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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2010

El fascismo financiero

Boaventura de Sousa Santos
Carta Maior

Traducido para Rebelin por Antoni Jess Aguil y revisado por lex Tarradellas


Hace doce aos publiqu, por invitacin del ex presidente de la Repblica, Mrio Soares, un breve texto titulado "Reinventar la democracia" que, por su rabiosa actualidad, no resisto a la tentacin de evocarlo aqu. En l considero que una de las seales actuales de la crisis de la democracia es la emergencia del fascismo social. No se trata del regreso al fascismo del siglo pasado. No es un rgimen poltico, sino un rgimen social. En vez de sacrificar la democracia a las exigencias del capitalismo, el fascismo social promueve una versin empobrecida de la democracia que vuelve innecesario, e incluso inconveniente, el sacrifico. Se trata, por tanto, de un fascismo pluralista y, en virtud de ello, de una forma de fascismo que nunca ha existido.

En aquellos tiempos identificaba cinco formas de sociabilidad fascista, una de las cuales era el fascismo financiero. Sobre l deca lo siguiente:

El fascismo financiero es quizs el ms virulento. Es el que impera en los mercados financieros de valores y divisas, la especulacin financiera global. Es todo un conjunto que hoy se designa como economa de casino. Esta forma de fascismo social es la ms pluralista en la medida que los movimientos financieros son el producto de decisiones de inversores individuales o institucionales esparcidos por todo el mundo y, adems, sin nada en comn fuera de su deseo de rentabilizar sus activos. Por ser el ms pluralista es tambin el ms agresivo debido a que su espacio-tiempo es el ms refractario a cualquier intervencin democrtica

Significativa es, a este respecto, la respuesta del agente de bolsa de valores cuando le preguntaron qu era para l largo plazo: Para m largo plazo son los prximos diez minutos". Este espacio-tiempo virtualmente instantneo y global, combinado con la lgica del beneficio especulativo que lo apoya, le otorga un inmenso poder discrecional al capital financiero, prcticamente incontrolable a pesar de ser lo suficientemente poderoso como para sacudir, en cuestin de segundos, la economa real o la estabilidad poltica de cualquier pas.

La virulencia del fascismo financiero reside en que, al ser el ms internacional, est sirviendo de modelo para las instituciones de regulacin global cada vez ms importantes, a pesar de ser poco conocidas por el gran pblico. Entre ellas, las agencias de calificacin, las empresas internacionalmente acreditadas para evaluar la situacin financiera de los Estados y los consecuentes riesgos y oportunidades que ofrecen a los inversores internacionales. Las calificaciones concedidas que van desde AAA hasta D son determinantes para las condiciones en que un pas o empresa de un pas puede acceder al crdito internacional. Cuanto mayor es la calificacin, mejores las condiciones. Estas empresas tienen un poder extraordinario.

Segn el columnista del New York Times, Thomas Friedman, "el mundo posterior a la Guerra Fra tiene dos superpotencias: los Estados Unidos y la agencia Moody's". Moody's es una de las agencias de calificacin, junto con Standard and Poor's y Fitch Investors Services. Friedman justifica su afirmacin aadiendo que si es verdad que los Estados Unidos pueden aniquilar a un enemigo utilizando su arsenal militar, la agencia de calificacin financiera Moody's tiene el poder de estrangular financieramente a un pas, atribuyndole una mala calificacin".

En un momento en que los deudores pblicos y privados entran en una batalla mundial para atraer capitales, una mala calificacin podra significar el colapso financiero del pas. Los criterios adoptados por las agencias de calificacin son en gran medida arbitrarios, refuerzan las desigualdades en el sistema mundial y llevan a efectos perversos: el mero rumor de una prxima descalificacin puede provocar una enorme convulsin en el mercado de valores de un pas. El poder discrecional de estas agencias es an mayor en tanto que les asiste la prerrogativa de atribuir calificaciones no solicitadas por los pases o deudores en cuestin. La virulencia del fascismo financiero reside en su potencial de destruccin, en su capacidad para lanzar al abismo de la exclusin a pases pobres enteros

Escriba esto hace doce aos pensando en los pases del llamado Tercer Mundo. Ni siquiera poda imaginar que hoy lo fuera a recuperar pensando en los pases de la Unin Europea.

Artculo original del 5 de mayo de 2010.

Fuente: http://www.cartamaior.com.br/templates/materiaMostrar.cfm?materia_id=16574

Boaventura de Sousa Santos es socilogo y profesor catedrtico de la Facultad de Economa de la Universidad de Coimbra (Portugal).



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