Portada :: Iraq
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2005

Contina el debate entre Gilbert Achcar y Alex Callinicos
Respuesta a Gilbert Achcar

Alex Callinicos
Znet/Rebelion

Traducido para Rebelin por Felisa Sastre


Querido Gilbert;

Gracias por la contestacin a mi carta Respuesta a Alex Callinicos , que clarifica algunos puntos de tu artculo original, Sobre las prximas elecciones en Irak , pero que oscurece muchos otros. Al menos, queda claro que la consternacin que me caus tu artculo, en cierto sentido, ha sido bien acogida por tu parte, ya que ha supuesto un impacto teraputico para ayudarte a aleccionar a ciertos sectores del movimiento anti-imperialista en occidente y en particular al movimiento contra la guerra de EE.UU. y Gran Bretaa. Temo, no obstante, que para m, como destinatario de la audiencia a la que te dirigas, ni tu primer artculo ni tu rplica han tenido xito en su intencin pedaggica.

Me acusas ( de forma poco ortodoxa, tengo que decirlo) de incoherencia y de haber cambiado de postura debido a la influencia de tu anlisis. Ambas acusaciones estn relacionadas entre s. Afirmas que la incoherencia estriba en que sostengo que era correcto apoyar las elecciones en Irak hace un ao, cuando las masas iraques exigan que se celebraran, y no ahora cuando Bush, Blair y compaa las apoyan. Perdona, pero puedes indicarme dnde afirmo eso en la carta dirigida a ti o en cualquier otro sitio? La vehemencia por la que te dejas llevar retricamente para demostrar lo absurdo de mi postura no es sino un desperdicio de palabras.

Lo que yo haca en mi carta era criticar tu afirmacin de que Estados Unidos est en la actualidad intentando socavar las elecciones con el argumento de que Bush y Blair se han convertido en paladines de la celebracin de las elecciones, para as otorgar legimitidad al rgimen clientelar que estn intentando poner en pie. Implcitamente me das la razn al decir que Bush y Blair ...estn intentando sacar el mayor partido de las elecciones (con escaso xito...). Volver despus sobre las razones de ese bastante limitado xito.

Tienes bastante razn al decir que sera polticamente inmaduro e incluso completamente estpido oponerse a las elecciones slo por el cambio de actitud de los imperialistas lderes polticos. Pero, insisto, en ningn sitio he afirmado eso. Todo lo contrario deca tenemos que aceptar simplemente que la resistencia iraqu se encuentra dividida sobre si participar o no en las elecciones, lo que implica que nadie debera aceptar, por principio, que la participacin (sobre el supuesto de oponerse a la ocupacin) sea, como la resistencia armada, una respuesta poltica legtima a la situacin presente.

Tomas esa postura como prueba de que tus argumentos, aparentemente, han tenido impacto en ( mis)...opiniones. A pesar del enorme respeto que me mereces, lamento que en este caso no hayan tenido influencia alguna en m. Las elecciones iraques han sido una cuestin candente durante meses, mucho antes de que escribieras tu artculo. Ms adelante me acusas de declarar ilegtimas las elecciones, lo que quiere decir que no has ledo con atencin mi carta. Lo que me niego a aceptar es que las elecciones (vayan) a producir un rgimen democrtico legtimo en Irak. Piensas que Bush y su procnsul John Negroponte van a entregar el control del pas a una Asamblea popular tras las elecciones? Venga ya!

En cuanto a que las elecciones por s mismas vayan a ser la expresin de la voluntad del pueblo iraqu, es una cuestin que est por ver. Robert Fisk entre otros muchos ha puesto de manifiesto que la mitad de la poblacin de Irak vive en las cuatro provincias donde EE.UU. afirma que ser difcil que se celebren. El Financial Times informa de la preocupacin de Naciones Unidas en lo que se refiere a la adecuada supervisin de las elecciones - lo que no resulta sorprendente dada la situacin de carniceras continuas en el pas (1).

Eres muy perspicaz en descubrir incoherencias (en mi caso imaginarias) en otros, aunque tu propia postura es poco clara cuando afirmas: Yo no digo que el movimiento contra la guerra o la izquierda antiimperialista debieran apoyar las elecciones...y menos an que debiramos aceptar sus resultados sin tener en cuenta las circunstancias. Lo que digo es que es un error tremendo para el movimiento y para la izquierda el condenar de antemano las elecciones. No voy a entrar en la lgica de dar cortes ni a rerme de semejantes alambicadas formulaciones porque reconozco que la situacin en Irak es compleja y dinmica, y que las exigencias que planteamos deberan reflejar lo que ocurre, pero creo que deberas utilizar esa misma cortesa con los dems.

S me he sentido algo irritado cuando, a propsito de Zarqawi, afirmas que nos hemos: abstenido de una condena explcita (de las atrocidades cometidas por el grupo de Zarqawi) hasta que algunos derechistas de los sindicatos han lanzado una lamentable campaa contra vuestro partido y la coalicin contra la guerra que con tanta eficacia habis puesto en pie en Gran Bretaa, tomando como pretexto las atroces torturas y asesinato del miembro del Partido Comunista y sindicalista Hadi Salih.

Esa afirmacin es falsa y malintencionada. La coalicin Paremos la Guerra es mucho ms amplia- a todos sus niveles, desde sus responsables a escala nacional a los miembros de base- que el Partido Socialista de los Trabajadores (al que pertenezco). Ciertamente, tal como he puesto de manifiesto en mi primera carta, la Coalicin no ha tomado postura a favor o en contra de la resistencia armada pero hace campaa a favor de la retirada de Irak de todas las tropas extranjeras. Por tanto, no constituye su primera responsabilidad tomar postura sobre unos u otros grupos armados en Irak sino que tiene bastante con denunciar y ayudar a conseguir que acabe la violencia mucho mayor perpetrada por EE.UU., Gran Bretaa y sus aliados.

No obstante, la Coalicin Paremos la Guerra, por ejemplo, public con la Asociacin Musulmana de Gran Bretaa, en septiembre de 2004, una declaracin conjunta exigiendo la inmediata liberacin del rehn Kenneth Bigley, ms tarde asesinado por el grupo de Zarqawi. En la declaracin se deca exactamente: No se puede tolerar el secuestro, y mucho menos la ejecucin de rehenes(2). En junio de 2004, Michael Berg, padre de la primera vctima occidental de Zarqawi, viaj especialmente a Londres para hablar en un acto de protesta de la Coalicin. En cuanto a m, habl en nombre del Partido Socialista de los Trabajadores (SWP) en una de las reuniones ms multitudinarias del Foro Social Europeo de Londres el pasado octubre, donde dediqu un apartado especfico a atacar a Zarqawi. As que, una vez ms, mi cambio...de actitud es pura invencin.

Conoces perfectamente el contexto poltico en el cual se ha desarrollado en Gran Bretaa el escndalo sobre el asesinato de Salih. El Partido Comunista de Irak, que controla a la Federacin Iraqu de Sindicatos (IFTU), ha apoyado la ocupacin desde el principio (tal como reconoces en una nota a pie de pgina) y ha participado en el colaboracionista Consejo de Gobierno de Paul Bremer. En el congreso del Partido Laborista del pasado octubre, un dirigente de la IFTU habl con xito desde la tribuna para ayudar a persuadir a los delegados para que rechazaran una resolucin en la que se exiga el establecimiento de una fecha para la retirada de las tropas britnicas de Irak. Al hacerlo, daba cobertura a los lderes de los principales sindicatos y les permita sacar a Blair del atolladero, e iba en contra de la poltica de los sindicatos de retirar las tropas de Irak y de la de sus propios sindicatos y del Congreso Sindical.

Cuando la Coalicin Paremos la Guerra critic a la IFTU por su actuacin en el Congreso del Partido Laborista y por su colaboracin con la ocupacin, fue cuando los elementos derechistas de algunos sindicatos (especialmente el mayor de ellos, UNISON, que ha facilitado oficinas a la IFTU en su propia sede central) lanzaron los ataques a la Coalicin. La campaa se vio reforzada por la interrupcin de una las reuniones plenarias del Foro Social Europeo cuando se invit (equivocadamente) a hablar a un representante de la IFTU, y en la actualidad por el asesinato de Salih.

Por supuesto que el colaboracionismo de la IFTU en ningn caso justifica la tortura y asesinato de Salih. Pero es importante distinguir claramente entre condenar atrocidades como esa y apoyar un sindicato cuyos lderes comunistas se benefician a la vez de las leyes sindicales autoritarias de Saddam y de la aceptacin del ilegal intento de los ocupantes de establecer una sociedad iraqu de acuerdo con las polticas neoliberales. Dnde estaban los hipcritas columnistas favorables a la guerra, como Nick Cohen y Johann Hari- que se muestran tan indignados con el asesinato de Salih- cuando los marines estadounidenses destruan Faluya?

Desde luego que conoces todo esto, y se trata de un asunto de capital importancia: el asesinato de Salih se est utilizando para dividir a uno de los movimientos ms importantes contra la guerra de Estados Unidos, el de Trabajadores contra la Guerra. Por ello, en este contexto, tergiversar la posicin de los que apoyan la Coalicin Paremos la Guerra valindose de bestias como Zarqawi- lo repito-, no ayuda. Si no te gustan mis crticas, que a veces consideras muy cercanas a la retrica oficial anglo-estadounidense, deberas elegir con ms cuidado tus palabras.

En cierta manera, sin embargo, por importante que sean estos asuntos, son secundarios en relacin con el tema crucial, que es tu ambigua postura hacia la resistencia armada a la oposicin. Insistes en que consideras ciertos ataques legtimos pero en una nota a pie de pgina dices: Creo que la primera Intifada. palestina con sus manifestaciones de masas y lanzamiento de piedras result mucho ms efectiva que la segunda, con el recurso a las armas y los atentados suicidas... Lo que no quiere decir que las acciones armadas en Irak sean ineficaces; son mucho ms efectivas que en Palestina.

Parece, por ello, que preferiras que los iraques participaran en grandes manifestaciones pacficas pero reconoces que la lucha armada, aunque menos deseable, es efectiva. Yo creo que es importante distinguir entre las preferencias de uno y las realidades. Yo preferira que se produjeran en Irak el tipo de movimientos de masas que tuvieron lugar durante la revolucin de 1958, cuya historia ha sido tan magnficamente reconstruida por tu amigo Hanna Batatu (3). De verdad que preferira que se produjeran huelgas generales y que existieran consejos de obreros y campesinos (algo utpico quizs, habida cuenta de que el paro supera el 70%)...pero la realidad es que se trata de una clsica lucha de guerrillas que llevan a cabo una variedad de fuerzas polticas- la mayora de las cuales estn muy lejos ideolgicamente de nosotros dos- quienes han llevado a los ocupantes a la grave situacin actual. Las elecciones- arrancadas de Estados Unidos por las manifestaciones de hace un ao- han contribuido a la crisis actual, pero no constituyen su ncleo. La razn de que la lucha armada sea ms efectiva en Irak que en Palestina es muy sencilla: los palestinos se enfrentan a un Estado colonial con una enorme base social y un ejrcito ciudadano armado hasta los dientes que los mantiene en situacin de inferioridad numrica en Israel y en los territorios ocupados. En Irak, dos centenares de miles de tropas de ocupacin se enfrentan a una poblacin de 26 millones de personas, en las reas no kurdas, que rechazan su presencia de forma abrumadora. Esa es la receta para derrotar a Estados Unidos- naturalmente que no en el terreno militar, sino mediante el despiadado desgaste poltico que desanime a las potencias ocupantes a quedarse.

Por eso es tan importante para ellos jugar la carta de la Chia. El peor momento, con mucho, para Bush se produjo el pasado mes de abril, cuando Bremer alocadamente lanz una ofensiva en dos frentes- contra Faluya en el tringulo sunn y contra los partidarios de Sadr en Bagdad y el sur. Tras la obligada retirada, los estadounidenses (quizs tomando como ejemplo a sus predecesores britnicos, que eran maestros en este tipo de tcticas imperiales) adoptaron las estrategia del salami: atacar a Sadr en agosto y despus en noviembre Faluya, en un esfuerzo para eliminar poco a poco los principales focos de resistencia a los ocupantes.

Sistani, figura clave de la direccin chi, facilit esa estrategia al servirse de la crisis de Nayaf para apartar a Sadr, su ms importante rival poltico entre los chies. Y no se movi mientras se arrasaba Faluya. Me pregunto por qu no respondes a lo que deca sobre esto en mi carta anterior. Tambin me pregunto lo que piensas sobre la evidente marcha atrs en la lista electoral que respalda Sistani sobre la exigencia de la retirada de los estadounidenses tras las elecciones. El Financial Times informa:

La Alianza Unificada Iraqu, que rene a los principales partidos islamistas chies del pas, incluye la exigencia de negociaciones sobre el calendario de retirada.

Aunque era una prioridad esencial del programa, la propuesta ha quedado difuminada al proclamar, en su lugar, la necesidad de poner en marcha las capacidades iraques de conseguir una seguridad independiente, ha dicho Muwaffak al-Rubbaie, consejero nacional de seguridad del Gobierno y candidato de la Alianza (4).

En cierto sentido, tu afirmacin de que Estados Unidos est buscando que Irak quede sumido en el caos puede reivindicarse totalmente. El caos- baos de sangre brbaros, ruptura de la vida cotidiana, conflictos confesionales en la que, en otra poca, se encontraba entre las sociedades ms avanzadas de Oriente Prximo- puede que sea el legado real de la misin imperialista para llevar la revolucin democrtica a Irak. Ese es el sucio secreto que se esconda tras el sermn de toma de posesin de Bush sobre el fuego inextinguible de la libertad. Pocas veces el juicio de Tcito tan tenido en cuenta en el Imperio Romano - 'Soliditudinem faciunt, pacem appellant '. ( han creado un pramo y lo llaman paz), ha tenido ms vigencia. Cualesquiera que sean nuestras diferencias, estamos juntos contra este monstruoso Imperio estadounidense.

Con los mejores deseos,

Alex Callinicos.

Notas.

1. UN Worried over Monitoring of Iraqi Elections (Naciones Unidas estn preocupadas por la supervisin de las elecciones), Financial Times, 21 de enero de 2005.

2. MAB and STW urge for inmediate release of Kenneth Bigley (MAB y STW exigen la inmediata liberacin de Kenneth Bigley), 23 de septiembre de 2004 , www.stopwar.org.uk

3. H. Batatu,The Old Social Classes and the Revolutionar Movementes of Iraq(Las viejas clases sociales y los movimientos sociales en Irak(Princeton, 1978).

4. Election Hopefuls Pay Lip Service to Idea of US Troop Withdrawal, Financial Times, 19 de enero de 2005.

El debate ntegro se puede seguir desde:

Los intelectuales Gilbert Achcar, de Le Monde Diplomatique, y Alex Callinicos, The New Left Review, expresan su diferencia de opiniones
Debate ante las prximas elecciones iraques y el papel del movimiento contra la guerra y la ocupacin
24-01-2005


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