Portada :: Otro mundo es posible :: Cumbre de los Pueblos. Contra la Europa del capital y la guerra
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2010

Unin Europea y Amrica Latina
Retrica y realidad

Enric Rodrigo
La Hiedra

La expansin de las polticas neoliberales durante la ltima dcada ha trado consigo un crecimiento sin igual de las desigualdades sociales. Enric Rodrigo analiza las polticas neoliberales de la UE en Amrica Latina y el Caribe.


Las privatizaciones de los servicios pblicos, la desregulacin del mercado laboral y la reduccin del gasto pblico han supuesto un importante retroceso en las condiciones de vida para la mayora de habitantes del planeta y enormes ganancias para un puado de empresas transnacionales.

En este proceso la Unin Europea (UE) ha jugado un rol esencial tanto en su interior como ms all de sus fronteras. A nivel interno, Irlanda representa un caso paradigmtico. Durante muchos aos el crecimiento de la economa irlandesa ha generado grandes beneficios. Sin embargo, este proceso ha provocado un notable incremento del nmero de horas trabajadas por persona al mismo tiempo que aumentaban la temporalidad y el paro. Este ejemplo es extrapolable a muchos otros pases de la UE, entre ellos el Estado espaol.

Ante la actual crisis global, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento aprobado por el Consejo Europeo representa un nuevo ataque a los ms desfavorecidos. Mientras unnimemente los Estados miembros corrieron a rescatar los bancos con dinero pblico, en la nueva Estrategia 2020, la UE se ha declarado no competente para rescatar a los ms de 20 millones de ciudadanos que viven bajo el umbral de la pobreza en Europa.

A nivel externo, la UE ha exportado este modelo neoliberal. La UE es, junto a Estados Unidos (EEUU), la principal impulsora de negociaciones multilaterales para la liberalizacin del comercio y los servicios en el seno de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC). Como se afirma en los Tratados de Maastricht (1994) y Lisboa (2009) sus objetivos pasan por fomentar la integracin de todos los pases en la economa mundial, incluyendo la supresin progresiva de los obstculos al comercio internacional. Con esta declaracin de intenciones, y los hechos consumados en los ltimos aos, la UE se destapa como instrumento poltico del gran capital europeo.

Su poltica comercial busca constantemente garantizar el acceso a nuevos y provechosos mercados para las empresas transnacionales europeas. Ms all de los organismos internacionales como la OMC, los intereses econmicos de la UE se extienden tambin a otro nivel a travs de sus propios acuerdos bilaterales con otros pases y regiones del planeta. Estos acuerdos tienen especial fuerza en Amrica Latina y el Caribe (ALC) donde la UE es ya el principal inversor y su segundo socio comercial.

Dominar el gran mercado latinoamericano, estimado en 628 millones de personas para 2015, y acceder a l sin restricciones es un objetivo estratgico prioritario. Con motivo de la presidencia espaola de la UE, Madrid acoger entre el 15 y el 19 de Mayo una nueva cumbre birregional entre la UE y ALC . Las propuestas europeas para continuar extendiendo su liderazgo comercial en la regin estarn en primer plano. Pero qu implicaciones tiene ese mal llamado liderazgo comercial?

Ms neoliberalismo, ms sometimiento

Una obsesin permanente ha recorrido la UE desde que puso en marcha sus primeros acuerdos comerciales en ALC: distanciarse de las prcticas comerciales de EEUU para mostrarse como una alternativa a la hegemona estadounidense.

Mientras las distintas administraciones estadounidenses han apostado abiertamente por los tratados de libre comercio, como el rea de Libre Comercio de las Amricas, la UE ha encubierto tratados similares con frases pomposas que hablaban de cooperacin, ayuda al desarrollo e integracin regional. Pero existe una gran distancia entre los discursos solidarios que lanza la UE y sus prcticas reales.

Los primeros Acuerdos de Asociacin -as se llaman los acuerdos comerciales firmados por la UE- se firmaron con Mxico (2000) y Chile (2002). El tercero debi ser con MERCOSUR (Argentina, Paraguay, Uruguay, Brasil y Venezuela), pero las negociaciones estn bloqueadas desde 2004. Ahora todos los esfuerzos se centran en un prximo acuerdo con Centroamrica (Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panam).

Revestir los acuerdos comerciales de cierta lgica social no ha evitado que las empresas transnacionales acten impunemente agrediendo el territorio y las comunidades locales. Y es que los Acuerdos de Asociacin tienen un nico objetivo: defender los intereses de las grandes empresas de capital europeo para competir con ventaja en el mercado mundial.

La UE, con una poblacin que sobrepasa los 450 millones de habitantes, se ha convertido en la mayor potencia comercial del mundo y utiliza ese poder comercial para obtener aquello que no puede obtener con la fuerza. Una forma de dominacin y sometimiento menos visible pero igualmente arrolladora.

