En primer lugar, el sentido del Software Libre es muy amplio (ya que puede abarcar desde Open Source, Multinacionales, hasta Software 100% Libre). Por eso es necesario hacer un análisis del Software Libre como movimiento.
Mientras escribía este artículo, y buscaba sobre una cita de Stallman, me encuentro con otro escrito en 2007 que sorpresivamente hace un análisis ideológico que concuerda perfectamente con la interpretación del Software Comunitario.
Como está tan bien escrito ese artículo que encontré en la revista cubana “En defensa de la Humanidad”, y fue escrito por el compañero venezolano Eduardo Samán, paso a citarlo textualmente, ya que es una la pieza de análisis justa para echar aún más luz al asunto [1]:
La ideología (oculta) del Software Libre
“El hecho que el software libre sea antimonopólico no lo hace anticapitalista: el capitalismo en su doble moral, aunque conduce inevitablemente a la concentración del capital, condena los monopolios. Bajo el pseudónimo de Leonardo Vazquez (26), en el artículo “El software libre y sus límites bajo el capitalismo” publicado en www.rebelion.org dice: “A la sombra del crecimiento del software libre, ha proliferado una amplia gama de pseudoteorías que buscan ver al software libre en sí mismo como algo progresivo para la humanidad y que por lo tanto termina siendo totalmente funcional, es posición liberal burguesa anti-Microsoft”. “ …Desde la versión reformista de Stallman y sus amigos, que busca mostrar a la lucha por el software libre como una lucha por humanizar al capitalismo mediante reformas para lograr un mundo “mejor”, en donde Microsoft es el malvado que obstruye la sana lógica del libre mercado.”
En las comunidades de desarrolladores y usuarios de software libre es frecuente encontrar individuos de derecha ya que consideran que el software libre es la máxima expresión del capitalismo como sistema de libre comercio, sinónimo de libre mercado, mas allá de las barreras de gobiernos y monopolios. En contraste Microsoft y otros sectores conservadores, amparados en la todavía existente paranoia de la Guerra Fría, han tildado al software libre de “comunista” como una estrategia para satanizarlo y crear terror.
Un análisis que hace Terry Hancock. en su artículo “¿Es el software libre 'comunista'? Tal vez sí…” 30, dice que el software libre sigue la máxima del ideal comunista: De cada quien según su habilidad, a cada quien según su necesidad. El autor explica que la principal razón para participar en el trabajo de hacer software libre son las habilidades y deseos de los desarrolladores, ya que no hay remuneración material directa y exclusiva por el trabajo. Asimismo, como el costo de reproducción es cercano a cero no hay razón para no tomarlo según las necesidades. Considera que esta nueva forma de producción puede desenvolverse mejor en un sistema comunista.”
Software Socialista Antiexplotador (N.A. igual Software Comunitario)
“Si el software libre, como herramienta, se produce y usa bajo una modalidad capitalista entonces será capitalista. Para que el software libre se convierta en socialista no debe mediar una relación de explotación durante su desarrollo o uso.
Vamos a imaginar que en lugar de pagar por las licencias de software privativo contratamos una empresa para desarrollar o adoptar un software libre, no hay duda que tendríamos un producto mas ventajoso, tendríamos la libertad de instalarlo en un número indeterminado de computadores, copiarlo y distribuirlo, la posibilidad de modificarlo y probablemente salga hasta más barato, pero si en dicha empresa se explota a los programadores o programadoras, apoderándose alguien de la plusvalía que producen, prevalecerá entonces el capitalismo a pesar de haber empleado software libre.
En el proceso bolivariano entendemos que la verdadera libertad es cuando se alcanza la igualdad entre los seres humanos y esto pasa por la desaparición de las relaciones de explotación, consideramos que el software libre, independientemente de su ventaja tecnológica intrínseca, es una buena herramienta para romper con el modelo de explotación capitalista en la etapa transitoria para la construcción del Socialismo del Siglo XXI. Esto es porque el software libre: no es propiedad privada sino colectiva, no es individualista sino comunitario, no se basa en la competencia sino en la cooperación, no requiere de capital ni compañías para existir, rompe el paradigma de la propiedad intelectual como requisito sine quanon para la innovación.
En la etapa de transición es necesario rescatar el software libre de la élite intelectual y popularizarlo para hacerlo también antiexplotador. Debemos elegir usar software desarrollado con iniciativas no comerciales o contratar la elaboración de software a cooperativas o empresas de producción social (EPS) 31. Así, también, debilitar el sistema de propiedad privada sobre el conocimiento.
En conclusión el Software Socialista debe ser: libre de capital, libre de compañías, libre del mercado, libre de la propiedad, libre de burocratismo y libre de explotación.”
Del Software Libre al Software Comunitario
Como podemos observar, la principal diferencia entre Software Libre y Software Comunitario es su definición política, la socialista de este último y el mar de contradicciones en el que está sumergido ideológicamente el Software Libre; que se ve varado en el capitalismo y las ambigüedades políticas.
En palabras del mismo Richard Stallman, que un desconocimiento profundo de la política llega afirmar (aunque correctamente la realidad contradictoria del movimiento que lidera): “el Software libre tiene aspectos anarquistas, socialistas y también capitalistas” [2] ¡Como si esto fuera una cuestión compatible!
El Software Comunitario rompe con la dependencia ideológica del “Software Libre”, y a diferencia del origen de países desarrollados del Software Libre, el Software Comunitario nace desde América Latina, y se define públicamente hacia el socialismo científico. Tiene una visión verdaderamente comprometida con los cambios sociales.
Vemos que los principales referentes y grupos del Software Libre, mayoritariamente tienen mucha tolerancia hacia una hegemonía de tendencias políticas elitistas, “apolíticas”, liberales, “anarcocapitalistas”, etc. y porque dentro de sus dinámicas (eventos y grupos) han cerrado la participación a compañeros socialistas. “Carencia de definirse en un manifiesto político” [2].
Lo que resulta muy paradójico y alarmante es que la FSF tiene infiltración en algunos sectores de países socialistas como Cuba y Venezuela. Se llega a la paradoja de que mientras Richard Stallman apoya a disidentes cubanos [1], intelectuales e informáticos debaten sobre la filosofía del Software Libre en Cuba.
Por todas estas razones creemos que ese sentido de Software Libre está limitado desde el vamos, por sus propias contradicciones, y que es cooptado por intereses de clase que no son precisamente los de las clases populares y trabajadoras.
Desde el Software Comunitario, así vemos como algo clave reivindicar no sólo la lucha por la tecnología libre, sino su inseparable raíz social y humana. No hacer sólo foco en analizar la “revolución tecnológica” en sí misma, sino como en qué condiciones los seres humanos trabajan y producen, bajo qué sistema económico a esa tecnología y cuál es su función en el sistema político imperialista.
Fuentes
[1] http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-5517-2009-08-31.htmlLicencia
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Fuente: www.estrellaroja.info