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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-05-2010

Y ahora aparecen los talibanes estadounidenses

Pepe Escobar
Asia Times Online

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Un intricado espectculo de sombras chinescas rodea a Faisal Shahzad, el atacante (fracasado) del todoterreno humeante de Times Square. Antes, en 2010, la Agencia Central de Inteligencia advirti que al-Qaida podra intentar un ataque dentro de EE.UU. en los prximos seis meses. As fue funcion como un reloj con la ventaja agregada de que los presuntos perpetradores son an ms convenientes que al-Qaida.

El Fiscal General [Ministro de Justicia] de EE.UU. Eric Holder se muestra seguro: Los talibanes paquistanes estuvieron detrs del ataque. Sabemos que ayudaron a facilitarlo. Sabemos que probablemente ayudaron a financiarlo y que l [Shahzad] trabajaba en su direccin. El asesor del presidente Barack Obama para seguridad interior y contraterrorismo, John Brennan, dijo bsicamente lo mismo.

El 3 de mayo, fiscales federales de EE.UU. acusaron a Faisal Shahzad, de 30 aos, de cinco cargos criminales, incluyendo la realizacin de un acto de terrorismo y el intento de uso de un arma de destruccin masiva. La demanda interpuesta en un tribunal de Manhattan dice que Shahzad admiti que recibi entrenamiento en la produccin de bombas en Waziristn, Pakistn, antes de intentar el 1 de mayo la explosin de un coche repleto de explosivos en Times Square. El coche tena bidones de gasolina, balones de propano, fuegos artificiales y detonadores.

A pesar de ello, no se ha presentado evidencia concluyente. La nocin de que los ultra-localizados, de orientacin pastn, Tehrik-e Taliban Pakistan (Talibanes pakistanes, TTP) puedan realizar un atentado con coche bomba al estilo de al-Qaida en Nueva York es tan capciosa como Goldman Sachs haciendo malabarismo con instrumentos financieros extravagantes. El ejrcito paquistan, para comenzar, no la acepta. Segn su mximo portavoz, el general Athar Abbas: No pienso que tengan la capacidad de llegar al nivel siguiente.

El ministro del interior paquistan Rehman Malik dijo que era prematuro asociar Nueva York con Waziristn y agreg que slo los servicios de inteligencia paquistanes investigarn el asunto (no se incluir a estadounidenses). Sin embargo, los medios britnicos han informado que equipos de investigacin de EE.UU. estn a la obra en Pakistn, incluida Rawalpindi donde estn basados el ejrcito y las agencias de inteligencia.

El propio TTP, a travs de un portavoz, Azam Tariq, descart todo el asunto, aunque haba reivindicado inicialmente la responsabilidad. Informan que Tariq dijo: Es un acto noble y oramos para que todos los jvenes musulmanes sigan a Faisal Shahzad. Pero l no forma parte de nuestra red. En su lugar, el TTP dice que lo que ve es una conspiracin tramada por EE.UU. y sus aliados para atrapar a jvenes musulmanes y pukhtun [pastunes] en actividades terroristas.

Podra ser un bluf, pero tiene un cierto sentido. La bomba de Shahzad fall miserablemente. El TTP entrena realmente a yihadistas en la produccin de bombas en slo unos pocos das; los propios instructores fueron entrenados por yihadistas de al-Qaida. Si Shahzad fue entrenado realmente en un campo en Waziristn informacin filtrada trata de lograr que la opinin pblica crea que lo hizo podra haberse esperado que su bomba por lo menos funcionara.

De todas maneras, un continuo goteo incesante de filtraciones ha creado una narrativa que vincula a Shahzad con TTP, lo rene con sus dirigentes, lo entrena en Waziristn e incluso dice que fue adiestrado por el imam nacido en EE.UU., Anwar al-Awlaki, quien ahora se oculta en Yemen y, convenientemente, acababa de convertirse en un objetivo para ser asesinado del gobierno de Obama. Evidencia? Nada concreto.

Los peridicos del grupo McClatchy, en uno de sus artculos, mencionaron a seis funcionarios estadounidenses que subrayan que no se ha encontrado evidencia verosmil de que Shahzad haya recibido algn entrenamiento terrorista serio de los talibanes paquistanes u otro grupo islmico radical. En cuando al padre de Shahzad, el vice-mariscal del aire Baharul Haq (se trata de una familia de la elite pastn), fue vinculado en EE.UU. con un alto lder talibn pero nadie hizo esa asociacin en el propio Pakistn; slo fue interrogado por la polica paquistan.

