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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-01-2005

Morir por la democracia

Dahr Jamail en Bagdad, David Pratt en Basora y Trevor Royle
Sunday Herald

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


No votar porque es una farsa intil, dice Salah Abrahim mientras empuja su coche hacia una gasolinera para comprar combustible en una animada calle del distrito Karrada de Bagdad, un sector de la capital poblado sobre todo por musulmanes chies.

Cualquier persona inteligente puede ver que esta guerra y sus gastos llevaran a un gobierno que se opondra a los estadounidenses.

Otros, en la misma calle, son ms optimistas respecto a las primeras elecciones libres de Irak en ms de medio siglo, y obedecern la fatwa del lder espiritual chi, el gran ayatol Ali al-Sistani, el lder religioso ms venerado en Irak, que apoya las elecciones. Como la mayora de los chies en Irak viven segn sus edictos, es probable que sus representantes obtengan la mayora de los escaos en el parlamento transitorio y eso constituye un aliciente poderoso para votantes chies ms jvenes como Alia Halaf que slo puede recordar la opresin del perodo de Sadam Husein y la hegemona del Partido Baas. Votar no importa cuantos coches bomba usen, explica. Mi vecino de 17 aos fue secuestrado, as que espero que las elecciones nos traigan ms seguridad. Simplemente deben lograrlo.

Abrahim y Halaf representan puntos de vista contrastantes de una capital que es una de las cuatro provincias en las que la votacin ser peligrosa y, desde todo efecto prctico, antidemocrtica. Son los dos extremos de esta eleccin en la que se han depositado tantas esperanzas.

La esperanza, la expectacin y el miedo, son las emociones que prevalecen en todo Irak durante este fin de semana. La esperanza es impulsada por el hecho de que los sondeos de opinin muestran que un 85% de los iraques se muestra ansioso de votar, equilibrado porque tal vez slo la mitad de esa cifra podr efectivamente llegar a uno de los 5.000 centros electorales especiales preparados. La expectacin es que, a pesar de todos los problemas, habr una participacin suficientemente elevada como para asegurar que se emitan suficientes votos para posibilitar que la nueva Asamblea Nacional de 275 escaos llegue a formarse. Pero por todas partes en este pas desgarrado por la guerra, domina el miedo de que los insurgentes y los combatientes extranjeros traten de perturbar el proceso causando caos e intimidando al electorado. Hablando despus de que atacantes suicidas mataran a 25 personas en dos ataques en Bagdad durante la semana pasada, el primer ministro interino Iyad Alaui admiti ayer que los atacantes tratarn de hacer fracasar el proceso poltico y que las fuerzas de seguridad tendrn dificultades para contenerlos.

Esta admisin llega durante un tiempo de crecientes tensiones, en la que grupos terroristas sunnes atacan a la poblacin chi en un intento desesperado de disuadirlos de votar, como parte de una campaa ms amplia de temor y pnico. Ayer, el grupo rebelde Ansar al-Sunnah dijo que haban matado a 15 miembros de la guardia nacional iraqu que secuestraron al noroeste de Bagdad durante este mes. En algunos sitios del pas, especialmente en la capital, crece el miedo. La gente podr querer ir a votar, pero tambin teme las consecuencias. El mircoles pasado, cinco coches bomba suicidas detonaron en toda la capital en unos 90 minutos, matando a por lo menos 26 personas y el da despus dos centros electorales fueron atacados con morteros y disparos en Beji, junto con una escuela que estaba siendo establecida como centro electoral. Negocios que distribuyen papeles electorales junto con las tarjetas mensuales para alimentos han sido quemados y sus dueos atacados.

Para la coalicin dirigida por EE.UU., una eleccin exitosa podra anunciar un retorno a la normalidad, aunque altos comandantes no tienen demasiada confianza en la afirmacin de Alaui de que las elecciones jugarn un gran papel para calmar la situacin y posibilitar que el prximo gobierno enfrente los futuros desafos de manera decisiva. Para la mayoritaria poblacin chi, reprimida durante la era de Sadam, una buena participacin reforzar sus posibilidades de dominar la nueva asamblea y conquistar por fin su lugar bajo el sol.

Los kurdos en el norte sienten lo mismo y votarn en masa por sus partidos, que han formado un frente unido. Gozaron de una cierta estabilidad y confianza en s mismos durante los aos 90, cuando se encontraban bajo la proteccin de las zonas de no-vuelo impuestas por Gran Bretaa y EE.UU., pero la poblacin sunn presenta el otro extremo de la ecuacin. Su principal partido, el Partido Islmico Iraqu, ya ha decidido el boicot de la eleccin y probablemente habr una baja participacin en las reas sunnes; representan un 50% de la poblacin en las cuatro provincias en las que ya se espera que la votacin ser baja -- Nineveh, Anbar, Salahadin y Bagdad que juntas tienen un cuarto de la poblacin de Irak. En Mosul, la tercera ciudad de Irak por su tamao, 700 funcionarios de la Comisin Independiente para las Elecciones, incluyendo a su jefe y miembros del comit y del personal electoral, han renunciado despus de recibir amenazas de muerte.

En un esfuerzo por terminar con el boicot, el ministro de defensa de Irak. Hazem Saalan, ha solicitado a Egipto que se ponga en contacto con dirigentes sunnies y los llame a participar en la votacin, pero en Irak el pedido caer en odos sordos. Algunos sunnes ya han expresado sus sentimientos desgarrando sus papeles electorales. Esto es lo que pienso de esta porquera, dijo un joven sunn mientras tiraba los trozos desgarrados de su papeleta de voto al barro en la calle Saadoun de Bagdad: Alaui-Bush permanecer en el poder pase lo que pase!

Para agregar a las complicaciones, el proceso de votacin ha sido oscurecido hasta tal punto que muchos electores saben poco sobre los candidatos hasta que puedan ver las papeletas el prximo domingo. Estas tendrn listas de coaliciones de partidos, y slo unos pocos sern independientes, pero la mayora de los partidos ha sacado los nombres de sus candidatos de la lista. Se estima que unos 5.000 nombres no sern registrados hasta el mismo da. Esto no tiene nada que ver con un secreto innecesario y mucho con la seguridad necesaria ya que por lo menos ocho candidatos han sido asesinados en los ltimos das. Pero con ms de 83 listas para la eleccin, cada una con hasta 275 candidatos annimos, la confusin reina entre muchos iraques de los que se espera que voten para llenar los escaos de la nueva asamblea.

Despus del recuento, los asientos sern alocados segn la representacin proporcional exacta y, como todo el pas est siendo tratado como una sola circunscripcin, cada grupo partidario obtendr la misma proporcin de asientos que reciba en la votacin. Como los sunnes se negarn a participar en la eleccin o sern intimidados por la violencia, el proceso se volver en su contra. Actualmente representan slo un 20% del electorado y es probable que haya una disminucin de su representacin, lo que har el juego de los chies, cuyos partidos se presentan bajo la lista de coalicin conocida como la Alianza Iraqu Unida. Tambin se espera que la Lista Iraqu de Alaui reciba buenos resultados. Representa los intereses de la administracin interina que atraer a votantes como Ghassan, un joven profesor de biologa en la provincia Diyallah: No s quin ha sido nominado por ellos y me preocupa cmo todo esto pueda tener xito, pero votar porque pienso que ser bueno, admite. Nunca hemos tenido una eleccin durante mi vida.

Para proteger a los que quieran votar, sean cuales sean las circunstancias, la administracin interina ha establecido una amplia gama de medidas de seguridad. Las fronteras del pas sern cerradas desde el sbado 29 de enero la vspera de la votacin durante tres das, y se cortarn los servicios de telfonos mviles y satelitales para impedir que sean utilizados para detonar a atacantes suicidas. Tambin se controlar el trfico alrededor de los centros electorales, y cada uno ser protegido por tres cordones de mxima seguridad para disminuir el riesgo de coches bomba. Un toque de queda del anochecer a la madrugada ya ha sido instituido y el viaje en las principales carreteras est limitado a servicios esenciales con permisos especiales, pero no se espera que incluso esas estrictas medidas detengan a terroristas determinados. Resignndose ante el hecho inevitable de que un atacante suicida siempre lograr penetrar, el ministerio de salud anunci que los hospitales sern puestos en alta alerta durante todo el da para tratar a las vctimas. Y se es el desgraciado balance de esta eleccin.

Carlos Valenzuela, jefe del equipo asesor electoral de la ONU, ha expresado la esperanza de que a pesar del miedo que es demasiado evidente en todo Irak es importante convencer a los iraques de que sta es una verdadera eleccin y no una eleccin poco seria. Sin embargo, como ya lo ha visto en sitios como Timor Oriental donde hubo problemas similares durante el perodo de transicin, admite que la violencia podra fcilmente desbaratar el proceso. Oficialmente, la responsabilidad de supervisar la seguridad el da de las elecciones recae en las tambaleantes fuerzas de seguridad iraques, pero la realidad es que la eleccin depende enteramente de la capacidad de las fuerzas de la coalicin dirigida por EE.UU. Las guarniciones de EE.UU. y Gran Bretaa han sido reforzadas ahora hay 150.000 soldados de EE.UU. en el pas y los comandantes mantendrn sus fuerzas en un estado de mxima alerta durante todo el perodo electoral. Saben que a pesar de toda la retrica de "iraquizacin" ellos tienen primaca en asuntos de seguridad, un punto que fue dejado en claro cuando un alto comandante de EE.UU. declar anteriormente que los policas iraques slo eran corderos enviados al matadero. Incluso Sir Jeremy Greenstock, el antiguo representante britnico ante la autoridad de la coalicin, admiti la semana pasada que la situacin de la seguridad era irremediable e imposible de erradicar.

En su breve y tormentosa historia, los disturbios causados por conflictos intestinos no son algo desconocido para Irak. El pas slo lleg a ser despus de la primera guerra mundial cuando Gran Bretaa y Francia se distribuyeron las esferas de influencia antes era la provincia de Mesopotamia del imperio otomano y en ese tiempo perodo vivido el asesinato de dirigentes como el rey Faisal II en 1958 y el largo perodo de la dictadura de Sadam. No puede sorprender que su pueblo tenga una actitud ambivalente ante las prximas elecciones. La mayora desea un retorno a la normalidad y todos quieren ver que se vayan las fuerzas de ocupacin, pero tambin temen lo que pueda traer el futuro.

Mientras las hojas de las palmeras se agitan en la brisa al final de un da gris en Bagdad, un polica que pide que lo llamen Ali, se sube un poco ms su pasamontaas negro mientras articula el enigma que confronta su pueblo: Pienso que la mayora de los iraques slo quiere seguridad y trabajo, dice. No me importa qu partido gane, slo queremos paz y una mejor situacin para vivir. Pero no veo cmo el 30 de enero vaya a cambiar algo.

 




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