Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Temticos. Para entender lo bsico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2010

Conmemoracin de la Nakba
Un cuento elaborado a base de engaos, mentiras y terrorismo: el nacimiento de Israel

William A. Cook
Countercurrents.org

(Basada en documentos reservados de la Agencia Juda y de sus organizaciones afiliadas incautados por la Polica del Mandato Britnico, un material que confirma que la comunidad juda controlada por el sionismo trat de borrar de la faz de su territorio a los habitantes de Palestina, convirtiendo todo el Mandato de Palestina en un Estado judo, un intento que contina hasta el momento actual, como el Sr. Cook demuestra en su nuevo libro: The Plight of the Palestinians: a Long History of Destruction, disponible en MacMillan). Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez




El xodo de los habitantes de Yaffa en embarcaciones (Mayo de 1948)

La historia jams contada del intento sionista de convertir Palestina en un estado judo

Se levantaron pueblos judos en los lugares donde estaban los pueblos rabes. Ni siquiera conocis los nombres de esos pueblos rabes, y no os culpo, porque ya no figuran en los libros de geografa, ni tampoco existen aquellos pueblos rabes No hay un solo lugar construido en este pas que no tuviera antes una poblacin rabe.

(Moshe Dayan, discurso ofrecido en el Technion, Haifa, citado en el Haaretz del 4.4.1969)

As empez en noviembre de 1947 lo que se conoce eufemsticamente como la limpieza tnica de Palestina por las fuerzas combinadas de los ejrcitos judos, la Hagan, el Stern y el Irgun, expulsando a ms de 700.000 rabes palestinos de sus hogares, abocndoles a la destitucin, sin hogar, abandonados, sin un pas, conformando lo que ahora es la mayor dispora de refugiados en el mundo.

Pero a fuer de mayor sinceridad, la trgica situacin palestina, que empez implacablemente en 1947, lo que ahora conocemos como la Nakba, fue una campaa intencionada y calculada para expulsar a los rabes palestinos de Palestina, el genocidio sistemtico de un pueblo, segn lo definen las Naciones Unidas al adoptar la Convencin contra el Genocidio, artculo II.

El Reino Unido tena un Mandato de la Liga de Naciones para gobernar la zona de Palestina, que se estableci en 1922. Antes de la implementacin oficial de ese Mandato, el Gobierno britnico haba enunciado una declaracin sobre los deseos del Gobierno de Su Majestad en cuanto a la conveniencia de establecer un hogar nacional para el pueblo judo, es decir, la Declaracin Balfour. La Instruccin de 1922 del Proyecto Avalon en la Facultad de Derecho de Yale subraya tal intento: Por tanto, el Gobierno de Su Majestad declara ahora inequvocamente que no forma parte de su poltica que Palestina deba convertirse en un Estado judo.

La visin desde el interior del Mandato

Una de las curiosas ambigedades que rodea la dcada que precedi a la declaracin del Estado de Israel por los dirigentes judos en Palestina, es la escasez de informacin y perspectiva de las fuerzas del Mandato britnico que gobernaron Palestina entre 1940 y el 15 de mayo de 1948, fecha de aplicacin de la resolucin sobre la particin. Por fortuna, Sir Richard D. Catling nos ha dejado un archivo que nos permite penetrar en las condiciones que prevalecan en Jerusaln cuando l era Jefe Adjunto de la Rama Especial de la Divisin de Investigacin Criminal en Jerusaln en 1944, y un ao despus Inspector General Adjunto. El archivo MUY SECRETO de Catling permaneci intacto en los archivos de la Rhodes House de las Bibliotecas Bodleian de la Universidad de Oxford hasta hace dos aos.

En ese archivo destacan dos documentos con 62 apndices de pruebas que totalizan casi 500 pginas de material. El primero es un despacho enviado al Secretario de Estado, fechado el 16 de octubre de 1941, por el Alto Comisionado para Palestina, Harold MacMichael, catalogado como Secretsimo; el segundo, un Memorando muy secreto sobre la Participacin de las Instituciones Nacionales Judas en Palestina en Actos Ilegales y Violentos, preparado en la sede del Departamento de Investigacin Criminal, Polica de Palestina, Jerusaln, con fecha de 31 de julio de 1947. [Sir Richard C. Catling, 145, Mss. Med. S20]  (1).