Perfil de un talibn estadounidense

Nadie sabe realmente si Shahzad realmente vio a civiles pastunes en Waziristn muertos por drones [aviones no tripulados de EE.UU.] al parecer el motivo definitivo para su acto yihadista. Pero si lo presenci en persona o si ley u oy hablar de los hechos, no tiene importancia. Lo que debe haber sentido fue seguramente que el nacionalismo pastn y el Islam estaban bajo ataque. Con su casa embargada en EE.UU., un juicio de su banco en su contra y, segn se dice, su matrimonio arruinado, cuesta pensar que haya necesitado otro impulso para romper el espejo y cruzar al otro lado.

Antes en este ao, argument (Yemen, el nuevo Waziristn) que habamos entrado a la era del nmada yihadista virtual personajes que en otro tiempo podran haber figurado en una novela de Fyodor Dostoyevsky o Albert Camus.

Shahzad corresponde al perfil: joven, globalizado y adicto a la fantasa la ummah (comunidad musulmana) virtual. Al parecer dio el salto conceptual de idealizar a la ummah en Internet a sentir realmente la necesidad irresistible de actuar en el terreno. Como virtualmente todo neo-yihadista de Dhiren Barot (quien planific el atentado con bombas en el New York Stock Exchange) al tmido atacante de ropa interior Umar Farouk Abdulmutallab rompi la comunicacin con su familia. Como paquistan-estadounidense ya era un ejercicio viviente en desterritorializacin.

Y todo esto sera muy individualista no se precisara la organizacin por una red terrorista. Agrguese si algunas de esas filtraciones son tomadas en serio que Shahzad parece tener los sntomas de una personalidad altamente narcisista (al parecer est cantando como un pjaro). Como el experto Oliver Roy lo seala, hablando sobre neo-yihadistas influenciados por al-Qaida, Shahzad, a su modo, tambin se ha convertido en un vengador solitario, una especie de sediciente hroe quien puede redimir una vida con la que no est contento logrando la fama mientras escapa de un mundo en el cual no encuentra su lugar.

Despus del (fracasado) atentado de Times Square, nada de esto fue considerado. Ni siquiera import que el jefe del Comando Central de EE.UU., general David Petraeus

siempre posicionndose para 2012 acept que Shahzad haba actuado como un lobo solitario. La histeria domina desde el senador Joe Lieberman que quiere despojar a todos los sospechosos de terrorismo de la ciudadana estadounidense (cualquiera puede convertirse ahora en sospechoso) a los eruditos que exigen el envo de esos sospechosos directamente a comisiones orquestadas por el Pentgono.

La opinin pblica de EE.UU. se niega en gran parte a reconocer los hechos en el terreno por su cuenta y riesgo. Dentro de EE.UU., ahora incluso el disenso pacfico puede ser criminalizado como amenaza terrorista. Ciudadanos estadounidenses como el imam

al-Awlaki pueden ser asesinados en secreto en el extranjero mientras si ocurriera en EE.UU. sera un crimen sancionado con la pena de muerte; la nueva poltica puede constituir un primer paso para que se asesine tambin a ciudadanos de EE.UU. dentro del pas.

El gobierno de Obama, la maquinaria de inteligencia de EE.UU. y la opinin pblica estadounidense tambin se niegan a reconocer hechos a su cuenta y riesgo cometidos en tierras lejanas. La guerra de drones sobre Pakistn clandestina, mercenaria y una mezcla de las dos cosas es considerada no slo por los pastunes sino por la mayora de la opinin pblica paquistan como lo que es: una guerra conducida por EE.UU. un asesinato masivo sistemtico de gente desconocida, invisible. El gobierno de Obama ni siquiera reconoce si est reevaluando esa estrategia.

Es porque no lo est haciendo. La oportunidad del atentado fracasado de Times Square no podra haber sido ms conveniente precisamente cuando el gobierno de Obama aumenta la guerra de drones en Pakistn, al permitir en secreto que la Agencia Central de Inteligencia atacara la semana pasada incluso a grupos mayores de combatientes pastunes desconocidos, invisibles, de bajo nivel (con el dao colateral correspondiente; ms de 400 civiles muertos slo en 2009). Incluso si el jefe del ejrcito paquistan, general

Ashfaq Parvez Kiani, un favorito del Pentgono, no abre la boca, esto ser visto por gran parte de la opinin pblica paquistan como lo que es: una nueva declaracin de guerra.

La edad del nmade yihadista virtual es una prueba. Olvidad a los Osama; ha llegado la hora de los Shahzad. Las ilegales, encubiertas, guerras de los drones van a criar con o sin sesgo una cadena absurda y letal de contragolpes. Cuidado, aparecen los talibanes estadounidenses!

Pepe Escobar autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su nuevo libro, que acaba de aparecer es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009).

Para contactos escriba a: [email protected].

(Copyright 2010 Asia Times Online (Holdings) Ltd.

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/South_Asia/LE12Df01.html



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