Las transnacionales en ALC

La entrada de las empresas multinacionales en ALC se remonta a la dcada de los 90 cuando la doctrina neoliberal insisti en la retirada del Estado de la gestin de la economa. En teora, la mano invisible del mercado iba a garantizar una regulacin justa y equilibrada del comercio y los servicios. Pero para ello era necesario privatizar las empresas estatales y liberalizar el comercio con el fin de garantizar el acceso de las compaas extranjeras a cualquier mercado. En la prctica ha tenido unos efectos devastadores.

Los pases latinoamericanos, empobrecidos y amenazados por la deuda externa, sometidos al Consenso de Washington y a los planes de ajuste estructural impuestos por el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) iniciaron una primera gran ola de privatizaciones en beneficio de las grandes corporaciones. En este periodo destacan la adquisicin de la petrolera estatal argentina YPF por parte de Repsol en 1999, convirtindose as en una de las mayores petroleras del mundo. O la entrada de Telefnica al mercado latinoamericano hasta ser a da de hoy la mayor operadora del continente con el 30% de la cuota de mercado. En el sector financiero, BBVA y Santander son hoy los dos mayores bancos de la regin.

El desembarco masivo de empresas transnacionales en ALC ha dejado tras de s innumerables impactos ambientales, sociales y culturales. Impactos como la deforestacin de bosques y la expulsin de comunidades indgenas derivadas de la extensin de cultivos para el negocio de los agrocombustibles o las nuevas perforaciones para la explotacin de los recursos naturales podran ser irreversibles si no se detienen a corto plazo.

En el plano econmico han contribuido a aumentar las desigualdades sociales en una regin ya bastante castigada. Cabe recordar cmo en Bolivia tras la privatizacin del agua en Cochabamba en el ao 2000, la facturacin mensual aument en un 35% de media. La Batalla del Agua logr echar atrs la privatizacin. Pero por desgracia no corrieron la misma suerte quienes vieron privatizados sus suministros de electricidad, gas o agua en muchos otros pases.

Al mismo tiempo, la apertura de los mercados latinoamericanos ha provocado que las empresas multinacionales espaolas y europeas tengan una creciente dependencia de sus resultados comerciales en ALC . As por ejemplo, en 2006, el resultado operativo de Gas Natural Unin Fenosa dependa en un 25% de sus filiales latinoamericanas. Para Repsol YPF esta cuanta es mucho mayor, el 50% de su ganancia en 2004 provena de Argentina y se elevaba al 63% en todo el continente.

Teniendo en cuenta estas cifras no puede extraarnos que las empresas multinacionales estn dispuestas a permitir, convivir y encubrir violaciones sistemticas de los derechos humanos con tal de defender las ganancias generadas en el mercado latinoamericano.

En repetidas ocasiones organizaciones sociales latinoamericanas han denunciado como las multinacionales europeas actan con impunidad en ALC destruyendo el medio ambiente y mermando la soberana de los pueblos, siendo cmplices en la violacin de los derechos humanos y no respetando los derechos sociales y laborales en pases como Colombia, Argentina, Per, Guatemala, Nicaragua o Bolivia entre otros.

La responsabilidad de la UE es clara. La impunidad con la que actan las transnacionales es el resultado de las polticas neoliberales impulsadas en ALC a travs de sus rganos diplomticos. La diplomacia europea ha impuesto la economa neoliberal desde organizaciones internacionales como la OMC , el BM o el FMI y a travs de sus propios tratados bilaterales.

La doble moral europea

Con motivo de la presidencia espaola de la UE, desenmascarar la doble moral de la Europa del capital es una tarea indispensable para la izquierda anticapitalista. Denunciar a las empresas transnacionales que operan en ALC es un primer paso. Pero es igualmente necesario ir ms all, denunciar la propia esencia de la Europa neoliberal y romper con ella.

La IV Cumbre de los Pueblos Enlazando Alternativas que se celebrar en Madrid en oposicin a la cumbre oficial entre la UE y ALC ser una excelente ocasin para visibilizar las resistencias que genera el neoliberalismo a uno y otro lado del Atlntico.

En la ltima dcada, ALC se ha sumergido en un proceso de cambio importante. La emergencia de importantes movimientos de base contrarios a la lgica hegemnica neoliberal ha impulsado un giro a la izquierda en numerosos pases.

Bolivia y Venezuela, con todas sus contradicciones, representan genuinos laboratorios de transformacin social para investigadores sociales, activistas y gentes de izquierda. Ambos procesos han generado importantes debates sobre la nacionalizacin de los recursos naturales, la soberana de los pueblos o las nuevas formas de organizacin social.

Ecuador tambin ha seguido la estela del cambio abriendo su propio camino para la transformacin. Un camino vetado para el pueblo hondureo tras el golpe de Estado de Roberto Micheletti durante el pasado verano contra el gobierno legtimo de Manuel Zelaya.

