brito Figueroa, en su libro Insurrecciones de los esclavos negros en la sociedad colonial venezolana.

Las rebeliones se repitieron en otras rancheras de perlas, en las minas, en las haciendas cacaoteras, cafetaleras, azucareras, y tambin se hicieron presentes otros actos insurgentes que rompan con el orden simblico impuesto por los europeos y por su estructura de jerarquas sociales excluyente y racista.

Brito Figueroa es uno de los primeros en denunciar la intencin de algunos historiadores en presentar la lucha de esclavos negros en la sociedad colonial venezolana como espordicas acciones sin contenido econmico y social, y demostrar que la masa de pobladores africanos y sus descendientes acept pacficamente la institucin esclavista impuesta por los colonizadores blancos.

El historiador Luis Felipe Pellicer, quien actualmente est a la cabeza del Archivo General de la Nacin (AGN), tambin alza su voz en este sentido: Hay muchos historiadores que piensan que el pueblo no es conciente de las razones de su insurgencia y de su rebelin, y la consideran como un movimiento telrico sin razn, sin conciencia, pero hay una conciencia poltica de por qu se insurge.

Adems, refiri que hay una intencin de emancipacin siempre que hay una intencin de imposicin de sistemas opresin que limitan, coartan y suprimen la libertad.

El proceso de rebeliones, de insurrecciones, insumisiones en contra del sistema opresivo que adems era el sistema capitalismo en ciernes, incipiente, que est all en 1498, y es contra ese sistema que empiezan a insurgir los pueblos indgenas y los pueblos africanos sometidos a condiciones de esclavitud durante el siglo XVI, XVII y durante el siglo XVIII, expres.


Cien azotes y mutilacin al negro que alce su mano

Cualquier negro que tomase a brazos y alzare mano para dar a algn cristiano le sean dados cien azotes y le corten la mano derecha, as rezaba una de las ordenanzas de Nueva Cdiz alrededor del ao 1537, que tambin se contemplaban castigos como mutilaciones de pies, castraciones y hasta la muerte.

Actos como estos soplaban la encendida candela de la rebelda que termin de estallar en insurrecciones como la del Negro Miguel, en las minas de oro de Bura, cerca de Nirgua, estado Yaracuy. Este alzamiento se extendi desde 1553 a 1556, que el profesor Ramos Gudez ubica entre las primeras.

La noche en que Miguel iba a ser castigado con rigor se resisti a ser nuevamente humillado, vio una espada a su alcance, se defendi del torturador y huy al monte. No eran impulsos inconscientes lo que movan a Miguel, las razones tenan un fundamente lgico: Conseguir la libertad que tan justamente la podan procurar, pues habindolos Dios criado libres como las dems gente del mundo (...) los espaoles los tenan sujetos y puestos tirnicamente en perpetua y miserable servidumbre, como expone en una cita Brito Figueroa.

La lucha de Miguel no se agot con su muerte. A su impulso emancipador se le uni al movimiento de resistencia de los Jiraharas que provoc, tiempo despus, que los espaoles abandonaran las minas.

Aunque materialmente vencido, el Negro Miguel, sirvi de inspiracin y gua al levantamiento de la etnia Jirahara, que se mantuvo en pie de guerra e irreductible durante casi setenta y cinco aos, lo que dara como resultado la repblica de zambos y mulatos, expresa Jos Bracho en el libro Chimbnguele: paradigma del cimarronaje cultural en Venezuela.

Rebeliones, rebeliones y ms rebeliones

Sublevacin de negros perleros, 1603; incursiones en los hatos, 1726; la sublevacin Andrs Lpez Rosario, Andresote, en los Valles de Yaracuy, en 1732; la insurreccin de 1749 en la provincia de Caracas, la sublevacin de Guillermo Ribas, 1771; Miguel Jernimo, alias Guacamayo, 1794, cumbes, cimarroneras y ms cimarroneras.

El historiador Jos Marcial Ramos Gudez prosigui con la enumeracin de rebeliones, y cuando lleg a la rebelin de Jos Leonardo Chirinos, en la zona de la Serrana coreana, estado Falcn, en 1795, tom aire y se extendi:

Fue la de mayor importancia en el perodo de la Colonia, en el que se seala que hubo la participacin de ms de 200 personas esclavizadas, e incorporaron a algunos indgenas, hombres y mujeres tambin.

Ramos Gudez seal que esta rebelin no slo levant la libertad como un elemento de lucha, sino que hubo una propuesta por la soberana, de establecimiento de un gobierno soberano.

Este insurreccin estuvo vinculada con el movimiento de los Jacobinos Negros, que en esa poca estaban en pleno apogeo en Hait, en Martinica y en Guadalupe. Esta lucha tiene que ver con la aspiracin y los deseos de poner en prctica los famosos principios de la revolucin francesa: libertad, igualdad, fraternidad.

El movimiento de mulatos, negros esclavos y libres, liderado por Chirinos, tom la hacienda El Socorro. Proclamaron una Repblica de Igualdad, decretaron la abolicin de los privilegios, la liberacin de los esclavos, la eliminacin de la nobleza blanca y la suspensin de los pagos de tributos. Hasta que traicionado por un sopln (Chirinos) fue tomado preso y condenado a muerte en la horca, explica Brito Figueroa.


Las insurgencias y la concrecin

El hecho de incorporar a los mulatos, a los pardos, con representacin as no sea directa, sino a travs de un blanco, en este caso Jos Flix Ribas como diputado de los pardos tanto en la Junta Suprema como al Congreso Constituyente de 1811, eso es un cambio radical, explic el profesor Luis Pellicer.

Tanto las rebeliones citadas como otras acciones que violaban el orden simblico de la sociedad colonial como insumisiones y resistencias pasivas, produjeron cambios concretos, que aunque lentos fueron progresivos, como el caso de esta representacin que ganan los pardos que para para el historiador refleja un smbolo de la transformacin que estaba viviendo esa sociedad.

Hubiera sido impensable que un pardo pudiera participar, por ejemplo en el Ayuntamiento de la sociedad colonial. Esos cambios son evidentes en algunos documentos encontrados donde los pardos y negros, se atreven a decir cosas que habra sido impensable decir: 'Yo hasta en los talones llevo el patriotismo, una cosa de subversin tremenda, agreg

Abolida la esclavitud, al menos en el papel, en 1854, entran en actividad los partidos liberales y conservadores, en la dcada de 1860 a 1870, y los descendientes de africanos se incorporan a los partidos polticos aunque en los sectores dominantes persisten prejuicios coloniales y discriminacin.

La antroploga Iraida Vargas afirm que el racismo colonial y republicano sancion negativamente al mestizaje, lo que produjo la exclusin social de la mayora de la poblacin mestiza, compuesta fundamentalmente por mulatos, mulatas, zambos y zambas, que posteriormente pas a integrar mayoritariamente los sectores populares urbanos.

Sobre una barca, un espaol reciba las perlas, los negros tomaban aire y volvan a sumergirse en las profundidades del mar, la rutina se repeta desde el amanecer hasta los ltimos rayos de sol, y el 27 de febrero de 1989 volvi a despertar la rebelin.

El conocido Caracazo, la primera rebelin popular contra el neoliberalismo que haya conocido la humanidad. La condicin de minusvala que existi desde la colonia entre las clases populares venezolanas se vio reforzada y se reprodujo siempre de manera creciente en la misma medida en que se fortaleci la pobreza en la cual han vivido desde entonces tales clases, concluy Vargas.

Fuente: http://www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=230100&lee=5


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