Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2010

Palestina un pueblo con derechos o individuos con necesidades?

Julien Salingue
Europe-Solidaire


"Palestina es un pas sin pueblo; los judos son un pueblo sin pas".
(Isral Zangwill, diciembre de 1901) (1).

"Mi plan se basa en la idea segn la cual la prosperidad econmica permite preparar un arreglo poltico y no la inversa"
(Benyamin Netanyahu, diciembre de 2008) (2).

Ms de 100 aos separan estas dos declaraciones. La primera, enunciada por un dirigente del movimiento sionista a comienzos del siglo XX, intentaba legitimar el proyecto de colonizacin de Palestina. La segunda, pronunciada por el actual Primer Ministro israel, es ilustrativa de una retrica en boga hoy, la de la "paz econmica" entre Israel y los palestinos. A pesar de las apariencias, estas dos sentencias no estn tan alejadas una de la otra. Son en realidad reveladoras de una misma tendencia, vigente desde hace ms de un siglo: la negacin, por el movimiento sionista y luego por el estado de Israel, de la existencia de un pueblo palestino con derechos nacionales.

"Una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra"

El movimiento sionista se desarroll en la segunda mitad del siglo XIX alrededor de la idea de que el resurgir del antisemitismo en Europa era la prueba de la imposibilidad de la coexistencia entre los judos y las naciones europeas. Apoyados en esta constatacin, los dirigentes sionistas afirmaron la necesidad de la constitucin de un estado judo, nico refugio posible contra las persecuciones. Al trmino de agrias discusiones, fue Palestina la elegida para ser el lugar del establecimiento del estado judo.

Popularizando la consigna de la "tierra sin pueblo", los dirigentes sionistas perseguan dos objetivos: defender la legitimidad y la posibilidad de la construccin de un estado judo en una tierra que ningn pueblo reivindicara; adornar el proyecto de colonizacin con una dimensin de "domesticacin de un territorio virgen", como lo que haba existido en los Estados Unidos alrededor de la "Conquista del Oeste" y del mito de la Frontera.

El primer objetivo pretenda responder a una dificultad mayor: los equilibrios demogrficos reales. Cuando el I Congreso sionista se reuna en Basilea en agosto de 1897, el 95% de los habitantes de Palestina, entonces bajo dominacin otomana, eran no judos. La creacin de un estado judo implicaba, pues, un proceso de colonizacin sistemtica que no poda atraer a los potenciales colonos ms que si su dimensin conflictiva era descartada: no habr pueblo indgena que reivindique tambin su soberana sobre Palestina.

La segunda dimensin es a menudo subestimada. Es sin embargo una de las fuentes del entusiasmo suscitado por el proyecto sionista entre un cierto nmero de judos europeos, en particular con la imagen de los "colonos que hacen un vergel del desierto". Esta mitologa est hoy an muy presente en la historiografa israel, incluso entre "nuevos historiadores" como Tom Segev: "(Palestina en la poca otomana) no era ms que una provincia atrasada, sin leyes ni administracin. La vida se desarrollaba all al ralent, en la sujecin a la tradicin y al ritmo del camello" (3).

La negacin de la existencia de un pueblo rabe palestino es pues uno de los pilares esenciales del proyecto sionista. Pero contrariamente a una interpretacin corriente, la frmula de la "tierra sin pueblo" no ha servido solo para afirmar que Palestina era una tierra virgen. Cuando cualquiera pudo constatar, desde los aos 20 y las primeras revueltas de los autctonos contra la colonizacin, que no era as en absoluto, se ha tratado de negar que los palestinos formaran propiamente hablando un pueblo que pudiera reivindicar una soberana y derechos nacionales.

Refugiados que no lo son, territorios que no pertenecen a nadie

Cuando la ONU adopt el plan de reparto de Palestina en noviembre de 1947, los judos representaban 1/3 de la poblacin. El 55% de Palestina fue atribuido al estado judo, el 45% al estado rabe. Incluso si aceptaron formalmente el reparto, los dirigentes del estado de Israel no renunciaron a su proyecto de construir un estado judo sobre "toda Palestina". Se trataba pues de conquistar territorio y desembarazarse de los no judos.

Tras la guerra de 1948, Israel controla el 78% de Palestina. 800.000 palestinos se vieron obligados al exilio por una poltica de limpieza tnica sistemtica (4), indispensable para proclamar un estado judo en la mayor superficie posible. Ms all de la negacin, por Israel, de sus responsabilidades en este xodo, es el desarrollo de una cierta retrica israel lo que nos interesa aqu: los ex-habitantes de Palestina son rabes "como los dems", sera lgico que intentaran integrarse en el seno de los estados rabes en los que se han refugiado ms que querer vivir en un estado judo.

Tras la guerra de junio de 1967, el estado de Israel ocup, entre otras cosas, el 100% de Palestina. Cisjordania y la Banda de Gaza estn bajo la ocupacin israel pero Israel no acepta que esos territorios sean "ocupados", en la medida en que no pertenecen a nadie. Es as como Golda Meir, primera ministra israel, declara en marzo de 1969: "Cmo podramos devolver esos territorios?. No hay nadie a quien entregarlos". La lgica es la misma que con los refugiados de 1948: los palestinos no eran un pueblo, no tienen ningn derecho sobre la tierra de Palestina. Los dirigentes israeles no hablarn pues de "territorios ocupados" sino de "territorios disputados"; no habr "colonias" en Cisjordania y Gaza, solo "implantaciones". Dan Ayalon, viceministro israel de asuntos exteriores, escriba an recientemente: "No se han comprendido los derechos de Israel sobre un territorio disputado, que se llama impropiamente "territorio ocupado". En efecto, conocido con el nombre de Cisjordania, este territorio al oeste del Jordn no puede, en forma alguna, ser considerado como ocupado, en el plano de la ley internacional, pues no ha tenido jams una soberana reconocida antes de su conquista por Israel" (5).

Un "reconocimiento" impuesto y relativo

A iniciativa de los estados rabes, y particularmente del Egipto de Nasser, la Organizacin de Liberacin de Palestina (OLP) fue fundada en 1964. Al comienzo instrumento en manos de los regmenes rabes que rechazan a los palestinos toda autonoma institucional, la OLP pasa bajo control de las organizaciones palestinas en 1968. Durante los 25 aos que siguen, Israel se negar a reconocer a la OLP y a negociar con ella. Este planteamiento se inscribe en la continuidad de las dinmicas expuestas hasta aqu: reconocer a la OLP, es reconocer que existe un pueblo palestino en lucha para la satisfaccin de sus derechos nacionales.

Sin embargo el nacionalismo palestino se desarrolla, en los campos de refugiados del exterior y en los territorios ocupados. A finales del ao 1987 se produce un levantamiento masivo y prolongado de la poblacin de Cisjordania y de Gaza: es la 1 Intifada. En el cambio de los aos 1990 la cuestin palestina es un factor de inestabilidad en Medio Oriente, zona estratgica sobre la que los Estados Unidos quieren asegurar su dominio tras la cada de la URSS. La administracin estadounidense obliga a Israel a negociar con la OLP, negociaciones que desembocarn en los Acuerdos de Oslo (1993-1994).

Yasser Arafat, presidente de la OLP, y Yitzhak Rabin, primer ministro israel, intercambian entonces "cartas de reconocimiento mutuo". Pero mientras la OLP reconoce "el derecho del estado de Israel a vivir en paz y en seguridad (), acepta las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de la ONU (), renuncia a recurrir al terrorismo y a cualquier otro acto de violencia ()" (6) y modifica su Carta, Israel se contenta con informar de su decisin de "reconocer a la OLP como el representante del pueblo palestino y comenzar las negociaciones con la OLP en el marco del proceso de paz en Prximo Oriente" (7).

Si Israel parece reconocer la existencia de un pueblo palestino, no se trata sin embargo de reconocer sus derechos. Lo demuestran las declaraciones de Rabin ante los diputados israeles sobre los Acuerdos de Oslo: "El estado de Israel integrar la mayor parte de la Tierra de Israel en la poca del mandato britnico, con una entidad palestina a su lado que ser un hogar para la mayora de los palestinos que viven en Cisjordania y Gaza. Queremos que esta entidad sea menos que un estado y que administre, de forma independiente, la vida de los palestinos que estarn bajo su autoridad. Las fronteras del estado de Israel () estarn ms all de las lneas que existan antes de la Guerra de los 6 das. No volveremos a las lneas del 4 de junio de 1967" (8). No se trata de satisfacer las reivindicaciones de los palestinos sino de crear una entidad administrativa encargada de gobernarlos.

De la fragmentacin al unilateralismo

Los Acuerdos de Oslo consagran una divisin de hecho entre los palestinos de Israel (hoy 1.1 millones), los palestinos de Cisjordania y de Gaza (cerca de 4 millones), los palestinos de Jerusaln (250.000) y los palestinos exilados (ms de 6 millones). Esta fragmentacin en 4 grupos con estatus diferentes participa de una "desnacionalizacin" de la cuestin palestina: los proyectores estn enfocados solo sobre los palestinos de Cisjordania, de Gaza y de Jerusaln, cuyos derechos sin embargo internacionalmente reconocidos se convierten en un objeto de negociaciones subordinado a las exigencias israeles, particularmente en materia de seguridad.

El proceso de fragmentacin es en realidad doble, puesto que es tambin interno a los territorios ocupados con el desarrollo de la colonizacin, de las carreteras reservadas a los colonos y los mltiples puntos de control israel: Jerusaln est aislada del resto de Cisjordania, Gaza est aislada del resto del mundo, Cisjordania est separada en diversas "zonas autnomas". La respuesta israel a la "2 Intifada" (septiembre de 2000) es un refuerzo de estas polticas, en particular con la construccin del Muro que, lejos de "separar" Israel y los territorios ocupados, encierra a los palestinos en enclaves aislados unos de otros.

Esta doble fragmentacin y esta poltica de enclave apuntan en particular a destruir las bases materiales del sentimiento de pertenencia a una nacin con una situacin e intereses comunes, pero tambin a hacer imposible la existencia de una dirigencia nacional representativa y que reivindique derechos para el conjunto de los palestinos. Mientras la poblacin adquiere cada da ms reflejos localistas, las fuerzas polticas palestinas estn cada vez ms divididas, tanto sobre bases polticas como territoriales. Divisin en seno del Movimiento nacional, pero tambin en el interior de los partidos.

Esta debilidad del Movimiento nacional ser uno de los pretextos invocados por Ariel Sharon, primer ministro israel entre 2001 y 2006, cuando afirme que es imposible negociar con los palestinos y que Israel debe actuar solo adoptando medidas "unilaterales", como la retirada-bloqueo de Gaza en 2005. Fenmeno aparentemente paradjico, los palestinos son de hecho excluidos del arreglo de la cuestin palestina. Se trata de hecho, una vez ms, de hacer desaparecer a los palestinos de la escena no considerndoles como un pueblo con derechos sino como simples residentes a penas tolerados y sometidos a la buena voluntad de Israel.

La "paz econmica" contra los derechos polticos?

Cuando Hams gana las elecciones legislativas de enero de 2006, la Unin Europea, los Estados Unidos e Israel adoptan una actitud que equivale a un rechazo a reconocer los resultados del escrutinio: boicot diplomtico del nuevo gobierno, suspensin de las ayudas econmicas a la Autoridad Palestina, apoyo a la tentativa de derrocamiento de Hams en Gaza Esta actitud culmina en 2007 con el condicionamiento del reinicio de las ayudas internacionales al nombramiento de un nuevo gobierno palestino bajo la direccin del "candidato preferido" de Israel, de Europa y de los Estados Unidos: Salam Fayyad, cuya lista no tena sin embargo ms que dos diputados (de 132). El no reconocimiento de la victoria de Hams y la imposicin de Salam Fayyad en el puesto de primer ministro se inscriben en las dinmicas descritas hasta aqu. Negacin de las aspiraciones reales de la poblacin palestina, voluntad de despolitizar sus reivindicaciones. Salam Fayyad no es un dirigente del Movimiento nacional sino un antiguo alto funcionario del Banco Mundial y del FMI. Las negociaciones que siguen al nombramiento de Fayyad no estarn consagradas a la satisfaccin de los derechos nacionales de los palestinos sino a la mejora de sus condiciones de vida: levantamiento de algunas barreras, aumento de las ayudas internacionales, proyectos de desarrollo econmico La temtica de la "paz econmica", particularmente planteada por el actual gobierno israel, viene pues de lejos. La afirmacin de Netanyahu segn la cual "la prosperidad econmica permite preparar un arreglo poltico" (9) no es en realidad ms que el nuevo rostro de la retrica de la "tierra sin pueblo": no se trata de considerar a los palestinos como un pueblo con derechos colectivos sino como individuos con necesidades. El derecho a la autodeterminacin, el derecho al retorno de los refugiados, la igualdad de los derechos para los palestinos de Israel estn totalmente ausentes de los discursos.

Quienes, en las cancilleras u otros lugares, piensan que los palestinos estn dispuestos a renunciar a sus derechos a cambio de contrapartidas econmicas, se equivocan profundamente. La cuestin palestina es y sigue siendo una cuestin fundamentalmente poltica. Desde hace varias semanas la removilizacin visible de la poblacin palestina debera sonar como una advertencia: nadie podr comprar la paz (10).

Notas

1. Israel Zangwill, The Return to Palestine, New Liberal Review, diciembre de 1901, p. 615.

2. Benyamin Netanyahu, entrevista en Le Figaro, 18 de diciembre de 2008.

3. Tom Segev, Ctait en Palestine au temps des coquelicots, Liana Levi, 2000, p. 7.

4. Se pueden leer sobre este tema los libros del historiador israel Ilan Pappe. La guerre de 1948 en Palestine, La Fabrique, 2000, La limpieza tnica de Palestina, traduccin de Luis A. Noriega Hederich, Crtica 2008, y la Historia de la Palestina Moderna, traduccin de Beatriz Mario,Akal 2007, as como el libro de Dominique Vidal y Sbastien Boussois, Comment Isral expulsa les Palestiniens (1947-1949), Editions de lAtelier, 2007.

5. Dany Ayalon, "Israels Right in the "Disputed " Territories" (Los derechos de Israel en los territorios "disputados"), Wall Street Journal, 30 de diciembre de 2009.

6. Cartas de reconocimiento mutuo intercambiadas entre Yasser Arafat y Yitzhak Rabin, septiembre de 1993, disponibles en http://www.monde-diplomatique.fr/ 7/ Idem.

8. "Address to the Knesset by Prime Minister Rabin on the Israel-Palestinian Interim Agreement", 5 de octobre de 1995, disponible (en ingls) en la pgina web del Ministerio de Asuntos exteriores de Israel.

9. Cf. nota 2.

10. Ver sobre este tema mi artculo "Lchec programm du plan Silence contre Nourriture (juin 2008)", disponible en http://juliensalingue.over-blog.com

www.europe-solidaire.org/  http://www.vientosur.info/

Traduccin de Alberto Nadal para Viento Sur


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