Ante estos procesos la UE ha demostrado nuevamente qu intereses defiende en ALC. Cooperacin, desarrollo, integracin? Por supuesto que no. La UE, protegiendo los intereses de las transnacionales, ha respaldado las posiciones polticas de la oposicin neoliberal. Aunque esto supusiera aliarse polticamente con las fuerzas golpistas en Bolivia, Venezuela u Honduras.

A su vez, las transnacionales de la comunicacin, como PRISA , con una amplia presencia en ALC ha trasladado a Europa los argumentos que torpedean los procesos de cambio en el cono sur.

Es importante resear que mientras la diplomacia europea establece Acuerdos de Asociacin encubiertos de retrica social, las polticas adoptadas por sus pases miembros apuntan a direcciones opuestas. Por ejemplo en relacin al fenmeno de las migraciones, un tema especialmente importante para ALC.

La Europa Fortaleza, lejos de garantizar el derecho universal a las migraciones, se orienta a la seleccin de personas segn su capacidad profesional. Para criminalizar a quienes no se benefician de esos flujos migratorios selectivos existen en Europa ms de 250 Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), crceles para inmigrantes que actualmente retienen a ms de 30.000 personas en condiciones extremas. En pases como Alemania o Irlanda son directamente centros penitenciarios quienes asumen esta funcin.

La Directiva del Retorno aprobada en 2008 ampla a 18 meses el tiempo de detencin en los CIEs, posibilita la deportacin de menores e incluso la deportacin a terceros pases. Es as como la UE exporta e importa, pese a su retrica, polticas antisociales.

Tejiendo resistencias

La globalizacin neoliberal globaliz tambin las resistencias. Durante la ltima dcada, cada cumbre oficial se ha visto confrontada por contracumbres de los movimientos sociales. La UE, como agente globalizador, no se ha librado de ellas.

Recordemos las movilizaciones en el Estado espaol durante la ltima presidencia espaola de la UE en 2002. Sevilla, Madrid o Barcelona, entre otras ciudades, acogieron multitudinarias protestas contra la UE del Capital y la Guerra. Aquellas movilizaciones fueron un gran impulso para el movimiento anticapitalista.

Ahora 9 aos ms tarde, el Estado espaol ha vuelto a asumir la presidencia europea. La situacin poltica es muy distinta, sin embargo ms de 100 organizaciones sociales y polticas de todo el Estado se han lanzado a construir una respuesta desde abajo a la cumbre oficial.

La campaa que organiza las protestas contra la cumbre de Madrid entre UE y ALC tiene mucho potencial, pero tambin algunas debilidades.

Entre el 14 y 18 de Mayo la IV Cumbre de los Pueblos Enlazando Alternativas organizar varias actividades paralelas a la cumbre oficial entre las que destacan:

Tribunal Permanente de los Pueblos: Desde 2006, este tribunal no gubernamental ha expuesto las violaciones a los derechos humanos y ambientales perpetrados por ms de 25 empresas transnacionales con base en la UE. En esta ocasin, el TPP se centrar tambin en las instituciones, polticas y actores de la UE que incrementan el poder e impunidad de las mismas.

Cumbre de los Pueblos: Paralelamente a las reuniones ministeriales de la UE y ALC , los movimientos sociales y organizaciones polticas que componen la red birregional Enlazando Alternativas y la campaa Contra la Europa del Capital y la Guerra han organizado un gran foro de debate. Cerca de un centenar de talleres y mesas redondas expondrn sus alternativas al capitalismo.

Para concluir una gran manifestacin final recorrer las calles de Madrid para mostrar el rechazo al proyecto capitalista y neoliberal de la UE.

La Cumbre de los Pueblos puede ser un escenario magnfico para desarrollar la unidad desde abajo de las luchas sociales y la convergencia de distintos sectores sociales opuestos al neoliberalismo. El trabajo conjunto de organizaciones y movimientos sociales es ms necesario que nunca ahora que la crisis global desemboca en nuevos ataques como el Pacto de Estabilidad y Crecimiento aprobado recientemente.

Como hemos visto en las calles de Atenas o Tessalonika, la respuesta al neoliberalismo nicamente puede surgir con la unidad y la movilizacin desde abajo.

Sin embargo sera necesario que la Cumbre de los Pueblos tambin apostara por actos de confrontacin a la cumbre oficial. Bloquear las reuniones ministeriales e impedir que la UE pueda avanzar en sus negociaciones para extender sus acuerdos comerciales. La semana de acciones convocada por Rompamos el Silencio debera servir para recuperar ese espritu combativo que tanto necesitamos para romper con la lgica neoliberal de la Europa del capital.

Fuente: http://www.enlucha.org/?q=node/2121

rCR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter