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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2010

Conferencia mundial de los pueblos sobre el cambio climtico y los derechos de la madre tierra

Franois Houtart
Nouveaux Cahiers du Socialisme

Traducido por S. Segu


Convocada por Evo Morales, tras el fracaso de la Conferencia sobre el Cambio Climtico de Copenhague, convocada por las Naciones Unidas, y anterior a la de Cancn (Mxico), que se celebrar en diciembre de 2010, tuvo lugar en Cochabamba, ciudad famosa por su lucha contra la privatizacin del agua en 1990, esta Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climtico y los Derechos de la Madre Tierra. En Copenhague se alcanz un raqutico acuerdo, que algunos grandes pases impusieron a la mayora, y que, entre otros, Bolivia y Ecuador se negaron a firmar.

La originalidad del planteamiento de Cochabamba consisti en convocar conjuntamente a los movimientos sociales y los gobiernos. De hecho, slo dos jefes de Estado estuvieron presentes: Evo Morales y Hugo Chvez, y dos vicepresidentes, los de Cuba y Burundi. Las delegaciones oficiales ascendieron a 47, adems de algunas organizaciones internacionales, como la Secretara de las Naciones Unidas. Estuvieron presentes 147 nacionalidades y hubo cerca de 35.500 personas inscritas, que superaron con creces las 15.000 que se esperaban. Ms de 800 europeos y un nmero de africanos y asiticos se vieron impedidos de tomar parte en el evento debido a la interrupcin del trfico areo por la actividad volcnica.

La Conferencia se celebr en la Univalle, una universidad privada situada en un suburbio de Cochabamba, que puso su campus y algunos cientos de estudiantes al servicio de esta actividad. Diecisiete grupos de trabajo mesas dedicados al tema central prepararon la declaracin final y elaboraron informes sobre temas como los datos cientficos, las causas estructurales del cambio climtico, las migraciones y la deuda climtica, los derechos de la Madre Tierra, un referndum sobre el clima mundial, la creacin de un tribunal internacional de crmenes contra la naturaleza, etc.

Un decimoctavo grupo de trabajo, ste no oficial, se reuni fuera del campus, en un restaurante, y trat de un asunto no incluido en la conferencia: la contradiccin entre la proteccin de la naturaleza (la Pachamama) y las polticas extractivas (petrleo, gas y minera) de los pases progresistas de Amrica Latina. Los grupos ambientalistas e indgenas hicieron crticas muy duras, a la vez que, en general, reconocan los mritos de las polticas sociales de estos pases.

Tambin hubo cientos de talleres autogestionados, organizados por los movimientos sociales y las ONG, que se ocuparon de cuestiones diversas, tales como el papel de los bancos internacionales (Banco Mundial, BID, etc.), la cultura y el cambio climtico, los glaciares, el agua, los efectos sobre la salud, los pueblos indgenas, adems de muchos casos prcticos, como el Yasun, en Ecuador (regin de gran diversidad habitada por pueblos indgenas que alberga una enorme reserva de petrleo que el gobierno est dispuesto a no explotar, a condicin de que la comunidad internacional le proporcione la mitad de los beneficios que la explotacin pudiera aportar al pas) o las operaciones mineras en Canad, EE.UU., Australia y Amrica Latina. La Asamblea de Movimientos Sociales tambin abord varios aspectos de estos asuntos, y fue Va Campesina quien tuvo el papel central, con su presidente indonesio, y el MST (Movimiento de Campesinos Sin Tierra) de Brasil.

El ltimo da, una reunin conjunta entre los representantes de pases y organizaciones internacionales y los movimientos y organizaciones no gubernamentales (sociedad civil) permiti la presentacin de los resmenes de varios grupos, que fueron comentados por los representantes de los diferentes gobiernos. En esta ocasin el ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Ricardo Platino, inform de que su pas y Bolivia haban sufrido una reduccin de 2,5 millones y tres millones de dlares, respectivamente, de los fondos de cooperacin de Estados Unidos por no haber firmado el Documento de Copenhague. El ministro aprovech la oportunidad para anunciar que Ecuador estaba dispuesto a otorgar a EE.UU. la suma de 2,5 millones dlares si este pas ratificaba el Protocolo de Kioto.

En su discurso inaugural, Evo Morales, dio el tono de la Conferencia. Es el modo de desarrollo, dominado por los principios del capitalismo, lo que est en juego, porque es destructivo para la Madre Tierra y las comunidades humanas. Hugo Chvez afirm, en la conclusin, que slo el socialismo podra aportar una respuesta completa. Evo Morales proporcion ejemplos simblicos de las inslitas consecuencias de un modelo productivista, a la vez que se preguntaba por qu los europeos se volvan calvos, mientras que los indgenas de Amrica Latina mantenan su cabellera, atribuyendo, de manera muy inoportuna, los cambios en la orientacin sexual de los hombres a las hormonas femeninas presentes en la dieta de los pollos producidos industrialmente. La prensa boliviana particularmente hostil al rgimen del presidente Morales, se apropi inmediatamente de este man meditico para sus titulares. La prensa internacional no iba a ser menos, y, desde el New York Times a El Pas, expresaron una vez ms a qu nivel se sitan los medios de comunicacin social cuando se trata de denigrar un proyecto que cuestiona el sistema dominante.

En la ceremonia inaugural, la representante del Secretario General de las Naciones Unidas pronunci un discurso muy comprometido. A pesar de eso, fue abucheada por gran parte de la asamblea, no por el contenido de su discurso sino porque representaba una institucin que haba perdido su prestigio y credibilidad como resultado de la Conferencia de Copenhague.

La declaracin final1

La declaracin final incluye, despus de dejar constancia de una serie de hechos, un conjunto de principios y propuestas concretas. En primer lugar, propone reconocer la Madre Tierra como fuente de vida y afirmar el principio de la armona y el equilibrio entre todos y con todo. Sobre esta base, el sistema capitalista debe ser cuestionado por cuanto ha sembrado la muerte y la depredacin, contrariando as la armona con la naturaleza y entrando en contradiccin con el respeto de la vida. En efecto, este sistema ha impuesto una lgica de la competitividad, el progreso y el crecimiento ilimitado en una bsqueda sin fin de lucro que separa al hombre de la naturaleza, establece un sistema de dominacin sobre sta y convierte todo en mercanca. En su lugar, es preciso crear un nuevo sistema, basado en los principios de la complementariedad, la solidaridad y la equidad, del bienestar colectivo y de la satisfaccin de las necesidades de todos, en armona con la Madre Tierra, que reconozca al ser humano por lo que es y no por lo que tiene. En efecto, slo puede haber equilibrio con la naturaleza si hay equidad entre los seres humanos.

En trminos prcticos, se decidi transmitir una serie de propuestas a la Conferencia de las Naciones Unidas de Cancn: la ratificacin por todos los pases industrializados del Protocolo de Kyoto; la reduccin del 50% de las emisiones de CO2 para 2050, tomando como base los valores de 1990; la limitacin a un grado centgrado de aumento, en lugar de dos, la temperatura global, a diferencia de lo previsto en Copenhague; una carta de derechos de los migrantes climticos; y el fomento de la educacin en asuntos ambientales y climticos. Tambin se propondr a Cancn un conjunto de medidas concretas, tales como el desarrollo de una Declaracin Universal del Bien Comn de la Madre Tierra y la Humanidad, de la que se elabor un proyecto, presentado por el padre Miguel D'Escoto, ex presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, como base para la reforma de la ONU; un referndum mundial sobre el respeto y el derecho de la naturaleza, cuyas preguntas fueron redactadas por el grupo de trabajo formado a este efecto; y, por ltimo, el establecimiento de un Tribunal Internacional de Justicia Climtica y Ambiental.

Cuestiones pendientes

Aunque la Cumbre de Cochabamba ha permitido plantear preguntas fundamentales y promover el pensamiento y las propuestas polticas, siguen pendientes, como en cualquier proceso en curso, una serie de cuestiones que deben resolverse en el futuro. Conviene mencionar dos, una de orden terico y otra, prctico. Las reflexiones que siguen a continuacin podran servir como hiptesis de trabajo.

En el plano terico, es la concepcin de las relaciones entre la Humanidad y la Naturaleza lo que est en juego, y por tanto tambin el vocabulario utilizado. Sin duda no es el trmino Madre Tierra lo que ha planteado un problema; de hecho, ya haba sido aprobado por unanimidad por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2009, cuando el 22 de abril, fecha elegida tambin para la clausura de la Cumbre de Cochabamba, fue declarado Da de la Madre Tierra. Sin embargo, algunas voces pidieron, durante la Conferencia, una extensin del concepto. Es sobre todo, el texto de la introduccin del documento de la Conferencia y algunos discursos, los que de forma muy explcita, iban ms all de lo metafrico, hasta asignar a la Madre Tierra las caractersticas de una persona viva, capaz de escuchar, responder, de ser amada, y, por esta misma razn, ser sujeto de derecho. La declaracin final el Acuerdo de los Pueblosllama a la revalorizacin de la sabidura y los conocimientos ancestrales de los pueblos indgenas, y a reconocer la Madre Tierra como un ser viviente con quien tenemos una relacin indivisible, interdependiente, complementaria y espiritual. La declaracin habla, entre otras cosas, del derecho de la Madre Tierra a la vida y la existencia, a ser respetada, a poder continuar sus ciclos y procesos vitales libre de alteraciones humanas, y a mantener su identidad e integridad con sus seres diferenciados e interactivos.

Es obvio que no se trata de cuestionar la necesaria armona entre la Naturaleza y la Humanidad o la necesidad de regeneracin del planeta, ni de aprobar el concepto capitalista de explotacin destructiva de la naturaleza, de acuerdo con un desarrollo entendido como un crecimiento material ilimitado. No se trata tampoco de la necesidad de revisar una filosofa de esta relacin que hace caso omiso de las otras especies vivientes y de la capacidad de reproduccin del equilibrio de la naturaleza. No podemos aceptar tampoco el desprecio y la marginacin de culturas pueden aportar a la humanidad de hoy una crtica salvfica, tanto de las relaciones de explotacin que vehicula la lgica del capitalismo como del modelo de individualismo extremo del modelo de consumo, y de otros comportamientos que caracterizan a ste. No obstante, hay que reconocer que hay culturas diferentes. Querer expresar el cambio necesario slo en trminos de un pensamiento simblico que tiende a identificar el smbolo con la realidad significa darse de bruces con una cultura caracterizada por el pensamiento analtico que sita la causalidad de los fenmenos en su mbito especfico, ya sea fsico o social.

Las dos culturas existen en la actualidad. La primera con una riqueza de expresin que recuerda el poder del smbolo y la realidad de lo ideal, especialmente til en el mbito de la relacin con la naturaleza, cuyos parmetros son perfectamente traducibles a conocimientos, actitudes y polticas, pero cuya visin del mundo es difcilmente asimilable por una cultura urbana e industrial en cualquier lugar del mundo. La segunda, que sin duda ha reducido la cultura a una racionalidad instrumental o una mera superestructura (la guinda del pastel, que dira Maurice Godelier), fortaleciendo as la lgica del capitalismo y contribuyendo a su reproduccin, pero que ha permitido tambin el desarrollo de importantes conocimientos, tiles para resolver problemas prcticos y polticos. Al reaccionar ante las contradicciones del capitalismo, que lleva a la humanidad y la naturaleza al desastre, probablemente sera prudente permitir la expresin de diversas culturas, y aplicar el principio de la multiculturalidad en todas sus dimensiones.

Es slo el comienzo de una reflexin, sin pretender imponer un marco de pensamiento sobre este tema, sino slo abrir el debate y llegar a soluciones que permitan una lucha comn en la diversidad y el respeto mutuo, lo que es particularmente importante en el aspecto jurdico. Cmo definir el significado de los derechos de la Madre Tierra y hablar de un Tribunal Internacional de Justicia Climtica y Ambiental? Obviamente, los conceptos jurdicos pueden evolucionar y el respeto de un equilibrio natural es esencial. Adems, es preciso saber si se utiliza una metfora para expresar una realidad concreta o si se crean nuevos conceptos para definir la armona necesaria. Todo ello tiene consecuencias sobre la forma de formular el Derecho, precisar las responsabilidades y aplicar las sanciones.

La segunda cuestin es la planteada por el grupo nmero dieciocho, es decir, la contradiccin entre las polticas extractivas y la defensa de la naturaleza poltica. Es evidente que la actividad minera implica un cierto grado de destruccin de la naturaleza, y que la produccin y el uso de los recursos naturales producen daos ambientales. Por otra parte, no se puede pedir a Venezuela que detenga la explotacin de su petrleo maana mismo, o que Bolivia deje de producir gas o que Ecuador cierre sus minas de inmediato. Los ingresos de estas actividades forman la base de nuevas polticas, en particular en los planos social y cultural.

Una solucin podra consistir en utilizar operativamente el concepto de transicin y definirlo en trminos polticos, tomando cuatro pautas bsicas. En primer lugar, desarrollar una economa basada no en la extraccin para la exportacin, sino en el mercado nacional. Esto por supuesto, no se logra de hoy para maana, y requiere el medio y largo plazo. Varios pases ya estn tomando medidas en este sentido. A continuacin, establecer normas estrictas del punto de vista ecolgico y social, a fin de limitar los daos a la naturaleza y garantizar el respeto de los derechos de las poblaciones. En tercer lugar, exigir de los pases industriales (el Norte), para los que se lleva a cabo la mayor parte de las extracciones, que reduzcan el consumo de recursos naturales, sus emisiones de gases de efecto invernadero y apoyen los esfuerzos de los pases del Sur en favor de la proteccin de la naturaleza y el respeto de los derechos sociales. Por ltimo, establecer normas internacionales en estas reas, sancionadas por un tribunal internacional, a fin de evitar que aquellos que cumplan estrictamente los principios de proteccin y equidad se vean penalizados econmicamente. Sobre esta base, podran conseguirse avances reales.

Lecciones de Cochabamba

La movilizacin popular en favor de la armona entre la humanidad y la naturaleza, la Madre Tierra, es un requisito previo indispensable para que los responsables polticos tomen las decisiones necesarias. Con este fin, el diplomtico mexicano a cargo de la preparacin de la Conferencia de Cancn, Luis Alfonso de Alba, dio la bienvenida a todos los movimientos sociales. Algunos miembros de la delegacin mexicana, sin embargo, no ocultaban su preocupacin, temiendo que la presencia de estos movimientos perturbara la tranquilidad de los debates. Los presidentes Morales y Chvez han asegurado que presentaran los resultados de Cochabamba en sede oficial. El dossier no est cerrado, lo es quizs lo ms importante.

Franois Houtart, socilogo belga y profesor de la Universidad de Lovaina (Blgica), es fundador del Centro Tricontinental (CETRI) y de la revista Alternatives Sud.



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