Lo que resultara obvio ahora, con el material preservado por Sir Richard C. Catling, es la verdad acerca de la creacin del estado de Israel: la aceptacin por el Gobierno Provisional de la Agencia Juda de la Resolucin 181 de las Naciones Unidas como declarado Estado judo no tena la intencin de cumplir el objetivo fijado por la Asamblea General de las Naciones Unidas: proporcionar un estado para dos pueblos en la tierra de Palestina, sino ms bien utilizarla como medio para conseguir un eventual control de todo el territorio y limpiar esa tierra de su poblacin originaria hasta donde fuera posible. Expresndolo sin rodeos: como los captulos del nuevo libro publicado por Macmillan The Plight of the Palestinians atestiguan, el actual gobierno israel contina con las mismas prcticas de los gobiernos israeles del pasado: limpiar el territorio de sus legtimos habitantes para convertir esa tierra en parte del Estado judo. Eso es lo que en numerosos captulos de ese libro de denomina genocidio a cmara lenta.

Lanzamiento del Estado

Consideren los acontecimientos de los das 9 a 11 de abril de 1948, la expulsin de los ciudadanos de la ciudad de Deir Yassin, un mes antes de que la Agencia declarase la existencia del Estado de Israel y la aplicacin de la Resolucin de las Naciones Unidas relativa a la particin. La masacre se produjo en ese momento y ha quedado como ejemplo del intento de la Consultora Sionista y de sus agentes de limpiar tnicamente Palestina de habitantes no judos (2).

Durante los seis meses que transcurrieron entre la adopcin de la Resolucin 181 de las Naciones Unidas y en los siguientes meses, el nuevo Estado de Israel lanz una incursin militar masiva por el territorio sealado para el pueblo palestino por esa misma Resolucin, creando a su paso 750.000 refugiados palestinos, la destruccin completa de cientos de pueblos no slo despoblndolos sino destruyndolos dinamitando las casas o arrasndolas con bulldozer. El estudio masivo de Walid Jalidi se centr en 418 pueblos, que una vez fueron los hogares de los palestinos, de los cuales 292 quedaron completamente destruidos, otros 90 destrozados en grado sumo, el resto reemplazados por judos llamados colonos israeles (3).

La percepcin de la realidad

El despacho enviado por MacMichael al Secretario de Estado fue consecuencia de una investigacin sobre los usos y prcticas de financiacin de fondos por parte de varias organizaciones judas.

El memorando ilustra el hecho de que el Mandatario se enfrentaba potencialmente en Palestina a un peligro, motivado por la violencia juda, mucho ms grave que lo que antes haba tenido que afrontar a causa de la violencia rabe, un peligro infinitamente ms difcil de afrontar con los medios represivos utilizados contra los rabes. En primer lugar, los judos tienen el apoyo moral y poltico de sectores considerables de la opinin pblica, tanto en el Reino Unido como en los Estados Unidos de Amrica toda la influencia y habilitad poltica de los sionistas se haba puesto en marcha para mostrar que los judos eran las vctimas de la agresin en Palestina, y que haba que persuadir de la verdad de la controversia a una parte importante de la opinin pblica en el exterior (4).

Resulta completamente obvio que MacMichael entiende que el Mandatario tiene poco poder en casa frente a las fervientes actuaciones de los sionistas a la hora de manipular a la gente y a la opinin pblica incluso cuando expanden su terrorismo contra el gobierno del Mandato britnico en Palestina. Esa es una posicin insostenible, ser responsable del gobierno, control y seguridad de los que estn bajo su autoridad, i.e., tanto palestinos como judos, sabiendo que los judos estn dispuestos a sacar a patadas a los britnicos de Palestina, y sabiendo que, en casa, poca ayuda puede ofrecer tu gobierno.

Para reafirmar sus puntos de vista, MacMichael ofrece lo siguiente:

los judos que estn en Palestina son diestros en el uso de las armas un gran nmero de ellos ha recibido entrenamiento en la Polica Palestina o en las Fuerzas de Su Majestad. En el momento actual, adems de los aproximadamente 10.000 judos de las Fuerzas de Su Majestad, hay 5.800 ms en diversas unidades de la fuerza policial y 15.400 policas especiales (31.000) Cuando a esos hombres se les aaden las ilegales organizaciones de defensa de los judos (slo la Hagan tena en 1945 alrededor de 60.000-70.000 hombres, vase Mss. Med. S20 Appendix XXI), es evidente que el pueblo judo, en nmero y calibre de armas, es un adversario muy formidable (5).

Esto suceda en 1941, antes de que se pusiera en marcha el despliegue total del terrorismo judo contra el gobierno legtimo de Palestina.

MacMichael y Catling se encontraron con que haba desaparecido uno de los apoyos fundamentales de Catling para emprender una guerra irregular a causa de su imagen de mesa coja que necesitaba del apoyo del pueblo, del comandante, de su ejrcito y del gobierno, una imagen, sin duda, de su infancia en Suffolk donde formaba parte de una familia de carniceros y granjeros. Pero cuando se lleg al final de la II Guerra Mundial, la situacin fue a peor. La Hagan perpetr una serie operaciones militares contra los britnicos, incluyendo el secuestro, asesinato y colocacin de bombas-trampa contra los soldados britnicos, dirigidas contra el Gobierno del Mandato mientras el gobierno en casa permaneca silencioso bajo el aluvin de la propaganda sionista israel (6).

Pero no se hace justicia a las duras situaciones que tuvo que enfrentar gobierno del Mandato reflejando slo los actos terroristas. MacMichael describe la realidad de las fuerzas alineadas contra la polica en Palestina:

Entre dos mundos

Nada devela ms claramente el significado y alcance del monstruo sionista que el Memorando del Departamento de Investigacin Criminal MUY SECRETO de Catling del 31 de julio de 1947:

El objetivo de ese memorando es ofrecer pruebas documentales de hasta dnde las supremas instituciones nacionales judas en Palestina, y sus principales autoridades, tomaron parte en actos de sedicin, violencia, incitacin y otros delitos contra las leyes de Palestina La mayor parte del memorando se refiere a la guerra y a los aos posteriores a sta por tanto el memorando se ocupar nicamente del intento de establecer vnculos entre los rganos supremos judos y las actividades ilegales (8).

El memorando de Catling empieza con una interpretacin de la intricada estructura econmica, social y poltica juda en Palestina. Una serie de apndices ofrecen un seguimiento de estas estructuras, sealando de paso que el Informe de la Comisin Real Palestina de 1937 entenda que la Agencia no es, obviamente, una entidad de gobierno; slo puede asesorar y cooperar en un amplio y determinado campo. Pero aliada como est con el Vaad Leumi, y ordenando la lealtad de la gran mayora de judos en Palestina, ejerce incuestionablemente, tanto en Jerusaln como en Londres, una influencia considerable sobre la conducta del gobierno [el nfasis es mo]. La frustracin de Catling con el actual control de los judos de la poltica britnica en Palestina resplandece en este documento: Esta poderosa y eficaz organizacin equivale, de hecho, a un gobierno que existe codo con codo con el Gobierno del Mandato (2-3) [el nfasis es mo] (9).

Lo que Catling no expone en esa frase, aunque lo manifiesta en el memorando, es que la Agencia Juda y sus organizaciones filiales estn en guerra con la Autoridad de las Naciones Unidas en Palestina: el Gobierno Palestino del Mandato britnico. Los apndices incluyen informacin detallada sobre el personal al referirse a las organizaciones judas y a las funciones de cada una de ellas. El memorando va ms all. Seala que las actividades de la Agencia juda a travs de sus controladas organizaciones envan emisarios e instructores al extranjero para fomentar sentimientos sionistas entre las comunidades judas y personas desplazadas, para presionar sobre el problema palestino, organizar la inmigracin ilegal y llevar a cabo actividades de espionaje. Como consecuencia de sus investigaciones, el Departamento enumera seis reas de actividades subversivas emprendidas por la Agencia juda contra el Gobierno del Mandato Britnico:

  1. Mantenimiento de un ejrcito y sistema de espionaje secretos;
  2. Contrabando, robo y fabricacin de armamento;
  3. Inmigracin ilegal;
  4. Violencia y desobediencia civil;
  5. Propaganda sediciosa y hostil;
  6. Invasin de los derechos civiles de los ciudadanos judos (10).

En resumen, la Agencia juda controlada por los sionistas, la Yishuv, socav activamente la autoridad legal en Palestina incluso mientras actuaba para minar el apoyo hacia ese gobierno en Gran Bretaa, poniendo en peligro a las fuerzas britnicas cuando trataban de cumplir sus responsabilidades oficiales en Palestina. Tambin demuestra la determinacin de los dirigentes de la Agencia de minar a la misma nacin que le dio un medio para establecer una patria en Palestina a travs de la Declaracin Balfour. Ni que decir tiene que Catling y sus fuerzas del Departamento de Investigacin Criminal reconocieron la posicin imposible en que este desafo les colocaba y comprendieron los engaos y los medios violentos utilizados por los sionistas para asegurar que se cumpliera a toda costa su voluntad y slo su voluntad.

Sin embargo, el poder real tras sus esfuerzos, lo que mantuvo eficazmente unida toda la telaraa de la red, fue la utilizacin de la extorsin sobre todo el pueblo judo en Palestina: la extorsin de dinero para fondos no autorizados y la auto-imposicin de impuestos para financiar los ilcitos fines polticos de las instituciones nacionales (42). El Memorando de Catling proporciona pruebas de lo eficazmente que oper la red, incluyendo la recopilacin sistemtica de todos los asalariados, de las medidas a adoptar en caso de que se negaran a pagar, la publicacin de los nombres de quienes no contribuan, deducciones en los salarios, sanciones a las empresas, evaluacin obligatoria, retencin de los certificados de los inmigrantes y evaluaciones de los dirigentes de la Agencia juda.

A continuacin, se exponen las medidas que adoptaban contra quienes se resistan a acatar sus dictados, incluyendo las acciones a adoptar contra cualquiera que ayudara a una de esas personas. No hay necesidad de entrar en los detalles de estas impuestas medidas; de la serie de consecuencias, desde el ostracismo total de un individuo de su comunidad, hasta su secuestro y desaparicin.

Los que entraban en las fuerzas militares de la Agencia Juda, la Hagan, tenan que hacer el Juramento de la misma (XVI A 157):

En cierto sentido, estas dos metodologas de control, una impuesta mediante el miedo, la segunda por obligacin moral, facilita la comprensin de cmo los sionistas fueron capaces, mediante el control total, de conseguir sus objetivos a largo plazo durante un perodo prolongado de tiempo. El temor impuesto mediante la extorsin depende de que se utilice para proporcionar acceso a puestos de trabajo, a la proteccin ofrecida por las fuerzas de la Hagan y las bandas criminales, y a la aplicacin de las normas y reglamentos detallados anteriormente.

El Juramento de la Hagan es ms profundo que el miedo. En efecto, declara que un individuo ha entregado su conciencia al Alto Mando, aceptando as que esa autoridad decida lo que est bien y lo que est mal, sin que importe el derecho internacional, estatal o local, es ms, independientemente de la moral, valores y tradiciones del judasmo. Este compromiso es para siempre, hasta la muerte. Se ve reforzado por un documento distribuido por el Comandante y Tropas de la Hagan catalogado como Instrucciones de seguridad, que seala al principio: Recuerda, eres miembro de una organizacin militar ilegal, segn las leyes del gobierno, su existencia, actividad y pertenencia estn prohibidos. El resto del documento obliga al recluta a la obediencia incondicional, al silencio absoluto y a las pragmticas y utilitarias virtudes del engao y la mentira (12).

Vendiendo el alma

Desde el momento en que un individuo presta el juramento, se compromete a una vida de secretismo y, por consiguiente, a la deslealtad y traicin hacia aquellos con quienes tiene mayor intimidad en su devenir cotidiano. Aquellos con quienes interactan habitualmente no deben percibir ni sus acciones ni su verdadera identidad. Es una vida que encapsula la necesidad de la mentira, el engao, la coercin, la extorsin y la obediencia a un grupo que dicta las acciones que uno debe perseguir; la libertad ya no existe, la autonoma ya no existe, la lealtad a los otros ya no existe, es ms, la amistad con otros se ve comprometida o deviene algo imposible, uno se convierte en el objeto de ese grupo, en un verdadero esclavo de sus deseos y voluntades. La mentalidad que fomenta tal control, permite el espionaje, el engao a los amigos, el ostracismo en la propia comunidad por pensar de forma diferente, el encarcelamiento sin el proceso debido, la tortura, incluso las ejecuciones extrajudiciales. Supone un compromiso total con una causa que reemplaza a todo lo dems, determinada y dictada por una oligarqua silenciosa que no est sometida a institucin legtima alguna ni a nadie.

Notas:

  1. Catling, Sir Richard C., Personal Classified Top Secret files. Rhodes House Library Archives. #145. Mss. Medit. S 20 (1, 2, 3, 4, 5) Appendices circa 475 pages of seized documents. Oxford: Bodleian Libraries.
  2. Morris, Benny. (1999): Righteous Victims: A History of the Zionist-Arab Conflict, 1881-2001. Knopf. 208.
  3. Khalidi, Walid. (1992): All That Remains. Institute for Palestinian Studies: Washington, D.C. xv.
  4. MacMichael, Harold. (1947). Memorandum on the Participation of the Jewish National Institutions in Palestine in Acts of Lawlessness and Violence The Palestine Police, Jerusalem, 7-31-1947 in Catling file
  5. MacMichael. Dispatch. 1.
  6. Ibid., Despatch 2.
  7. Ibid., Despatch 2.
  8. Catling. Memorandum 1-2.
  9. Ibid., Memorandum 2-3.
  10. Ibid. Memorandum 5.
  11. Ibid., Appendix, XVIA, 157.
  12. Ibid., Appendix, XXVIII, 219.

William A. Cook es profesor de ingls en la Universidad de La Verne, al sur de California. Entre sus obras destacan: Psalms for the 21st Century, Tracking Deception: Bush Mid-East Policy, The Rape of Palestine, The Chronicles of Nefaria, y en junio aparecer en Macmillan, The Plight of the Palestinians. Los artculos de Cook se publican en Counterpunch, the Palestine Chronicle, MWC News, Pacific Free Press, Atlantic Free Press, Dissident Voice and Countercurrents, entre otros. Puede contactarse con l en: [email protected] y www.drwilliamacook.com.

Fuente: http://countercurrents.org/cook110510A.htm



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter